viernes, mayo 22 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Categoría:

Emprendedores

Valery Atelier: El arte de resistir… y crecer

por NellyG 30 abril, 2026

 

Inspirada por su hija Regina, Valerie Vivas dio vida a un emprendimiento artesanal nacido en Cozumel, donde cada muñeca guarda una historia de amor, fortaleza y memoria, transformando tela, recuerdos y amor en piezas únicas

 

Para Valerie Bernadeth Vivas Vázquez, coser nunca fue solamente una actividad manual. Con el paso del tiempo se convirtió en una forma de reconstruirse. Lo que comenzó como una curiosidad frente a una máquina de coser terminó transformándose en un emprendimiento profundamente personal que hoy da identidad a Atelier Valery, una marca de muñecas artesanales nacida en Cozumel y construida desde el amor.

Detrás de cada pieza hay mucho más que tela, pintura e hilo. Hay una historia de fortaleza que comenzó con Regina, su hija, quien nació con una condición médica compleja que cambió por completo el rumbo de la familia. Valerie había estudiado turismo, como muchos jóvenes de la isla, pensando en una vida ligada a la principal actividad económica de Cozumel. Sin embargo, la salud de su hija la llevó a dejarlo todo para dedicarse por completo a su cuidado.

Durante doce años, su vida giró alrededor de ella. Medicinas, terapias, alimentación especial, hospitalizaciones y cuidados permanentes se volvieron parte de la rutina diaria. En medio de ese escenario, Valerie buscó una forma de generar ingresos sin alejarse de casa. Necesitaba trabajar, pero también permanecer cerca de Regina.

 

Comienzo inesperado

La idea apareció de manera inesperada. Cuando su hija era pequeña y dibujaba sirenas para sus cartas de Reyes Magos, Valerie vio un reportaje sobre muñecas de tela. Algo en ese momento hizo clic. Aunque nunca había cosido, pidió una máquina de coser. Su esposo incluso dudó de aquella compra impulsiva, pero una noche decidió encenderla, tomó el instructivo y comenzó.

Los primeros intentos fueron imperfectos. “Muy feitos”, recuerda entre risas. Aun así, regaló aquellas primeras piezas en el jardín de niños de su hija. Poco después publicó una muñeca en redes sociales y una amiga quiso comprársela. Luego llegó una segunda venta. Después una tercera. Entonces entendió que aquello podía convertirse en algo más grande.

 

Historia cosida a mano

Con el tiempo hizo más moldes, creando diseños propios. Sus muñecas comenzaron a reflejar la esencia del Caribe Mexicano: sirenas, textiles, colores intensos y rasgos que evocan la identidad de la isla. Lo que empezó como una necesidad económica fue tomando forma como una propuesta artesanal con sello propio.

En 2017, una amiga la animó a formalizar su proyecto y participar en una convocatoria del entonces Instituto Nacional de la Economía Social. Valerie reunió documentos, presentó su idea y obtuvo apoyo en maquinaria e insumos para fortalecer el taller. A partir de ese momento, su emprendimiento dejó de ser un esfuerzo doméstico para convertirse en una marca con visión de crecimiento.

Sus muñecas comenzaron a viajar. Primero por Quintana Roo, luego a ferias en Mérida, Ciudad de México y distintos espacios dedicados al arte popular. En cada exposición y en cada tarde de venta, Regina estaba a su lado. Mientras Valerie cosía, vendía o explicaba el proceso detrás de cada pieza, su hija era su compañera inseparable.

“Todo mi emprendimiento se basa en ella”, cuenta. “Sin ella no hubiera logrado todo lo que he logrado”.

En septiembre de 2021, Regina falleció después de una larga batalla médica. La pérdida dejó un vacío imposible de explicar, pero también reforzó el sentido de lo que Valerie había construido. Desde entonces, cada muñeca representa una manera de mantener viva su memoria.

“Mi hija ya no está aquí físicamente, pero sigue siendo mi fortaleza”, dice.

 

El valor de lo irrepetible

 

Hoy, Atelier Valery trabaja desde casa. Su taller es también refugio, memoria y motor. Allí cada muñeca puede tardar entre dos y cinco días en completarse, dependiendo del tamaño y nivel de personalización. Algunas piezas, como las negritas o pelirrojas, requieren mucho más cuidado y más días, porque hay que teñir la manta, bordar detalles, pintar rostros a mano y coser cada elemento de manera individual. No hay dos iguales. Ese es precisamente el valor que Valerie defiende en un mercado donde muchas veces lo artesanal compite con productos industrializados. Uno de los mayores retos, asegura, es que las personas comprendan el verdadero valor del trabajo hecho a mano.

