Tecnología para competir

por ahernandez@latitud21.com.mx

César Capetillo, director general de WaliApp, aborda el reto de fortalecer al comercio tradicional mediante pagos digitales, nuevos servicios e inclusión financiera

La digitalización del comercio minorista ya no se limita a las grandes cadenas. Para miles de pequeños establecimientos, aceptar una tarjeta, cobrar con QR o permitir el pago de servicios puede marcar la diferencia entre conservar a un cliente o perderlo frente a una tienda de conveniencia.

Ese es el espacio en el que WaliApp busca crecer. La plataforma mexicana de tecnología y servicios financieros tiene como principal misión digitalizar al comercio tradicional, particularmente a las pequeñas tiendas y negocios que operan fuera de los grandes centros urbanos. César Capetillo, director general de la compañía, explica el modelo y la expansión que actualmente impulsa en la Península de Yucatán.

Una terminal, múltiples servicios

WaliApp tiene dos años en el mercado bajo esta marca, aunque su operación se remonta a una empresa con 25 años de trayectoria. Comenzó distribuyendo tarjetas Ladatel para teléfonos públicos y posteriormente tarjetas de recarga Telcel, hasta evolucionar hacia un ecosistema de pagos y servicios.

Hoy cuenta con aproximadamente 6 mil usuarios de terminales físicas a nivel nacional y otros 30 mil puntos de venta que operan mediante una aplicación. En conjunto, la plataforma procesa alrededor de 6 millones de transacciones mensuales.

 

Lo que buscamos es impulsar la digitalización y, sobre todo, la inclusión financiera del comercio tradicional mediante una solución que integre pagos y servicios”.

César Capetillo

Dir. Gral. de WaliApp

Su propuesta parte de una necesidad sencilla: que una pequeña tienda pueda ofrecer servicios que el consumidor ya encuentra en una cadena comercial.

A través de sus terminales, los comercios pueden aceptar tarjetas de crédito y débito, vales de despensa, tarjetas de programas de apoyo y pagos con QR. También pueden realizar recargas telefónicas, cobrar más de 150 servicios —como agua, luz, telefonía, cable y otros—, recargar telepeaje y vender tarjetas de regalo para plataformas y establecimientos como Amazon, Google Play, Didi, Uber, Spotify, Netflix o Liverpool.

Además, mediante convenios con Coppel y Elektra, los clientes pueden utilizar créditos otorgados por estas empresas para realizar consumos en establecimientos que cuentan con una terminal WaliApp.

Para Capetillo, esta variedad tiene una implicación que va más allá de facilitar un pago: puede ayudar a preservar al pequeño negocio.

“Las tiendas de conveniencia abren casi cada semana. Cuando una tienda de conveniencia abre, alrededor de ella cierran aproximadamente de cinco a seis negocios o tiendas pequeñas”, señala.

El problema, explica, no necesariamente está en los productos que ofrecen unos y otros, sino en la cantidad de servicios que el consumidor puede resolver en un mismo lugar. Si una pequeña tienda no acepta tarjetas, no permite recargas o no puede cobrar servicios, el cliente termina migrando hacia establecimientos que sí ofrecen esas alternativas.

“Al nosotros ponerles la terminal, todos esos servicios los pueden ofrecer y los clientes regresan. De esa manera evitamos que una tienda pequeña cierre”, comenta.

Expansión paso a paso

La estrategia ha comenzado a tomar fuerza en Yucatán y Quintana Roo. La compañía reporta aproximadamente 1,600 comercios incorporados en la Península, principalmente tiendas de abarrotes y pequeños establecimientos, aunque también trabaja con empresas de mayor tamaño.

Entre sus clientes regionales menciona a Macropay y Agua Inmaculada, cuyos repartidores utilizan los servicios de la plataforma para acercar opciones de pago al consumidor.

El siguiente espacio de crecimiento está vinculado con la actividad turística. Para Capetillo, la característica internacional del visitante representa una oportunidad particular para los pequeños prestadores de servicios.

“Generalmente el turismo siempre está buscando dónde pagar”, explica. Mientras el consumidor mexicano suele identificar qué establecimientos aceptan tarjeta y cuáles trabajan únicamente con efectivo, el visitante extranjero llega con otros hábitos de consumo y utiliza con mayor frecuencia tarjetas, teléfonos inteligentes y relojes inteligentes.

Las terminales de WaliApp pueden procesar pagos con tarjetas internacionales y mediante dispositivos, además de operar con batería y conexión por wifi o chip de telefonía celular. Esto permite llevarlas a espacios donde una conexión fija no necesariamente está disponible.

“Donde tengas un puesto de artesanía o un puesto que hagas un servicio al turista, puedes ofrecer el servicio”, apunta Capetillo.

La compañía ya observa este movimiento en Cancún y la Riviera Maya, donde se han acercado negocios de artesanías, souvenirs y joyerías artesanales ubicadas en hoteles.

El crecimiento regional acompaña una expansión nacional que, de acuerdo con el directivo, mantiene un ritmo mensual aproximado de 5%. Actualmente, WaliApp cuenta con 150 empleados y oficinas en Ciudad Juárez, Chihuahua, y Ciudad de México.

Oportunidad para crecer

Pero detrás de la tecnología, Capetillo coloca otro objetivo: la inclusión financiera. Asegura que buena parte de los mexicanos continúa utilizando el efectivo como principal medio de pago y que facilitar herramientas digitales al pequeño comercio también puede acercarlo al sistema financiero.

El 75% de sus clientes son Pymes. Para medir el impacto de la incorporación de una terminal, la empresa cuenta con información de los comercios antes y después de adoptar la solución y estima que sus ventas pueden incrementarse hasta 35%, dependiendo de factores como el establecimiento y su ubicación.

“Estamos muy comprometidos con el apoyo a la Pyme y a la MicroPyme. Estamos muy interesados en hacer esta inclusión tanto tecnológica como financiera en este tipo de negocios; nos interesa que crezcan.”

Para WaliApp, la meta no se limita a digitalizar una transacción. También busca que la pequeña tienda conserve su papel como fuente de ingresos para una familia y pueda competir en un mercado donde la tecnología se ha convertido en parte de la experiencia de compra.

“Sabemos que son núcleos familiares y es una de las razones que nos llevan a decir: vamos a darle a esas tiendas una forma en la que puedan competir contra cualquier tipo de negocio y mantener esos núcleos familiares”, puntualiza.