Prevención de ciberdelitos en Unicaribe

 

Con el objetivo de brindar a la comunidad universitaria y principalmente a su estudiantado, los conocimientos que les brinden una visión distinta sobre los retos que enfrentan en materia de seguridad, a fin de tomar las decisiones adecuadas para enfrentarlos, la Universidad del Caribe celebró la Segunda Jornada de Seguridad y Derechos.

La Secretaria de Extensión y Vinculación Universitaria, Ing. Celina Izquierdo Sánchez, explicó que esta jornada consistió en un proceso de reflexión con estudiantes, con el objetivo de conocer su percepción del problema, pero sobre todo, alertarlos sobre las medidas de autoprotección no sólo para evitar ser víctimas de ciberacoso, sino para evitar participar en el mismo y ser cómplices sin saberlo.

 


“Si bien es importante cuidarse, saber qué información se sube a las redes, no debemos dejar de ver que quien comete un delito es la persona que comparte la información con la finalidad de afectar a otra y todos quienes la comparten; es decir, toda esa cadena de personas que están causándole un daño no solamente a quien se tomó la foto, a la sociedad; quepueden caer incluso en un caso de pornografía infantil, cuando se trata de menores de edad, o incluso de explotación sexual. El gran peligro es que quien está en este mundo de paquetes de desnudos (packs, nudes), puede estar implicado en ciberdelitos, sin saber que lo está”, explicó la también coordinadora de la Comisión de Igualdad de la Universidad del Caribe.
La dinámica se realizó a partir de la proyección de la película “Ciberbullying 2015”, que aborda un caso de acoso cibernético; luego de lo cual se promovió el diálogo entre las y los estudiantes, misma que arrojó los siguientes resultados:
En primer lugar, más de la mitad de los estudiantes tienen conocimiento de personas cercanas que han vivido algún episodio de ciberacoso; “lo quiere decir que el delito está más cerca de lo que pareciera”, señaló Celina Izquierdo. Casi todos estos actos se relacionan con subir fotos de desnudos y en segunda instancia con que les pueden hackear (robar) la información y a partir de una cuenta también hackeada (intervenida), pueden subir la información.

En segundo lugar, consideran que el sector más vulnerable a este tipo de delitos son los adolescentes entre 15 y 18 años, sobre todo mujeres, homosexuales, personas con baja autoestima o en depresión.
En tercer lugar, las salidas que las y los estudiantes dan a este problema son diversas: algunos plantean propuestas tecnológicas, como contar con antivirus y no aceptar invitaciones de personas desconocidas o proteger las cuentas personales y cambiar las claves constantemente. Un 20% considera que se necesitan mecanismos de penalización y restricción de la edad para el uso de redes sociales; otros proponen implementar talleres con víctimas, saber qué les pasó, cómo se movió el delito para conocerlo.
Izquierdo Sánchez señaló que algo muy importante es cómo se percibe el delito: la mayoría de los estudiantes consideran que la mejor forma de prevenir el ciberacoso es la autoprotección, es decir, que las personas no deben subir ni enviar fotos de desnudos, no compartir información personal y cuidar sus datos. “Pero reflexionando veíamos que se deja nuevamente la responsabilidad del cuidad de estos delitos sobre la víctima y se oculta a los verdaderos responsables de estos delitos”, señaló.
Señaló que de ahí la importancia de estas jornadas de prevención, para que los estudiantes, aunque son adultos y creen que estas cosas no les va a pasar, estén enterados para cuidado personal, cuidado de otras personas sobre todo menores y para no verse implicados en estos delitos de carácter internacional.