“Lo más difícil es cuando la gente quiere regatear, porque detrás de cada muñeca hay tiempo, materiales y una historia”, explica.

Su familia también se ha convertido en parte fundamental del proyecto. Su madre y sus hermanas, especialmente Úrsula la apoyan siempre; colaboran en algunos procesos cuando los pedidos aumentan, manteniendo el espíritu íntimo y familiar del negocio. Para Valerie, crecer no significa producir en masa, sino conservar la esencia de cada creación.

Recientemente recibió el distintivo Hecho en Quintana Roo, convirtiéndose en una de los primeros 100 artesanos en obtenerlo en el estado y la única de Cozumel en esa etapa inicial. Para ella, el reconocimiento representa algo más profundo que un sello.

Es la confirmación de que aquello que nació del dolor y del amor, también puede transformarse en belleza.

Cada muñeca que sale de Atelier Valery lleva una parte de esa historia. Un pedazo de isla, de amor y de resiliencia convertido en arte.

Porque para Valerie, con sus manos, literalmente, sigue tejiendo su propia historia.

 

En cada puntada, en cada corte, en cada pieza pintada y bordada, encuentro la fuerza para sanar, para crecer y reconstruirme”.

 

Arte con memoria

 

  • Emprendedora: Valerie Bernadeth Vivas Vázquez
  • Marca: Atelier Valery
  • Origen: Cozumel, Quintana Roo
  • Especialidad: Muñecas artesanales personalizadas
  • Distintivo: Hecho en Quintana Roo
  • Producción: Piezas únicas hechas a mano
  • Inspiración: Su hija Regina

 

Puertos en ascenso

por ahernandez@latitud21.com.mx 30 abril, 2026

 

El Seatrade Cruise Global confirmó el momento de crecimiento que vive la industria de cruceros, con nuevas inversiones, innovación tecnológica y una mayor presencia del Caribe Mexicano dentro de la estrategia internacional del sector

La industria mundial de cruceros confirmó en Miami que atraviesa uno de sus ciclos más sólidos de las últimas décadas, impulsada por una demanda sostenida, una cartera de pedidos en expansión y una renovada relación entre navieras, puertos y destinos turísticos. En Seatrade Cruise Global, el principal foro internacional del sector, quedó claro que el negocio marítimo dejó de ser únicamente un segmento vacacional para convertirse en un motor económico con capacidad de transformar regiones enteras.

El encuentro reunió a más de 12 mil 500 asistentes de 125 países y a representantes de más de 85 marcas de cruceros, en una edición considerada la más grande en la historia del evento. La dimensión del foro reflejó el nuevo peso que ha tomado la industria dentro del turismo global, no solo por el crecimiento en pasajeros, sino por el volumen de inversión que hoy acompaña al sector.

Durante las sesiones centrales, los principales ejecutivos de las navieras coincidieron en que el mercado vive una etapa de fortaleza poco común. La industria generó un impacto económico global de 198 mil millones de dólares, con la creación de 1.8 millones de empleos y más de 60 mil millones de dólares en salarios, cifras que colocaron al segmento como uno de los más dinámicos dentro del turismo internacional.

Bud Darr, presidente de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, resumió el sentimiento del sector al señalar que el negocio de los cruceros avanzó con una solidez excepcional, respaldado por una demanda histórica, nuevos viajeros y una evolución tecnológica que está redefiniendo la experiencia del pasajero.

Mercado con mucho potencial

Uno de los mensajes más repetidos dentro del foro fue que el potencial del sector aún estaba lejos de agotarse. En 2025 viajaron 37.2 millones de pasajeros en cruceros oceánicos, un incremento de 7.5 por ciento frente al año previo, mientras casi nueve de cada diez viajeros expresaron intención de repetir la experiencia.

El dato resultó relevante para una industria que históricamente había dependido de viajeros recurrentes, pero que ahora comenzó a captar a un público más joven. Una tercera parte de quienes subieron por primera vez a un crucero tenía menos de 40 años, una señal de renovación para un segmento que durante años fue percibido como un producto orientado a generaciones mayores.

La cartera global de nuevos barcos también reforzó el optimismo. El valor de las órdenes de construcción alcanzó 82 mil millones de dólares, con proyecciones para superar los 100 mil millones en el corto plazo. Para los destinos turísticos, esa cifra significó algo más profundo: más barcos, más escalas, mayor gasto en tierra y una competencia creciente por atraer rutas.

Mary Bond, directora de Seatrade Global, subrayó que cada nueva embarcación representa oportunidades adicionales para puertos, proveedores y destinos que buscan integrarse a una industria que continúa ampliando su radio de influencia.

