lunes, abril 20 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Categoría:

X Columnas

Vamos por el amarillo

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Amador Gutiérrez Guigui

Director

agutierrez@latitud21.com.mx

Estamos en naranja, queremos amarillo, pero puede y nos regresan al rojo si no hacemos bien las cosas en materia de sanidad, instruidas por la autoridad. 

El número mágico es el 30 en esta pandemia, durante este mes de agosto y en parte del mes anterior también, dado el popular semáforo epidemiológico que se encuentra en naranja al norte de Quintana Roo, los hoteles y restaurantes pueden recibir huéspedes y comensales en sus instalaciones quitándose el 70 por ciento de su capacidad, para alcanzar un máximo posible de 30 %.

También han abierto otros centros de consumo, delfinarios, cines, tiendas, parques acuáticos y temáticos, entre otros, pero con las mismas especificaciones. 

La tan esperada reactivación económica en el polo turístico más importante del país y seguramente en todo México, se pedía literal a gritos, y de una manera escalonada le está dando un poco de esperanza a la ciudadanía en esta llamada nueva normalidad, a pesar de que los expertos en infectología y los epidemiólogos no la recomiendan al cien por ciento por el comportamiento de este enemigo invisible que no está controlado. 

Sin embargo la vida sigue y la economía tiene que avivarse para la supervivencia tropicalizada en cada rincón de este bello país. 

En Latitud 21 hemos escuchado y platicado con los actores empresariales y autoridades sobre el acontecer de la pandemia del Covid-19, como la maestra Cristina Alcayaga, don Carlos Constandse, Nenina Domínguez, Catalina Portillo, y más recientemente con la alcaldesa de Benito Juárez, Mara Lezama. Todos coinciden que primero la salud, pero la realidad exige una economía viva para una recuperación económica de la mano de los empresarios con, sí o sí, facilidades gubernamentales de los tres niveles de gobierno. 

Hay que decirlo o más bien reiterarlo, repetirlo. Ya urge que la Federación se plantee a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público programas tangibles para apoyar a las empresas de manera real y significativa. No se quiere que se regale dinero, se requiere gestión, facilitar pagos, diferir derechos tributarios, flexibilidad en la tramitología, todo lo qué pueda ayudar para aligerar al empresariado su subsistencia, ya no que decir de la existencia. 

Lo anterior, entendiendo que la estabilidad de la economía de una ciudad, de un estado o país, se riegue por la distribución de la riqueza para el gasto corriente. 

Lo intuíamos, pero no tan drástico. El Inegi informó que el Producto Interno Bruto de México al cierre del segundo trimestre del año se desplomó 18.9 por ciento, en relación al mismo lapso de 2019. Esta es la peor caída para la actividad económica desde que existe este registro, 1993. Y tú, sigues sin usar el cubrebocas. Quinto trimestre consecutivo a la baja. 

Aprovechamos y felicitamos al empresariado en general por el esfuerzo que han realizado para mantener sus negocios nuevamente abiertos, mantener su planta laboral y sobre todo tener esa resiliencia, hoy por hoy, tan necesaria.

Paciencia en tiempos de zozobra

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Nelly García

Editora

ngarcia@latitud21.com.mx

Si hay algo que al ser humano le frena, le lacera, le bloquea para avanzar, es la incertidumbre. Esa sensación de no saber qué hay a la vuelta de la esquina, pero sobre todo, de algo que no tiene control y que, literalmente, le pone su mundo de cabeza. Algo así es lo que está corriendo ahorita, con el asunto de la pandemia. La gente no sabe cuándo el semáforo epidemiológico va a cambiar de color para seguir con la reactivación, cuándo y cómo volverán las clases a las escuelas. Más aún, cuándo se frenarán los contagios, cuándo habrá vacuna. Cuándo todo volverá a ser “normal”. 

Y aquí, la respuesta es tan sencilla, como compleja a la vez. Porque está en cada uno y al mismo tiempo en todos, que esa zozobra se vaya disipando. Si cada quien en lo individual extrema sus medidas, podremos ir reduciendo el índice de contagios. Primero cerrando la puerta al Covid-19 en nuestro organismo, en nuestras familias, en nuestra comunidad y centros laborales. 

Así que la respuesta a esa incertidumbre con la que todos vivimos, está en la voluntad y compromiso que todos pongamos a estas nuevas normas de convivencia. Es aquí donde hoy más que nunca armarnos de paciencia y de responsabilidad, nos llevará a disipar el velo de zozobra que se cierne a nuestro alrededor. 

