Revista Latitud 21

Crédito ágil para crecer

 

Francisco Padilla, cofundador de Konfío, explica cómo la tecnología está transformando el acceso al financiamiento para las pymes en México, con especial potencial en regiones como Quintana Roo

En un país donde las pequeñas y medianas empresas generan cerca del 70% del empleo y aportan más del 40% del PIB, el acceso al financiamiento sigue siendo una de sus principales barreras. Bajo ese diagnóstico nació Konfío, una plataforma digital que, desde 2014 —tras su fundación en 2013 por emprendedores mexicanos—, busca cerrar esa brecha a través de tecnología.

“Nos enfocamos en voltear a ver y a servir un segmento que históricamente ha sido difícil de ser atendido”, explica Francisco Padilla, cofundador de la compañía. Entre la banca tradicional orientada al consumo y los grandes corporativos, las pymes quedaron durante años en un punto intermedio sin soluciones adecuadas, pese a su peso en la economía. “Es un segmento que requiere un tipo de análisis y de conocimiento muy particular, que realmente solo se puede apoyar de elementos tecnológicos para poder lograrlo”, añade.

El modelo es claro: procesos digitales, sin sucursales y con decisiones rápidas. “Llegando al portal o a nuestra app, puedes llenar una solicitud en 10 minutos y en 15 minutos máximo vas a recibir una decisión de financiamiento”, señala. Esta respuesta incluye opciones como tarjeta de crédito, capital de trabajo y soluciones de punto de venta, especialmente relevantes en sectores como turismo, hospitalidad y servicios —clave en destinos como Cancún y la Riviera Maya—.

Actualmente, Konfío opera como SOFOM y mantiene en proceso una solicitud para convertirse en banco especializado en pymes. Si bien los tiempos dependen de la autoridad, la empresa continúa integrando retroalimentación en su modelo. Mientras tanto, ha construido una propuesta sólida basada en accesibilidad y velocidad. “La gran mayoría de nuestros clientes reciben los fondos en menos de 48 horas”, agrega.

Además, la compañía ha logrado escalar sin presencia física, alcanzando prácticamente todos los municipios del país. Este alcance responde a su naturaleza digital, pero también a su enfoque en un segmento formal que permite validar información de manera automatizada. “El cliente llega, hace su solicitud y nosotros corremos esto como lo hace cualquier institución financiera, pero en línea, para entregarle una decisión inmediata”, explica.

Tecnología que impulsa el crecimiento

El enfoque no es solo otorgar crédito, sino generar impacto. De acuerdo con datos compartidos por la empresa, 8 de cada 10 clientes obtienen con Konfío su primer producto financiero empresarial, un dato clave en un país donde muchas pymes operan sin historial crediticio formal.

A esto se suman resultados concretos. Estudios independientes muestran que, tras 18 meses, las empresas usuarias incrementan sus ventas en 18% frente a aquellas que no acceden a estos servicios. Incluso, en negocios liderados por mujeres, el crecimiento puede alcanzar hasta 42%, reflejando modelos diseñados sin sesgos.

La oferta incluye no solo financiamiento, sino herramientas de gestión. Destaca la tarjeta empresarial, diseñada para el control operativo: permite asignar límites por empleado, encender o apagar tarjetas y administrar gastos estratégicamente. “Cuando los negocios son más chicos valoran el financiamiento; cuando crecen, valoran el control”, resume Padilla.

Además, estas soluciones permiten resolver situaciones cotidianas de flujo de efectivo, desde pagos de nómina hasta gastos operativos, con opciones como disposición de crédito o diferimiento de compras específicas. “Tú puedes ser muy estratégico en el control de tu negocio con estas cosas”, apunta.

Detrás de esta operación está un componente tecnológico profundo. Desde su origen, la empresa utiliza modelos de inteligencia artificial para evaluar créditos. “Konfío no tiene oficiales de crédito, son agentes de inteligencia artificial decidiendo”, explica, subrayando que estos sistemas se mantienen en constante entrenamiento y supervisión para adaptarse al dinamismo de la economía.

Caribe Mexicano 

en el radar

El alcance también es significativo: más de 85 mil empresas atendidas en todo el país y presencia en prácticamente todos los municipios. En términos de cartera, la firma ya se ubicaría entre las principales del sistema financiero en México dentro de su segmento, tanto por volumen como por número de empresas atendidas.

En cuanto a sectores, la base de clientes refleja la propia estructura económica nacional: comercio, servicios, construcción y manufactura. Esto incluye, de forma natural, industrias clave del Caribe mexicano, donde la actividad económica está estrechamente ligada al turismo y a servicios asociados.

“Es un segmento de relevancia para nosotros y queremos estar ahí para los negocios conforme vayan creciendo”, afirma Padilla. La lógica es clara: acompañar el desarrollo de empresas en regiones con alto dinamismo, donde el acceso a financiamiento ágil puede ser determinante.

Con un equipo de alrededor de 700 personas y el respaldo de inversionistas internacionales, la empresa apunta a escalar su impacto en los próximos años. La meta es clara: sumar alrededor de 44 mil nuevas empresas atendidas en el corto plazo, ampliando su presencia en un segmento clave para el crecimiento económico del país.

En una región como Quintana Roo, donde el dinamismo empresarial está estrechamente ligado a cadenas de valor en constante movimiento, contar con herramientas financieras flexibles puede marcar la diferencia entre sostener la operación o impulsar la expansión.

“Que sepan que somos una herramienta para que puedan acercarse y autoservirse. Todo lo que tenemos está diseñado para que las empresas encuentren una plataforma distinta y nueva para crecer”, concluye Padilla.

Salir de la versión móvil