Tecnología y sostenibilidad en el centro

Más allá de las cifras, el evento mostró que el futuro del negocio ya no se medía únicamente en capacidad instalada. La conversación giró en torno a la digitalización, la inteligencia artificial y la sostenibilidad como ejes del siguiente ciclo de expansión.

Los debates sobre inteligencia artificial reunieron a ejecutivos de algunas de las navieras más grandes del mundo junto con empresas tecnológicas para analizar cómo la automatización podría transformar la operación a bordo, desde el servicio al huésped hasta la logística interna de los barcos.

La sostenibilidad también dejó de ser una narrativa secundaria. Las navieras mostraron avances en eficiencia energética, combustibles alternativos y conexión eléctrica en puertos, con la meta de avanzar hacia operaciones con emisiones netas cero hacia 2050. Para muchos destinos, esta transición comenzó a convertirse en un factor decisivo para seguir recibiendo inversiones.

La evolución del pasajero también estuvo presente. El bienestar, la gastronomía y las experiencias inmersivas aparecieron como nuevas prioridades de diseño, reflejando un cambio en la manera en que la industria entiende el viaje marítimo: ya no como transporte vacacional, sino como una experiencia integral de hospitalidad flotante.

Lo que dejó Seatrade Cruise Global fue una señal clara: la industria de cruceros entró en una etapa distinta. Ya no se trató solamente de mover pasajeros entre puertos, sino de construir un ecosistema económico que involucra infraestructura, innovación, sostenibilidad y desarrollo territorial.

Para destinos como Quintana Roo, el mensaje fue especialmente relevante. En un mercado global que todavía encuentra espacio para crecer, el Caribe Mexicano reforzó su posición como una de las regiones con mayor capacidad para capitalizar la nueva etapa del turismo marítimo internacional.

Quintana Roo en la ruta global

Dentro de ese escenario internacional, Quintana Roo logró posicionarse como uno de los protagonistas del Caribe. La presencia de la delegación estatal en el encuentro reafirmó el papel del estado dentro de la estrategia regional de las principales navieras.

Con más de 7.7 millones de cruceristas recibidos en 2025 en Cozumel y Mahahual, el estado se mantuvo entre los principales receptores de turismo marítimo del hemisferio. Ese crecimiento de 7.5 por ciento respecto al año anterior confirmó que el Caribe Mexicano conservó atractivo en un mercado cada vez más competitivo.

Durante el encuentro, autoridades estatales sostuvieron reuniones con compañías como Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line para revisar proyectos de inversión y nuevas oportunidades de desarrollo turístico en puertos estratégicos. La intención fue fortalecer la relación con las navieras y consolidar a Quintana Roo como una plataforma de largo plazo para el crecimiento del sector.

El secretario de Turismo estatal, Bernardo Cueto Riestra, señaló que la participación del estado en este foro permitió reforzar la confianza de las navieras y abrir espacios para nuevas inversiones vinculadas con la diversificación turística de la entidad.

Infraestructura con visión regional

La participación de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo también dejó ver que la conversación ya no se limita a la llegada de barcos, sino a la necesidad de desarrollar infraestructura capaz de acompañar el crecimiento del mercado.

El fortalecimiento portuario en Cozumel y Mahahual apareció como parte de una estrategia mayor para convertir al estado en un nodo marítimo regional con capacidad para responder a una nueva generación de embarcaciones y a pasajeros con mayores expectativas de experiencia en tierra.

Para el Caribe Mexicano, esto significó algo más que cifras turísticas. La industria de cruceros comenzó a consolidarse como un catalizador para inversiones, empleo, conectividad y desarrollo local, en una región donde el turismo marítimo se volvió pieza esencial del modelo económico.  

Tradición bordada a mano: Creaciones Norma

por NellyG 1 abril, 2026

Norma Isabel Bernat Chan ha dedicado más de tres décadas a confeccionar vestidos infantiles con la técnica tradicional “smock”; son piezas únicas que combinan tradición, paciencia y diseño artesanal

 

Para Norma Isabel Bernat Chan, la costura no es solamente un oficio. Es una tradición familiar, una pasión que nació desde la infancia y que con el tiempo se transformó en un pequeño emprendimiento artesanal dedicado a confeccionar delicadas prendas para bebés y niñas.

Originaria de Emiliano Zapata, Tabasco, Norma creció rodeada de telas, hilos y máquinas de coser. Su madre era modista de alta costura para adultos, por lo que desde muy pequeña el mundo de la confección formó parte de su entorno cotidiano.

“Yo crecí entre hilos y máquina”, recuerda. Sin embargo, el origen de lo que hoy realiza comenzó años después, cuando se convirtió en madre. Durante su primer embarazo empezó a elaborar pequeñas piezas bordadas para su hijo, principalmente trabajos en punto de cruz y deshilado. Pero fue con el nacimiento de su hija, a principios de los años noventa, cuando descubrió el estilo que terminaría definiendo su trabajo.

