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Revista Latitud 21
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Capítulo XV • Economía

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 agosto, 2022

 

Estamos entrando en un terreno de muy grande complejidad, pues es la economía uno de los puntos fundamentales por analizar cuando hablamos de ecología y espiritualidad.

La definición de economía incluye conceptos como bienes, intereses económicos, ahorro, dinero, etc. Creo que el factor común que subyace a todos ellos es la energía. Pudiera esto parecer un poco abstracto, pero veremos que no lo es.

Todo lo que hacemos los seres humanos en nuestra vida es consumir y aplicar energía. Lo hacemos al comer, al dormir, al trabajar, al movernos, al viajar, al producir arte o al pensar. En toda actividad humana se aplica energía con un fin específico, y esta energía la adquirimos de los productos de la tierra y de nuestra biosfera en general.

La energía que consumimos proviene en su inmensa mayoría del sol. Aun los combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas, etc.) tienen su origen en bosques o bloques de materia orgánica generados por los procesos de fotosíntesis que aprovecharon en su momento energía solar.

En un futuro no muy lejano habrá tres grandes fuentes de energía en el mundo: la solar, la atómica y el nitrógeno.

La energía solar es la causa de la fotosíntesis, energía química que se almacena en las plantas; de las diferencias de temperaturas, que provocan vientos y corrientes máximas (energía eólica); de la evaporación, que genera nubes y, por lo tanto, lluvia que alimenta ríos (energía hidráulica). Y la energía química almacenada en los combustibles fósiles también proviene de la energía solar, ya que estos combustibles se formaron por descomposición de materia orgánica cuyo origen fue la fotosíntesis. Por su parte, la energía atómica está en sus inicios, con un potencial inagotable, pero con sus peligros reales y sus desechos contaminantes, a los cuales a la fecha no les hemos hallado soluciones reales permanentes. Lo mismo ocurre con la generada por nitrógeno.

Así, por ejemplo, podemos definir el dinero como una forma acordada entre los humanos (economía política) de concentrar energía, pues con él pagamos energía humana (trabajo), energía eléctrica, energía mecánica (combustibles), etc., y podemos concluir que la riqueza económica de los países está estrechamente ligada a la energía que producen, distribuyen y consumen. Mientras más rico es un país, más energía por persona produce y consume, y viceversa.

De esta forma, un habitante promedio de Estados Unidos, que gana 100 dólares diarios, consume en comida, habitación, transporte, luz, etc., 100 veces más energía que su contraparte de Haití, que gana un dólar diario, o sea que un país es 100 veces más rico que el otro.

Esto nos permite relacionar la economía con la ecología y la espiritualidad, pues si toda la energía se produce en nuestra biosfera, y es la energía el motor de nuestra vida, su consumo y aplicación están implicados en toda actividad humana. Es absolutamente claro que debemos protegerla, usarla racionalmente, ser eficientes en su producción y consumo. Para lograr esto, tenemos que asignar valores a todos los procesos humano que intervienen en su producción, consumo y protección. De esta forma nos damos cuenta de que proteger los ecosistemas naturales es proteger las fuentes de energía de las cuales depende la vida.

Los ciclos de la vida, de la lluvia, de la fotosíntesis, del agua, etc., son los mecanismos que la naturaleza ha creado para la producción, distribución, consumo y mantenimiento de la energía solar. Proteger y conservar esos ciclos es preservar la naturaleza para que las generaciones futuras puedan, como nosotros, disponer de la energía suficiente para realizar sus vidas. Es ahí en donde encontramos la esencia de lo que resumidamente llamamos ecología. Los valores espirituales de lo verdadero, lo bueno, lo justo y lo bello guían nuestra conducta ante ese futuro que depende de nosotros hoy, pero que no nos pertenece, que es nuestra responsabilidad con las futuras generaciones.

Si reaccionamos ante esas generaciones futuras con escepticismo, con pesimismo, con los valores materialistas actuales y nos desligamos de ese futuro por nuestra comodidad presente, asumiremos una tremenda responsabilidad histórica y las generaciones futuras nos lo reprocharán con justa razón.

El futuro no existe más que en nuestra imaginación; el pasado sólo en nuestra memoria. Pero en el presente resumimos la historia, y cada uno vive y se desarrolla de acuerdo con un pasado, en parte heredado y en parte provocado por él mismo, de tal modo que nuestra propia vida es una forma de experiencia de la vida de los que nos seguirán. Es ahora cuando nosotros podremos facilitarles lo que se refiere a ecología: estamos tomando decisiones que afectarán el futuro y en ese sentido el futuro de la humanidad está en nuestras manos. Es nuestra responsabilidad presente y si respondemos egoístamente a esa demanda, frustraremos la posibilidad de las futuras generaciones. Es por eso imposible, desde el punto de vista económico, seguir postergando las decisiones ecológicas para detener las fuentes de contaminación que están depredando irreversiblemente nuestra biosfera.

Energía y alimentación

Todo el universo completo es producto de una evolución energética que, partiendo del big bang hasta nuestras fechas, se nos manifiesta como es actualmente.

