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Dos elefantes muy oscuros

El gobierno que llegó al poder con 30 millones de votos por prometer acabar con la corrupción, entrega, sin embargo, las cuentas más oscuras: sus dos instituciones estrella para acabar con la corrupción, están bajo lupa de Estados Unidos, justamente por corrupción.

Resulta que Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) y Banco del Bienestar están en el radar del Departamento de Estado de Estados Unidos, y del propio gobierno mexicano, por casos de corrupción no sólo aquí, sino más allá de las fronteras nacionales.

 

Veamos Segalmex:

Fue creada por este gobierno para apoyar a pequeños productores, garantizar el acopio y distribución eficiente de alimentos básicos, para propiciar el bienestar de las comunidades más vulnerables. Para que le dejaran de robar a los pobres, pues.

Sin embargo, en Segalmex se robaron más de 20 mil millones de pesos; la cantidad de dinero del erario más grande robada en la historia del país. Hay 38 denuncias, pero sus tres más altos mandos al momento del desfalco, viven en la impunidad.

Peor, el que era director, Ignacio Ovalle, fue salvado por el presidente, quien lo promovió al cargo de coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal, en la poderosa Secretaría de Gobernación.

Y dijo de él: “Ignacio Ovalle es una gente buena desde mi particular punto de vista, y lo engañan, recomienda a funcionarios que son puro priísta de malas mañas, acostumbrados a robar y los mete y empiezan a hacer negocios”. Exonerado, pues.

Pero la estafa va más lejos, según investigaciones que corren en Estados Unidos, pues Segalmex montó una operación secreta del gobierno mexicano con la dictadura de Venezuela. Un entramado que movió millones sin apenas dejar rastro.

 

Veamos Banco del Bienestar:

Fue creado por este gobierno para encontrar una banca ética y social y para hacer efectivo el derecho de acceso al desarrollo, a la inclusión económica, social y financiera, así como garantizar el acceso a los apoyos, pensiones y becas.

Sin embargo, de repente, el propio gobierno sacó a este banco “ético” del mercado de remesadoras, porque estaba por ser investigado por el Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo sospecha de manejar dinero de procedencia ilícita.

La DEA asegura que los cárteles de la droga meten al sistema financiero formal de México el dinero sucio que obtienen allá, ocultando la ruta mediante transferencias electrónicas, cuentas de negocio legítimas y depósitos con compañías de remesas.

Según informes de la DEA al Departamento de Estado, Banco del Bienestar tiene sucursales en rancherías donde no hay un alma, pero llegan remesas que sacan jóvenes con radios de frecuencia, y amas de casa que no saben el nombre del remitente.

Ajá: sus dos instituciones estrella, parecen cuevas de Alí Babá con más de 40 ladrones.

Rubén Cortés
  • Canela fina
  • Periodista y escritor
  • Twitter @Ruben_Cortes
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