Skål México y la Fundación Pedro y Elena Hernández impulsan una alianza para fortalecer la conservación del flamenco del Caribe y promover un turismo más responsable y regenerativo
El turismo tiene una capacidad poco explorada: convertirse en un aliado activo de la conservación ambiental. Más allá de atraer visitantes, la industria puede generar conocimiento, fortalecer ecosistemas y sumar a empresas y comunidades en causas que protejan el patrimonio natural. Bajo esa visión, Skål México y la Fundación Pedro y Elena Hernández A.C. formalizaron una alianza nacional para impulsar la protección del flamenco del Caribe (Phoenicopterus ruber), una de las especies más emblemáticas de la Península de Yucatán.
El convenio integró a capítulos estratégicos como Skål Mérida y Skål Isla Mujeres & Puerto Morelos, territorios clave para el monitoreo y conservación de esta ave en el norte de la región.
El acuerdo busca articular esfuerzos entre asociaciones turísticas, empresas, especialistas y organismos de sostenibilidad para convertir al sector en un participante activo dentro de la conservación ambiental. La apuesta no solo contempla difusión, sino participación directa mediante monitoreo ciudadano, educación ambiental y generación de experiencias turísticas responsables.
Alianza con impacto compartido
Entre los principales objetivos del convenio destaca la incorporación de los agremiados de Skål México como observadores de flamencos, aportando registros y métricas que fortalezcan el conocimiento científico sobre la especie y contribuyan a la protección de su hábitat.
Además, la estrategia contempla involucrar a hoteles, tour operadores, transportistas y empresas DMC en acciones de turismo colaborativo bajo principios de sostenibilidad y regeneración, promoviendo experiencias que acerquen al visitante al valor ecológico de los ecosistemas sin comprometer su equilibrio.
La alianza también abrirá espacios de capacitación y conversatorios especializados para fortalecer las capacidades del sector turístico en operación responsable dentro de áreas naturales sensibles.
Más allá de preservar una especie, la iniciativa plantea una visión más amplia: demostrar que el turismo puede convertirse en una fuerza de conservación cuando empresas, asociaciones civiles y comunidades trabajan bajo objetivos compartidos. En un destino como Quintana Roo, donde la riqueza natural es también uno de los principales activos económicos, modelos de colaboración como este comienzan a perfilar una ruta hacia un turismo más consciente y sostenible.
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“Confiamos en que esta alianza fortalecerá no solo la difusión, sino también la participación activa del sector en el monitoreo, educación y cuidado del hábitat del flamenco del Caribe”.
Arturo Garrido
Director general de la Fundacion Pedro y Elena Hernandez
