Revista Latitud 21

Salta salta pequeña langosta

Impulsan movimiento de gastronomía sustentable para respetar la veda del crustáceo en peligro de extinción

La pesca furtiva en los litorales de Quintana Roo ha propiciado una caída del 50 por ciento de la captura de langosta y una amenaza latente a un mercado que anualmente representa 80 millones de pesos, y afectación para 19 cooperativas pesqueras.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), esta práctica ilegal durante la temporada de veda, que inicia el primero de marzo y culmina el 30 de junio, acorta los ciclos reproductivos del crustáceo, ya que se capturan individuos hembras con más de 35 mil huevecillos que no logran desovar y terminan en el mercado negro.

Ante esta situación un grupo de chefs, liderados por Karla Enciso, difunden la importancia de respetar la veda para proteger la especie, e impulsan acciones a fin de concientizar al sector restaurantero para no adquirir durante este periodo langosta viva.

Fue este factor de alerta que motivó a los chefs Karla Enciso, del restaurante Manyee; Jorge Idelfonso, del hotel Viceroy Rivera Maya; Eric González y Santiago Muñoz, de Fonda Mayora, y Luis Chiu, de Asian Bay, -ambos restaurantes con sede en la Ciudad de México- a trabajar en coordinación con la Sociedad Cooperativa de Cozumel, cuyo presidente, José de la Cruz Canto Noh, se concentra en la captura sustentable de langosta para contribuir a la protección de la especie, e inculca a las nuevas generaciones de pescadores acciones para el cuidado del medio ambiente.

La chef Karla Enciso explicó que lamentablemente en el ramo de la gastronomía se desconoce sobre la importancia de las vedas, no solo de la langosta sino de todos los productos del mar, por lo que es común pedir a los proveedores estas especies que son muy populares entre los comensales, aunque esté restringida su captura.

Admitió que, incluso, ella vivía con los ojos cerrados a esta problemática que afecta la reproducción de la especie, hasta que el biólogo Luis Burillón los invitó a conocer el extraordinario trabajo que hacen los pescadores de la Sociedad Cooperativa de Cozumel en cuanto a la protección de la langosta y la importancia de respetar la veda para que el crustáceo complete su ciclo reproductivo, dado que año con año disminuye su captura.

Con base en informes de la Comisión Nacional de Pesca (Conapesca) se estima que en la captura ilegal del crustáceo participan unos mil 500 pescadores furtivos, por lo que se considera la principal amenaza para la reproducción de la especie con gran hábitat en el Caribe mexicano, situación que enciende los focos rojos.

Añadió que desde entonces los chefs que emprendieron este viaje reforzaron su visión entorno a la cocina sustentable, concepto que busca incentivar el consumo responsable y sobre todo adquirir productos ligados a la sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente.

Señaló que desde sus respectivas trincheras buscan concientizar sobre el respeto a la veda de la langosta aprovechando conferencias en las universidades, eventos de gastronomía, reuniones sociales y creando contenidos a través de las redes sociales referente a la labor que realizan los hombres del mar mediante la captura sustentable de la langosta, teniendo una respuesta muy positiva, toda vez que actualmente hay un gran movimiento que promueve la cocina responsable.

Mencionó que, gracias a esta labor social que realizan, varios restaurantes de Quintana Roo -que dentro de su cheque promedio incluyen langosta- ya hacen negocios con la Sociedad Cooperativa de Cozumel, contribuyendo así al apoyo de los pescadores, que más allá de hacer negocio le apuestan a la sustentabilidad para la protección de una especie que se ve amenazada por la pesca furtiva. (Jazmín Ramos).

 

 

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