{"id":43686,"date":"2020-08-09T12:08:19","date_gmt":"2020-08-09T17:08:19","guid":{"rendered":"https:\/\/l21.mx\/?p=43686"},"modified":"2020-08-09T12:11:09","modified_gmt":"2020-08-09T17:11:09","slug":"un-viaje-para-expulsar-al-demonio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/l21.mx\/?p=43686","title":{"rendered":"Un viaje para expulsar al demonio"},"content":{"rendered":"<p>Al Buen Entendedor\u2026<\/p>\n<p>Por Sergio Gonz\u00e1lez<\/p>\n<p>Luego de varios d\u00edas con el coronavirus en el cuerpo y de que los medicamentos no hicieran el efecto deseado, pues continuaba la debilidad y el decaimiento, uno de mis hijos viene con su reci\u00e9n comprado ox\u00edmetro port\u00e1til, para atestiguar que saturaba ox\u00edgeno al 87 \/ 88%, situaci\u00f3n que los hijos consideraron grave y que ameritaba ir al hospital.<\/p>\n<p>Acompa\u00f1ado de mis hijos y mi novia Alice, me aproxim\u00e9 a Hospiten, donde no hab\u00eda camas disponibles en terapia intensiva, sitio que a decir de todos, ten\u00eda que llegar directo. Galenia no recib\u00eda enfermos de COVID-19 y me quedaba la opci\u00f3n del Hospital PlayaMed.<\/p>\n<p>Llegamos sobre las diez de la noche del s\u00e1bado 4 de julio al citado hospital, en donde me recibieron de inmediato.<br \/>Una vez dentro, en terapia intensiva, me quit\u00e9 la ropa, me despoj\u00e9 de cartera y reloj, para entreg\u00e1rselos a mi hijo Sergio.<\/p>\n<p>Luego de decenas de preguntas, revisi\u00f3n de signos vitales, muestras de sangre y dem\u00e1s pruebas, me sometieron a tomograf\u00eda, para finalmente, cerca de las 02:00 am, ser instalado en el cuarto n\u00famero 14, donde iniciar\u00edan mi tratamiento.<\/p>\n<p>No entrar\u00e9 en los detalles de lo ocurrido en ese cuarto a partir de aquella noche, por una parte, porque no los recuerdo bien del todo y por otra, porque ello me alejar\u00eda del relato que ahora quiero contarles.<\/p>\n<p>No puedo precisar qu\u00e9 d\u00eda, qu\u00e9 fecha, ni a qu\u00e9 hora, porque al parecer no tengo registro de ello, pero seg\u00fan mis propios c\u00e1lculos, al cabo de una semana me di de alta de aquel hospital eventualmente \u201ccurado\u201d del COVID-19 y muy agradecido con los doctores.<\/p>\n<p>Sin embargo, algo o alguien me dec\u00eda que a\u00fan ten\u00eda \u201cal demonio dentro\u201d y me empe\u00f1\u00e9 en que hab\u00eda que sacarlo.<br \/>Uno de mis hijos, el arquitecto Alan, me dijo que sus amigos, los hermanos Pacheco, sab\u00edan de un \u201cbrujo\u201d milagroso que te curaba con unos mariscos o algo as\u00ed. As\u00ed que emprendimos el viaje en tres peque\u00f1as lanchitas hacia un lugar desconocido. No recuerdo sobre qu\u00e9 costa, ni en qu\u00e9 direcci\u00f3n navegamos hasta llegar al sitio donde nos recibieron con cocos y de inmediato alg\u00fan pescado que tampoco recuerdo bien. Lo destacable es que al final nos quedaron unas espinas anchas, clavadas en alguna parte del paladar que adem\u00e1s de inc\u00f3modas produc\u00edan dolor y no hab\u00eda manera de sacarlas. M\u00e1s tarde lleg\u00f3 al rescate un norteamericano que en una especie de submarino nos llevar\u00eda de aquel sitio hasta la cl\u00ednica de un doctor ingl\u00e9s que habr\u00eda de extraernos las espinas aquellas.<\/p>\n<p>Cruzamos una bah\u00eda para llegar a una isla exuberante, y en ella hab\u00eda un sitio todo de madera fina, bien acabada, que parec\u00eda una cl\u00ednica de rehabilitaci\u00f3n, operada por el doctor ingl\u00e9s y su hija, que se especializaban en la cura contra el COVID-19.