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Revista Latitud 21
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X Columnas

Bitácora de Viaje XXII

por NellyG 9 mayo, 2022

 

En 1854 hubo un ligero ensayo del futuro. Tal vez las formas cambian, pero el fondo siempre es el mismo: poder. Motivaciones hay a montones. Pretextos, aún más. Mientras que tú o yo hacemos una vida más o menos cotidiana al levantarnos de la cama, ir al baño, limpiarnos los dientes, algunos rezarán, otros irán directamente al desayuno, otros directamente a conseguir, como dijera Sabina, mínima tregua en un bar: café con dos de azúcar y cruasán. Muchos caminarán al metro más cercano. Otros menos, mirarán con desgano su automóvil previendo la jornada rodante, más parecida a una multitud de lemmings entrando en pánico y lanzándose al vacío (otra alegoría y esta vez se la robé a Sting) que a un hecho sin consecuencias para nuestra integridad emocional y cardiovascular. En suma, una mañana normal entre semana para la sociedad godín. Decíamos antes de perderme en el detalle, mientras tú haces o intentas esto o aquello, quienes toman decisiones por nosotros, juegan al ajedrez y muchos sin tener una idea de cómo hacerlo, pero en este tablero imaginario, es seguro, tú y yo estamos representados y somos prescindibles. De donde salimos, pueden llegar cientos de miles, millones más. Somos los ciudadanos que nada más queremos llevar una vida razonablemente igual, sin sobresaltos y en paz.

Corte a… ¿Por qué 1853? Todo inicia con una península, que para desgracia de sus habitantes, está situada, como muchos otros enclaves, por ejemplo, Gibraltar, en una zona poderosamente estratégica de esta canica azul. Su nombre: Crimea, la antigua tierra de los tauros, antes conocidos como cimerios (lo siento, Conan no pertenece a ese universo). De Cimeria, es fácil la derivación a su moderno nombre. Si te preguntas por qué tanta lata con ese pedazo de tierra, Crimea está hecha, en sentido figurado, de lo que ansían los candidatos a gobernar al mundo. Un punto privilegiado de observación y una salida hacia el mar Negro con la posibilidad del viaje completo a través del Bósforo cruzando Estambul, de ahí al mar de Mármara, siguiendo nuestro tour hacia la Grecia mediterránea y desde el siglo XIX, cruzar ese prodigio llamado Canal de Suez hacia el Índico, al infinito y más allá. Quien podía controlar todos estos accesos, tenía el mundo a sus pies. Nada despreciable, ¿eh?

Imperios vienen, imperios van. Vanidad de vanidades, así habla el Eclesiastés. Pero en su momento, los candidatos a déspotas en la vecindad han tenido la masa de tierra en el radar para consolidar y consolidarse en la ilusión de eternizarse. En aquella mitad del siglo XIX, Crimea formaba parte –a la fuerza– del Imperio Otomano, que vivía los últimos estertores de su antigua grandeza y es que, habían pasado cientos de años cuando el sultán derribó en un hecho sin precedente, las murallas de la vieja Constantinopla y tocó a las puertas de Europa occidental cambiando la conformación del mapa político. Tiempo después, la Media Luna estaría en la mira de un zar inquieto. La Rusia imperial, heredera de aquella Rus creada en parte por los temibles hombres del norte (tú y yo les llamamos vikingos; ellos ni en cuenta) actualmente llamada Ucrania. El gran oso que acaparaba ya entonces dos continentes, quería más extensión y participar del pastel que se comía casi solo el león británico dejando algunas migajas al gallo francés (imágenes de mi infancia al ver la animación con que iniciaba la estupenda película “La Carga de la Brigada Ligera”, que ilustra de manera exquisitamente pinkfloydiana cómo la Revolución Industrial creó y derrumbó sociedades; caldo de cultivo para lo que pasó en aquel 1853). Siguiendo con la imagen más que didáctica, el oso baja a desplumar al guajolote (larga historia: en inglés, pavo se dice turkey porque los europeos pensaban que esta ave de corral americana, provenía de… ¡Turquía! Así es, como usted lo leyó). Perdón por los altos del camino, pero más de 20 años de trivias mañaneras han hecho su efecto conductual en un servidor. Espero sean considerados valiosos, así como, digamos, los tropiezos en una paella que valga la pena. Siguiendo con la fábula de animalitos, el bullying del gran úrsido sobre el indefenso plumífero es visto por el gallo y por, su majestad, el león. Éste decide finalmente levantarse, acomodarse un casco de Dragón de la Reina y bajar a medirse a mamporros con el grandulón. La Guerra de Crimea, por el alma del puerto de Sebastopol, fue la primera contienda moderna con la participación de potencias aliadas y ententes allanando el camino para lo que vendría unos sesenta años después en 1914. Armas nuevas, blindados a vapor, tecnología para lograr la eficiencia de la muerte. Otra vez, el pretexto era auxiliar al más débil. La realidad era que, como en todo buen western, este pueblo es muy pequeño para que nuestros egos quepan. Sigue la partida de ajedrez entre Vicky y Alejandro.