Todo comenzó con un regalo. Su madrina de bautizo le llevó un vestido bordado para la bebé. Aquella prenda despertó inmediatamente su curiosidad.

“Me encantó el vestido y dije: yo quiero aprender a hacerlos”. Fue esa misma madrina quien le enseñó las primeras bases del bordado “smock”, una técnica artesanal que consiste en trabajar la tela fruncida con bordado a mano, creando patrones decorativos que aportan textura y un acabado delicado.

 

Aprender antes de internet

A principios de los años noventa, aprender nuevas técnicas de costura no era tan sencillo como hoy. No existían tutoriales en línea ni plataformas digitales para aprender bordado.

Norma encontró su inspiración en revistas especializadas.

Entre ellas recuerda especialmente una publicación española llamada Muestras y Motivos, donde descubrió distintos patrones, combinaciones de colores y estilos de bordado que la ayudaron a perfeccionar su técnica.

El bordado “smock” tiene una larga historia en la moda infantil. Durante siglos fue común en vestidos para niños en países europeos como España o Inglaterra, especialmente en épocas en las que las prendas infantiles eran elaboradas de manera completamente artesanal.

Aunque hoy se practica en diversas partes del mundo —incluso en lugares como Australia— sigue siendo una técnica considerada delicada y detallada.

Norma comenzó elaborando vestidos únicamente para su hija. Con el paso del tiempo llegaron los encargos de familiares, sobrinas y conocidas que admiraban el trabajo.

Así, casi sin planearlo, su pasión se transformó en un emprendimiento.

 

Piezas únicas, no producción en serie

Actualmente Norma se especializa en confeccionar prendas para niñas pequeñas, principalmente desde los seis meses hasta los seis años de edad.

Entre las piezas que elabora destacan vestidos de fiesta, ropones de bautizo, blusas, mamelucos, bombachos y las llamadas jesucitas, pequeños vestidos frescos muy utilizados para bebés.

Todas las prendas comparten el mismo elemento distintivo: el bordado “smock”.

“Ese es el toque especial que lleva cada prenda”, explica.

Pero lo que realmente distingue su trabajo es que no produce en serie.

“No maquilo vestidos ni hago muchas tallas de un mismo modelo. Normalmente cada uno es diferente”, comenta.

Para ella, cada pieza debe tener un carácter único. Las combinaciones de telas, colores e hilos cambian constantemente dependiendo del diseño o de la inspiración del momento.

 

 

Proceso completamente artesanal

Cada vestido requiere un proceso que combina técnica, paciencia y tiempo.

Todo comienza con la selección de la tela, que debe ser 100% algodón, una fibra natural que permite trabajar adecuadamente el bordado y al mismo tiempo resulta fresca y cómoda para los bebés.

Las telas las consigue principalmente en Mérida, en tiendas especializadas de Puebla o en el centro de la Ciudad de México.

Una vez seleccionada la tela comienza el proceso de plisado, que consiste en fruncir la tela con una máquina especial para preparar la base del bordado.

Después viene la parte más delicada: el bordado “smock”, que se realiza completamente a mano.

Cada puntada forma el diseño decorativo que da identidad al vestido.

Posteriormente se realiza el armado final de la prenda: mangas, cuello, tirantes o detalles adicionales según el diseño solicitado.

En promedio, elaborar una sola pieza puede tomar entre cuatro días y una semana de trabajo.

Norma realiza personalmente todo el bordado a mano, mientras que una colaboradora la apoya en la parte de costura para el armado final.

“Conchita me ayuda mucho con la máquina de coser, pero todo el bordado lo hago yo”, explica.

 

 

Emprendimiento que cruza fronteras

Con el paso de los años, el trabajo de Norma ha encontrado clientas en distintas partes del país.

Actualmente envía prendas a varios estados de la República, especialmente hacia el norte de México, a ciudades como Monterrey o Sonora, además de la Ciudad de México, Mérida y su natal Tabasco.

Algunas piezas incluso han salido del país cuando clientas extranjeras adquieren los vestidos y los llevan consigo.

Sus prendas tienen precios que van aproximadamente de 500 a 1,400 pesos, dependiendo del diseño y del tipo de conjunto, como los ropones de bautizo que incluyen varias piezas.

Hoy sus diseños pueden encontrarse a través de sus redes sociales bajo el nombre Creaciones Norma, donde recibe pedidos y cotizaciones, y también tiene un punto de venta, en la Calle Luciérnaga, en la SM 503, una boutique que da espacios a productos de emprendedores como ella.

