Durante años fue uno de los reclamos más insistentes de Cancún. Hoy es una realidad: el bulevar Luis Donaldo Colosio dejó atrás el deterioro y se convirtió en una vialidad moderna, segura y digna de la ciudad que recibe a millones de visitantes cada año.
Hay obras que transforman una ciudad. Y hay obras que, además, simbolizan la capacidad de un gobierno para escuchar un reclamo histórico, gestionar los recursos necesarios y convertir una demanda ciudadana en una realidad.
El bulevar Luis Donaldo Colosio es una de ellas.
Durante años, esta vialidad —la principal puerta de entrada terrestre a Cancún y uno de los primeros rostros que encuentran quienes llegan al destino— fue sinónimo de baches, congestionamientos y deterioro.
Para una ciudad que es referente mundial del turismo, aquella realidad resultaba contradictoria.
Mara Lezama decidió cambiarla. Como gobernadora, convirtió la modernización del Colosio en una prioridad y llevó la demanda de Cancún ante el Gobierno de México. El resultado fue una inversión histórica que permitió rehabilitar integralmente 13.3 kilómetros de vialidad con concreto hidráulico, además de construir puentes peatonales, mejorar la semaforización, adecuar retornos y generar bahías.
Pero Mara no se quedó con la obra inicial. Su visión fue que la transformación de esta vialidad tenía que ser integral. Por eso gestionó recursos adicionales para complementar el proyecto con infraestructura que permanecía pendiente, entre ella el cableado subterráneo de las líneas eléctricas de alta tensión y otras obras para mejorar la seguridad y funcionalidad de esta importante vía.
En 2023, la propia gobernadora destacó que el bulevar Colosio formaba parte de un paquete de proyectos estratégicos de infraestructura para Cancún por 7 mil 200 millones de pesos gestionados durante su administración.
De reclamo histórico a realidad
No fue solamente pavimentar una avenida. Fue hacer justicia a Cancún.
Fue entender que la ciudad que genera una parte fundamental de la prosperidad de Quintana Roo merecía una infraestructura a la altura de su importancia económica, turística y social. Y la historia no terminó con la inauguración.
En 2026, Mara Lezama volvió a hacer algo que distingue a una obra bien gobernada: anticiparse al problema antes de que volviera a convertirse en una crisis.
El mantenimiento del bulevar Colosio estaba originalmente programado para 2027. Sin embargo, ante el desgaste natural de la vialidad, la Gobernadora solicitó al Gobierno Federal adelantar los trabajos para realizarlos este mismo año.
Así comenzó un nuevo capítulo para una de las arterias más importantes de Cancún: mantenimiento integral, atención de la superficie de rodamiento y acciones para fortalecer la seguridad vial.
Una obra que debía permanecer
Porque una obra no termina cuando se inaugura. Una obra se conserva. Se cuida. Se mantiene. Se mejora.
Y esa es precisamente la diferencia entre hacer una obra y dejar un legado.
El bulevar Colosio representa hoy mucho más que una carretera renovada. Es la puerta de entrada a Cancún transformada; una vialidad que conecta a trabajadores con sus empleos, a familias con sus hogares y a millones de turistas con uno de los destinos más importantes de México.
La historia también habla de continuidad. Desde el inicio de su administración, Mara Lezama hizo de la infraestructura una herramienta para transformar la vida cotidiana y fortalecer la competitividad de Quintana Roo. El bulevar Colosio, junto con otras obras estratégicas para Cancún, forma parte de esa visión.
Cancún pidió durante años un bulevar Colosio digno. Mara Lezama lo gestionó, lo convirtió en prioridad y consiguió que se hiciera realidad.
Y ahora está haciendo que permanezca en buenas condiciones.
Porque transformar una ciudad no es solamente construirla. Es tener la visión para cambiarla y la voluntad para cuidarla.
Mara lo logró. El bulevar Colosio es hoy parte de su legado para Cancún y para Quintana Roo.
El alcance de una gestión
PUENTE VEHICULAR NICHUPTÉ
11.2 km de longitud total, con 8.8 km sobre la laguna. Incorpora tres carriles —dos fijos y uno reversible—, ciclovía y paneles solares. Una nueva conexión estratégica para Cancún que también ofrece una ruta alterna ante contingencias.
DISTRIBUIDOR VIAL AEROPUERTO
Parte del paquete de infraestructura estratégica para Cancún. Su función va más allá de agilizar el tránsito: articula el acceso al aeropuerto con uno de los corredores viales más importantes del destino y complementa la renovación del Colosio.
AVENIDA CHAC MOOL
Una nueva alternativa transversal para Cancún, diseñada para ampliar la capacidad de circulación en una ciudad que ha extendido su mancha urbana. Su ampliación forma parte del paquete federal de infraestructura estratégica para el destino.
HOSPITALES
Una nueva generación de infraestructura hospitalaria avanza en el centro y sur de Quintana Roo: el Hospital General de Felipe Carrillo Puerto contempla 60 camas y equipamiento de diagnóstico; el Hospital General de Chetumal, 120 camas, 30 consultorios, cinco quirófanos y hemodinamia; mientras el nuevo Hospital General del ISSSTE de Chetumal ampliará de 30 a 90 camas e incorporará cuatro quirófanos, hemodiálisis y tecnología de imagen. Son proyectos en distintas etapas de ejecución que buscan reducir traslados y ampliar la atención especializada en la región.
PUERTA AL MAR
Un camino de 55 km entre Felipe Carrillo Puerto y Vigía Chico que recupera una conexión histórica con el Caribe. Más que una vía carretera, representa una nueva posibilidad de integración territorial, movilidad y desarrollo para la zona Maya.
POLO DE DESARROLLO ECONÓMICO PARA EL BIENESTAR
En Chetumal, una apuesta para diversificar la economía del sur y atraer nuevas actividades productivas. El proyecto articula infraestructura logística, incentivos y condiciones para inversión, con una proyección estatal de más de 16 mil empleos.
Obras que trascienden
Al frente del gobierno de Quintana Roo, Mara Lezama ha convertido necesidades históricas en infraestructura para conectar, atender, impulsar y abrir nuevas oportunidades en Quintana Roo
Una agenda de infraestructura puede cambiar las condiciones en las que un estado se mueve, atiende a su población, atrae inversión y genera oportunidades.
La gestión de Mara Lezama ante el Gobierno de México ha llevado recursos y proyectos estratégicos a distintos puntos de Quintana Roo y a sectores que van mucho más allá de una sola vocación. Movilidad, salud, conectividad y desarrollo económico forman parte de una misma visión: atender rezagos, fortalecer infraestructura y crear mejores condiciones para una entidad cuya dinámica turística y económica exige cada vez más capacidad.
En Cancún, esa gestión se tradujo en nuevas soluciones de movilidad; en la zona Maya, en infraestructura que durante décadas permaneció como una demanda; y en el sur del estadi, en proyectos que buscan fortalecer tanto los servicios de salud como la actividad productiva del sur.
Son obras distintas en escala, propósito y territorio. Algunas resuelven problemas cotidianos; otras abren conexiones o construyen capacidades para los próximos años. Pero todas tienen un denominador común: partieron de una necesidad concreta y requirieron gestión para convertirla en inversión pública.
El resultado es una agenda que se extiende por Quintana Roo y que permite mirar la infraestructura no sólo como obra física, sino como una herramienta para elevar la calidad de vida, mejorar la competitividad y ampliar las oportunidades de desarrollo.




































