- Amador Gutiérrez Guigui
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- Carta del Director
- @AmadorG_G
México tiene en el turismo uno de sus mayores motores económicos, pero también uno de sus más grandes compromisos sociales y ambientales. Nuestro país posee una riqueza extraordinaria: playas, zonas arqueológicas, gastronomía, cultura, tradiciones y destinos que atraen cada año a millones de visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, el verdadero reto no consiste únicamente en atraer turistas, sino en lograr que el crecimiento de esta industria se traduzca en bienestar para las comunidades.
En este escenario, Quintana Roo ocupa un lugar estratégico. El Caribe Mexicano se ha consolidado como uno de los principales referentes turísticos de México ante el mundo. Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Cozumel, Isla Mujeres, Puerto Morelos, Bacalar y Mahahual representan mucho más que destinos vacacionales: son parte de una industria que genera empleos, impulsa inversiones y abre oportunidades para miles de familias.
Las cifras de ocupación hotelera permiten observar el comportamiento de la actividad turística y conocer los retos que enfrenta el sector.
De acuerdo con los datos de ocupación hotelera de Quintana Roo, el promedio anual registró los siguientes resultados: en 2023 76.4 %, en 2024 74.7 %, en 2025 71.3 % y a estas cifras se suma el comportamiento de Cancún durante 2026. El destino registró una ocupación hotelera promedio de 74.44 % durante el periodo de enero a julio, reflejando la importancia que mantiene como uno de los principales polos turísticos de México y del Caribe.
Esta evolución permite analizar el comportamiento de la actividad hotelera tanto a nivel estatal como en el principal destino turístico de Quintana Roo.
Aunque Quintana Roo mantiene una importante presencia internacional, el desafío consiste en conservar su competitividad y lograr que el crecimiento turístico se traduzca en mayores beneficios para la economía local y las familias que dependen de esta actividad.
El turismo debe avanzar de la mano con la protección ambiental, el respeto a la identidad cultural, la seguridad, la infraestructura y mejores condiciones laborales para sus trabajadores. El cuidado de los arrecifes, cenotes, playas, selvas y manglares no puede quedar en segundo plano frente al crecimiento inmobiliario y hotelero. El patrimonio natural es precisamente uno de los mayores atractivos del Caribe Mexicano y conservarlo es una responsabilidad compartida.
Un ejemplo de la importancia que tiene Quintana Roo en el escenario internacional es el Cancún Travel Mart, uno de los encuentros de comercialización turística más relevantes del Caribe Mexicano.
En su edición número 38, el encuentro reunió a 566 delegados de 236 empresas provenientes de 22 países. De acuerdo con los resultados preliminares reportados, se realizaron 2 mil 345 reuniones de negocios y se registraron ventas preliminares por 5 mil 450 millones de dólares.
Estas cifras reflejan la confianza de compradores, operadores turísticos, hoteleros y proveedores internacionales en el potencial del Caribe Mexicano. También confirman que Cancún no solamente es un destino para vacacionar, sino una plataforma estratégica para hacer negocios, establecer alianzas y promover otros destinos de México.
México tiene mucho que ofrecer. Quintana Roo tiene mucho que compartir. El gran desafío es lograr que el turismo siga creciendo sin perder aquello que lo hace único.