 

 

Más que un negocio, una pasión y una terapia personal

 

Aunque su trabajo podría crecer hacia una producción mayor, Norma prefiere mantener el carácter artesanal de su emprendimiento.

“No quiero que se vuelva algo muy comercial. Me gusta que cada vestido sea único”, afirma.

Desde casa, combina su vida familiar con esta actividad que realiza principalmente por gusto y por la pasión que siente por el bordado.

De hecho, todavía conserva algunos de los primeros vestidos que hizo para su hija hace más de 30 años. Las piezas se mantienen intactas gracias a la calidad de los materiales y del trabajo artesanal.

Son prendas que, como ella misma dice, pueden pasar de generación en generación.

Y en cada puntada, Norma Bernat sigue bordando algo más que vestidos: una tradición que ha sabido convertir en un pequeño emprendimiento lleno de historia, paciencia y dedicación.

 

 

Cada vestido es diferente; no me gusta hacerlos en serie, porque cada pieza tiene su propio detalle; son diseños casi exclusivos”.

 

Este trabajo lleva paciencia: primero se frunce la tela y luego todo el bordado se hace completamente a mano. Ver que una clienta recibe el vestido y le encanta, para mí es la mayor satisfacción”.

 

 

 

De la idea a la acción

por NellyG 4 agosto, 2025

 

 

El joven cancunense Yosef Gutiérrez comparte cómo convirtió sus primeras experiencias financieras en el libro “De 5 a 10 mil dólares”, con el objetivo de inspirar a otros jóvenes a atreverse a emprender

Tener corta edad no es pretexto para no soñar y trabajar para lograr esos sueños. Ejemplo de esa filosofía es Yosef Gutiérrez, quien estando en la preparatoria se embarcó en un camino poco convencional: escribir un libro sobre finanzas personales y emprendimiento. Su obra, “De 5 a 10 mil dólares”, surge de un proyecto escolar que lo llevó a cuestionarse por qué algunos triunfan y otros no. 

Esa exploración interna lo impulsó a pensar que si en sus inicios hubiese tenido acceso a esta guía práctica, quizá habría avanzado más rápido. Este fue su motor para compartir su experiencia con otros jóvenes.

México es uno de los países con mayor proporción de jóvenes emprendedores: alrededor del 42 % del ecosistema emprendedor está compuesto por personas de 18 a 34 años, colocándolo como el segundo país en América Latina en esta categoría. Este panorama reforzó el sentido del libro de Yosef: un recurso útil para la generación que representa casi la mitad del nuevo emprendimiento nacional.

En este contexto, se prevé que 2025 sea un año lleno de oportunidades gracias al auge de herramientas digitales, mentalidad colaborativa y atención a la sostenibilidad.

 

Una guía sin rodeos

El libro plantea una guía clara y práctica para quienes comienzan desde cero. Yosef asegura que “no importa si no tienes experiencia o dinero, lo importante es tener ganas de empezar y de pensar diferente”. La clave, dice, fue el enfoque mental: permitirse intentarlo aun sin saber todo. “A veces creemos que emprender empieza con dinero, pero en realidad empieza con una idea y la decisión de no dejarla guardada”.

Este consejo cobra especial sentido en un país donde muchas iniciativas comienzan sin estructura formal: se estima que gran parte de los emprendimientos operan en la informalidad, lo cual limita acceso a financiamiento y crecimiento.

Yosef reconoce que al principio quiso hacerlo todo: vender, crecer y automatizar simultáneamente. Ese exceso de ambición lo llevó a entender que “cada cosa tiene su momento” y que “fallar rápido también te da respuestas rápidas”.

Además, siempre encontró tiempo para avanzar en su pasión incluso en días llenos de tareas y exámenes o mientras recién salía de la prepa. Esa combinación de curiosidad y disciplina refleja el perfil del joven emprendedor innovador en México: resiliente, curioso y adaptable.

 

El respaldo más valioso

El apoyo familiar fue un pilar en su trayectoria. Yosef destaca que sus padres le dieron confianza para intentar cosas nuevas, aunque no siempre comprendieran todo lo que hacía. Su respaldo fue clave para mantener la constancia que, según él, marca la diferencia al querer empezar a invertir o emprender. Su recomendación: “Empieza. Así de simple. No esperes a tener todo claro, empieza pequeño pero con intención. Y sobre todo, sé constante”.

Esta filosofía resuena con los programas nacionales de apoyo como las “Casas del Emprendedor Poder Joven”, que orientan a los jóvenes a fijar objetivos claros y estructurar sus ideas.

 

Mirando al futuro

Ahora que inicia la carrera en Emprendimiento e Innovación, Yosef planea continuar creando proyectos desde la universidad y llevar al mundo real cada aprendizaje. “No pienso frenar”, afirma con convicción.