Los animales herbívoros, que se alimentan de pastos, granos, etc., son a su vez alimento de animales carnívoros y, entre éstos, ya sabemos que el más grande se come al más chico, en una sucesión que se conoce como cadena alimentaria, cuyo último eslabón es el ser humano. La alimentación humana dispone así de una enorme diversidad de alimentos que le suministran la energía necesaria para vivir, trabajar y reproducirse.

La biosfera es un enorme transformador de energía cuya finalidad es el ser humano como último recipiente; y el único que se da cuenta de que ese enorme transformador tiene un sentido, una razón que es él mismo.

Un universo completo «no pensante» carece de sentido, pues sólo el pensamiento le da sentido a las cosas, cuando se conjuga con la experiencia, la vida misma vivida e interpretada. De esta forma es razonable pensar que todo ese proceso de transformación que ocurre en la naturaleza tiene una razón en sí misma y que nosotros podemos deducir, analizar y, lo que ahora es más importante que nunca, programar y organizar.

Hasta antes de la revolución industrial, el ser humano se desenvolvía en algo parecido a lo que hemos dado en llamar un proceso más natural, menos artificial, cabe decir, menos dependiente de lo humano, más dependiente de los productos de la tierra. La economía de personas, familias, tribus, principados y naciones dependía básicamente de la posesión de la tierra y su productividad.

Hoy, a pesar de la gran industrialización y tecnología, el ser humano continúa dependiendo de los alimentos «naturales» para vivir, pero sucede que su productividad, transporte, industrialización y comercialización se han insertado en mecanismos enormes y transnacionales, cada vez más complejos y sofisticados, pero por otro lado inevitables. El proceso humanístico y la inmensa investigación médica en otros factores han incrementado la población de millones a miles de millones (6 000 millones hoy y 10 000 millones calculados para el año 2050), lo que ha complicado mucho la distribución y el consumo, y acarreado desigualdades entre los individuos y entre las naciones. Existen hoy mil millones de habitantes sobrealimentados y otro tanto de subalimentados y con hambre; hay países que consumen 100 veces más energía por persona que otros (Estados Unidos frente a Haití). Estas enormes diferencias generan hoy por hoy grandes debates y en el actual mundo escéptico y pragmático se logran pocos avances en términos de justicia, tanto interna en los países pobres, como internacional. Día con día la conciencia de los otros, el imperativo ético y la eficaz difusión de los problemas a cargo de los medios de comunicación, exigen pronta solución a problemas que antes parecían distantes, pero que hoy tocan a la puerta de nuestros hogares.

Existe una industria particularmente devastadora: la pesca, que tanto en su modalidad de pesca de altura, como en la de pesca ribereña, arrasa y acaba con cardúmenes inmensos y con sistemas ecológicos ribereños, a tal grado de que quizá no exista devastación y agotamiento equiparable en el mundo en materia de alimentos naturales. Al ritmo actual y sin los estudios correspondientes, es posible que los intereses de esta industria y sus comunidades asociadas agoten para siempre las grandes pesquerías que aún subsisten. Si a eso le agregamos todos los productos contaminantes que los ríos arrojan al mar, las lluvias ácidas, los contaminantes de pozos petroleros marinos, los desechos de transportes y la destrucción de hábitats costeros, podremos concluir que la fuente de alimentos más noble que el mundo nos otorga -los océanos- está verdaderamente en peligro, por los intereses de unos cuantos países, industrias y comunidades. El desarrollo de la acuacultura, tanto marítima como lagunar o de estanque, es todavía mínimo para contrarrestar el agotamiento de los océanos.

En agricultura, el gran problema se centra en los fertilizantes contaminantes, en los insecticidas de efecto perdurable y en la tala y quema de bosques que se realiza en favor de siembras temporales de baja producción.

También se centra en un factor que casi nunca se toma en cuenta: la logística y los costos de transporte y distribución. Los centros de producción de carne (ganado, aves, etc.) generalmente se encuentran cerca de los de granos o en zonas de pastos naturales. Cuando no es así, su producción suele ser incosteable.

De tal manera que las soluciones requeridas debemos buscarlas en la biotecnología, la genética, la tecnología de alimentos, las plantaciones de invernadero de alta densidad, etc., y, a través de la nueva informática, en los procesos de logística de distribución y comercialización.

Hay que evitar intermediarios innecesarios y costosos con financiamientos baratos y producciones equilibradas que, aunados a un control natal racional y equilibrado, le permitan a la humanidad producir comida suficiente sin devastar los recursos naturales, sin contaminar las aguas subterráneas, los lagos, ríos y mares con fertilizantes artificiales y químicos, que aumentan sólo parcialmente la producción pero a precios ecológicos enormes.

El ser humano, impulsado por el imperativo ético y con una conciencia ecológica, deberá usar toda la moderna tecnología para satisfacer las demandas de producción, comercialización, transporte y distribución de los alimentos para 10 000 millones de habitantes. Si consideramos que para los problemas del futuro contaremos con las soluciones tecnológicas del futuro, no tenemos por qué ser pesimistas y tirarnos a la desesperación. En todo caso, dependerá de que los valores de justicia, belleza, bondad, se impongan sobre los impulsos egoístas que el pragmatismo moderno produce en nosotros. Por primera vez en la historia de la humanidad, el futuro depende plenamente de nosotros en el presente; es, pues, un problema de darnos cuenta o del desarrollo de la conciencia de que el otro es como yo.

