El Cielo Valle de Guadalupe, hospitalidad entre viñedos

por NellyG

 

 

Grupo Lomas celebra 13 años de El Cielo Valle de Guadalupe con una Llave MICHELIN y la certificación B Corp™

La evolución del turismo mexicano también se mide por la capacidad de sus empresas para desarrollar propuestas que integren identidad regional, gastronomía y hospitalidad. En Valle de Guadalupe, Baja California, El Cielo ha construido durante 13 años un modelo enoturístico que vincula la tradición vitivinícola con experiencias de alojamiento y cocina, mientras incorpora criterios de responsabilidad social y ambiental en su operación.

El proyecto, propiedad de Grupo Lomas, representa la expansión de una compañía nacida en el Caribe Mexicano hacia otros destinos estratégicos del país. Su desarrollo responde a una visión de diversificación turística que busca reconocer los atributos culturales y productivos de cada región, más allá de la oferta tradicional de sol y playa.

“El Cielo representa una oportunidad de compartir nuestra filosofía de hospitalidad más allá de la Riviera Maya, en una región con una identidad propia y una reconocida tradición vinícola como Baja California”, afirmó Dolores López Lira e Hinojo, presidenta y fundadora de Grupo Lomas.

A lo largo de este periodo, el complejo ha articulado distintas unidades de negocio alrededor del vino, la gastronomía y el hospedaje, con una propuesta dirigida tanto al mercado nacional como al internacional. Su trayectoria coincide con la consolidación de Valle de Guadalupe como uno de los principales referentes del turismo enológico en México, donde la producción vitivinícola se complementa con restaurantes, hoteles y actividades vinculadas con el paisaje y la cultura local.

Reconocimiento internacional

El aniversario llega acompañado de dos distinciones que reflejan diferentes aspectos de la evolución empresarial del proyecto: la obtención de Una Llave MICHELIN para El Cielo Resort y la certificación B Corp™, concedida tras un proceso de evaluación independiente.

 

La primera reconoce al resort dentro de una selección internacional de establecimientos que destacan por su personalidad, diseño, autenticidad, calidad de servicio y capacidad para ofrecer estancias memorables. La Guía MICHELIN resalta su ubicación entre viñedos y olivares, así como sus villas de inspiración toscana con elementos mexicanos y materiales regionales como madera y piedra. Las suites, las terrazas privadas y las vistas al paisaje vitivinícola completan la propuesta de alojamiento.

La experiencia se extiende más allá de la habitación mediante recorridos por los viñedos, degustaciones y actividades relacionadas con la cultura del vino. En el apartado gastronómico sobresale Latitud 32, restaurante que fusiona las cocinas de Baja California y Yucatán, una combinación que conecta dos regiones con tradiciones culinarias propias y amplía el atractivo del complejo.

Para Gustavo Ortega Joaquín, socio fundador de El Cielo Valle de Guadalupe, el reconocimiento también pone en perspectiva el trabajo del equipo que sostiene la operación cotidiana.

“Recibir Una Llave MICHELIN es un gran honor y una enorme satisfacción para todos los que formamos parte de El Cielo. Este reconocimiento pertenece a nuestros colaboradores, quienes todos los días reciben a nuestros huéspedes con profesionalismo, calidez y un profundo orgullo por compartir lo mejor del Valle de Guadalupe y de Baja California”, expresó.

La distinción representa un referente dentro de la oferta de hospedaje de la región, al tiempo que refuerza la posición del resort en un segmento turístico donde el diseño, la gastronomía, el servicio personalizado y la conexión con el territorio forman parte de la experiencia.

 

Gestión responsable

La segunda distinción corresponde a la certificación B Corp™, otorgada por B Lab™ mediante una evaluación y verificación independiente de aspectos como el desempeño social y ambiental, la gobernanza, la transparencia y las prácticas empresariales.

En el caso de El Cielo, la certificación comprende el proyecto en su conjunto, incluida la vinícola, los viñedos y el resort. No se limita a un vino o servicio particular, sino que considera el modelo de gestión, los procesos de toma de decisiones y el impacto de las operaciones.

La incorporación a la Comunidad B Corp™ vincula a la empresa con una red internacional de organizaciones que buscan utilizar la actividad empresarial como una fuerza positiva y avanzar continuamente en sus prácticas de responsabilidad social. Para El Cielo, este compromiso se relaciona con iniciativas orientadas al bienestar de sus colaboradores, la equidad, la inclusión, el respeto a los derechos humanos y el fortalecimiento de su cultura organizacional.

En el ámbito ambiental, el manejo de los viñedos ocupa un lugar central. Toda la superficie plantada del proyecto se trabaja actualmente bajo prácticas orgánicas. Los viñedos de Valle de San Jacinto y El Cielo Resort cuentan con certificación de California Certified Organic Farmers (CCOF), mientras que el viñedo de Vinícola El Cielo inició formalmente su transición orgánica durante 2026.

La meta es que todos los viñedos del grupo cuenten formalmente con certificación orgánica para 2030. El objetivo establece una ruta de trabajo de varios años para consolidar prácticas agrícolas que reduzcan el impacto ambiental y fortalezcan la relación entre la producción vitivinícola y las condiciones del territorio.

Estas acciones adquieren relevancia en un destino cuya propuesta turística depende estrechamente del paisaje, la actividad agrícola y la identidad gastronómica. La conservación de esos atributos constituye también una condición para la continuidad del negocio y para mantener el atractivo de la región ante visitantes que buscan experiencias vinculadas con el origen de los productos, la naturaleza y la cultura local.

Con 13 años de operación, El Cielo muestra cómo una inversión turística puede evolucionar desde una propuesta de alojamiento y vino hacia un concepto que integra diferentes servicios y compromisos de gestión. Sus reconocimientos recientes se suman a una estrategia que busca equilibrar el posicionamiento internacional, la calidad de la experiencia y la responsabilidad corporativa.

 

El Cielo representa una oportunidad de compartir nuestra filosofía de hospitalidad más allá de la Riviera Maya, en una región con una identidad propia y una reconocida tradición vinícola como Baja California”.

Dolores López Lira e Hinojo

Presidenta y fundadora de Grupo Lomas