El notariado quintanarroense fortalece su preparación ante una actividad patrimonial y empresarial cada vez más dinámica
La actividad notarial acompaña algunas de las decisiones patrimoniales y empresariales de mayor trascendencia: una compraventa, la constitución de una sociedad, un poder, una sucesión o un testamento requieren certeza jurídica y profesionales capaces de responder a las condiciones de cada operación.
En Quintana Roo, donde el crecimiento inmobiliario, poblacional y empresarial mantiene una dinámica particularmente intensa, esa responsabilidad cobra una dimensión adicional. Bajo esta premisa se realizó la Actualización y Certificación Notarial 2026 “Licda. Josefina Castro Ríos”, programa de dos días de talleres y ponencias que reunió a profesionales de la fe pública para actualizar conocimientos, revisar nuevas disposiciones y fortalecer herramientas de prevención.
El encuentro contó con la participación de Susana Verónica Ramírez Sandoval, presidenta del Consejo de Notarios del Estado de Quintana Roo, y Ricardo Vargas Navarro, presidente del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, así como la gobernadora Mara Lezama, quien destacó la importancia de mantener una preparación permanente ante las nuevas exigencias de la actividad.
Herramientas para una función en evolución
La agenda reunió a notarios y especialistas de Ciudad de México, Yucatán, Nuevo León, Oaxaca y otros estados del país, quienes participaron como ponentes en temas como El enfoque basado en riesgos en el ámbito notarial; el Taller de identificación y validación de la credencial para votar, modelos de credenciales vigentes; Aspectos relevantes de la reforma a la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, y El Impuesto al Valor Agregado en la actuación notarial.
Esta actualización se vincula también con uno de los retos planteados por Susana Verónica Ramírez Sandoval, quien asumió la presidencia del Consejo de notarios en la entidad en marzo de 2026 para un periodo de dos años: fortalecer la relación del notariado con la ciudadanía y hacer más visible el alcance de la función notarial. “Que el ciudadano conozca quién es un notario, cuáles son las actividades que hacemos, qué tipo de actividades pueden realizar con nosotros y qué tipo de orientación establecemos”, explicó.
Refirió que las compraventas representan una de las principales actividades, aunque el trabajo cotidiano incluye también poderes, constitución de sociedades, adjudicaciones y otros actos jurídicos.
Añadió que fortalecer esa relación con la ciudadanía implica mostrar que detrás de cada documento existe una decisión patrimonial. “A veces el testamento que hacemos no es nada más un testamento, sino es la última voluntad de quien toda su vida hizo un patrimonio”, comentó.
Su gestión busca también consolidar un notariado unido y con mayor presencia ante la sociedad. La actualización profesional forma parte de esa tarea, pero también la orientación previa a los ciudadanos para que conozcan las posibilidades que ofrece la función notarial y recurran a ella como una herramienta de prevención.
Cinco décadas de trayectoria
La actualización de este año forma parte de la conmemoración de los 50 años del Notariado en Quintana Roo, y recibió el nombre de Josefina Castro Ríos, primera mujer notaria en el estado, cuya trayectoria fue recordada durante una jornada que vinculó la historia del gremio con las exigencias actuales de la profesión.
Como parte de la celebración se reconoció a profesionales con muchos años de ejercicio. Ángel Enrique Aguilar Núñez, Celia Pérez Gordillo, Víctor Manuel Santín Corral y Nancy Magaña Tintore, por 33 años de trayectoria; Luis Miguel Cámara Patrón, por 27 años, y José Ignacio Loría Muñoz, por 25 años.
El programa estuvo dirigido a la actualización y certificación de 183 profesionales vigentes en el Directorio de Notarios del Estado: 116 titulares, seis suplentes y 61 auxiliares. Con ello, la formación y certificación profesional constituyeron uno de los ejes centrales de la conmemoración por las cinco décadas de esta actividad en Quintana Roo.
Ricardo Vargas Navarro, presidente del Colegio Nacional del Notariado Mexicano, destacó durante el encuentro la relación entre la función notarial y la protección patrimonial de las familias. Señaló que detrás de cada escritura, testamento o título de propiedad existe una familia que busca certeza y tranquilidad, y planteó al notariado como un aliado en la transformación de la certeza jurídica en seguridad patrimonial.
En ese marco, el Colegio Nacional del Notariado Mexicano entregó un reconocimiento a la gobernadora Mara Lezama por el aniversario del notariado estatal y por la colaboración con el gremio. La intervención de Vargas Navarro también puso énfasis en la continuidad del trabajo conjunto entre las instituciones y los profesionales de la fe pública.
Crecimiento con respaldo jurídico
Durante la inauguración, Mara Lezama vinculó la actualización con el crecimiento que ha experimentado Quintana Roo y con la responsabilidad que representa atender las decisiones patrimoniales derivadas de esa transformación.
Señaló que el trabajo cotidiano de los notarios con decisiones que trascienden el ámbito estrictamente jurídico: la adquisición de una vivienda, una sucesión, la constitución de una empresa o la determinación del destino de un patrimonio mediante un testamento.
Añadió que la capacitación permite contar con mejores herramientas para actuar con mayor rigor y atender adecuadamente las necesidades de quienes acuden a una notaría. “Son actos jurídicos, sí, pero sobre todo son decisiones de vida”, sostuvo.
La jornada cerró así una conmemoración que combinó trayectoria y actualización profesional. A cinco décadas de su establecimiento, el notariado quintanarroense enfrenta una actividad estrechamente ligada al dinamismo económico del estado, donde la propiedad, las inversiones, la creación de empresas y la protección patrimonial requieren procesos cada vez más especializados.


