Energía y combustibles

Al liberar la energía acumulada en combustibles fósiles se producen invariablemente contaminantes diversos que se diseminan en el aire, la tierra y el agua. La producción, la distribución y el consumo de dichos combustibles también contaminan en forma directa, como ocurre con derrames petroleros, gases de explotación, productos asociados con la explotación, accidentes y deficiencias de transporte y hasta gases como los que emanan al despachar la gasolina en las estaciones.

Estos combustibles fósiles y sustancias químicas como los fertilizantes y los insecticidas son algunos de los productos que más contaminan el ambiente, que plantean problemas tan serios como la lluvia ácida, que ha acabado con los ciclos productivos de los bosques europeos y afectan a mares, lagunas y ríos de un modo silencioso que poco a poco mata ecosistemas completos. En Estados Unidos, muchos lagos están tan contaminados que en ellos ya no hay peces, y cuya descontaminación sería enormemente costosa.

Especial atención merece la contaminación por consumo de petróleo y su derivado, la gasolina. El mundo se aproxima a tener mil millones de vehículos y máquinas contaminantes del medio ambiente, y la respuesta de gobiernos, industria y consumidores está siendo lenta; la producción de bióxido de carbono y la desaparición de bosques y quemas masivas se combinan para ir lentamente deteriorando el aire de nuestro mundo. ¿Cuánto podrá soportar la biosfera este contaminante artificial? Tal parece que nadie quisiera contestar esta pregunta a profundidad. Llegaremos a ser 10 000 millones de habitantes, tendremos más de mil millones de vehículos, nos trasladaremos más de 2 000 millones de viajeros por el mundo y nos agotaremos todas las reservas de combustibles fósiles, antes de que cobremos conciencia del grado de contaminación que podemos producir.

Al agotar las reservas de combustibles fósiles, no quedarán más que las energías alternativas; en primer lugar, la energía nuclear y la de nitrógeno, después la solar, la electricidad de ríos y mares, etc. Es fundamental que en esta etapa se desarrollen las tecnologías alternativas, para hacerlas económicamente costeables, para aprender a manejar los residuos radioactivos, para aprovechar al máximo ríos, mareas, vientos. Es muy difícil calcular cuánta energía requerirá un mundo desarrollado en el año 2050 o en el 2100, que es el tiempo calculado para agotar los combustibles fósiles que se consumen por decenas de millones de barriles, decenas de millones de toneladas métricas y decenas de millones de pies cúbicos por día.

El progreso de la humanidad se mide en función directa del consumo energético por habitante. Para crear una sociedad equilibrada en bienestar, como Francia por ejemplo, el mundo tendría que aumentar unas 10 veces su consumo de energía; y si esta cifra la proyectamos para 10 000 millones de habitantes, estaríamos hablando de casi el doble, es decir que requeriríamos cerca de 20 veces la energía que ahora consumimos.

La escala de este problema sobrepasa la imaginación más prolífica. El esfuerzo que tendrán que hacer las generaciones futuras para resolver el problema es titánico. Sólo con una enorme conciencia ética, las actuales generaciones pueden actuar responsablemente; de otra manera, el futuro corre el riesgo de ser siniestro, con gravísimas hambrunas, genocidios más aterradores que los del siglo XX y calamidades de todo tipo provocadas por la carencia de energía.

Todos, desde los niveles más altos de gobierno hasta los ciudadanos más humildes, debemos asumir nuestra responsabilidad para con los otros, Sólo así podremos generar la fuerza, la dinámica y las medidas necesarias con respecto a la energía y a todas sus derivaciones, para prevenir un futuro incierto.

Urge crear una conciencia ecológica universal en relación con los combustibles, para evitar su consumo suntuoso y empezar a perfeccionar las tecnologías del futuro, que permitan una transición lo menos dolorosa posible entre el consumo de los combustibles fósiles, que se agotarán, y las energías alternativas. Además, tendremos que hacerlo dejando de contaminar nuestra biosfera de la manera que lo venimos haciendo, pues corremos el riesgo de agotar a la tierra en el esfuerzo natural que hace para depurarse a sí misma, y de esa manera interrumpir todos los ciclos de la vida que nuestro planeta ha desarrollado a través de millones de años.

Siempre ha sido complicado el disponer de información exacta en lo que se refiere al petróleo, por razones técnicas, políticas y económicas que dificultan su acceso, sin embargo es interesante revisar algunos datos:

Las cifras que se manejan indican que hay reservas probadas entre dos y tres mil billones de barriles y que se están consumiendo 81 millones de barriles diarios. Los cálculos más conservadores indican que para el año 2010 se estarán consumiendo cien millones de barriles diarios.

Los descubrimientos de nuevos yacimientos cada vez son menores: por cada dos barriles que se consumen, se descubre solo uno.

De seguir este ritmo de consumo, podemos considerar que los combustibles fósiles habrán de agotarse en los próximos cien años, o sea en tres generaciones productivas.

El impacto negativo que las expectativas de descubrimientos, reservas y consumo de hidrocarburos tendrán en el futuro se empezará a marcar mayormente a partir del año 2010.

Desde el inicio de este siglo la geopolítica del mundo está siendo seriamente afectada por estos factores, como lo demuestra la guerra de Irak.