Este, es el mensaje que desde nuestras páginas transmiten diversos sectores que se incluyen en la publicación de L21. Desde la portada, con Miriam Cortés, presidenta ejecutiva de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo (Acluvaq), quien nos habla de cómo el dinamismo del sector va reactivándose gradualmente, pero acatando protocolos. En el mismo tenor, la iniciativa privada que aglutina el Consejo Coordinador Empresarial del Caribe, que apuesta a la diversificación del destino para ya no depender tanto del turismo, que en situaciones como las que hoy vivimos, nos pasa una carísima factura por el impacto que representa a la economía de todos.

Opciones de diversión para dar la bienvenida a los visitantes que nuevamente muestran su fidelidad con el Caribe Mexicano, dan pasos seguros y responsables, para garantizar el cuidado de sus colaboradores y turistas. Un aplauso y reconocimiento por ese esfuerzo a empresas como Río Secreto, The Dolphin Company, Cancun Adventures, Alltournative y Delphinus, cuyos CEOs hacen un recuento de lo que significó para sus compañías el desafío que trajo la pandemia, pero sobre todo, las lecciones y las rutas trazadas en esta reactivación.

Por supuesto, un aplauso a todas las empresas que siguen mostrando su responsabilidad social, aportando a causas altruistas. Nuestras páginas siguen abiertas a ellas, así como a los emprendedores y toda iniciativa que abone a la reactivación de la economía de Quintana Roo. 

Y a todos, paciencia y a redoblar esfuerzos, que los retos por venir sean tan grandes como nuestra voluntad y compromiso desde cada una de nuestras trincheras. 

Alerta temprana (2da. parte)

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Por Iñaki Manero

Comunicador

Twitter @inakimanero Facebook @inakimanerooficial 

“Cuando despertó, la misma irresponsabilidad compartida entre gobierno y sociedad; permanece desafiante, mirándonos, burlándose. Retando a que demos el primer paso para probarnos que a pesar de tantos milenios, no hemos cambiado mucho cuando el condicionamiento dinosaurio todavía estaba allí”, escribía Tito Monterroso en lo que se conoce como uno de los relatos más cortos de la literatura. O por lo menos, eso dicen los literatos, poco literales, ellos.  Despertamos todos a más de medio año de la pandemia y ésta, a pesar de las maromas dialécticas, sigue instalada. No es, decíamos, la primera ni la última, me temo.  La raza humana (¿todavía se le llama así?) está curtida en este tipo de eventos. Y hoy, cuando se supone que tecnológica y científicamente estamos más y mejor preparados que nunca, es cuando más desamparados, descontrolados y desvalidos nos descubrimos. Sí, despertamos y ahí seguíamos con la que opera en nuestra cultura, nos impide todo tipo de acción y movimiento que no sean dirigidos por un capricho adolescente a cualquier cosa que represente autoridad. En pocas palabras, odiamos que nos digan lo que tenemos que hacer; cualquier cosa es mejor, incluso la horrible muerte en una cama COVID, con intubación integrada por el mismo precio, a darle la razón a un policía, médico o político que ni siquiera es de nuestra familia. Correcto, hay factores que nos hacen vulnerables: el índice de letalidad, más o menos del once por ciento, altísimo a nivel mundial,  por ser una sociedad con garantía de enfermedades preexistentes (diabetes, hipertensión, sobrepeso, etcétera), pero en el fondo, el factor caótico de cada sistema encontrará a su protagonista principal en algo llamado humanidad desbordada atendiendo primero a sus pasiones desmedidas, que al instinto de sobrevivencia que aconseja mesura, paciencia, resiliencia,  capacidad crítica, análisis, atención. Elementos necesarios para decodificar diversas formas de enfrentar un conflicto y actuar en consecuencia. Recién veía, para nada divertido, la grotesca escena de una horda (grupo de primates, nadie se ofenda por favor, pues en la taxonomía eso somos) entrando en tropel a un hipermercado que abría sus puertas con la condición de que los clientes lo hicieran en orden, a distancia, portando cubrebocas y una persona por familia. Ajá.  Fue en Chilpancingo, Guerrero. Pudo ser en Sombrerete, Zacatecas o en Nonoalco, Ciudad de México.  El resultado habría sido el mismo. Bastaron unos segundos de video para fusilar hasta el optimismo más pertinaz. Segundos para que cualquier antropólogo de primer semestre pudiera leer, sin necesidad de análisis gráfico y mareador del epidemiólogo Rockstar de las 19 horas, que la realidad es mucho más distinta y distante de cualquier discurso oficial que por enésima vez dibuja la imagen mental de un vaquero lazando a la vaca “Pandemia” en la charreada del domingo.  No, señor. No se ha domado nada. Segundos de video suficientes para cambiar mi boleto de avión a mi mundo adoptivo, Quintana Roo, para otro día con más calmita, como dirían en mi pueblo.  Queremos seguir pensando y presumiendo que una epidemia es algo que nos pasa por encima, como un camión, un tren, un toro de lidia que salió de ninguna parte en una acción irremediable, inevitable, esperada, apocalípticamente anunciada y por lo mismo, fuera de discusión hacer algo porque “es la voluntad de… (escriba aquí el nombre de su deidad favorita)”.   Cuando pase, cuando el alacrán que vimos venir desde lejos nos haya picado y estemos entre los estertores finales, siempre quedará la revancha de mirar hacia el compadre a unos metros de nosotros con ojos de odio para echarle la mexicanísima culpa por no haber hecho nada. Sí, señor, el deporte nacional se llama cabecear el balón hacia el otro en una suerte de ruleta rusa muy divertida: quien no logre dominar la pelota y redirigirla a otro, a ése se le sacrifica a los dioses de la (des)opinión pública.  Ya habrá quien pague por los pecados de los demás: el policía, el empresario, el secretario, el presidente, el (¡cof, cof! ) comunicador.  Sé que habíamos quedado la vez pasada preguntando cómo vamos a regresar. Hoy, repensando y volviendo una y otra vez a ver la grabación de esa humanidad  corriendo como lemmings al desfiladero, obesos, sin cubrebocas, empujando, derribando por ser los primeros en aprovechar el dos por uno en cualquier cosa que satisfaga el placer de la inmediatez, creo que tenemos tiempo suficiente para una tercera parte.  No importa cuándo leas esto, dicen los memes en redes sociales, el pico de la pandemia será mañana. Entonces, seguimos platicando, sí, con más calmita, mientras el dinosaurio microscópico siga ahí. 