Su filosofía personal encapsula una visión progresista: “Creo que el dinero y el éxito no tienen edad. Si tienes claridad y disciplina, puedes avanzar a cualquier edad. La experiencia ayuda, pero la acción diaria vale más que 10 años de solo pensar en hacer algo”.

Ese mensaje es vital para los jóvenes en México en 2025, cuando las PyMEs lideradas por emprendedores menores de 35 años representan aproximadamente el 40 % del crecimiento empresarial y más de la mitad están encabezadas por mujeres.

El caso de Yosef, que combina iniciativa individual con aprendizaje constante, refleja el perfil de los jóvenes que están transformando el tejido empresarial del país. Las MiPyMEs contribuyen con más del 70 % del empleo formal y más del 50 % del PIB, siendo vitales para la economía mexicana.

Además, existe un ecosistema de apoyo creciente —incubadoras, aceleradoras, programas de financiamiento y redes de mentoría— diseñado para convertir ideas en negocio viable, especialmente en sectores como FinTech, EdTech, HealthTech, tecnología sostenible y emprendimientos estudiantiles.

La historia de Yosef no sólo da forma a un testimonio motivador, sino que se inserta en un contexto donde cada vez más jóvenes encuentran espacios de apoyo y estructuras para transformar sus ideas en negocios reales.

 

::::::::::::::::::

“Creo que el dinero y el éxito no tienen edad. Si tienes claridad y disciplina, puedes avanzar a cualquier edad. La experiencia ayuda, pero la acción diaria vale más que 10 años de solo pensar en hacer algo”.

Yosef Gutiérrez 

Catania: Sabores que abrazan

por NellyG 1 junio, 2025

 

 

Camila Rodrígues creó un emprendimiento de productos artesanales inspirados en su abuela y su amor por la gastronomía. Hoy, desde Puerto Morelos, busca consolidar su marca en la región y más allá.

Camila Rodrígues es la mente y el corazón detrás de Catania, un emprendimiento de productos artesanales y postres que nació del amor por la gastronomía y la herencia familiar. Desde Puerto Morelos, esta emprendedora de origen brasileño transforma ingredientes naturales en mermeladas, salsas, granolas y más, rescatando el sabor de antaño con un toque gourmet.

“Catania nace del deseo de tener un emprendimiento propio, pero también de seguir conectada con lo que me apasiona, que es la gastronomía”, cuenta Camila. Con una trayectoria de 15 años en el mundo del servicio al cliente y la hotelería –incluyendo ocho años como sobrecargo internacional–, decidió cambiar el rumbo de su vida profesional hace poco más de dos años.

Camila vivió en países como Abu Dabi, China, Portugal y Brasil, hasta que hace tres años y medio regresó a México, invitada a trabajar en Holbox, donde conoció a su esposo, también chef. “Desde entonces hemos vivido en varios lugares por su trabajo: Holbox, Tulum, Cancún y ahora Puerto Morelos”, relata.

 

Productos que saben a familia y cuentan historias

El nombre de la marca es un homenaje a su abuela materna, quien le enseñó desde pequeña el arte de preparar mermeladas. “Ella se apellidaba Catani, y decidimos ponerle Catania como si fuera femenino. Es familia, es recuerdos, es amor”, dice con emoción.

Camila encabeza el proyecto con apoyo puntual de su hermana y su esposo, ambos también formados en gastronomía. Recientemente, se ha sumado su madre, quien llegó desde Brasil para ayudar con la operación ante el crecimiento de la marca.

El concepto de Catania es claro: rescatar lo artesanal, lo fresco, lo auténtico. “Queríamos regresar 50 o 60 años atrás, a esos sabores que evocan casa, infancia, pueblo”, explica. Y eso se refleja en cada producto, elaborado sin conservadores artificiales y con técnicas tradicionales, como el envasado al vacío.

Hoy la marca ofrece una variedad de delicias artesanales: ocho tipos de mermeladas (como piña con anís estrella, papaya con cardamomo, o tomate verde con jalapeño), salsa macha, chiles en escabeche, pepinillos, granola, nueces caramelizadas y frutas deshidratadas (limón, naranja).

También trabajan en una línea de postres que combina influencias mexicanas y brasileñas: pan de elote con salsa de chocolate blanco y coco, tapioca al vino tinto, arroz con leche, pan de zanahoria con salsa de chocolate medio amargo, y galletas de mantequilla rellenas de mermelada.

