Mapa estratégico

por ahernandez@latitud21.com.mx
  • Perspectiva empresarial
  • Juan A. Contreras Mercader
  • Abogado 
  • notaria12@notaria12qroo.com.mx

 

Durante la etapa de planificación de un proyecto —de cualquier índole— un factor importante a considerar es la dependencia e impacto entre las acciones a implementar. Es decir, ¿cómo influyen las acciones sugeridas para alcanzar un objetivo en el resto de la organización? Esto, con la idea de buscar que las iniciativas hagan sinergia en conjunto o que no se contradigan entre sí. 

Simplificar la forma en la que se expresan las estrategias a implementar ayuda a identificar si realmente agregan valor al programa o más bien son otra forma de decir la misma propuesta. La innovación del método japonés de 5W + H al incorporar la segunda H (How much?) pienso que da en el punto: no es suficiente con calendarizar las actividades y asignar responsables, sino identificar el alcance de todo lo que se planea realizar y el costo que implican. 

Una forma de conceptualizar el panorama general del proyecto es analizando el triángulo con las tres variables que entran en juego: alcance, tiempo y recursos. Aislando cada una como fija y analizar el impacto en el resto puede orientar una sesión entre directivos y conducir a mejores conclusiones. Por ejemplo, si se quiere realizar el proyecto en menor tiempo —e.g. en 1 año en vez de 3 años— se puede lograr siempre y cuando se reduzca el alcance del mismo o se incrementen los recursos a destinar en su presupuesto. En el mismo sentido, si el enfoque del cuerpo directivo es reducir costos, se podrá conseguir aplazando tiempos de entrega o acotando el alcance. 

En perspectiva, incorporar estos conceptos a las sesiones entre directores puede influenciar positivamente al logro de sus objetivos.