Pero démosle a estos números bases reales:

Un norteamericano promedio (como ejemplo de sociedad desarrollada) consume 0.25 hp = 185 watts = 637 btu/hora. Esto quiere decir que un ciudadano de un país desarrollado consume el equivalente a la energía desplegada por 58 energías durante 24 horas al día.

Si le ponemos un valor de $5.00 a la hora de trabajo y lo comparamos con la energía de un barril de petróleo, éste costaría 45 mil dólares, en relación con los $25.00 que hoy cuesta. Debemos de tomar en cuenta que EU consume el 25% de la energía que se gasta a nivel mundial.

Este es el panorama al inicio del siglo xix: tenemos 520 millones de automóviles, dos millones de camiones, 200 mil autobuses, 20 mil locomotoras, 11 mil aviones comerciales, 28 mil barcos y 28 mil barcos pesqueros; todos consumiendo petróleo.

Ahora bien, siempre he sostenido que los problemas del futuro no se resolverán con la tecnología del presente sino con la del futuro.

Mientras hoy, más del 85 % de la energía se extrae de combustibles fósiles, (40% del petróleo, 22% de carbón, 23 % del gas natural), 7% de la energía eléctrica y nuclear y tan solo el 1% de energías geotérmicas, solar, viento, madera, etc.; todo parece indicar que la energía producida por el hidrógeno será el combustible del futuro. Esta energía es mucho más limpia en su producción, con lo cual también se evitará la contaminación ambiental, el sobrecalentamiento de la tierra, etc. Ejemplo de esto es el caso de Islandia, que ha tomado la decisión de sustituir durante los próximos 20 años su consumo de energía por el hidrógeno.

La generación doméstica (familiar) de la energía requerida para el consumo no sólo tendría repercusiones favorables en el medio ambiente, sino que además contribuiría a llevar a cabo muy profundas reformas en el ámbito político, económico y social.

Hasta ahora la humanidad ha sabido responder a los retos que la sobrevivencia le ha planteado, prosperando como especie dominante en la tierra; en esta nueva sociedad globalizada donde se requieren acciones justas y concertadas, el reto es global y la respuesta también tendrá que serlo; existen las herramientas, sólo falta esa voluntad global.

Comunicación y cibernética

Se dice que estamos viviendo la era de las comunicaciones, entendido esto no sólo como el desplazamiento físico de las personas, sino también de las ideas.

La humanidad ha pasado por diferentes estadios en su constante desarrollo, desde aquellas pequeñas manadas o clanes, que recorrían el hábitat buscando sus medios de subsistencia, hasta las complejísimas sociedades actuales, con sus inmensas redes de producción, distribución y consumo, en las que un mensaje llega instantáneamente a mil millones de personas en todo el planeta.

Ondas electromagnéticas, mensajes codificados, cruzan por millones toda la biosfera terrestre. La comunicación se ha vuelto masiva, audiovisual, y la computación le ha venido a agregar velocidad; una forma individual de conectarse con el mundo vivo y dinámico es a través de internet, que va a la cabeza como proceso de interrelación humana. Individuo y humanidad se vuelven uno en el conocimiento de la realidad circundante.

Pero todos estos procesos son también contaminantes. Por ejemplo, la contaminación visual de grandes ciudades, calles, carreteras, etc., impide al ser humano el contacto con su entorno y lo satura de mensajes que pueden no tener para él ningún significado.

La tan famosa sociedad de consumo penetra en nuestras casas a través de los medios de comunicación, creando necesidades imaginarias que nos esforzamos por satisfacer, orillándonos muchas veces a desechar productos cuya vida útil no ha concluido. Tiramos todo lo que nos sobra, y todo se nos vuelve viejo muy rápidamente.

La cantidad de desechos orgánicos e inorgánicos que generamos puede ser de millones de toneladas diarias.

Comunicación es conocimiento, pero también penetración ideológica y de costumbres, de cosmovisiones. La comunicación es una forma de inducción de la conducta, está empujando poderosamente al mundo a consumir y desechar productos y sus derivados. Hoy por hoy, no se han encontrado maneras adecuadas de manejar y procesar esos millones de toneladas de desperdicios que acumulamos día con día. No se tienen estudios reales difundidos de los efectos de todos esos desechos sobre la biosfera.

La red de redes, como se le llama a internet, le permite al individuo acceder a la enciclopedia más grande y jamás imaginada del mundo, pero también lo induce a adquirir hábitos de consumo, con su inevitable secuela de desechos.

Es indudable que los medios de comunicación y la cibernética son herramientas poderosísimas de espiritualización del individuo. A través de ellas, el universo humano se unifica y se identifica, pero independientemente de sus enormes consecuencias espirituales, que analizaremos en capítulos posteriores, nos damos cuenta de que también inciden, y de manera muy determinante, en nuestros hábitos y costumbres, y de que consolidan la conducta de «úsese y tírese», sin parar mientes en lo mucho que con ello incrementamos nuestros desechos contaminantes sobre el planeta.