<\/p>\n<p>Luego de horas en aquel lugar, no nos inspir\u00f3 confianza, ni el sitio, ni el brit\u00e1nico y \u201cnos escapamos\u201d.<br \/>Finalmente, terminamos en alguna costa en medio de una especie de celebraci\u00f3n bajo el agua, con m\u00fasica, bullicio y gente que nadaba-bailaba alrededor de diminutas langostas. Recuerdo con angustia que quer\u00eda salir de aquel lugar, pero me resultaba imposible llegar a la costa, hasta que finalmente conclu\u00eda la m\u00fasica, el ruido y todos sal\u00edan del agua. Me sacaron cargando entre varios y dec\u00edan que ten\u00edan que hacerme un tratamiento. Recuerdo que mi hijo Alan, me dijo alarmado que ten\u00eda un pedazo de cristal en un o\u00eddo. Y guardo a\u00fan en la mente que me tuvieron horas en la playa temblando de fr\u00edo.<\/p>\n<p>Pasada la noche y ya sin fr\u00edo, continuaba el plan que me hab\u00eda trazado con Alice de viajar a Macao. No s\u00e9 cu\u00e1ntas horas de vuelo, ni qu\u00e9 clase de avi\u00f3n nos transport\u00f3, pero llegamos a Macao, desde donde recuerdo claramente haberle llamado a mi buen amigo el doctor Sergio Cardoso, director M\u00e9dico del Hospital PlayaMed, para contarle que est\u00e1bamos por all\u00e1 con el prop\u00f3sito de \u201csacarme el demonio\u201d. Mi tocayo me dijo: \u201cpero \u00bfqu\u00e9 haces ah\u00ed? si yo ya te cur\u00e9 de eso ac\u00e1.\u201d le dije: \u201cquiero asegurarme, tocayo\u201d.<\/p>\n<p>Llegamos a un hotel de lujo cerca de la playa. Nos recibieron en una palapa central muy grande y me llevaron directo a una cama cuadrangular colgante, que era como una jaula de bamb\u00fa. Antes de subirme a ella, me pidieron forma de pago e identificaci\u00f3n. Le entregu\u00e9 entonces mi cartera a Alice para que se ocupara, se\u00f1al\u00e1ndole en especial mi tarjeta del Seguro GNP y mi credencial del INE.<br \/>Acto seguido, un chino me subi\u00f3 a la cama antes mencionada, me pusieron boca abajo y me ataron. Luego elevaron la cama que flotaba en el aire y se columpiaba suavemente. Alice y mi madre, que se hab\u00eda incorporado a la escena, me observaban desde la playa y yo las ve\u00eda con nostalgia a trav\u00e9s de las rendijas de bamb\u00fa.<\/p>\n<p>Casi de inmediato, obscureci\u00f3 y empec\u00e9 a tener alucinaciones. Ten\u00eda m\u00faltiples visiones, todas en blanco y negro. Eran m\u00e1s como sombras. Ve\u00eda peque\u00f1as tribus de nativos bailando alegremente, daban muchos brincos y todos pasaban muy junto a m\u00ed. La escena cambiaba luego por mujeres negras con vestidos muy folcl\u00f3ricos que tambi\u00e9n bailaban sin cesar. Hab\u00eda tambi\u00e9n unos animalitos muy curiosos, casi simp\u00e1ticos, que brincaban en dos patas avanzando siempre hacia m\u00ed. Todas las im\u00e1genes iban acompa\u00f1adas con ritmo de tambores.<\/p>\n<p>Eventualmente, el chino aparec\u00eda debajo de m\u00ed desliz\u00e1ndose como en una tabla corrediza debajo de la cama, supervisaba algo y se desaparec\u00eda de nuevo desliz\u00e1ndose; sus movimientos eran muy r\u00e1pidos.<br \/>Parec\u00eda que el chino era el responsable de cambiar las escenas que alucinaba, porque de repente hac\u00eda un movimiento fugaz y la cama flotaba hacia un interior del hotel, como a un gran lobby y la escena era instrumentos musicales como de una gran banda, todos en sombras negras y en miniatura. Esa escena duraba muy poco, pero se repiti\u00f3 varias veces durante la noche.