domingo, abril 12 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Categoría:

X Columnas

Y sin embargo, se mueve…

por Latitud21 Redacción 2 enero, 2017

 

Me temo que a pesar de todo lo que se lee y se escucha cotidianamente acerca del turismo en México, muy poco saben o muy poco les interesa a nuestros gobiernos este fenómeno, especialmente al gobierno federal.

La asignación de presupuestos, por ejemplo, es totalmente incongruente con la supuesta prioridad que en el discurso se le pretende otorgar a la actividad turística.

El departamento de Migración, como ejemplo, carece de personal suficiente para atender las largas filas de turistas que tenemos en aeropuertos como Cancún, con el consecuente mal servicio, mala imagen y pésima percepción de nuestros visitantes; lo hemos repetido hasta el cansancio en todo tipo de foros y oportunidades, pero parece que simplemente no les interesa. Los delegados hacen su mejor esfuerzo y ponen todo su empeño, pero simplemente no tienen ni presupuesto, ni autonomía para resolver las demandas de los destinos turísticos.

Aduana es un caso similar: insuficiente personal, pocos equipos, lamentable clima laboral, causado por larguísimas horas de trabajo de funcionarios que aunque quieran ya no pueden sonreír.

Policía Federal rebasada por las mismas razones; sabemos de fidedigna fuente que en Quintana Roo se requiere por lo menos el doble del personal actual para poder cubrir eficiente y efectivamente las necesidades de seguridad y vigilancia, pero en los escritorios y despachos de la Ciudad de México esto importa poco, o nada.

Pero no todo es presupuesto o falta de personal, existen también múltiples barreras y obstáculos administrativos, legales o burocráticos que dificultan el desarrollo del turismo. Ejemplos hay muchos, veamos unos cuantos: barreras para las importaciones temporales que hacen tortuosa la organización de convenciones, congresos y exposiciones; leyes confusas y discrecionales, en materia de transporte, favoritismo a sindicatos que impiden la libre competencia; tramitología absurda y complicada tanto para abrir como para operar empresas.

Y si vemos el fenómeno desde el punto de vista legislativo, pues también nos quedan mucho a deber por años los congresistas. No existen estímulos fiscales para el desarrollo de la actividad turística, no existen leyes de fomento ni esquemas que alienten a emprendedores o que faciliten las inversiones para el turismo, por el contrario, abundan las barreras.

Si analizamos a estados o municipios, si bien existe una mayor cercanía y conocimiento de la problemática local, hay también miopía y falta de sensibilidad. Basta ver para ejemplo la absurda, incongruente, insensible y recaudatoria iniciativa reciente del gobernador de Baja California Sur, para imponer un impuesto a los turistas que arriben a los destinos turísticos de esa entidad.  Solo por el hecho de ser turistas, de llegar al estado a gastar su dinero y generar empleos se les cobrará un impuesto especial, producto de la creatividad e inteligencia de este gobernador, su equipo y sus aliados los legisladores. Pareciera que el mensaje es que NO queremos más turistas.  Ya solo les hace falta colgar un cartel en Los Cabos que diga No  trespassing.  Si ya con los taxistas, los problemas de transporte y las invasiones a terrenos en ese destino tenían suficiente, pues ahora un nuevo impuesto…

Y qué decir de aquel impuesto local que de manera ilegal, inconstitucional y arbitraria se inventó el genio de Greg Sánchez en Cancún, que denominó impuesto al turismo y que hasta hoy nos obliga a pagar el 10 por ciento sobre todos los pagos y contribuciones municipales, una suerte de anatocismo municipal, que las administraciones subsecuentes se han negado a eliminar toda vez que significa jugosa recaudación. ¿Y dónde está la prioridad del turismo?

Me pregunto dónde está la prioridad y dónde los deseos de competitividad cuando Cozumel sigue siendo una isla secuestrada por el monopolio taxista…

Del Impuesto al Hospedaje, de su aplicación, del manejo de los fideicomisos de Promoción y su transparencia, mejor ni hablamos, eso se lo dejo Al Buen Entendedor…

Sin embargo, a pesar de barreras y obstáculos, a pesar de la miopía, a pesar de que a los gobiernos no les interesa el turismo, a pesar de las leyes absurdas y de la tozudez recaudatoria con ese único propósito, el turismo es una realidad y un éxito en México y muy particularmente en destinos como Cancún, la Riviera Maya, Puerto Vallarta y Los Cabos, entre otros.