Sólo todos juntos, con plena conciencia y responsabilidad, podremos canalizar estos procesos de comunicación y manejos de información de una manera provechosa para el futuro, desarrollando tecnologías de reciclaje y reutilización de desechos. No debemos permitir que estos avances o revoluciones actúen en nuestra contra o de las generaciones futuras engendrando vicios o costumbres negativas ligadas al consumo y al desecho generador de contaminantes que agravan y acortan el futuro de la humanidad.

Notas al margen.

Economía. Administración recta y prudente de los bienes

Riqueza pública

Conjunto de ejercicios y de intereses económicos.

Ahorro de trabajo, tiempo, dinero, esfuerzo.

Economía política. Ciencia que trata de la producción y distribución de la riqueza.

Energía. Toda fuerza capaz de desarrollar un trabajo.

Fotosíntesis. Combinación química producida en los vegetales por la acción de la luz y especialmente la formación de hidratos de carbono.

Escepticismo. Doctrina de ciertos filósofos antiguos y modernos que consiste en afirmar que la verdad no existe o que el hombre es incapaz de conocerla, en caso de que exista.

Big bang. Gran explosión energética ocurrida hace aproximadamente 14000 millones de años, de la cual surge el universo.

Razón. Facultad de discurrir. Argumento o demostración que se dice en apoyo de una cosa, motivo o causa.

Organizar. Establecer o reformar una cosa, sujetando a reglas el número, el orden, armonía y dependencia de las partes que la componen o han de componerla.

Informática. Conjunto de conocimientos científicos y técnicas que hacen posible el tratamiento automático de la información por medio de los sistemas de cómputo.

Combustibles fósiles. Derivados de la descomposición natural de materia orgánica, que  conserva la energía que procesó del sol y de los componentes de su medio ambiente. Ejemplo: el petróleo.

Tú eres el artífice de lo que ahora vives

por NellyG 1 agosto, 2022

Todo lo que hacemos y en lo que participamos tiene una consecuencia; energéticamente, cada movimiento, cada acción y cada situación que vivimos, conlleva un gran movimiento de energías que repercuten en otras personas, en el mundo y en nuestro entorno.

Si respiras profundo por la mañana y agradeces al universo, te aseguro que tu día será diferente a que si no lo hicieras. Que al levantarte lo primero que hagas sea tomar agua y con ello nuevamente tonificar lo perdido por la noche, también cambiará el destino o la historia que viene para ti.

Todo, absolutamente todo, tiene una repercusión en los demás ámbitos de tu vida; y así es como nos vamos construyendo.

Ante cualquier incidente que se dé, en el camino de tu día, date un espacio para respirar; respira profundo tres veces y toma conciencia de que todo pasa por algo y para algo.

Ten los siguientes cinco consejos prácticos en el radar para actuar de mejor manera correcta ante las circunstancias que enfrentes:

GUARDA SILENCIO: En los momentos más álgidos y de mayor turbulencia ¡Debes guardar silencio! Sé observador. Tu mejor aliado para manejar esta situación será el silencio; al practicarlo verás que te produce paz mental y también te brinda un gran sentido de la paciencia, herramientas necesarias para salir de cualquier incidente.

NO HAGAMOS JUICIOS: ¡No hay nada bueno, ni nada malo! Lo que percibes de las demás personas sale de ti, es parte de tu mundo interior y es tu reflejo. Ten presente que cada persona que llega a ti, es para que participes de una gran enseñanza. Hay quienes llegan sólo a eso, y una vez que hemos aprendido, se retiran.

HABLEMOS EN POSITIVO: Tus palabras tienen poder, salen de ti, eres todo aquello que dices y mencionas cuando hablas; por ello es importante tomar conciencia de nuestras palabras, de nuestra forma de dirigirnos a los demás, pero sobre todo con nosotros mismos. ¿Hace cuánto que no te tomas un café contigo mismo?

CONÓCETE: Busca aquello que te apasiona, que te brinda emociones increíbles, realiza una lista de las personas de tu entorno que te inspiran y te motivan; participa de actividades que te llenen y te hagan sentir bien. El mundo de la lectura es un lugar donde todos aprendemos y crecemos como seres. Sé valiente y también reconoce lo que te hace sentir incómodo y cámbialo. Todos los días tenemos la oportunidad de ser mejores que ayer. Esa es la verdadera competencia.

PERDONA: No existe mejor herramienta para el alma que el perdón, hacia a aquellos que nos hicieron o intentan hacernos daño; incluso perdonarnos a nosotros mismos es sinónimo de salud y bienestar.    

Fuerte abrazo y nos vemos la próxima edición.   

Dolores de crecimiento

por NellyG 1 agosto, 2022

Para cuando leas este texto, espero que todas las obras de infraestructura prometidas para Cancún estén en marcha: puente aeropuerto, bulevar Colosio, Puente Lagunar, tramos 4 y 5 del Tren Maya, estación aeropuerto Tren Maya y ampliación Av. Chac Mool; son muchas y al mismo tiempo, lo que seguro generará molestias a los cancunenses; pero como diríamos de un chavo adolescente, son dolores de crecimiento.

No sé si sea lo mejor hacer tanto al mismo tiempo; nuestra ciudad no tiene vías alternas y bajar de 6 a 3 carriles para circular en el bulevar Colosio, no quiero ni pensarlo; para no ir muy lejos, ¿se acuerdan cuando construyeron el paso de peatones en la Anáhuac? la cola en las mañanas se hacía hasta el desnivel de Bonfil. No quiero ni imaginar bajo esta circunstancia.