<\/p>\n<p>El estar atado y boca abajo empez\u00f3 a cansarme y comenc\u00e9 a llamar al chino para que me soltara, ya quer\u00eda bajar de ah\u00ed, pero mi voz no era escuchada mientras que las im\u00e1genes de los danzantes, los animalitos, las sombras de bicicletas y los instrumentos musicales segu\u00edan apareciendo.<br \/>Casi al amanecer sent\u00ed que la cama bajaba hacia la playa y me alegr\u00e9, y a trav\u00e9s de las rejillas de bamb\u00fa vi a Alice y a mi madre haciendo una especie de baile, parecido al de las tribus. Mov\u00edan los pies a gran velocidad como dando peque\u00f1os brincos con los que parec\u00edan estar pisoteando insectos, o apagando alguna braza encendida.<br \/>Nuevamente cambi\u00e9 de escenario sin saber c\u00f3mo, ni cu\u00e1ndo llegu\u00e9 a \u00e9l. Me qued\u00e9 sin la dicha que anhelaba de abrazar a Alice y a mi madre y repentinamente estaba sentado en una gran silla de alguna madera preciosa rojiza que estaba a la entrada de lo que parec\u00eda un templo.<\/p>\n<p>Quer\u00eda levantarme de ah\u00ed para ir en b\u00fasqueda de mis acompa\u00f1antes, pero una gran almohada pesada que me aprisionaba el pecho, me lo imped\u00eda. Sent\u00eda fatiga y sensaci\u00f3n de no poder respirar, como en la cama flotante, nuevamente me sent\u00eda atado de alguna manera. Empuj\u00e9 y empuj\u00e9 con todas las fuerzas de mi cuerpo y logr\u00e9 sacarme de encima la gran almohada para atestiguar que no era una almohada, sino el chino.<\/p>\n<p>El chino se incorpor\u00f3 muy molesto, luego del empuj\u00f3n, me mir\u00f3 con cara amenazante y volvi\u00f3 a reposarse sobre una parte de mi cuerpo casi asfixi\u00e1ndome con su humanidad.<br \/>Entrada la ma\u00f1ana no vi pasar decenas, sino centenas de monjes vestidos de negro que acud\u00edan sonrientes a una especie de encuentro. Llegaban de todas partes, se tomaban fotograf\u00edas y sonre\u00edan, algunos me saludaban inclinando la cabeza y algunos otros hasta ped\u00edan una foto conmigo, pero el chino se los imped\u00eda. Parec\u00eda una convenci\u00f3n de monjes y mi silla se encontraba a la puerta del recinto.<br \/>Luego de horas, cambi\u00e9 de escenario sin saber una vez m\u00e1s con precisi\u00f3n c\u00f3mo llegu\u00e9 ah\u00ed, aunque esta vez tengo casi la certeza de que el chino me llev\u00f3 ante mis constantes reclamos de que me liberara.<\/p>\n<p>Me llev\u00f3 hasta un punto de la ciudad en donde se detuvo una gran limosina de color negro. Me hicieron entrar en el auto de lujo y ah\u00ed vi a un gran se\u00f1or; era un chino, grande, robusto, vestido de traje obscuro, acompa\u00f1ado de otras personas que parec\u00edan sus s\u00fabditos. El chino jefe, con un gesto amable, me invit\u00f3 a sentarme cerca de \u00e9l.<br \/>Al poco tiempo, no me explico c\u00f3mo, pero nuevamente yac\u00eda en el piso de la limosina y el gran chino, el jefazo, era ahora quien me asfixiaba con su tremenda humanidad.<br \/>Hasta atr\u00e1s del lujoso veh\u00edculo, viajaba un personaje de aspecto occidental que tomaba alg\u00fan licor en copa gigante de cognac y fumaba un puro ech\u00e1ndome todo el humo en la cara mientras sonre\u00eda.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento el gran jefe se dirigi\u00f3 a m\u00ed y me dijo: \u201cla familia de tu mujer tambi\u00e9n ha contra\u00eddo el virus\u201d. No sab\u00eda c\u00f3mo, ni de d\u00f3nde, \u00e9l hab\u00eda obtenido tal informaci\u00f3n, pero parec\u00eda muy seguro. Luego la limosina se detuvo frente a un restaurante, aparentemente de lujo, y pod\u00eda ver a trav\u00e9s de las ventanas, a mi novia Alice, a su madre, a mi amiga espa\u00f1ola Amalia y a mi cu\u00f1ada \u201cLa Popis\u201d. No pude hablar con ninguna de ellas, s\u00f3lo las observ\u00e9; trat\u00e9 de hacerme un selfie para envi\u00e1rselas, pero me fue imposible y luego la limosina avanz\u00f3. Me qued\u00e9 con esa imagen en la mente y la tengo clara hasta hoy.