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Inteligencia artificial, ¿El futuro?

 

 

¿Qué tal la novela de la salida de OpenIA de Sam Altman?.  Especulaciones, el mercado accionario como montaña rusa, conspiraciones al estilo Hollywood y luego pues que siempre no, que sí regrese.  A lo mejor la misma inteligencia artificial se negó a trabajar con alguien más.  ¡Quiero a mi papá!, gritó furiosa por los parlantes de los pasillos.

No podemos afirmar o negar ninguna información porque no sabemos ni la milésima parte de lo que acontece en los pasillos de creación de estos mecanismos, o redes neuronales como le llaman algunos. Lo que sí sabemos, es que todo cambiará en un futuro muy muy cercano.

Recuerdan nuestras tareas de niños con la Enciclopedia Británica, buscando información.  Ahora las nuevas generaciones sólo preguntan al chat ¡y listo!, tarea en tu pantalla. Lograr el análisis y toma de decisiones en función a la información obtenida se está quedando obsoleto. Hasta el tema creativo está siendo abordado, buena o mala; la verdad que yo no encontré diferencia entre las canciones creadas por IA y las normales.

Como empresarios nos depara un futuro incierto, por lo pronto debemos ya tener un departamento o una persona que esté trabajando con esta herramienta, desde mi punto de vista el área de sistemas de las empresas no son lo más indicado, ellos están acostumbrados al software y hardware tradicional, vamos a necesitar un ‘preguntador’ experto, alguien que tenga la capacidad o sensibilidad para saber cómo y qué preguntar para obtener información, cotizaciones, presentaciones, contratos, planos y una larga lista de cosas que aún no sabemos ni qué podemos obtener.  Los tiempos de muchas tareas administrativas se reducirán y debemos estar listos para hacer ajustes lo más rápido posible.  Recuerden que la competencia ya lo está haciendo. Vamos tarde señores… como diría Elon Musk.

Lo que sí estoy segura, es que todas las empresas deben empezar a usar las herramientas de la IA. Para reflexionar, sabemos que la IA nos puede dar el manual, instrucciones y procesos de cómo arreglar una bomba descompuesta, pero aún necesitamos las manos para hacerlo físicamente. Entonces se abre un abismo lleno de posibilidades para cambiar el sistema educativo mundial, si ya podemos tener las soluciones en papel, lo que necesitaremos es el entrenamiento físico. Un cirujano tendrá acceso a un diagnóstico preciso en función a las imágenes, estudios y las bases de datos a las que tiene acceso la IA, pero la habilidad para realizar la operación sigue siendo una tarea humana.  Estoy segura de que van a desaparecer profesiones y otras deberán evolucionar; lo que sí podemos estar ciertos es de que nos espera una gran revolución. De verdad que es una esperanza para ahora sí lograr una educación más asertiva y que explote las capacidades reales de cada individuo.

Y por último, me quedo con este pensamiento: yo espero que la IA finalmente nos confirme la existencia de los vampiros,  con tanta información que existe sobre ellos, pues ni modo que los hayamos creado los humanos; sólo que nos platique con calmita lo que vaya encontrando; a lo mejor hasta sorpresitas nos llevamos.

 

 

Inna German Gómez
  • Mirada empresarial
  • Empresaria
  • @Innagg
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