¿Era el expansionismo la única y verdadera razón para que el oso quisiera hacer un caldo de guajolote? Difícilmente; la rusia zarista, monárquica, absolutista y conservadora, veía con horror las nuevas democracias que surgían en la Europa occidental y temía que ese despertar que se venía dando desde la Ilustración contagiara a su pueblo y terminara estrepitosamente como terminaron los fastuosos Luises. Esa ya era pandemia; América estaba viviendo una nueva aventura caminando sola. Incluso Gran Bretaña abría la puerta a congresos elegidos por el mismo pueblo quitando poder a Su Majestad. Y no, eso no pasaría. Estaban muy lejos y Dios, ese dios ortodoxo, no lo permitiría. ¿Verdad que el tiempo es cíclico?

Si quieres saber qué pasó después y qué no hemos aprendido hoy y por qué el pan de dulce que normalmente sopeas en tu taza de café con leche te está saliendo tan caro que contemplas la posibilidad de bajar unos gramos sin esa bonita costumbre que ya afecta tu bolsillo, te agradeceré nos leas el mes entrante. Como dijo el clásico, “lo pausamos”. Y sí, el ejemplo poético de la mariposa que bate sus alas, te afecta en tu cotidianidad más de lo que crees, allá, del otro lado, en la cesta de pan del mundo.

Iñaki Manero.

 

 

 

Los cruceros y su recuperación

por NellyG 9 mayo, 2022

Miami. Justo hace un año abordé en este espacio el regreso paulatino de la industria de cruceros a nuestro país. 12 meses después de aquel primer análisis postcovid, en donde las líneas navieras seguían batallando para encontrar los mejores protocolos que fueran aceptados por las autoridades, el 2021 cerró con cifras importantes. Se estima que llegaron a nuestro país 883 embarcaciones, 21.6% por debajo de las 2,951 den 2019 y que durante 2022 arriben poco más de 2,313 embarcaciones.

En cuanto al ingreso de divisas por crucerista, se prevé que este año sea de 480 millones de dólares, lo que representa 286.2% más que en 2021 y a 23.3% de obtener los 626 millones de dólares registrados en 2019. Durante 2021, los cinco puertos que recibieron mayor número de pasajeros en cruceros fueron Cozumel y Mahahual, seguido de Cabo San Lucas, Puerto Vallarta y Mazatlán.

Este año los puertos de Quintana Roo recibirán el mayor número de cruceros: 962 y 386 respectivamente, seguidos de Ensenada (269) Cabo San Lucas (241) y Puerto Vallarta (149). Nuestro país recibe ya a todas las principales líneas navieras, Carnival Corporation– y sus 9 marcas-, Royal Caribbean y sus 2 marcas, Norwegian Cruise Line, MSC, Disney Cruise, Virgin y otras marcas de lujo. ¡Estos resultados nos hacen ser la envidia de muchos destinos en el mundo!