Calidad, proceso y autenticidad

Catania opera con licencia estatal, lo que permite la producción casera legal de alimentos. “Ya entramos con el registro de marca para que Catania sea solo nuestro en productos artesanales”, explica. Los frascos de vidrio se esterilizan a 150 grados y las mermeladas se envasan en caliente para lograr un cierre al vacío, lo que garantiza una vida útil de hasta un año sin abrir.

“Usamos los conservantes más naturales posibles y cuidamos mucho el manejo higiénico, como servir con cucharas limpias para evitar contaminaciones una vez abiertos”, aclara.

 

De la mesa al mercado

Los productos de Catania se pueden encontrar en dos puntos de venta: Central Foods, en la avenida Huayacán en Cancún, y Gourmet’s Market by Comalca, en la carretera Cancún-Puerto Morelos. Además, atienden pedidos por redes sociales y WhatsApp con entregas a domicilio, y ya se preparan para participar en ferias y bazares.

Entre los favoritos del público están la granola, las mermeladas de higo y piña, y la salsa macha, aunque una joya inesperada es la mermelada de tomate verde con jalapeño, que Camila recomienda con carnes como cerdo o pollo por su sabor agridulce y ligeramente picante.

 

Retos, aprendizajes y sueños

“El mayor reto ha sido encontrar el sazón perfecto para cada receta. Hacemos muchos test, pero cuando das con el punto ideal, la satisfacción es enorme”, comparte Camila. Para ella, la resiliencia ha sido clave: “En la dificultad encontré mi pasión”.

A mediano plazo, sueña con que Catania se consolide en la Riviera Maya y comience a llegar a la Ciudad de México y al Estado de México, donde tiene raíces personales y amistades. A largo plazo, el gran anhelo es abrir una tienda física o un bistró: “Ya la gente nos pregunta dónde está nuestra tienda, y eso me emociona muchísimo”.

 

::::::::::::::::::::::::

Más allá de vender productos, Catania es una experiencia de sabor y memoria que celebra el amor por la cocina, la familia y las raíces. Y apenas está comenzando”.

Camila Rodrígues

::::::::::::::::::::::::::

Toque artesanal 

 

–  8 mermeladas (como piña con anís estrella, papaya con cardamomo, o tomate verde con jalapeño)

– Salsa macha

– Chiles en escabeche

– Pepinillos

– Granola

– Nueces caramelizadas 

– Frutas deshidratadas 

Turismo con sentido social

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 junio, 2025

 

La 9ª edición del Sustainable & Social Tourism Summit, realizada por primera vez fuera de México, tuvo como sede San José, Costa Rica, y reunió a líderes regionales, empresas y comunidades que apuestan por un turismo responsable, equitativo y regenerativo

Durante tres intensas jornadas de diálogo, inspiración y trabajo colaborativo, se llevó a cabo en San José, Costa Rica, la novena edición del Sustainable & Social Tourism Summit, uno de los foros más influyentes en Iberoamérica sobre turismo sostenible y responsabilidad social. Por primera vez fuera de México, el encuentro marcó un hito al consolidar su carácter regional con una nutrida agenda de conferencias, paneles, talleres y experiencias vivenciales.

El evento reunió a representantes de gobiernos, empresas, organizaciones civiles y académicas, así como a emprendedores y líderes comunitarios, con el objetivo de repensar el turismo desde una perspectiva centrada en las personas y el entorno. Con el lema “Turismo desde la perspectiva de las comunidades”, el Summit abrió un espacio plural para compartir conocimientos, impulsar alianzas estratégicas y reconocer iniciativas transformadoras en el sector.

Desde la apertura, el enfoque fue claro: el turismo debe evolucionar hacia un modelo regenerativo, donde las comunidades locales no sean receptoras pasivas del desarrollo turístico, sino protagonistas activas en su diseño, ejecución y beneficios. En este sentido, se abordaron temáticas como inclusión, equidad, gobernanza participativa, cadenas de valor locales, sostenibilidad ambiental, y tecnología aplicada al desarrollo territorial.

Sostenibilidad como visión compartida

El acto inaugural contó con la participación de figuras clave del sector turístico y organismos multilaterales, como la UNESCO y ONU Turismo, que coincidieron en señalar que el turismo sostenible no es una moda, sino una necesidad estructural frente a los desafíos globales: emergencia climática, pérdida de biodiversidad, desigualdad y migración.

Fernando Mandri, presidente del Sustainable & Social Tourism Summit, fue enfático en su discurso: “El compromiso con el turismo sostenible no tiene fronteras. Esta causa, nuestra causa, crece, se fortalece y se convierte en un verdadero movimiento regional”. Su llamado a poner a las comunidades en el centro de la actividad turística marcó el tono ético y estratégico del encuentro.

