En el marco de su 15 aniversario, Avanza Sólido reunió en Chiapas a líderes del sector financiero, especialistas e inversionistas para convertir a Aso-Li Finance Summit 2026 en una conversación sobre inclusión, sostenibilidad y desarrollo empresarial desde el sur de México
Hay encuentros que nacen para reunir voces. Y hay otros que consiguen convertir esas voces en una conversación capaz de proyectar futuro.
Lo que ocurrió en Tuxtla Gutiérrez durante el Aso-Li Finance Summit 2026 perteneció claramente a la segunda categoría: un punto de encuentro donde líderes empresariales, especialistas financieros, inversionistas, emprendedores y medios nacionales se reunieron para discutir no solo el presente del sector, sino la forma en que las finanzas pueden transformarse en una herramienta real de desarrollo social en el sur del país.
La invitación de Avanza Sólido en el marco de su 15 aniversario no solo abrió la puerta a una celebración corporativo; propuso entrar al corazón de un modelo que desde 2011 ha buscado demostrar que el crédito puede ser mucho más que una herramienta bancaria cuando se conecta con territorio, comunidad y visión empresarial.
Desde Cancún, viajamos hasta Chiapas para documentar una experiencia que comenzó lejos del escenario principal del summit: en comunidades indígenas y rurales donde el crédito deja de ser una cifra para convertirse en una historia tangible de crecimiento económico.
Durante dos días, entre comunidades rurales, conversaciones con representantes del ecosistema financiero, emprendedoras, voces del sector público y espacios de networking, Aso-Li Finance Summit 2026 se convirtió en algo más amplio que una celebración institucional: una radiografía de cómo una firma nacida en el sureste mexicano intenta reposicionar a la región dentro de una conversación nacional sobre inclusión financiera, sostenibilidad y desarrollo económico, que pocas veces ocurre con esta profundidad fuera de las grandes capitales financieras del país.
El territorio detrás del discurso
Previo al encuentro financiero, el recorrido por comunidades rurales permitió entender la dimensión humana detrás del modelo.
En Zinacantán, Ernestina Pérez de la Torre mantiene la tradición textil del telar de cintura, una actividad que hoy ha logrado proyectar fuera de su comunidad gracias al acceso a financiamiento para adquirir materiales y mejorar su espacio de trabajo.
En Amatenango del Valle, Albertina López Ramírez continúa el trabajo artesanal en barro heredado por generaciones, mientras que la capacitación comercial le ha permitido encontrar nuevas posibilidades para una actividad históricamente limitada al mercado local.
En San Cristóbal de las Casas, Martha Jiménez transformó un pequeño taller de confección en una fuente de ingresos que hoy incluso le ha permitido ampliar su red comercial más allá de Chiapas.
Las tres historias son distintas en origen, pero coinciden en un mismo punto: el crédito fue apenas el inicio; el acompañamiento fue lo que permitió convertirlo en crecimiento.
Aliados para mejorar vidas
Al día siguiente, Tuxtla Gutiérrez recibió a empresarios, inversionistas y especialistas en una jornada diseñada para discutir el nuevo papel del financiamiento regional.
En la apertur del Aso-Li Financie Summit, Óscar Cruz Torres, presidente del consejo de administración de Avanza Sólido y vicepresidente nacional de ASOFOM, presentó el encuentro como una apuesta para colocar al sureste dentro de una conversación nacional sobre el futuro del financiamiento.
“Buscamos convertirnos en un motor de la inclusión financiera en donde la banca no llega, un verdadero aliado para mujeres y comunidades que buscan oportunidades para mejorar su calidad de vida”, señaló.
Recordó que hace 15 años la institución inició con una idea modesta, enfocada en atender a sectores tradicionalmente excluidos del sistema financiero, particularmente mujeres en comunidades rurales.
Con el tiempo, dijo, ese modelo dejó de ser únicamente una operación crediticia para convertirse en una estructura más amplia que hoy integra educación financiera, salud, desarrollo productivo y resiliencia climática.