El turismo es un éxito y siempre es una buena noticia, porque tenemos empresarios dinámicos, entusiastas y valientes; porque tenemos una hotelería de vanguardia; porque tenemos parques temáticos que son orgullo de México; porque tenemos muy competitivos centros de convenciones Privados, centros comerciales modernos y atractivos y una gastronomía de las mejores del mundo con restaurantes y restauranteros creativos e innovadores.  Nos va bien en el turismo, porque México es hermoso; porque tenemos una riqueza paisajística, histórica y cultural inigualables y sin duda también por nuestra afamada Hospitalidad Mexicana.  Nos va bien también gracias a las economías del mundo y particularmente a la de Estados Unidos, y no porque los gobernadores vayan a las ferias turísticas. No le debemos a Roberto Borge y sus viajes un  solo turista ni un solo vuelo a Cancún.

Si México recibe alrededor de 30 millones de turistas al año, si solo entre Cancún y Riviera Maya reciben más de 10 millones, si Cozumel es el número uno en barcos de crucero, entre otros logros, se pueden imaginar mis ocho lectores cómo nos iría si no hubiera barreras. ¿Cómo nos iría si por el contrario hubiera un poco de fomento al turismo?

Ojalá algún día se enteren que el turismo es la Gran Alternativa de Desarrollo Económico.

Y sin embargo, se mueve

Poderoso caballero es don Dinero

por Latitud21 Redacción 2 enero, 2017

No deja de llamar la atención que los indicadores bursátiles en los EU hayan registrado tal ascenso a partir de la elección de Trump. Después de que desde la óptica de la política americana e internacional este hecho presagiaba un gran desastre, en lo económico (al menos en lo que hace a los mercados financieros) parece que se vive un estado de jauja.

Lo primero que viene a la mente es que se trata de un desencuentro (obvio) entre lo político y lo económico, en donde, como parece ser una nueva realidad, lo económico va ganando la partida. Una nueva expresión del dominio del capital sobre el poder democrático. Y quizás un preludio de lo que podría acabar pasando con el tan mentado TLC.

Constantemente sale a la conversación esta hipótesis que para algunos es algo así como ciencia ficción, de que en realidad son las empresas transnacionales quienes determinan el destino de la humanidad. Al respecto, en su edición de septiembre, la revista The Economist publicó un reporte especial titulado In the shadow of giants, en el que analiza a esas grandes corporaciones y estudia diferentes facetas de una serie de características que las distinguen.

Inicia muy pertinentemente evocando a Roosevelt, que en 1910 declarara que ese país (los EU) fundado en el principio de la igualdad de oportunidades estaba en peligro de convertirse en una tierra de privilegios corporativos de grandes corporaciones y monopolios, procediendo a desafiarlas, amenazándolas con mantenerlas bajo control, en beneficio del bien común. Si bien es cierto que las empresas ahora son bien diferentes a las de aquel entonces, hay algo que sigue siendo igualmente preocupante, dado que solo en los Estados Unidos el porcentaje del PIB que concentran las 100 más grandes corporaciones de la lista de Forbes subió de 33% en 1994 a 46% en 2013. Y si hablamos de las 500 más grandes, la cifra se eleva al 63%.

En otro artículo que forma parte de este reporte especial, llamado Downsides: The dark arts se analiza aquello a que se denomina Darker arts of management, que consiste en los nuevos instintos competitivos que buscan, por un lado, pagar la menor cantidad de impuestos posible y, por el otro, convencer a gobiernos y otros actores para ganar ventaja sobre los rivales. Lo primero a través de la utilización de mecanismos ‘off shore’ o Fondos de Inversión y lo segundo a través del despliegue de una impresionante red de cabilderos y reclutando a destacados insiders de Washington que han ocupado importantes cargos en las administraciones gubernamentales. Tal es el caso de Jay Carney, exsecretario de Prensa de Obama que ahora labora en Amazon, y David Plouffe, un exmanejador de su campaña que lo hace en Uber.