Me han preguntado que por qué mejor no trabajan de noche; imposible, al ser una obra en la que colocarán cemento hidráulico, se tiene que hacer todo el cuerpo completo; es decir, levantan todo, hacen una nueva base y se coloca el concreto. Se necesita cerrar la vía completa.

Las dudas

Luego de platicar con algunos involucrados, no me aseguraron que toda la infraestructura irá bajo tierra; es decir, que no habría el tendedero de postes que actualmente vemos; era una de las cosas que llamaban la atención del proyecto original. Sería una lástima desperdiciar esa gran oportunidad, pero haciendo memoria, cuando remodelaron la Av. Tulum, entre la Cobá y la Uxmal, sólo en ese corto tramo no pudieron hacerlo y estuvieron esperando con obras paradas a muchas empresas; al final Telmex fue la que no cumplió y sus postes quedaron en los andadores de concreto estampado.

Si en ese pequeño tramo no se pudo hacer la gestión, no quiero ni pensar la complejidad de negociación en este muy transitado y convulsionado tramo.

Los comprometidos

Los que sí van a aprovechar la oportunidad son los del Gas Natural, que van a meter su tubería, y Aguakan que renovará todo el tendido sobre esa vía; estas dos empresas demuestran compromiso, con el fin que este tendido de concreto hidráulico no sea tocado en su tiempo de vida útil.

Por cierto, alguien comentaba que el Gas Natural es peligroso al ir por tubería, pero de acuerdo con lo que he investigado, es lo contario, peligrosas son las pipas transitando y los camiones transportando cilindros; además el gas natural es más barato y menos flamable.

Las vías alternas

Como casi siempre, en Cancún no tenemos vías alternas; en el caso de la Colosio, sólo está la Huayacán, o quizá en el mejor de los casos la López Portillo, pero sin duda lo menos que perderemos es tiempo, si no es que también la paciencia. Hablo de la López Portillo como opción, porque para quienes van a Playa del Carmen o Tulum tomar la carretera a Mérida es una opción; sin embargo la caseta cuesta 280 pesos, yo creo que, de las casetas más caras de México, debería la SICT pedir al concesionario que por el tiempo de la obra esta cuota quede exenta; a todos beneficiaría. Sí, es un viaje más largo, pero con un tiempo seguro de desplazamiento.

Otra opción será la libre a Mérida, llegar a Leona Vicario y bajar por la ruta de los cenotes hasta la carretera. Nos tendremos que armar de paciencia, y que los dolores de crecimiento no nos vuelvan locos.

La importancia de España

por NellyG 1 agosto, 2022

España ha sido históricamente un socio comercial confiable y un aliado estratégico de nuestro país. El capital español ha sido clave en el desarrollo del sector financiero, energético, infraestructura y servicios; y en el caso de Quintana Roo, un líder en el sector hotelero. Sin embargo, los últimos tres años han sido complejos para nuestros socios ibéricos en la relación con el gobierno federal. Desde el principio de la administración del presidente López Obrador se diseñó una narrativa de ataque constante. Primero fueron las denuncias desde Palacio Nacional sobre los abusos cometidos durante la Conquista; después vinieron acusaciones graves de corrupción durante la época de Enrique Peña Nieto.

Hay evidencia de que las multinacionales españolas ganaron varias licitaciones infraestructura carretera y energética. Cuando Palacio Nacional diseñaba la campaña para promover la contra-reforma energética, justificó la necesidad de la reforma en los “abusos y la falta de cumplimiento” de empresas como Repsol, Iberdrola y Naturgy. El desenlace fue una “pausa” en las relaciones bilaterales.

Meses después las cosas se apaciguaron cuando el canciller español, José Manuel Albares, visitó a su homólogo, Marcelo Ebrard, y reafirmaron el compromiso económico y diplomático entre España y México. Hoy, los grupos españoles parecen estar acostumbrados a la diatriba de las mañaneras. Otro gran parteaguas fue la llegada del exgobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz a Madrid como embajador de México. Recibió críticas por su falta de experiencia diplomática, pero francamente dada la coyuntura, se requería a un político que lograse lo que hasta el momento ha hecho Ordaz, reencauzar una relación estratégica.

El mes pasado y como parte de sus últimas actividades como gobernador, Carlos Joaquín atendió una invitación de los grandes consorcios españoles para revisar la relación económica entre España y Quintana Roo. También fue la gobernadora electa, Mara Lezama. Fue una especie de despedida de Carlos Joaquín y una presentación oficial de quien llevará las riendas del estado a partir de octubre.

Revisando estadísticas que gentilmente me proporcionó Benjamín Jiménez, director ejecutivo de Planeación Estratégica del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo y un ferviente promotor de nuestra diversificación comercial, reconfirmé que a pesar del impacto del COVID en Europa y el clima de negocios adverso, desde 2019, España ha estado entre el top tres europeo en llegada de turistas a nuestro estado. El español prefiere Cancún y la Riviera Maya, gasta relativamente bien y ha venido dos o tres veces a nuestro destino.