VisitMexico ¿Dónde quedó la bolita?

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Arturo Medina Galindo

Periodista, Director NITU.mx • arturo@nitu.mx

Twitter @Arturo_Medina_G

Parece increíble que el único medio de promoción turística que ha mantenido vigente el gobierno federal, VisitMexico.com, haya estado cinco días caído por “falta de pago”. Cuando digo que parece increíble, me refiero al hecho de que la Secretaría de Turismo permita que esta circunstancia llegue hasta estas instancias y no haga nada por resolverlo.

Hago la aclaración, porque no es increíble que suceda por la forma como se manejó desde un principio. Como antecedente, vale decir que el portal es, según dicen, el segundo más visitado entre los portales de promoción turística de un país, con promedio de 700 mil visitas diarias, sólo superado por Australia. Este logro no es por lo que este gobierno ha hecho, sino por lo que se hizo desde el Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) por más de 15 años.

Los estados se promocionaban sin costo, sólo tenían que aportar, en el peor de los casos, material de video y fotográfico de sus destinos; lo demás quedaba a cargo del CPTM. Pero ante la mal entendida austeridad, desaparecen el Consejo y la página queda huérfana y la adopta la Secretaría de Turismo, pero como no tiene presupuesto, ni interés en operarla, se la da en concesión (sin licitación) a una empresa que a cambio de una “renta” se encarga de operar y comercializar los espacios en la página.

Los estados que antes se anunciaban sin costo, ahora tienen que invertir. Es decir, se invirtieron los papeles: antes la Federación ponía y los estados recibían, hoy los estados invierten y la Sectur… bueno, sus concesionados cobran.

Lo que no quedó claro, a pesar de muchas aclaraciones, es quién fue el que no pagó para que la página cayera cinco días. Tecnocen, empresa encargada de la parte técnica del portal VisitMexico.com, solicitó a Braintivity el pago de nueve meses pendientes de los 13 en los que ha ofrecido el servicio, y al no tener respuesta, suspendió la página durante casi cinco días. Otros dicen que Sectur es quien no ha pagado a Braintivity y esta decidió dejar de publicar.

Sea como sea, es algo que el secretario Miguel Torruco deberá atender para que nunca vuelva a pasar; es la única promoción de México con alcance mundial, y no la cuida. La verdad, no debería ser tan complicado. 