Los cuatro ejes temáticos de esta edición —turismo y sociedad, turismo y territorio, turismo y cultura, turismo y medio ambiente— permitieron estructurar una agenda multidisciplinaria que incluyó desde cursos especializados sobre slow tourism hasta conversatorios sobre turismo indígena, gastronomía sostenible, innovación social y gobernanza local.

Perspectivas regionales e historias inspiradoras

Uno de los momentos más destacados fue el panel de alto nivel con autoridades de turismo de Honduras, Costa Rica y El Salvador, quienes discutieron los avances y desafíos para lograr un modelo turístico descentralizado, equitativo y resiliente en Centroamérica. La cooperación entre países, coincidieron, es vital para enfrentar los retos comunes desde soluciones compartidas.

Asimismo, los testimonios de mujeres líderes como Katy VanDusen y Zendy Euan, provenientes de contextos rurales, pusieron rostro y emoción a las transformaciones que se gestan desde las bases. Sus historias de resistencia y creatividad en favor del medio ambiente, la identidad local y la economía solidaria provocaron una fuerte resonancia entre los asistentes.

Reconocimientos, aprendizajes y compromisos

La entrega del Premio al Turismo Sostenible y Social en Iberoamérica fue otro de los momentos emblemáticos. Los galardonados de esta edición —provenientes de Perú, Ecuador, México, Costa Rica y Colombia— compartieron las claves de sus éxitos y los retos que aún enfrentan, evidenciando que la innovación social es posible, viable y necesaria.

Las sesiones prácticas abordaron temas como biodiversidad, regeneración de ecosistemas, productos turísticos responsables y gestión patrimonial. Expertos de organizaciones como Iberostar, GIZ, JICA y Península Papagayo compartieron experiencias que vinculan turismo, ciencia y desarrollo local.

¡Nos vemos en 2026, en la CDMX!

El cierre del Summit no solo fue emotivo, sino también esperanzador. En su discurso final, Fernando Mandri reiteró que el turismo comunitario no es un nicho, sino una perspectiva que interpela a todo el sector. “El desarrollo turístico no puede hacerse para las comunidades, sino con ellas, reconociendo su saber, sus voces y sus derechos. La equidad debe ser el eje transversal”.

Además, se anunció oficialmente que la décima edición del Summit se celebrará en la Ciudad de México, en 2026, con la promesa de ser la edición más amplia, representativa y estratégica hasta la fecha. Esta nueva sede marca el regreso simbólico al origen, pero con una visión ampliada y fortalecida por el diálogo y las alianzas construidas en suelo costarricense.

La novena edición del Sustainable & Social Tourism Summit reafirmó que el turismo puede ser motor de cambio positivo si se practica con ética, visión territorial y compromiso comunitario. El futuro del sector depende de decisiones políticas firmes, cooperación regional y un nuevo liderazgo basado en la justicia social y ambiental. Lo aprendido en Costa Rica es más que una memoria: es una ruta a seguir.  

  • 1
  • 2
  • 3
  • …
  • 19

Descarga la Edición Mayo 2026

Columnas Editoriales

  • La Cámara Gesell, importante herramienta en delitos de violación

    30 abril, 2026
  • El costo de la incertidumbre

    30 abril, 2026
  • Las adversidades del turismo

    30 abril, 2026
  • Crecimiento humano

    30 abril, 2026
  • Bitácora de Viaje LXVII

    30 abril, 2026
  • La gran profesora

    30 abril, 2026
  • ¿Cómo decir no, sin sentir culpa?

    30 abril, 2026
  • El estado de la industria aérea en EUA

    30 abril, 2026
  • El nuevo embajador en Washington

    30 abril, 2026
  • La cancelación de la Travesía Sagrada

    30 abril, 2026
  • Mayo y el trabajo

    30 abril, 2026
  • Repensar el crecimiento

    30 abril, 2026
  • Diagnóstico preliminar

    30 abril, 2026
  • Turismo de reuniones 

    1 abril, 2026
  • Entre la presión global y la oportunidad local

    1 abril, 2026
  • Un plan para Cuba

    1 abril, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 15-17 de mayo • Rodeo de Lanchas Mexicanas

    30 abril, 2026
  • 16 de mayo • Carlos Rivera en Cancún

    30 abril, 2026
  • 19 al 21 de mayo • IMEX Frankfurt

    30 abril, 2026
  • 20 de mayo • Guía Michelin México

    30 abril, 2026
  • 22-24 de mayo • Torneo de Pesca en Isla Mujeres

    30 abril, 2026

El Molcajete

  • Turismo deportivo

    1 septiembre, 2025
  • EL sargazo se puede utilizar y obtener múltiples beneficios

    1 agosto, 2025
  • La variedad de marcas aéreas a Cancún es una constante.

    1 julio, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo