{"id":92791,"date":"2026-09-02T11:09:51","date_gmt":"2026-09-02T16:09:51","guid":{"rendered":"https:\/\/l21.mx\/?p=92791"},"modified":"2026-09-02T11:09:51","modified_gmt":"2026-09-02T16:09:51","slug":"bitacora-de-viaje-lxxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/l21.mx\/?p=92791","title":{"rendered":"Bit\u00e1cora de viaje LXXI"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cEL DINERO HUELE BIEN, VENGA DE DONDE VENGA\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JUVENAL<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hola, soy Juvenal; Decimus Junius Juvenalis, para los m\u00e1s quisquillosos. Fui el \u00faltimo de los poetas sat\u00edricos de la Edad de Plata. Tal vez me conozcas por\u00a0 expresiones como \u201cPan y Circo\u201d o \u201c\u00bfQui\u00e9n vigila a los vigilantes?\u201d o quiz\u00e1s \u201cmens sana in corpore sano\u201d.\u00a0 Creo que es menester salir de mi retiro para justificar la frase con la que el articulista inicia su tan gustada columna (elogio de mi parte como gentileza para este pobre hombre). El original en lat\u00edn fue inspirado (aunque lo nieguen mis envidiosos detractores con aburridas disertaciones) en la costumbre de imponer cargas fiscales hasta por respirar que, por lo que veo, dos mil a\u00f1os despu\u00e9s, la sociedad actual tiene la man\u00eda de preservar. Mucha recaudaci\u00f3n, y pocos resultados. Me bas\u00e9 en el emperador Vespasiano, cuando decidi\u00f3 tasar los ba\u00f1os p\u00fablicos (\u00e9ramos razonablemente limpios, aunque la esponja de mar con la que nos ase\u00e1bamos salva sea la parte, era compartida con el compa\u00f1ero de junto que tambi\u00e9n se esforzaba por deshacerse de la carga extra), su hijo Tito (s\u00ed, aquel que arras\u00f3 con Jerusal\u00e9n y puso orden a los rebeldes jud\u00edos) le increp\u00f3 haci\u00e9ndole ver lo raro e injusto del impuesto. Vespasiano tom\u00f3 un denario y se lo dio a oler a su ansioso v\u00e1stago. \u00bfHuele feo?, pregunt\u00f3. A nada, respondi\u00f3 el impulsivo muchacho. Entonces, continu\u00f3 el padre, pecunia non olet. El dinero no huele (traduzco para los hablantes de una de las lenguas producto del lat\u00edn vulgar). Yo lo arregl\u00e9 un poquit\u00edn. Ya saben que la cr\u00edtica social y pol\u00edtica se me daba muy bien. Es naturaleza humana, tengo entendido y con base en mi experiencia, no hacer gestos a la fortuna cuando llega, aunque tenga or\u00edgenes, digamos, poco claros o cuestionables. Dicho lo anterior, regreso el control del papiro al escribiente habitual mientras me vuelvo a mi retiro en el Hades para seguirme burlando. Vuestro turno\u2026<\/p>\n<p>Gracias. En fin. Con el espacio que me queda, recu\u00e9rdenme nunca utilizar una frase de Fidel Castro; no terminar\u00edamos jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Sin discusi\u00f3n, y desde que se invent\u00f3 la acumulaci\u00f3n de la riqueza y el poder que conlleva, es una cuesti\u00f3n de escr\u00fapulos si la moneda huele mal o no. Desde la antigua Roma y m\u00e1s atr\u00e1s, la rapacidad ha estado presente, aunque generalizar tampoco ser\u00eda lo correcto. Cuando el diario vivir de millones de personas se dividi\u00f3 entre la izquierda y la derecha, a veces radical, a veces con matices y alianzas, las cosas se polarizaron a\u00fan m\u00e1s. Ambos lados del espectro socioecon\u00f3mico han probado esa rapacidad y ambos, a pesar de las trampas ret\u00f3ricas e ideol\u00f3gicas, se han dedicado al acaparamiento de bienes. Ya sea de un Estado controlador de los medios de producci\u00f3n (y de comunicaci\u00f3n) y por ende de sus ganancias o la libre empresa tomando decisiones hasta en pol\u00edtica y libre representatividad, ambos han probado que la ambici\u00f3n estar\u00e1 siempre muy por encima del cuidado del \u00fanico planeta que tenemos disponible. Como ejemplo, Mr. Trump, que teniendo a su disposici\u00f3n a las mentes cient\u00edficas m\u00e1s brillantes del mundo con un chasquido digital, sigue manteniendo la postura esc\u00e9ptica sobre el tema comprobado una y otra vez del cambio clim\u00e1tico. No es dato trivial que, si el resto del mundo consumiera al ritmo que consume la poblaci\u00f3n de los Estados Unidos, necesitar\u00edamos unos cinco planetas como la Tierra para cumplir con la demanda global. Y la l\u00ednea se est\u00e1 acercando r\u00e1pidamente al rojo.<\/p>\n<p>\u00bfSe reduce todo (y perd\u00f3n por ser un vil reduccionista) a educaci\u00f3n, principios y valores?<\/p>\n<p>Me queda claro que detr\u00e1s de un pol\u00edtico corrupto que facilita a empresarios corruptos, y en donde su sistema olfativo para apreciar el mal olor de los billetes y cuentas bancarias sucias, ha sido atrofiado por el exceso de endorfinas, existe un trasfondo familiar en donde la negligencia, la ignorancia y el desd\u00e9n por el bienestar de la sociedad son el ejemplo cotidiano mientras su peque\u00f1a o grande burbuja no tenga grietas; y eso ha sucedido una y otra vez en reg\u00edmenes tanto de derecha como de izquierda.\u00a0 Finalmente, los partidos pol\u00edticos que abrazan este tipo de ideolog\u00edas son tan promiscuos, que, a cada giro del p\u00e9ndulo social, sus s\u00e1banas huelen a distintos perfumes; algunos, nauseabundos.<\/p>\n<p>Y en medio\u2026\u00a0 estamos t\u00fa, Juvenal y yo.<\/p>\n<p>Confiar en todos es insensato, pero no confiar en nadie es neur\u00f3tica torpeza. Esta otra frase de nuestro \u201cinvitado\u201d del mes, la he colado yo. El a\u00f1o entrante vienen elecciones muy importantes para el pa\u00eds y todav\u00eda no entendemos para qu\u00e9 sirve tener una c\u00e1mara de diputados. Seguimos, porque as\u00ed le ha convenido a nuestros pr\u00f3ceres, viviendo en la inopia intelectual y creyendo que el puesto m\u00e1s importante de un pa\u00eds sano democr\u00e1ticamente, es el Ejecutivo federal. \u00bfA que no sab\u00edas que \u201cprimer mandatario\u201d (o mandataria) significa el primero en cumplir con las \u00f3rdenes del \u201cprimer mandante\u201d? En ese tama\u00f1o de obscuridad hemos vivido durante siglos. \u00bfY qui\u00e9n rayos es ese primer mandante? Pues t\u00fa, Juvenal y yo. Por eso el gran equilibrio para no tener Vespasianos que se vuelvan locos y empiecen a querer inventar impuestos hasta por las esponjas de los ba\u00f1os p\u00fablicos, ha sido dividir el poder entre quien legisla, quien verifica que esa legislaci\u00f3n no tenga interpretaciones y sea justa y quien ejecute el mandato de la ley y no se torne en un ejecutor de sus propios caprichos. Independientes unos de otros.<\/p>\n<p>You say you want a Revolution? Well, you know, we all want to change the world\u2026<\/p>\n<p>No. No necesitas armas. Tan solo informaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 crees que les ha convenido mantenernos as\u00ed?\u00a0 Gui\u00f1o gui\u00f1o.<\/p>\n<p>I\u00f1aki Manero.<\/p>\n<p>Escena poscr\u00e9dito: En un lugar de Palenque, Chiapas, cuyo nombre no quiero escribir, hay un curandero que alivia fuertes gripas presidenciales con tos y fiebre en menos de un fin de semana. Prodigioso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cEL DINERO HUELE BIEN, VENGA DE DONDE VENGA\u201d. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JUVENAL &nbsp; Hola, soy Juvenal;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":100,"featured_media":49565,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","_mbp_gutenberg_autopost":false,"footnotes":""},"categories":[1007],"tags":[],"class_list":["post-92791","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-inaki-manero"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/92791","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/100"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=92791"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/92791\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":92794,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/92791\/revisions\/92794"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/49565"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=92791"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=92791"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/l21.mx\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=92791"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}