Actualmente, la organización opera en cinco estados del sureste (Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Veracruz), con una red de 24 sucursales, más de 58 mil clientes, una cartera superior a 1,400 millones de pesos, respaldada por 24 fondos de inversión nacionales e internacionales y una dispersión acumulada superior a 3,079 millones de pesos en 165 municipios del sureste mexicano, principalmente entre mujeres emprendedoras.
Pero para Cruz, la dimensión financiera por sí sola no define el proyecto.
Insistió en que el crecimiento corporativo solo tiene sentido cuando es capaz de construir una huella social medible y sostenible en el tiempo.
También dejó entrever la siguiente etapa del grupo: fortalecer presencia en el sur-sureste, y continuar evaluando mercados como Quintana Roo y Oaxaca, donde la dinámica comercial de ciertas comunidades se alinea con el modelo que la firma ha desarrollado en otros estados del país.
Visión que pone a las mujeres en el centro
Diana Jerónimo, directora de Impacto Social, colocó sobre la mesa una idea central: la inclusión financiera no puede reducirse a colocar crédito, sino a construir condiciones para que ese financiamiento genere autonomía.
Al presentar la Memoria de Sostenibilidad 2025, explicó que el modelo de la institución se sostiene en tres pilares que hoy articulan su operación social: Programa FEM, orientado al fortalecimiento económico de la mujer; Avanza Tu Salud, enfocado en prevención y bienestar integral y Avanza Verde, dirigido a resiliencia climática y sostenibilidad ambiental.
Subrayó que las mujeres siguen siendo el principal motor económico dentro de muchas comunidades rurales. “Reconocer a la mujer como agente de cambio en sus familias es también cerrar una deuda histórica del sistema financiero con ellas”, sostuvo.
Entre los avances presentados destacó el programa ASOLI EDUCA, un aula móvil equipada con internet satelital que recorre comunidades del sureste para ofrecer formación en educación financiera, salud digital, emprendimiento y resiliencia climática.
Visión institucional del entorno y respaldo nacional
La secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno de Chiapas, Ana Laura Romero Basurto, aseguró que el fortalecimiento de condiciones de seguridad en Chiapas es un elemento decisivo para atraer inversión y generar mayor confianza entre el sector empresarial. Su mensaje fue una invitación directa para que empresarios de otras regiones comiencen a mirar al estado desde una perspectiva distinta.
La intervención de Javier Garza Hoeffer, presidente nacional de ASOFOM, reforzó esa visión. Señaló que encuentros como Aso-Li Finance Summit elevan el nivel de la conversación dentro del sector y permiten discutir con mayor profundidad el papel de las instituciones financieras en la economía del país.
También reconoció que Avanza Sólido ha logrado consolidarse como un ejemplo de cómo una SOFOM puede mantener crecimiento sin perder su propósito original.
Para Garza, la colaboración entre instituciones será uno de los factores decisivos para la siguiente etapa del sistema financiero mexicano.
Mientras que Claudia Revilla Ostos, directora general de ProDesarrollo, subrayó la necesidad de impulsar instituciones capaces de combinar rentabilidad con bien común.
Nuevas miradas del sector
A lo largo del summit, los espacios de networking, ponencias y paneles trazaron una conversación más amplia sobre el rumbo del entorno empresarial. Claudia Revilla Ostos puso el foco en cerrar brechas dentro del sector; Karla Berman habló de la importancia de asumir riesgos para crecer, y Brenda Estefan abordó los retos del nuevo orden económico frente a un contexto geopolítico cambiante. Por su parte, Elena Calatayud destacó el papel de la inteligencia artificial como una herramienta para anticipar el futuro.
En el panel “El nuevo ADN empresarial”, Verónica Sánchez, María Arias y Óscar Ochoa coincidieron en que liderazgo, cultura y sostenibilidad se han vuelto ejes centrales de transformación.
Así, Aso-Li Finance Summit no solo celebró 15 años de una institución financiera.
También dejó una idea flotando entre quienes estuvieron ahí: que cuando el conocimiento circula, las alianzas se fortalecen y el propósito es claro, las finanzas pueden dejar de ser solamente negocio para convertirse en una fuerza capaz de transformar territorios.