En conclusión, los últimos dos años nos dejaron grandes enseñanzas, entre las que se incluye la necesidad de cuidar las relaciones económicas y políticas de nuestros principales mercados emisores de turistas. España, insisto, ha sido un importante aliado y hoy más que nunca resulta indispensable reencauzar esta importante relación entre nuestras dos naciones.

Verano 2022, una historia de éxito

por NellyG 1 agosto, 2022

Para: EMDI, MI AMOR INFINITO

Los números no mienten y esto está muy claro al llegar el verano y ver cómo cada vez más turistas llegan a nuestro destino. Se espera tener una ocupación promedio arriba del 80 por ciento, con la llegada de más de 3 millones y medio de turistas internacionales y nacionales. Esto superaría las cifras de prepandemia, algo que si bien deseábamos, parecía una historia de película romántica de los años 80, pero es una realidad y en nuestro destino estamos llegando a cifras jamás pensadas. Esto habla del esfuerzo de todos: empresarios, colaboradores y gobiernos. Una medalla que espero nos motive a seguir avanzando y no confiarnos. El operativo verano 2022 inició en tiempo y forma; unos días antes de que terminara formalmente el ciclo escolar, 3 mil 915 policías, 6 mil elementos de la Marina y la Guardia Nacional se harán cargo de la seguridad de la zona turística durante estas vacaciones, con lo cual se busca garantizar la tranquilidad de todos para seguir disfrutando de nuestro paraíso. No olvidemos que si bien el Covid-19 va en descenso, las medidas sanitarias deben seguir para no volver a otro pico alto de la enfermedad y sobre todo ante la presencia ya de un caso de la viruela símica, la cual ha encendido las alertas sanitarias, sobre todo ante el incremento de casi 40 por ciento en el número de casos en nuestro país y la opinión de los expertos de que pronto deberá de ser declarada pandemia; al tiempo.

En otros temas importantes, este mes es crucial para los proyectos de infraestructura que tanto hemos añorado los cancunenses, la remodelación del boulevard Colosio y los puentes Nichupté y aeropuerto. Los trabajos previos iniciaron en julio y con ello, 15 meses de obras en Cancún que van a traer molestias a todos, pero que sin duda bien valdrán la pena para el resultado final. Con ello nuestra ciudad deberá traer un gran cambio en su movilidad y por supuesto en su imagen. Lo más importante ahora es lo que nos toca a todos hacer para evitar que tengamos más caos que el necesario. Debemos planear muy bien nuestros tiempos de traslado, considerar el doble de tiempo. Además, buscar las vías alternas ya propuestas por las autoridades y en la medida de lo posible, evitar las zonas de obras y si no queda de otra, entonces poner de nuestra parte a la hora de conducir, ser amables, corteses y sobre todo cívicos, ceder el paso, respetar las indicaciones y no pasarse de vivos y seguir la logística establecida. Si hay que hacer fila de autos para movernos, hagámosla, no busquemos avanzar en otra vía y luego meternos a fuerza aventando los vehículos. Todos tenemos prisa y todos necesitamos llegar, pero si nos coordinamos y somos corteses a la hora de conducir, dejando a un lado el celular, seguramente no será tan pesado, pero si no. el infierno lo provocaremos nosotros mismos. De todos depende que estas obras logren ser lo menos complicado posible. ¿Estás dispuesto? Que el camino sea divertido y exitoso. Hasta la próxima. #EMDI

Bitácora de viaje XXV

por NellyG 1 agosto, 2022

                                              

                  LA PRIMERA OBLIGACIÓN DE LA IGUALDAD, ES LA EQUIDAD.

                                                              Víctor Hugo

   El estadio estaba a reventar; se celebraba uno de los encuentros más esperados de la temporada. El clásico regional que definiría un galardón.  Desde luego, los precios de las entradas se encarecieron de manera descomunal desde que se anunció el partido.  En las calles de la ciudad, desde la avenida principal, hasta las vías más humildes, se extrañaba la razón por la que habían sido creadas.  Solo se movían las hojas de los árboles con alguna ráfaga de aire aquí y allá. Al acercarnos a las casas, el asunto cambiaba; la estridencia de la narración radiofónica y televisiva comprobaba que la fiesta era dentro de las casas, los talleres, los restaurantes. Quienes no habían obtenido boleto, se invitaban a casa de la familia y los compadres o aprovechaban el dos por uno de los bares y comederos locales para no perderse el espectáculo. Los medios masivos son, a veces, más socialmente unificadores que cualquier domingo de iglesia.  Pero, en cuestión de sociedades, también ocurre que no todos alcanzan a ser distinguidos con el privilegio de la asistencia presencial al estadio o de una casa con televisión, o bien, el chance de entrar a un establecimiento porque “nada más se puede ver con consumo de alimentos y bebidas”.  ¡Bueno! Hasta el dueño de la única tienda de electrodomésticos en la zona, cerró la cortina para irse a casa haciendo imposible el “vitrinazo”;  última oportunidad para quien no tiene recursos.