Falta mucho por hacer para seguir posicionándonos, ya que los recursos de promoción son limitados y mucho de lo que se estará haciendo este año parte del esfuerzo de cada destino. Los gobiernos estatales ven el potencial del segmento y por ello invierten en la potencial apertura de nuevas rutas. Al momento de escribir estas líneas se lleva a cabo en Miami el evento más importante del sector, Seatrade Cruise, que reúne a todos los destinos de la región y a todos los proveedores que le venden algo a los cruceros; aquí hay presencia importante de varios destinos mexicanos. Vienen después los dos eventos de la Florida Caribbean Cruise Association (FCCA) -la asociación del sector en América Latina y México que hará sus reuniones presenciales en junio en Puerto Rico y en octubre en República Dominicana. En la primera anunciarán que Mazatlán será la sede para la reunión de octubre de 2023; es una estupenda noticia que después de muchos años la FCCA estaría llevando a cabo su evento insignia en nuestro país.

En Quintana Roo hay dos temas importantes que tienen un impacto directo en nuestro posicionamiento como el destino estrella del país: la construcción de la cuarta terminal de cruceros en Cozumel, actualmente detenida por un amparo promovido por ambientalistas. Sin necesidad de entrar en debates y conociendo de primera mano las necesidades de las navieras, puedo concluir que sí se requiere otra terminal para atender a compañías que no pueden asegurar lugares de atraque en el año y tienen interés en Cozumel. El segundo asunto es la eventual construcción de un Home Port en los terrenos que hoy ocupa la compañía Sac-Tun -antes Calica, propiedad de la estadounidense Vulcan Materials-. El presidente de la República dijo que no se descarta detonar esta zona para la explotación comercial-turística en lugar de la extracción de roca caliza cuya concesión está en revisión y en donde hay litigio internacional multimillonario por parte de la compañía propietaria contra el gobierno de México. El concepto es material de análisis y controversia para capitales importantes del estado, pero creo que es momento de iniciar un debate serio.

¿Por quién votar…?

por NellyG 9 mayo, 2022

 

 

Esa es la pregunta que cientos, si no es que miles de ciudadanos, se formulan por estos días, y que estará latente en las conversaciones de aquí hasta el primer domingo de junio en Quintana Roo. Pero lo verdaderamente lamentable del cuestionamiento, es que en ésta, como en otras ocasiones, como se suele decir coloquialmente “no hay ni a quién irle”; quizá en esta oportunidad más acentuado que en ninguna otra y el elector se siente francamente decepcionado y eventualmente desmotivado para ejercer su voto.

Las razones de este acertijo son claras y están a la vista, pero pocos se atreven a hacer afirmaciones y menos descalificaciones, pues nadie quiere ser juzgado después por quien resulte vencedor(a).

Es decepcionante, por una parte, que no existan verdaderos líderes, por quien todo el mundo se decante, que en verdad representen nuestros ideales y que en su actuar demostraran un verdadero amor y compromiso por esta tierra y por alcanzar mejores niveles de bienestar para los ciudadanos y por otra resulta lamentable, por decir lo menos, que en los partidos no exista ideología que valga, no prevalezca ética ninguna y sólo aflore el verdadero interés personal, de grupúsculos y la ambición del poder por el poder. Triste en verdad.

Por cuanto toca a los candidatos, en este y en otros estados, en esta y en otras elecciones, está claro que lo que les mueve, es ser postulados sin importar por cuál bandera, sin que prevalezca una ideología que los identifique.

Así, tenemos una candidata por ejemplo, que habiendo pasado ya por todos los partidos y habiendo levantado la mano con entusiasmo de aquellos que se han ensuciado con el más sucio lodo, incluso aquel que lleva a la prisión, y luego de haber enarbolado banderas pseudoecologistas, hoy se postula sin importar ni el color, ni la filosofía y mucho menos su pasado, ese del que no se puede hablar bien, pues su huella es notoria.

Preocupante también, que quien lidera las preferencias, haya sido reelecta por su municipio, para ocupar el cargo sólo tres o cuatro meses y luego buscar un nuevo cargo; en verdad me cuesta mucho trabajo entender esa parte de nuestra lastimosa y degradada política.

No puedo hablar de lo que no me consta, por lo que no habré de sumarme a la descalificación por actos de corrupción y de enriquecimiento ilícito. Lo que sí me consta es el estado que guarda la ciudad en la que vivo, que es lamentable, por decir lo menos, el abandono es la marca de las administraciones municipales.

Finalmente, de la candidata a la que menos pudiera reprochársele, sin duda los electores, dirán que carece de experiencia, esa misma por la que quizá no puede culpársele de nada, salvo el hecho insoslayable de la sombra de un partido por el que aún existen resentimientos. Me quedo con ella por haber sido una magnífica rectora y una mujer con verdad.

