El Estruendoso silencio empresarial

por ahernandez@latitud21.com.mx
  • Al buen entendedor
  • Sergio González Rubiera
    Presidente de AMATUR 
  • • sgrubiera@acticonsultores.com

 

Es indudable, que México vive una crisis política, que existe desconfianza, que la economía no marcha bien, que la inseguridad y la violencia son una constante, aunque se quiera negar, además de otras muy lamentables variables como la educación, el sistema de salud, la inseguridad jurídica, ante un aparato judicial rebasado, por decir lo menos y por si fuera poco, un enfrentamiento directo con nuestro principal socio comercial que es los Estados Unidos, seguido de España, con quien también tenemos querellas, dimes y diretes vergonzosos, por no agraviar más al expediente, de lo mal que se llevan las relaciones exteriores.

Lo que me parece inexplicable, es que ante la avalancha de acontecimientos políticos, de las imputaciones que con pruebas evidentes, hace no solo el aparato de justicia de Estados Unidos, y de la afectación que, en nuestra economía podrían tener tales señalamientos, los grupos empresariales de México, se mantengan en completo silencio; que no existan voces, que reclamen, que exijan, que denuncien, que se manifiesten en el sentido de que este escenario no nos gusta, nos inquieta y que por el bien de México, se demande un cambio en el rumbo de como se llevan las cosas.

Y en los estados ocurre exactamente lo mismo, los empresarios agachan la cabeza ante los virreyes; aplauden, celebran y son comparsa ante las decisiones del ejecutivo que es único, omnipotente y todopoderoso. Los congresos locales, no existen, son una farsa, que aprueban sin ton ni son, todas las iniciativas que son enviadas o dictadas por el poder ejecutivo, y eso, debería darnos vergüenza. No existe ningún congreso local, NO EXISTE.

No puedo entender, como habiendo tanta gente, inteligente, intelectual, pensante, y con deseos de que este país cambie en verdad, y que sabiendo que, lo que se hace, se dicta y se concierta, se ejecuta desde la opacidad, la complicidad y sin que se privilegie al mayor interés de los mexicanos, se quede callada, ausente, cómplice por decir los menos.

Desde la presidencia de la república se defiende con vehemencia a la soberanía y yo me pregunto en donde esta la soberanía de todos los mexicanos que viven a diario en el riesgo de ser asesinados, extorsionados, secuestrados; amenazados por el crimen organizado o por el sistema tributario, por los inspectores corruptos, o por la ineptitud administrativa y burocrática; y ya mejor ni hablemos de desaparecidos, madres buscadoras o simplemente de la tremenda pesadilla que significa tener que ir al IMSS “bienestar”… o poner una denuncia en el ministerio público o la fiscalía.

La interrogante que hoy me planteo y le planteo a los líderes empresariales, es ¿por qué tan callados?, ¿Por qué tanto silencio?…

¿Hemos de decir algo, por ejemplo, frente a este intento del gobierno de querer tener un registro de todos los números telefónicos, con la amenaza de que, de no registrarnos, nos suspenderán la línea ?.

¿Habríamos de cuestionar esa reforma electoral, que pretende, que ante la intromisión extranjera, se puedan anular elecciones ?…

¿Quién y cómo decidirá que es intromisión, y cómo se clasificará ?

¿Nos preguntó el Congreso local a los ciudadanos, si queríamos que se aprobara esta iniciativa, o solo recibieron línea de que se aprobara y listo?. ¿Somos acaso la burla del Congreso del Estado?…

¿Quedaremos callados, ante la exoneración del ex gobernador Roberto Borge?… ¿No deberíamos acaso, los ciudadanos conocer, las causas, recibir alguna explicación, o es mucho pedir?…

Los gobernantes, deciden, asumen, conjeturan, luego informan y finalmente dan por hecho que, lo que han informado es, o debe ser aceptado por la ciudadanía en general.

¡No debería ser así!.

Y es entonces, mis queridos lectores, cuando debería aparecer, un ente muy importante, que es el sector empresarial, quien tiene fuerza, porque genera empleos, quien tiene calidad moral porque paga impuestos, y quien tiene, entre sus filas, un poder intelectual que tristemente esta siendo soslayado e ignorado por el gobierno, por que no se ha sabido manifestar; porque agacha la cabeza, o porque simplemente es irresponsablemente indolente, pasivo, cómodo y temeroso.

Mucho cambiarían en México las cosas, si los empresarios fueran más valientes, y si todos contribuyéramos a tener una sociedad más informada, más participativa, y más valiente.

Estamos frente al atronador silencio empresarial.

Somos muy aplaudidores de los gobernantes… bueno, yo no.