   Pepe, Rosita y Hugo estaban en esta situación. Ni boletos, ni radio (mucho menos tele), ni siquiera para tres refrescos en la lonchería. Papá y  Mamá habían salido a vender artesanías al pueblo vecino.  Los tres, sin nada mejor que hacer, rodeaban el estadio bardeado casi en su totalidad salvo por un pequeño hueco rellenado con  una barda a medio colocar de apenas metro y medio de alto; era la parte más vulnerable del edificio y custodiada por un guardia de seguridad que seguro estaba en el bar mirando el encuentro confiado de que nadie notaría su ausencia; vamos, sus jefes estaban adentro interesados en otras cosas.  Los tres hermanitos decidieron echar un vistazo. En la calle de enfrente, don Fortunato tomaba el aire y mordisqueaba una paleta para aplacar el calor. Era el dueño de la tienda de abarrotes y por lo visto, era también fuera de este mundo, ya que no gustaba ni de ver ni de practicar deportes. Miraba con curiosidad al trío. Era de esas personas que reparaban en lo irreparable. Sonrió, entró a su negocio y apareció con tres huacales de madera mismos que colocó cerca de los críos. Cuando fue descubierto, hizo un gesto de complicidad y volvió a cruzar la calle colocándose nuevamente en su portal, expectante.

   Pepe, adolescente, larguirucho, alcanzaba perfectamente a asomar la cabeza por encima de la barda que dominaba buena parte del campo de juego; Rosita y mucho menos el pequeñín Hugo, no habían llegado todavía a esa cita con la genética. Vamos, el más chico ni siquiera subiéndose a un huacal hubiera podido salvar el obstáculo. Mínimo lapso de confusión; todo estaba muy claro: una caja para cada quién y que se las apañaran como pudieran, ¿no es cierto?  La ley del más apto, le permitiría a Pepe mayor espacio, a Rosita, por lo menos, extender el cuello. Pero Huguito… ¿Qué? 

   Terminó el tiempo reglamentario. Un gran partido. Los hinchas del equipo ganador, a festejar al bar; los del perdedor, también a echar unos tragos, a olvidar y soñar con una futura victoria.  El guardia de seguridad, salía de la taberna satisfecho de afición, cacahuates y cervezas seguro de que nadie habría advertido su ausencia a la comisión asignada para ese domingo. En efecto, la pequeña barda lucía vacía, sin oportunistas. No es que le hubiera importado mucho.  En la vida, hay excepciones y pecadillos veniales; pequeñas justicias sociales, pensaba.  Pepe, Rosita y el pequeño Hugo, habían salido pitando luego de que el árbitro marcara el final, no sin antes tomar los huacales, cruzar la avenida y dejarlos, acomodados, eso sí, a los pies de don Fortunato que mantenía esa mirada pícara y en la mano, tres bolsitas con caramelos de anís. No hubo necesidad de agradecer.

   Don Fortunato despachó al último cliente de su tienda. Fue un buen domingo para las ventas porque muchos aficionados, acalorados, morían por un refresco y alguna compra de último momento para llevar a casa.  Cerró la cortina de metal por dentro; el ruido hacía eco en la calle silenciosa y ya obscura. Apagó las luces y casi tropieza con tres huacales. Sonrió. Mañana los ordenaría. Abrió una puerta al fondo de los refrigeradores, bajó con cuidado las empinadas escaleras y tecleó un código de seguridad en la puerta de metal cuya voluminosa cerradura cedió con un clic. Entró. La puerta de hoja gruesa, cerró automáticamente.  Don Fortunato se sentó frente a un iluminado panel de control repleto de comandos digitales. El  teclado virtual apareció frente a sus ojos. Sus dedos, extrañamente largos para esa constitución robusta, teclearon.

   SUJETOS DE INVESTIGACIÓN T1, T2, T3.

   FECHA SIDERAL: Y25/SIGMA/TAU

   VECINDARIO: SISTEMA SOLAR PLANETARIO, PARTE FINAL INTERNA GALAXIA ESPIRAL.

   INVESTIGACIÓN TIPO: EXPERIMENTO SOCIAL

   CONCLUSIONES FINALES AL EXPERIMENTO LLAMADO “TRES CAJAS”: BASADO EN LOS RESULTADOS OBTENIDOS EN ESTE ECOSISTEMA, CONSIDERANDO LAS VARIABLES Y FACILITANDO ELEMENTOS PARA RESPUESTAS CONDUCTUALES, ESTE INVESTIGADOR CONCLUYE QUE LOS HOMÍNIDOS HABITANTES DE ESTE TERCER PLANETA, DESDE ÉPOCAS TEMPRANAS EN SU DESARROLLO FÍSICO Y COGNITIVO, SON CAPACES DE RECONOCER LA DIFERENCIA ENTRE LOS CONCEPTOS DE IGUALDAD Y EQUIDAD; LOS DOS MAYORES ACORDARON CEDER UNA SEGUNDA CAJA AL TERCERO DE MENOR TAMAÑO.

   RECOMENDACIÓN : SEGUIR OBSERVANDO. HAY DATOS PARA CONFIAR EN UN BUEN PRONÓSTICO EVOLUTIVO A MEDIANO PLAZO.  FIN DEL COMUNICADO.

   Don Fortunato firmó su reporte y lo envió desde el ordenador cuántico. Descansó permitiendo recuperar sus facciones reales del mimetizador corporal y acarició sus adoloridas antenas.  Había sido una buena jornada para un sociólogo externo. Sí les dije que don Fortunato era de otro mundo, ¿cierto?

          Iñaki Manero.

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