De los caballeros que acompañan la elección no diré nada, porque nada hay que decir de ellos, uno mundialmente desconocido y otro caprichoso, oportunista y con una experiencia tan pobre como su discurso.

En fin, que nos la han puesto más difícil que nunca.

Y de los candidatos a diputados, ¡madre mía! mejor lo dejamos para otro espacio. Lo triste de los legisladores no son sólo sus campañas huecas, sino su lamentable actuación cuando llegan al Congreso, y para muestra tenemos a los genios que ocupan las curules actualmente en la capital del estado, una vergüenza integral.

Que Dios nos agarre confesados…

Capítulo XI • Trasnacionales

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 mayo, 2022

 

    Una empresa transnacional es la que trasciende lo nacional e invade y toma los mercados de otros países. La historia no ha favorecido la imagen de las transnacionales, pues nacen en la época colonial, en la que su misión era extraer el máximo beneficio de los países conquistados. Las transnacionales modernas, aunque se basan en el libre mercado y siguen la regla del costo-beneficio, ahora se sustentan en valores competitivos de calidad y precio.

Una transnacional no tiene que ser una empresa de un país rico y explotador; ésa es la visión del mundo que prevaleció en el siglo XX y que se basa en la oposición comunismo-capitalismo. Ahora, en la era moderna del internet, ya no existe, pues el consumidor queda al alcance de cualquier productor.

Las transnacionales modernas y con futuro son las que, apoyados en la investigación, van actualizando su tecnología, perfeccionando y modernizando sus procesos, abaratando sus costos, rompiendo esquemas viejos de comercialización, rediseñando sus empaques, simplificando sus mecanismos de envío y abaratando costos.

Pongamos un ejemplo en la industria turística: Antes, un alemán que quería venir a la Riviera Maya iba a una agencia de viajes que le vendía un boleto Bellon-New York-Cancún, con transporte Cancún-Playa del Carmen y el retorno, un hotel convencional de 150 dólares por noche y pagaba desayuno, comida, cena y bebidas. El puro boleto por línea comercial cuesta hoy 1 900 dólares (es decir, sin contar hotel, transporte, comidas y bebidas), y sin embargo se puede contratar un paquete (todo incluido) por 1 400 dólares (i menos que el precio del boleto de avión!). ; ¿Por qué?, porque el vuelo chárter elimina todos los intermediarios y los costos de comercialización, porque el paquete integra costos hoteleros y disminuye gastos, porque es una “transnacional integrada”; ¿Quién es el beneficiario? El consumidor.

Hoy el turismo es de masas, como el consumo de los principales productos con los que convivimos, como ropa, alimentos, medicinas, autos, televisores, videos, computadoras, etcétera, de tal forma que con grandes capitales invertidos en investigación, con procesos administrativos altamente tecnificados, con sistemas de comunicación ágiles y modernos, con administraciones integradas y por lo tanto más económicas por unidad producida, con mercados internacionales de cientos de millones de clientes, las corporaciones transnacionales tienden a desarrollarse, si las vemos con objetividad, para beneficio del consumidor, sin importar si nos simpatizan o no; simplemente llegaron para quedarse.

Las empresas transnacionales de producción, y en cierta medida también las de servicios, son enormes consumidoras de insumos, ya sea de alimentos, de bebidas, de medicinas, de autos, etcétera, y como tales tienen gigantes demandas de materias primas, y es en la producción de éstas en donde se generan ingentes cantidades de contaminante terrestres, acuáticos y aéreos. En esa área se dan los volúmenes más fuertes de contaminación ambiental. Ellos, como grupos productores, y nosotros, como grupos consumidores, somos los responsables de más del 90% de la contaminación no natural de la biosfera.

Estos grandes productores son grupos de mucho poder a los que es muy difícil enfrentarse. Yo creo que, más que enfrentarlos, hay que crearles una conciencia que vaya del consumidor a los grupos de accionistas controladores y sus directivos; interpelarlos para que se den cuenta de que ellos mismos pueden exterminar el mercado del cual dependen; convencerlos de que invertir en ecología es un 

negocio rentable de largo plazo. Por fortuna, aunque no al ritmo que se debiera, el binomio transnacional-gobierno (que es el único que puede ejercer control a esos niveles) ya se está concientizando y día a día, lentamente, el costo ecológico se está introduciendo cada vez más en los costos de producción. No debemos olvidar nunca que somos nosotros, los consumidores, los que acabaremos por pagar el precio del factor ecológico. En los países desarrollados, hoy ya hay supermercados de productos agrícolas orgánicos, o sea que no usan ni fertilizantes, ni plaguicida, pero cuestan de 30 a 50% más que los alimentos producidos por métodos convencionales. Los costos siempre inevitablemente los paga el consumidor.

Si no fuera por las transnacionales, la producción y distribución para 6 000  millones de habitantes que somos destrozaría y contaminaría el ambiente en una forma incomparablemente más acelerada. Hay muchas cosas que se están haciendo mal, pero son pocas personas y gobiernos a los que hay que convencer de que cambien su visión del mundo, y ese es el trabajo de todos los que deseamos heredar un planeta mejor que el que recibimos.

Capitulo X • Religión

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 mayo, 2022

 

 

En una ocasión, el maestro Rabí Rabindrá, ante las preguntas de qué son y para qué sirven las religiones, contestó que en la India no existía la palabra religión y que, a diferencia de occidente, se calificaba a las personas como superficiales o profundas, sin que ello implicara una valoración, sino simplemente formas distintas de ser, ni mejores, ni peores. Las superficiales lograban resolver la vida con la información básica sensorial y con su creencia, por superficial que fuera. Los profundos, por alguna razón, no se conformaban con información sensorial o creencias superficiales, requerían profundizar más. Cada ser humano debe elegir libremente su visión religiosa del mundo.

Existen religiones monoteístas, como judaísmo, catolicismo, protestantismo, cristianismo, islamismo; politeístas, como espiritismo, shintoísmo, etc.; y diversas, entre las que destacan budismo, confucianismo y taoísmo.

Uno de los factores comunes de todas las religiones es la compasión. Compadecer significa compartir la desgracia ajena, dolerse con ella. Como se puede comprender, la única forma de “dolerse con la desgracia ajena” es hacerla propia, hacer una unidad con el que sufre. Éste es el concepto de bondad que subyace en todas las religiones y en todos los códigos de valores. Esta solidaridad con los otros es el origen del bien, es la búsqueda de integración y unidad del espíritu (etimológicamente la palabra religión significa “religarse»), y esta integración es el gran aporte de la religiones al espíritu humano, a la evolución. La solidaridad con el otro, la compasión, la integración con los  otros, es el impulso del espíritu, es el BIEN. 

El bien es reconocer al otro como uno mismo (amar al prójimo como a sí mismo), y lleva a actuar con bondad en relación con los demás. El mal es actuar con egoísmo, centrado en uno mismo, sin pensar en el otro, sin reconocerlo como semejante. El bien se expresa con amor; el mal, con egoísmo. El que ama piensa en los demás; el egoísta, sólo en sí mismo. Es en este punto donde los conceptos de ecología, espiritualidad y religión se entrelazan.

Si vemos la ecología como una simple ciencia, sólo obtendremos explicaciones teóricas de cómo todo lo viviente se entrelaza; pero si la vemos como un “tener conciencia del otro”, entonces le damos una connotación espiritual, “nos obliga”. Esto quiere decir que si reconocemos la existencia del otro, sus derechos, vemos al otro no sólo como espíritu presente, sino como espíritu futuro (nuestros hijos). Así podremos valorar esa interrelación, esa conservación de la biosfera, como un derecho de las futuras generaciones y una obligación nuestra.

Un imperativo ético dice: “El otro tiene dignidad infinita como yo”. La idea de que todos los seres humanos somos fin en nosotros mismos y nadie puede ser medio para el fin de otro está en el centro de toda tradición espiritual. Es la forma como “el bien se concretiza”, o el espíritu se hace presente.

El origen del bien es el espíritu, el origen del mal es el egoísmo humano.

De esta manera, conservar la biosfera en las condiciones necesarias para que las futuras generaciones puedan vivir, es actuar bien, es tener conciencia del otro.

