En su 56 aniversario, Cancún se vistió de luto y despidió a la mujer que convirtió la lucha social en historia; pionera en la política local, hizo del servicio público una forma de transformar comunidad y abrió camino para nuevas generaciones de mujeres
Cancún despide a una de sus figuras más entrañables y trascendentes. Magali Achach Solís de Ayuso, pionera, gestora incansable y primera presidenta municipal de Benito Juárez, falleció a los 71 años, dejando un legado que marcó la vida de miles de familias y que forma parte inseparable de la historia de esta ciudad.
Su partida tiene un matiz profundamente simbólico: ocurre justo en el mes en que Cancún cumple 56 años, una ciudad a la que Magali entregó su vida entera y cuyo desarrollo moderno no puede contarse sin su nombre.
Nacida el 4 de marzo de 1955 en Tecoh, Yucatán, Magali llegó a Quintana Roo a finales de los años ‘70 como maestra en una secundaria de Leona Vicario. Entró a las aulas para enseñar, pero pronto descubrió que la docencia era solo una de las muchas formas de transformar vidas.
Lo dijo alguna vez con sencillez y claridad: “Yo no me propuse ser líder. Solo quise luchar por las causas en las que creo”.
El trabajo social la llamó desde el momento en que entendió las carencias profundas que vivían las mujeres y familias de la zona rural. Aquella joven profesora, con apenas 22 años, empezó a organizar reuniones, bailes y actividades para recaudar recursos. No había dinero, pero sí voluntad, compromiso y convicción.
Fue ahí donde comenzó el liderazgo que la acompañaría toda la vida.
El nacimiento de una lideresa
Impulsada por el entonces delegado del PRI, Víctor Cervera Pacheco, Magali se adentró en la política con un objetivo claro: defender a la gente que más lo necesitaba.
De su propio testimonio surge la clave de su esencia:
“La responsabilidad siempre fue mucha porque justamente teníamos un liderazgo que hoy sigue siendo reconocido sin que yo me lo proponga”.
Cuando llegó a Cancún fundó el Frente Único de Colonos (FUC), una organización que se volvió referente para las familias asentadas en colonias irregulares. Gestionó servicios, regularizaciones y apoyos. Escuchó, acompañó, resolvió. Fue un rostro cercano para quienes, en esa Cancún en crecimiento, buscaban dignidad y oportunidades.
Carrera política construida desde abajo
Su trayectoria fue amplia y sólida, siempre respaldada por el apoyo popular. Después del FUC, fue regidora, síndico, diputada local y federal. Su llegada a la presidencia municipal no fue un privilegio político; fue un mandato social. La gente que ella había acompañado durante años la colocó ahí. Era, como decían en las colonias, “la que sí escucha”, “la que sí regresa”, “la que no olvida a los suyos”.
Su administración marcó un parteaguas en el desarrollo urbano de Cancún, especialmente en regiones donde la selva se transformó en calles, servicios y hogares.
Ella misma lo explicaba con orgullo: “Ver la ciudad moderna con infraestructura urbana, luz, calles, agua, banquetas… ahí hay familias, hogares y desarrollo”.
La mujer detrás de la política
Magali fue ante todo madre y esposa. Su familia lo fue todo, y jamás perdió de vista que su fuerza venía de ahí.
“Mi vida con ‘El Chel’ partió de un profundo respeto y apoyo mutuo”, decía al hablar del profesor José Alonso Ayuso, su compañero de camino.
Sus hijas —Candy, Sonia y María José— crecieron entre reuniones, colonias, asambleas y el trabajo social que marcó la vida familiar. Y aun en ese ritmo intenso, Magali nunca dejó de enseñarles valores, empatía y responsabilidad.
“Estoy muy orgullosa de ellas”, decía. “Cada una, a su manera, sigue apoyando a la gente”.
Mujer de fe, cultura y pasiones populares
Devota y profundamente humana, Magali era amante de la música, el béisbol, el box y la lucha libre. Afable, cálida, directa y siempre cercana, acumuló cariño en todos los sectores sociales. Era una mujer que disfrutaba lo cotidiano con sencillez. Afable, cálida, directa. “Dicharachera”, como muchos la describían.
Su personalidad la convirtió en un personaje entrañable e irrepetible de la vida política local. Esa mezcla la volvió un personaje querido por todo tipo de personas: desde líderes políticos hasta vecinos de las colonias más antiguas de Cancún.
Reconocimientos y batallas
Apenas en febrero pasado, el PRI le otorgó un reconocimiento por su trayectoria, recibido por su hija Candy Ayuso, como símbolo de respeto a décadas de trabajo territorial y partidista.
La vida también la enfrentó a desafíos personales. Años atrás superó un cáncer con fortaleza ejemplar. En septiembre pasado su salud volvió a complicarse, y aunque tuvo momentos de recuperación, finalmente perdió la batalla.
Hasta el último día, su familia fue su sostén. En sus propias palabras: “Hoy que la salud me ha traicionado reconozco a mi familia como mi gran soporte y lo más valioso que tengo”.
Legado que trasciende generaciones
Magali Achach deja una enseñanza de vida: que la política se honra sirviendo, que el liderazgo se construye en territorio, que las mujeres pueden abrir camino donde antes no había acceso.
No deja solo una trayectoria política: deja una filosofía de vida. La convicción de que el servicio social transforma, que la política debe ser cercana a la gente, que las mujeres pueden y deben ocupar espacios de liderazgo.
Ella lo resumió mejor que nadie: “Sí fui la primera, pero el honor es que no seré la única”.
Cancún la despide en un momento cargado de simbolismo: en el mes de su aniversario número 56 y exactamente 27 años después de aquel 10 de abril de 1999, cuando rindió protesta como la primera mujer en encabezar el gobierno municipal. Como si el tiempo hubiera querido unir para siempre la historia de la ciudad con la de una mujer que ayudó a construirla desde sus cimientos.
Cancún despide a una pionera, una maestra, una lideresa, una mujer que cambió realidades. Su nombre queda escrito en la historia, pero también en la memoria de quienes caminaron con ella.
Descanse en paz.
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Sonia Magali Achach Solís de Ayuso
- Nació el 4 de marzo de 1955 en Tecoh, Yucatán.
- Llegó a Quintana Roo en 1977 como maestra en Leona Vicario.
- Fundadora del Frente Único de Colonos (FUC).
- Regidora (1981–1984).
- Diputada local (1984–1987 y 1990–1993).
- Síndico municipal (1987–1990).
- Diputada federal (1991–1994).
- Primera presidenta municipal de Cancún (1999–2002).
- Esposa del profesor José Alonso “Chel” Ayuso.
- Madre de Candy, Sonia y María José; abuela de José Alonso, Ximena y Magali.
- Falleció el 10 de abril, exactamente 27 años después de asumir como primera presidenta municipal de Cancún.
- Su partida ocurrió en el mes del 56 aniversario de la ciudad.