<\/p>\n<p>En alg\u00fan punto de la ciudad descendi\u00f3 el gran jefe, se quedaron los dem\u00e1s y a m\u00ed me dejaron atado. M\u00e1s adelante se march\u00f3 el hombre del puro y al parecer s\u00f3lo nos quedamos el chofer, a quien nunca pude ver, mi eterno guardi\u00e1n el chino y yo.<\/p>\n<p>Insist\u00eda de todas formas para que me desataran y me dejaran bajar del veh\u00edculo, pero nadie me escuchaba. Yo no los pod\u00eda ver, estaba en el piso en alg\u00fan lugar de la limo y desde ah\u00ed solo hac\u00eda ruidos para llamar su atenci\u00f3n.<br \/>En alg\u00fan punto me sent\u00ed aterrado, luego de dar vueltas por qui\u00e9n sabe que sitios, cuando escuch\u00e9 a alguien decir, algo como \u201cyo no s\u00e9, a m\u00ed solo me piden que abandone los cuerpos\u201d\u2026<\/p>\n<p>Empec\u00e9 a sospechar que pretend\u00edan ahora deshacerse de m\u00ed.<br \/>Finalmente, luego de horas a bordo de aquel auto y al parecer muy lejos de la ciudad, llegamos a una especie de establo, ah\u00ed bajamos el chino y yo, y el auto se march\u00f3.<br \/>El chino que me llevaba atado de una mano a \u00e9l me introdujo en un cuartucho reducido que parec\u00eda como una bodega del establo y que ol\u00eda a caballos.<\/p>\n<p>Ah\u00ed me puso en el piso, me at\u00f3 una mano a la pata de un mueble y la otra la enganch\u00f3 en alguna parte de un ba\u00fal, luego me avent\u00f3 una almohada y me dijo: duerme.<br \/>Yo no pod\u00eda dormir, estaba exhausto, harto de estar atado, ansioso por ver a mis seres queridos y ahora tambi\u00e9n temeroso. Le dije al chino: \u201cmejor ll\u00e9vame con los m\u00edos, ya estoy curado\u201d \u2026 \u00e9l solo respondi\u00f3: ser\u00e1 ma\u00f1ana.<br \/>M\u00e1s tarde, alguien llev\u00f3 a la misma choza a mi hijo Lester. Lo pusieron junto a m\u00ed con la misma instrucci\u00f3n, \u201cduerme\u201d. Me parece que \u00e9l no estaba atado.<br \/>Recuerdo haber estado muy molesto con Lester porque se pon\u00eda a chatear con su celular que emit\u00eda un ruido al enviar cada mensaje y me parec\u00eda que con tanto ruido no dejar\u00edamos dormir al chino y menos querr\u00eda llevarme al d\u00eda siguiente temprano con mi gente.<\/p>\n<p>Por la madrugada, casi al amanecer, insist\u00ed de nuevo al chino, quien dorm\u00eda dentro del ba\u00fal, para que me llevara, asegur\u00e1ndole que ya se me hab\u00eda salido el demonio y que estaba curado.<br \/>Finalmente, el chino se puso de pie, me vend\u00f3 los ojos y salimos. Era una fr\u00eda ma\u00f1ana y pod\u00eda escuchar los jadeos y ruidos que emite un caballo. Eso me hizo pensar que el chino me llevar\u00eda a caballo hacia mi destino.<br \/>Luego de un rato de sarcasmos, burlas y charla sin sentido entre el chino y una mujer, me di cuenta de que se estaba burlando de m\u00ed y que nunca me llevar\u00eda.<\/p>\n<p>Al reclam\u00e1rselo al chino, sin tener muy claro, porque no lo recuerdo, c\u00f3mo lo hizo, ni cu\u00e1les son los detalles, pero me cambi\u00f3 de sitio y me dej\u00f3 atado y abandonado en la r\u00fastica vivienda de unos mariguanos que al parecer viv\u00edan en una suerte de comunidad. \u201cMariguanos\u201d digo, porque al parecer, sembraban, vend\u00edan y consum\u00edan mariguana.<br \/>Entre ellos hab\u00eda una mujer europea, una anglosajona de cabellos rubios largos y sucios que apenas hablaba, parec\u00eda la mujer del l\u00edder.<br \/>Cuando me encontr\u00e9 s\u00f3lo con ella, le dije \u201coye, t\u00fa pareces buena persona, des\u00e1tame, por favor, te lo ruego, no me maten\u201d. Estaba seguro de que me quer\u00edan matar, quiz\u00e1 era el encargo del chino, y de que me ejecutar\u00edan por escaso dinero.<br \/>Luchando solo como pod\u00eda y tallando mi brazo contra el catre en el que me encontraba, me fui quitando uno de los amarres, mientras le rogaba a la europea que me liberara.<br \/>Repentinamente aparece su pareja, el lidercillo del grupo y dice en tono ir\u00f3nico \u201cmucha conversaci\u00f3n por aqu\u00ed \u00bfno?\u201d, mientras ve\u00eda con molestia mi brazo derecho casi libre de las amarras y a la mujer le dedicaba miradas de reclamo.<\/p>\n<p>Me arm\u00e9 de valor y le dije: \u201cmira, yo s\u00e9 que quieren matarme, no s\u00e9 cu\u00e1nto te paguen, pero si nos llevas a mi hijo que est\u00e1 en el establo y a m\u00ed al hotel y nos dejas vivir, te pago 90 mil pesos en efectivo, te los entrego apenas lleguemos al hotel\u201d. Se puso en cuclillas, me mir\u00f3 fijamente y luego la mir\u00f3 a ella. Se hizo un silencio. Finalmente se puso de pie, sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n y se dirigi\u00f3 al cuarto contiguo desde donde se escuchaban las conversaciones. Hab\u00eda otra pareja ah\u00ed y un hombre solo. El l\u00edder se aproxim\u00f3 a ellos y les expuso mi oferta. Luego de unos segundos de silencio, la mujer dijo: \u201cpodr\u00edamos comprar una carcacha\u201d. Uno de los hombres interrumpi\u00f3 para decir: \u201cmejor sembramos mariguana, pronto habr\u00e1 turistas y la podemos vender muy bien\u201d; hubo risas y comentarios, hac\u00edan planes sobre c\u00f3mo gastar\u00edan el dinero y c\u00f3mo lo repartir\u00edan; luego hablaron con entusiasmo sobre llevar una libreta y en ella anotar todos los gastos.<\/p>\n<p>Aquella discusi\u00f3n era m\u00fasica para mis o\u00eddos, parec\u00eda que aceptar\u00edan mi oferta. El l\u00edder se aproxim\u00f3 hacia m\u00ed y me dijo: \u201cest\u00e1 bien, salimos ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana\u201d. Di gracias al cielo en silencio. \u00a1quer\u00eda vivir!<\/p>\n<p>Estaba por venir un dif\u00edcil e inc\u00f3modo viaje de cuatro horas en alguno de sus destartalados veh\u00edculos, pero me motivaba pensar que pronto podr\u00eda abrazar a Alice y contarle esta terrible experiencia.<br \/>Un grupo saldr\u00eda primero con Lester a bordo, con quien no hab\u00eda podido hablar nada, ni decirle que sospech\u00e9 que quer\u00edan matarnos, ni de mi plan para salvarnos. Pensaba que si ellos llegaban antes que yo al hotel, Lester tendr\u00eda que hablar con mi amigo Alberto, el espa\u00f1ol, quien seguro ya estaba ah\u00ed, tanto para sacarse tambi\u00e9n el demonio, como para buscar a Amalia, quien habr\u00eda llegado antes, y que le facilitar\u00eda el efectivo prometido para nuestros captores; Alberto siempre lleva efectivo consigo, pens\u00e9.<\/p>\n<p>Mi transporte se demoraba en partir y recuerdo que el l\u00edder y la mujer europea se repart\u00edan m\u00faltiples quehaceres en la casucha y alimentaban a los perros, yo sent\u00eda mucho fr\u00edo.<br \/>Hasta ah\u00ed recuerdo con claridad. Luego algo debi\u00f3 haber pasado que frustr\u00f3 mi traslado, pues seg\u00fan me pudieron contar en el hospital aparec\u00ed abandonado en la arena, semiinconsciente y temblando de fr\u00edo.<\/p>\n<p>Alguien me recogi\u00f3 y me llevaron al hospital.<br \/>Recuerdo haber esperado largas horas en la recepci\u00f3n de un hospital a que llegara un m\u00e9dico que me revisar\u00eda; escuch\u00e9 a alguien decir que ten\u00eda arena en los pulmones. Luego me internaron y un doctor me explic\u00f3 que me tendr\u00edan que entubar.<br \/>Pasados unos d\u00edas llenos de incomodidades, un doctor me dijo que hab\u00eda llegado la hora de extubarme, pr\u00e1ctica que llev\u00f3 a cabo estando yo consciente.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente vino un doctor diferente y me dijo con claridad que ahora todo depend\u00eda de m\u00ed, si me mov\u00eda, si no respiraba bien, si no tos\u00eda como es debido, me podr\u00edan volver a intubar. Pas\u00e9 la noche casi inm\u00f3vil, muy inc\u00f3modo, tosiendo de vez en vez y tratando de acatar todo lo que aquel doctor dijera, al d\u00eda siguiente vendr\u00eda a revisar mis pulmones y si quer\u00eda salir de ah\u00ed, estos deber\u00edan verse mejor.<\/p>\n<p>A ese doctor nunca lo volv\u00ed a ver. A la ma\u00f1ana siguiente vino otro doctor muy amable y me dijo: Don Sergio, felicidades, va usted muy bien, ahora le informamos a sus hijos.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 perplejo, mis hijos ya sab\u00edan que estaba yo ah\u00ed, as\u00ed que seguramente lo sabr\u00edan tambi\u00e9n Alice y mi madre, eso me alegr\u00f3 un poco. No sab\u00eda c\u00f3mo se llamaba el hospital, ni d\u00f3nde estaba exactamente, pero tendr\u00eda que ser un lugar pr\u00f3ximo a Macao\u2026<\/p>\n<p>Preguntando a los enfermeros indagu\u00e9 que el hospital pertenec\u00eda a Grupo PlayaMed, me pareci\u00f3 sumamente extra\u00f1o.<\/p>\n<p>Luego me lleg\u00f3 la sorpresa de ver a mi hijo Sergio parado en la puerta de la habitaci\u00f3n, hasta ah\u00ed pod\u00eda llegar, no le dejaban acercarse m\u00e1s a m\u00ed. Me dio mucho gusto verle y lo primero que le pregunt\u00e9 fue sobre qui\u00e9n se hab\u00eda hecho cargo de pagarle a los \u201cmariguanos\u201d, a los \u201cmalosos\u201d y c\u00f3mo se encontraba Lester. Me dijo:<br \/>-Todo bien Pap\u00e1, ya no te preocupes de nada.<br \/>&#8211; \u00bfPero debo algo a\u00fan? insist\u00ed.<br \/>&#8211; Todo bien papito. \u00bfConf\u00edas en m\u00ed?<br \/>&#8211; S\u00ed, por supuesto.<br \/>&#8211; Entonces tranquilo, todo est\u00e1 bajo control.<\/p>\n<p>Luego le dije a trav\u00e9s de la enfermera que me quisieron matar y me dejaron tirado en la arena, pero me salv\u00e9. Mi hijo s\u00f3lo sonri\u00f3 y me dijo: descansa, ma\u00f1ana vengo a verte.<br \/>Hasta ese momento, no sab\u00eda que estaba en el Hospital PlayaMed de Canc\u00fan.<br \/>Por la noche una muy amable enfermera logr\u00f3 que mi hijo se comunicara conmigo a trav\u00e9s del celular de ella, lo salud\u00e9 muy angustiado, le ped\u00ed que no me abandonara y quedamos en una hora exacta para vernos al d\u00eda siguiente. Le ped\u00ed tambi\u00e9n que le dijera a Alice, por favor, que me llamara a ese n\u00famero de mi amable enfermera, Jenifer, me parece que era su nombre.<\/p>\n<p>A los pocos minutos me llam\u00f3 Alice y la vi por videollamada, me emocion\u00e9 much\u00edsimo, le dije que la amaba y que estaba feliz de estar vivo. Le dije que nos casar\u00edamos pronto. Fue una linda llamada; no hab\u00eda sabido nada de ella desde que me bajaron de aquella cama flotante, rodeada de bamb\u00fa.<br \/>Luego de colgar, Alice le envi\u00f3 a Jenifer una canci\u00f3n italiana, \u201cUn Nuovo Bacio\u201d de Gigi D\u00b4Alessio, nuestra canci\u00f3n, en una hermosa versi\u00f3n traducida al espa\u00f1ol, y le pidi\u00f3 que me acercara el tel\u00e9fono para escucharla y as\u00ed lo hizo Jeny.<br \/>Escuch\u00e9 la canci\u00f3n y romp\u00ed en llanto. Jennifer me tom\u00f3 de la mano cari\u00f1osamente y me permiti\u00f3 llorar por unos minutos.<br \/>Luego me pregunt\u00f3 m\u00e1s detalles sobre Alice y nuestra relaci\u00f3n y le cont\u00e9 como pude, lo que pude. Fue un lindo momento.<br \/>No dorm\u00ed bien y tuve sue\u00f1os y pesadillas diversas como todas las noches desde aquella, casi hasta el d\u00eda de hoy.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente vino mi hijo, m\u00e1s tarde de la hora acordada y le rega\u00f1\u00e9 por la demora, estaba ansioso por hablar con \u00e9l y que hici\u00e9ramos planes para salir del hospital lo antes posible. Ya no recuerdo si fue esa ma\u00f1ana o la siguiente, pero por fin se despejaron muchas dudas. Al empezar a contarle a mi hijo los detalles de mi experiencia en Macao y c\u00f3mo estuve cerca de perder la vida, se sonri\u00f3 y me dijo: \u201cPap\u00e1, t\u00fa no viajaste a ning\u00fan lado, nunca saliste de este hospital desde el 4 de julio\u201d \u2026<br \/>&#8211; Fue un \u201cchochote\u201d, papi. Para que veas el poder de los f\u00e1rmacos que te dieron.<\/p>\n<p>Imaginar\u00e1n mi cara de sorpresa y las risas calladas de Chuy, mi enfermero que hab\u00eda escuchado parte de mis historias. Le ped\u00ed a Sergio que me contara los detalles, y me hizo un breve resumen sobre mi estad\u00eda y las complicaciones, porque la historia era larga.<\/p>\n<p>Mi hijo no pod\u00eda ocultar su cara de felicidad al verme vivo, lloramos juntos; hab\u00eda despertado del coma dos d\u00edas antes y me estaba poniendo al d\u00eda.<br \/>Hace un par de d\u00edas, habl\u00e9 por tel\u00e9fono con un neum\u00f3logo muy reconocido, quien fue un gran asesor de mis hijos en este proceso y me dijo: \u201cDon Sergio, no sabe la enorme alegr\u00eda que me da escucharlo y saber que est\u00e1 en recuperaci\u00f3n. Su caso de supervivencia es uno de los pocos del mundo para un paciente entubado y con ese cuadro. Felicidades. \u201c<\/p>\n<p>Mis hijos perdieron a su madre hace algo m\u00e1s de un a\u00f1o, y yo no pod\u00eda permitir que ahora perdieran a su padre, as\u00ed que fue esa, una de las razones por las que luch\u00e9.<br \/>Dios es grande y los milagros existen. Y sin duda mi fortaleza f\u00edsica y mental contribuyeron para que al final pueda contar esta historia. Gracias Sergio y Lester por todo.<\/p>\n<p>Hoy me recupero en casa con los cuidados y cari\u00f1o de Alice.<br \/>Venc\u00ed al COVID19.<\/p>\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al Buen Entendedor\u2026 Por Sergio Gonz\u00e1lez Luego de varios d\u00edas con el coronavirus en el cuerpo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","_mbp_gutenberg_autopost":false,"footnotes":""},"categories":[57],"tags":[810,1038],"class_list":["post-43686","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sergio-gonzalez","tag-covid","tag-demonio"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.3 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Un viaje para expulsar al demonio | Revista Latitud 21<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Dios es grande y los milagros existen. 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