Notas al margen 

Religión. Conjunto de creencias acerca de la divinidad.

Profesión y observancia de la doctrina religiosa.

Virtud que nos mueve a dar a Dios el culto debido.

Orden. Instituto religioso.

Bien. Aquello que se ofrece a la voluntad como su fin propio.

Cosa buena, favorable o conveniente.

Egoísmo. Inmoderado y excesivo amor que uno tiene a sí mismo.

Egolatría. Culto, adoración. Amor excesivo de sí mismo.

Mal. Negación del bien.

Contrariamente a lo que es debido.

Lo contrario del bien.

Daño u ofensa. Desgracia.

Enfermedad.

Maldito. Perverso. Condenado por la justicia divina.

Por la gubernatura de Q. Roo; 19 años de L21 

por ahernandez@latitud21.com.mx 1 mayo, 2022
  • Amador Gutiérrez Guigui
  • agutierrez@latitud21.com.mx
  •  @AmadorG_G

Pareciera que estamos llegando al final de la pandemia, debido a que todo el país se encuentra en semáforo verde y hace algunos días existía la posibilidad de ya desaparecer esta herramienta de control y prevención por las autoridades de salud. 

Sin embargo, no podemos cantar victoria hasta prácticamente estar vacunados el mayor número de personas, y que este virus esté muy bien estudiado para seguir aprendiendo cómo lidiar con él, y recordar que llegó para quedarse en nuestra humanidad. 

En esta edición de Latitud 21, estamos de pláceme, cumpliendo 19 años y entrando al año 20 de este medio especializado y referente del sector empresarial y emprendedurismo en el Caribe Mexicano. 

Hoy felicitamos a su propietario, Eduardo Albor Villanueva, quien desde hace varios años ha creído en este proyecto junto con otros en este mundo de los medios de comunicación impresos, que actualmente se han complementado con las redes sociales. 

De igual manera congratulo a todos los que hacen posible la revista mes a mes, a la editora, al jefe de diseñadores, al community manager, a los administrativos, al contador, a la gente de distribución, ventas y todos los demás involucrados. Mi profundo agradecimiento por el compromiso profesional. 

En esta edición tan especial llevamos en portada a los cinco candidatos a la gubernatura de Quintana Roo, quienes en un encuentro cercano y muy diferente nos hablaron de manera presencial sobre sus propuestas, quiénes son y por qué están en esta competencia política por ser el mandatario estatal. 

A Leslie Hendricks, Mara Lezama, Laura Fernández, José Luis Pech y Nivardo Mena, les agradecemos su disposición a la invitación expresa con este medio para la realización de estos encuentros, pues mostraron el interés por trabajar por y para todos los quintanarroenses. 

En otros temas, que debemos de aplaudir, mismos que tranquilizaron a los inversionistas y empresarios del sector energético, fue lo hecho por la oposición en la Cámara de Diputados. Es evidente que los acuerdos son la mejor manera de conducir un gobierno. La política es precisamente la ciencia que permite que los contrarios puedan transitar por los caminos del consenso.

Las mayorías automáticas pueden lograr resultados pero siempre van a carecer de la legitimidad que da el tener la visión de las minorías en  alguna iniciativa de gobierno o el establecimiento de políticas públicas. Lo que se consigue por la fuerza de la aplanadora de los votos de una sola fuerza política, por muy hegemónica que sea, siempre va a cojear de falta de legitimidad.

Lo anterior, en relación con el fracaso que significó que por primera vez en la historia una iniciativa de reforma constitucional de un presidente de la República, no obtuvo los votos necesarios para ser aprobada.

La Reforma Eléctrica no logró la mayoría calificada para su aprobación por el empecinamiento del gobierno federal y sus partidos en el Congreso de no permitir cambios en la redacción de alguno de sus artículos, incluso por la recomendación de expertos en la materia que participaron en un ejercicio fallido de parlamento abierto.

Mucho se tiene que reflexionar sobre el tema para no hacer cotidiana la parálisis de las reformas que podrían transitar sin contratiempos y modificar lo que sin duda en algunos temas es necesario.

De no ser así, el gobierno y sus legisladores podrán decir que tienen la razón, pero será lo único que tendrán.  

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