Por cierto que Miguel Torruco volvió a ser noticia cuando su exsubsecretario, Simón Levy, quien renunció por motivos “personales” en abril del año pasado, buscando hacer un símil con el caso de Emilio Lozoya -que según dijo en sus declaraciones, todo lo malo que hizo en Pemex fue porque lo “obligaron”-, aseguró en un twitt que cuando le prohibió meterse con los hoteleros por las playas y lo obligó a callar, simplemente renunció.

Además, también dejó claro algo que todos sabemos: las oficinas de la Secretaría de turismo federal en Chetumal son una falacia. En otro twitt escribió que le pidieron irse a unas oficinas en la capital del estado que no existen, y luego, mentir al presidente.

Así está nuestra Secretaría de Turismo, pero de lo único que puedo culpar al secretario Torruco es de que aun no haya renunciado; está ahí, a pesar de ir en contra de todo lo que él cree y ha creído a lo largo de su vida sobre la forma de promover el turismo, a pesar de los desatinos forzados por un presidente que no ve y no oye, a pesar del desgaste con los empresarios del ramo. 

Por si fuera poco lo que hoy vivimos, el turismo en México tiene su pandemia particular. 

Tributo a un viento que dejó sombra

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Inna German Gómez

Empresaria

@Innagg

HHace algunos días falleció el escritor español Carlos Ruiz Zafón; hoy, con la libertad que me dan en este espacio, me encantaría hacer un tributo a su obra y contarles un poco de mi experiencia lectora.  En algún momento de mi vida, y esto, recuerdo, fue muy pequeña, me gustaba leer. Me acuerdo vívidamente de libros con dibujos con los que aprendí a leer; es más, me acuerdo de un libro con una portada rosa en donde las frases eran: “mi mamá me mima”; no recuerdo el nombre del libro; sé que podría buscarlo por internet, pero prefiero fomentar su memoria o curiosidad. 

Ya como estudiante de segundo de primaria recuerdo vívidamente la cara de mi maestra cuando le comuniqué que ya había leído todos los cuentos que venían en el libro de texto para el segundo o tercer mes del curso.  Me encanta leer, es como transportarte a otra época, vivir otras vidas y saborear espacios.   Últimamente me ha dado por leer libros más técnicos o relacionados con negocios; el tiempo limitado me ha mantenido un poco al margen de las lecturas recreativas. Pero siempre hay un libro pendiente en mi mesa de noche.  Bueno, ya regreso a contarles de Carlos Ruiz Zafón y mi experiencia con él;  cuando entraba a la librería o pedía los libros que llegaran por correo, casi nunca me fijaba en los títulos, siempre leía la reseña; si me “latía”, lo compraba. Ahora con los libros electrónicos es mucho más fácil, porque tienes comentarios en línea de otros lectores y estrellitas que los evalúan.  Pero esa vez, entrando a una librería vi sobre la mesa un libro cuyo título era: “La sombra del viento”. Me agarró desprevenida, y claro, me enamoré a primera vista. ¿El viento no tiene sombra? ¿Las nubes son viento? Esas sí generan sombra. ¿Cómo me imagino la sombra del viento? 

Tomé el libro y lo compré de inmediato; me senté un momento para ojearlo y la primera frase: ‘Cementerio de los libros olvidados’, ¡ya, listo!, me tenía completamente atrapada en la primera hoja.  Eso ya no me había pasado hace mucho, te vuelves cínica y medio escéptica cuando lees mucho; olvidas esa primera frase que te sale de corrido. Una historia de amor trágica y con una narrativa increíble.  Luego, después de ese, que sigue siendo mi favorito, vinieron todos los demás: “Marina”, “El prisionero del cielo”, “El juego del Ángel”, “El laberinto de los espíritus”, entre otros. Así que les dejo con esa chispa de curiosidad por leer a uno de mis autores favoritos. Lamento su muerte, porque eso quiere decir historias que ya no estarán. Así la vida y lo que se lleva con ella la muerte.  

El programa Sectorial de Turismo

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2020

Vicente Ferreyra Acosta

Director general de Sustentur

Twitter: @sustentur @vicenteferreyra

El 3 de julio de 2020 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Programa Sectorial de Turismo (Prosectur) 2020–2040, que es el “documento rector de la política turística que atiende los ordenamientos jurídicos que conforman el Sistema Nacional de Planeación Democrática para el Desarrollo Nacional”; en otras palabras, la hoja de ruta para nuestra actividad en este sexenio.

En lo personal, es un documento muy esperado cada seis años, ya que de él se derivan una serie de programas, políticas y acciones que dan rumbo al turismo nacional e internacional, y es, por así decirlo, el marco en el cual debe moverse la actividad.

