Kuzá convierte la naturaleza en experiencia

por NellyG

 

 

La nueva Expedición Natural Kuzá propone una inmersión de una hora en la biodiversidad de Cozumel, entre senderos, aves, manglares y un meliponario, dentro de un proyecto que combina experiencias acuáticas, gastronomía, playas y conservación

Entre la vegetación nativa, el sonido de las aves y los senderos que se adentran en el paisaje natural de Cozumel, la isla ofrece también otra forma de ser descubierta. Expedición Natural Kuzá propone justamente eso: detenerse, observar y conocer de cerca los ecosistemas que forman parte de la riqueza natural del destino.

Tuvimos la oportunidad de recorrerla y disfrutar esta nueva experiencia, que nos llevó por senderos rodeados de vegetación, con avistamiento de aves y acercamiento a distintos tipos de manglar, además de una visita al meliponario para conocer el papel de estas abejas nativas dentro del ecosistema. Es un recorrido que cambia el ritmo de la visita y permite conectar con un Cozumel menos evidente, pero igualmente atractivo.

 

Experiencias para quedarse

La nueva propuesta se suma a una oferta que hace de Kuzá un espacio para pasar buena parte del día: parque acuático con albercas, experiencias gastronómicas y playas de gran belleza para disfrutar el entorno de la isla. El concepto busca integrar distintas maneras de vivir Cozumel, desde la recreación hasta el contacto con la naturaleza.

El recorrido, diseñado para visitantes a partir de siete años, tiene una duración aproximada de una hora y se realiza dos veces al día, con grupos de hasta 20 personas. La experiencia incluye binoculares, una guía de aves de Cozumel y equipo de seguridad, en un formato pensado para observar y comprender el entorno.

La propuesta adquiere mayor dimensión con la incorporación de un nuevo compromiso de conservación. Kuzá obtuvo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) el certificado que reconoce 22.37 hectáreas de manglar dentro de sus instalaciones como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC) por un periodo de 25 años.

La superficie estará vinculada a acciones de vigilancia, monitoreo, investigación, educación ambiental y turismo de bajo impacto, integrando la conservación al propio desarrollo de la actividad turística.

El valor también está en casa

Pero el impacto del proyecto también se extiende a la comunidad. Kuzá genera actualmente 271 empleos directos y alrededor de 30 indirectos, principalmente para familias de Cozumel. Con la apertura de la segunda fase, correspondiente al parque acuático, se incorporaron 25 nuevas plazas laborales desde principios de año.

El vínculo con la isla también se refleja en su plantilla: 83% de los colaboradores son originarios de Cozumel y 99.6% son mexicanos. A esto se suma una red de proveedores en la que 20% son empresas cozumeleñas y 75% corresponden a Cancún y otros municipios de Quintana Roo.

“Queremos que quienes visiten Kuzá no solamente disfruten de la belleza de Cozumel, sino que también tengan la oportunidad de comprenderla y valorarla”, señaló Germán Osorio, presidente del Consejo de Kuzá Beach & Adventure Park.

 

Así, la expedición representa una pieza más dentro de un proyecto que busca combinar entretenimiento, naturaleza y gastronomía con una visión de desarrollo regional. La apuesta no se limita a crear nuevas experiencias para el visitante, sino a generar actividad económica y oportunidades para quienes forman parte de la comunidad que recibe al turismo.

Con la protección formal del manglar y la incorporación de esta experiencia educativa, Kuzá suma una nueva dimensión a su propuesta: acercar al visitante al patrimonio natural de Cozumel mientras fortalece un modelo turístico que busca dejar beneficios más allá de sus instalaciones.