Y las ambiciones con las que las corporaciones están usando el cabildeo han cambiado a través de los años y van creciendo. Este tipo de contrataciones no solo implican que grandes compañías llegan a tener acceso a aquello conocido como past policymaking, sino que también les permite tener influencia sobre políticos activos que probablemente seguirán el mismo camino.

El artículo habla acerca de cómo las compañías de tecnología que parecen estar ganando mucho poder también están usando a su favor el hecho de que los productos tecnológicos crean hábitos que pueden acabar dictando todo tipo de comportamientos en los consumidores. Y es que, nos dice, miles de millones de personas cargan consigo lo que se podría denominar un “persuasor oculto” (dispositivo móvil) que permite a estos mastodontes globales monitorear el comportamiento de las personas e influir en sus preferencias. El artículo menciona para ilustrar el punto aquellas declaraciones de Eric Schmidt, Chairman de Alphabet, la controladora de Google: “Sabemos quién eres, dónde estás, en dónde has estado y más o menos conocemos cómo piensas”.

Ahora bien, en el caso de su influencia en las decisiones gubernamentales, vale la pena leer el artículo publicado por The Guardian titulado The truth about lobbying: 10 ways big business control governments (https://www.theguardian.com/politics/2014/mar/12/lobbying-10-ways-corprations-influence-government), el cual contiene un decálogo que siguen muchos lobbyistas.

Ya retomaremos el tema, asomándonos a un mundo muy revelador sobre los permanentes intentos (y logros) de los gigantes corporativos para manipular a la gente y controlar  a los gobiernos.

 

El futuro con Donald Trump

por Latitud21 Redacción 2 enero, 2017

En la excelente serie televisiva Drunk History, en el capítulo del Eclipse de Colón, que es comentado por la divertidísima Mariana H, hay un momento en donde Colón amenaza a los indígenas de la isla diciendo que si no le comparten comida van a saltar los delfines, se va a caer el mundo y hasta no va a existir el reggae; en lo personal, siempre que me encuentro en una situación de duda o de escenarios inciertos le incluyo que además de lo que Mariana H dice que dijo Colón, seguro bajan los marcianos y nos comen, o se aparecen los zombis y atacan a todos, más todo lo que cualquiera de nosotros le quiera inventar.

Así me imagino que estamos todos en México, más nuestros connacionales, día con día, con las noticias de lo que va a hacer o no nuestro, buen y ya principal, enemigo Trump cuando tome posesión este 20 de enero como presidente de los EU. Nos trae como pericos a toallazos, si no es el muro es el TLCAN, si no ahora cambió por dinamitar el TPP, y mañana quién sabe qué más invente. Que nos van a colonizar, fumigar o en el peor de los casos se va a pelear con todo el mundo y seguro se agarran todos a botonazos nucleares y ya nos llevó el pintor a todos en el planeta Tierra y ya ni de qué preocuparnos pa´l futuro.

Ante este escenario, lo único que nos queda es tener un poco de esperanza en que la mitad de lo que dice no lo va a poder concretar. No es tan fácil. En Estados Unidos hay una serie de grandes contrapesos que, esperemos, no le permitan moverse tan rápido, además hay intereses económicos enormes que pueden crear una serie de barreras para lograr sus dichos, aunado a que los problemas internos y los internacionales pueden hacer que sus prioridades cambien. A menos que de plano nos agarre de pretexto y busque realmente dinamitar la relación para abrir un frente de guerra comercial y de inmigrantes, lo que le daría la razón a George Friedman en su libro Los próximos cien años, de tener una guerra entre los EU y México, pero se estaría adelantando. Bajo esa óptica, la rebelión de los alcaldes de las ciudades santuario sería el antecedente histórico.