Nadie puede estar en desacuerdo con el planteamiento teórico y conceptual de este documento (bueno, tal vez un poco con el Tren Maya; ahí sí); quienes nos dedicamos a trabajar en turismo sustentable desde hace años, podemos ver una serie de conceptos muy profundos que analizan el sector desde una perspectiva diferente a las de programas anteriores. Aunque claro, aprovecha para echar culpas a administraciones anteriores, cuando el problema desde mi punto de vista no es la gestión anterior, es el modelo de turismo que nos hemos comprado.

El “nuevo” modelo de turismo de este país se centra en cuatro objetivos fundamentales:

1.- Garantizar un enfoque social y de respeto de los derechos humanos en la actividad turística del país

2.- Promover el desarrollo equilibrado de los destinos turísticos de México.

3.- Fortalecer la diversificación de mercados turísticos en los ámbitos nacional e internacional.

4.- Fomentar el turismo sostenible en el territorio nacional.

¿Hace sentido? ¿Es esto lo que necesita nuestro sector?

Sin duda lo es; para aumentar la competitividad turística y generar una actividad que realmente sea de beneficio para el país, es necesario poner a la persona en el centro, equilibrar la llegada de turistas a los destinos tradicionales y apostar por otros. Diversificar no sólo oferta, sino demanda (y eso no significa necesariamente ir a buscar nuevos mercados, sino revisar los que tenemos y ver cómo los aprovechamos más) y fomentar el turismo sostenible. La verdad es que no hay de otra; no podemos pensar en un turismo que degrade los recursos y el entorno social, de ninguna manera.

El reto es ¿cómo lograrlo? Porque es cierto que el papel aguanta todo, y si queremos realmente tener un documento rector que esté bajado a la realidad y sea aplicable, necesitamos tres cosas:

La primera: presupuesto; la segunda coordinación inter e intrainstitucional, pero también con el sector privado, social y académico; y la tercera: una gestión local pero con una visión global.

Y probablemente ahí es donde esté una oportunidad interesante para este Prosectur. A pesar de los recortes, la Secretaría de Turismo gestiona hoy dos proyectos de cooperación internacional por más de 10 millones de dólares. ¿Suficiente para la implementación del Prosectur? No, definitivamente, pero sí para sentar unas bases firmes y avanzar en la construcción de nuevos modelos de turismo que generen beneficios reales a las poblaciones locales.

Habrá que sumar, impulsar cada una de las 110 acciones del Prosectur y pensar en un turismo diferente, que vaya que nos hace falta como país.  

  • 1
  • …
  • 139
  • 140
  • 141
  • 142
  • 143
  • …
  • 243

Descarga la Edición Abril 2026

Latitud21 Abril 2026

Portada Latitud21 Abril 2026

Columnas Editoriales

  • Turismo de reuniones 

    1 abril, 2026
  • Entre la presión global y la oportunidad local

    1 abril, 2026
  • Un plan para Cuba

    1 abril, 2026
  • Detenciones urgentes

    1 abril, 2026
  • Nearshoring: el norte ya arrancó, ¿y el Caribe?

    1 abril, 2026
  • Bitácora de Viaje LXVI

    1 abril, 2026
  • Se sacude el tablero turístico

    1 abril, 2026
  • El turismo avanza, aunque por inercia

    1 abril, 2026
  • Soberanía nacional y el ‘más si osare’

    1 abril, 2026
  • Geopolítica y turismo

    1 abril, 2026
  • Empléate en trabajar contigo

    1 abril, 2026
  • La cancha del poder

    31 marzo, 2026
  • La empresa familiar

    31 marzo, 2026
  • Perspectivas vacaciónales 

    6 marzo, 2026
  • Inteligencia artificial: aliada estratégica del turismo

    6 marzo, 2026
  • Trabajar de la mano por el sector turístico

    6 marzo, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 27–30 de abril • Tianguis Turístico México 

    1 abril, 2026
  • 23–26 de abril • Tulum Air Show 

    1 abril, 2026
  • 20–24 de abril • Hannover Messe 

    1 abril, 2026
  • 17–19 de abril • Paradise Fit Fest

    1 abril, 2026
  • 15–16 de abril • Forever Wedding Summit

    1 abril, 2026

El Molcajete

  • Turismo deportivo

    1 septiembre, 2025
  • EL sargazo se puede utilizar y obtener múltiples beneficios

    1 agosto, 2025
  • La variedad de marcas aéreas a Cancún es una constante.

    1 julio, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo