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Una difícil decisión

Este mes de diciembre fue un mes de grandes y relevantes noticias, lo que me hacía titubear cuál merecía mi comentario en esta columna.

Desde la reforma energética, la elección de Michelle Bachelet, el campeonato del León, la muerte de Nelson Mandela y el reconocimiento del Papa Francisco como Hombre del Año por la famosa revista Time, entre algunas otras más.

Cualquiera de ellos merece mención en esta columna, por supuesto, y es por ello que decidí mejor expresar una breve opinión de cada uno.

De la reforma energética, ¿qué pudiera decir o abundar que no se haya dicho? En lo personal la considero no solo importante y trascendente, sino necesaria y urgente. Lo único que lamento en este caso es que no haya sido más agresiva aún y que se haya tardado tanto en llegar. Bueno, más vale tarde que nunca. ¿No creen? Ahora veremos con hechos la trascendencia de su alcance, y será la historia la que juzgue a sus actores y, espero, a sus detractores.

De la elección de Michelle Bachelet como presidenta de Chile, o reelección mejor dicho, destaco la importancia que toma cada día más el papel de la mujer y su dirección política. Junto con Cristina Kirchner y Dilma Rousseff, presidentas de Argentina y de Brasil respectivamente, estas amazonas llevan el liderazgo político de una de las zonas más ricas del mundo, Sudamérica. ¿Algo que le quite el sueño a la Comunidad Europea o al bloque de América del Norte por la posibilidad de que estas mujeres se unan para formar un solo bloque económico y social? Francamente no lo creo, la naturaleza de su género no se los permitiría. Nadie puede ser más celoso y crítico de una mujer que otra mujer. Pero al menos esto nos hace ver que los gobiernos socialistas de centro-izquierda se están poniendo de moda. Y miren que las mujeres sí saben de moda.

Del campeonato del León, prefiero no abundar pues no conozco mucho del tema, pero solo quisiera felicitar ampliamente a este conjunto que en menos de dos años pasó del sótano a la cima. Esto nos da esperanzas de que nuestra Selección Nacional, que llega al Mundial de repechaje, gane la Copa del Mundo este verano 2014 en Brasil. Bueno, se vale soñar.

Y si de soñadores se trata, hablemos de un hombre con un gran sueño, Nelson Mandela, quien con su muerte da el paso que le faltaba para inmortalizarse. Su lucha contra el apartheid y la discriminación racial que vivía Sudáfrica en pleno siglo XX lo llevó 27 años de su vida a la cárcel y posteriormente a la Presidencia de su país. Su tenacidad por liberar a su nación del yugo del odio y los prejuicios le han valido un lugar junto con hombres como Abraham Lincoln y Martin Luther King, por supuesto. Mandela será por siempre fuente de inspiración para cualquier hombre que luche contra las injusticias y cualquier tipo de discriminación.

Y por último, tenemos la elección que hace la revista Time del ex cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio, hoy mejor conocido como el Papa Francisco, como el Hombre del Año 2013. Más que merecido para el líder religioso más importante e influyente en el mundo, y que busca reforzar el papel evangelizador de esta Iglesia en pleno siglo XXI, a pesar de las crisis humanas que vivimos con temas como la homosexualidad, el aborto, la adopción y los abusos de algunos miembros de su misma Iglesia. ¿Cómo pretende hacer eso? Con un mensaje claro de amor y humildad.

Y cuando me veo en la encrucijada de decidir cuál será mi tema en esta columna que se publica en la edición de enero, me pregunto, ¿por qué limitarme?

Feliz Año Nuevo 2014. Gracias por su preferencia y, claro, por su paciencia.

 

[editor]eduardo-albor[/editor]

Eduardo Albor
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