Con la entrega de una nueva torre y el arranque de otra, SLS Residences consolida una de las apuestas inmobiliarias más ambiciosas de Puerto Cancún, donde arquitectura, arte, hospitalidad e inversión convergen para fortalecer el atractivo del Caribe Mexicano
La evolución de Cancún como uno de los destinos más atractivos para la inversión inmobiliaria de alto nivel continúa escribiendo nuevos capítulos. En un entorno donde el turismo, el desarrollo urbano y el mercado de las segundas residencias avanzan de la mano, Puerto Cancún se mantiene como uno de los polos que mejor representan esa transformación.
Ese escenario fue el marco para una doble celebración: la entrega de SLS Bahía Beach Residences y el inicio de construcción de SLS Ocean Beach Residences, quinta torre del complejo residencial desarrollado por la alianza entre Related Group, U-Calli e Inmobilia, un proyecto que desde hace más de una década ha contribuido a redefinir la oferta de vivienda premium frente al Mar Caribe.
Más allá del simbolismo de inaugurar una nueva etapa, el encuentro reunió a desarrolladores, arquitectos, diseñadores, inversionistas y artistas para compartir una visión que va mucho más allá de levantar edificios: crear comunidades capaces de elevar el estándar de vida y fortalecer el posicionamiento internacional de Cancún.
Durante la ceremonia, Jorge Pérez, presidente y, socio fundador de Related Group, recordó que el desarrollo nació como una visión cuando esa zona de Puerto Cancún aún era un terreno sin construir.
“Lo que buscamos no es construir edificios; queremos construir comunidades que aporten a la ciudad y de las que todos podamos sentirnos orgullosos”, expresó, al destacar que la colaboración entre socios mexicanos y estadounidenses ha permitido enriquecer cada etapa del proyecto.
Su mensaje resume buena parte de la filosofía detrás del complejo: integrar arquitectura, diseño, espacios públicos, arte y servicios para crear un destino residencial que funcione también como un referente urbano.
Mercado que sigue apostando por Cancún
La construcción de SLS Ocean Beach representa también una lectura del comportamiento actual del mercado inmobiliario de lujo.
Con 92 residencias distribuidas en 20 niveles y superficies que alcanzan hasta más de 900 metros cuadrados, el proyecto responde a una tendencia cada vez más evidente entre quienes buscan una segunda residencia en el Caribe Mexicano: espacios amplios, amenidades integrales y ubicaciones privilegiadas frente al mar.
Antonio Elosúa, copresidente del Consejo de Administración de U-Calli, explicó que la demanda ha mostrado un comportamiento interesante durante la preventa.
Las unidades de cuatro y cinco recámaras, diseñadas para familias que acostumbran vivir o vacacionar con varias generaciones, son precisamente las que mayor interés han despertado entre los compradores nacionales.
El perfil del mercado también confirma el peso que mantiene Cancún dentro del turismo residencial mexicano. De acuerdo con el empresario, alrededor del 40 por ciento de los clientes provienen de la Ciudad de México; otro 30 por ciento llega desde Monterrey, mientras que el resto corresponde principalmente a compradores del centro y sureste del país.
Aunque el contexto económico ha moderado el ritmo de ventas, la confianza en el destino permanece.
El desarrollo contempla una inversión cercana a los mil 500 millones de pesos para esta nueva etapa y la generación aproximada de mil 600 empleos directos e indirectos durante su construcción, una cifra que refleja el impacto económico que este tipo de proyectos continúa generando en Quintana Roo.
Arquitectura
con identidad
Uno de los elementos que distingue al complejo es la integración de distintas disciplinas creativas en un mismo concepto residencial.
Mientras la arquitectura de Ocean Beach fue concebida por Bernardo Fort-Brescia, de Arquitectonica, el interiorismo quedó en manos de Bernardi Peschard Arquitectura, firma que durante la presentación destacó la oportunidad de colaborar con desarrolladores que comparten una visión enfocada en la excelencia, el bienestar y la creación de experiencias que trascienden el diseño convencional.
La intención, explicaron, no consiste únicamente en diseñar espacios estéticos, sino en crear lugares capaces de convertirse en escenarios donde las personas construyan historias, convivan y generen un sentido de pertenencia con el entorno caribeño.
El arte como parte del proyecto
La jornada también dejó claro que la evolución de este desarrollo no se limita al ámbito inmobiliario. Uno de los momentos más representativos fue la develación de Kinich Kak Moo (Bird of Fire) 2026, mural del artista mexicano Omar Barquet que pasa a formar parte de la colección permanente del complejo.
La obra, realizada en laca, óleo y lápiz de color sobre paneles de madera, toma como inspiración la naturaleza del Caribe Mexicano. Los tonos verdes, azules y turquesa evocan el mar, la selva y el cielo, mientras que una figura central en colores anaranjados representa un ave que renace constantemente, una metáfora del ciclo permanente de transformación que caracteriza tanto a la naturaleza como al propio crecimiento de Cancún.
Para Jorge Pérez, incorporar arte de gran formato dentro de los espacios comunes responde a una convicción que Related Group ha mantenido durante décadas: el desarrollo urbano también puede convertirse en una plataforma cultural.
La pieza no sólo complementa la arquitectura del complejo; transforma un muro en un punto de encuentro y convierte los espacios compartidos en una experiencia estética para residentes y visitantes.
Ese mismo concepto puede apreciarse en SLS Bahía Beach Residences, cuarta torre cuya conclusión formó parte de esta celebración. El edificio alberga 112 residencias distribuidas en 20 niveles, con interiores diseñados por Sofía Aspe, quien apostó por una propuesta que combina materiales contemporáneos con elementos inspirados en la identidad mexicana y el paisaje del Caribe.
El conjunto integra además una amplia colección de amenidades que responden a un modelo residencial donde el bienestar, la convivencia y la hospitalidad tienen el mismo peso que el diseño arquitectónico. Albercas, gimnasio, espacios gastronómicos, áreas de entretenimiento y zonas de convivencia buscan ofrecer una experiencia similar a la de un resort de lujo, pero concebida para la vida cotidiana.
Visión de largo plazo
La historia de este desarrollo comenzó hace más de una década, cuando Puerto Cancún todavía se encontraba en una etapa inicial de consolidación. Desde entonces, la alianza entre inversionistas mexicanos y Related Group ha evolucionado hasta convertirse en uno de los proyectos de branded residences más importantes del Caribe mexicano.
Antonio Elosúa recordó que buena parte del éxito ha radicado en sumar capacidades complementarias. Mientras los socios nacionales aportaron el conocimiento del mercado mexicano, Related trasladó una experiencia de décadas desarrollando comunidades residenciales de gran escala en Estados Unidos, especialmente en Miami.
Esa combinación permitió introducir conceptos que hoy son habituales en el segmento de lujo, pero que hace algunos años resultaban poco comunes en el país: grandes áreas comunes, amplios espacios verdes, una oferta robusta de amenidades y una administración orientada a construir comunidad, además de residencias.
El empresario también subrayó que la certeza jurídica y el cumplimiento de la normatividad han sido factores fundamentales para mantener la confianza de inversionistas y compradores, particularmente en un entorno donde el mercado exige cada vez mayor transparencia en los desarrollos inmobiliarios.
Actualmente, el complejo cuenta con aproximadamente 250 metros de frente de playa y proyecta alcanzar cerca de 600 residencias distribuidas en seis torres una vez concluido el plan maestro.