En los últimos días he estado escuchando la radio de los Estados Unidos, los pleitos internos están muy complejos, hay un verdadero enfrentamiento verbal e ideológico, connatos de broncas en cada esquina, manifestaciones y quejas juveniles, es de magnitudes que no se están dimensionando y Trump, al parecer, sigue sin entender que la campaña ya terminó y que este problema interno le puede generar crisis mayores que se le pueden salir de las manos. Si esto llega a suceder, obvio que los enemigos externos (no nosotros) van a aprovechar esa inestabilidad para golpearlo tanto externamente como hasta de manera interna, y no la va a tener fácil. Esto por supuesto además de que no olvidemos que adentro de los Estados Unidos también hay fuerzas extremadamente poderosas, que en los primeros meses lo van a querer medir de una manera muy firme para poder definir sus límites de poder, incluyendo a los mismos republicanos que él se cansó de golpear en la campaña.

Además, en la radio entrevistaron a la directora del Presupuesto Federal de los EU y decía que todo lo que mencionaba Trump se podría hacer, siempre y cuando hubiera dinero; hoy no lo tienen, por los problemas del déficit y la deuda, que por cierto es la más grande de todo el mundo.

Esto no implica que ya con esto debamos de dejar de preocuparnos, no, al contrario, debemos de ocuparnos y tratar de estar unidos todos para que cuando vengan los embates reaccionemos con congruencia y confianza, no como acostumbramos, nos pegan y me subo a ese golpe para ver qué saco. Lo malo es que cuando todo esto empiece a pasar el próximo año, en México vamos a estar en pleno proceso electoral de la elección del 2017, que es el laboratorio de las elecciones del 2018, lo que significa que vamos a estar en campaña presidencial de dos años dándonos hasta con la cubeta, a lo que habría que sumarle los madrazos que se puedan generar de la inestabilidad del primer año de Trump.

Bajo esa lógica se nos va a desatar un infiernito, pero no por Trump y sus locuras sino por las propias locuras inventadas por los necios enemigos de México, además de que siempre seguimos los malos ejemplos y no va a faltar aquel candidato que, ya encarrerado el camión, quiera copiar la estrategia de odio y confrontación de la campaña de Trump, lo que sí se convertiría en un problema para generar unión y confianza ante un panorama geopolítico muy complejo.

Considero que deberíamos de definir una estrategia de relación, tanto diplomática cómo comercial, bien clara y definida. Ya estamos en posición de poder hacerlo, México tiene mejor posición geográfica y geopolítica que Estados Unidos, ya somos una potencia que valemos por nosotros mismos, es hora de tomar el liderazgo que corresponde a nuestra grandeza.

 

 

 

 

El año más importante

por Latitud21 Redacción 2 enero, 2017

Hace algunas semanas tuve la oportunidad de cenar con un gran amigo mío en la ciudad de Atlanta. Un hombre que admiro por su espiritualidad y sabiduría, por su sencillez y su complejidad. Y en esa cena hablamos mucho y de muchas cosas, celebramos éxitos y logros de un año que agoniza, recordamos momentos de antaño que nos unen y compartimos frases y experiencias propias. Entre todo lo que hablamos, Neill Faucett me dijo una frase que se me quedó grabada como un tatuaje en la frente: “Eduardo, la gente que más amamos en ocasiones es a la que menos vemos”. En ese momento materialicé el efecto de esta frase y lo que me representaba, especialmente cuando apenas un par de meses antes habíamos vivido en mi familia la pérdida de una persona muy amada y querida por todos nosotros, don Mario Domínguez, padre de mi esposa y abuelo de mis hijas.

Don Mario fue un hombre que conocí por más de 30 años. Muchas cosas son las que aprendí de él: su amor por la vida, su dedicación por su familia, su conocimiento en la historia y su pasión por los deportes. Pero la más grande de todas las enseñanzas me la dio al final de su vida, y es el vivir con intensidad hasta el último momento, pues éste puede llegar en cualquier momento.

Más allá del dolor de la pérdida del ser amado, un evento como este irremediablemente te lleva a la reflexión. Nada te hace valorar la vida más que la muerte. Nada te hace valorar más la presencia del ser amado que su propia ausencia. Qué ironías.

Es por eso que cuando Neill me dice: “Eduardo, la gente que más amamos en ocasiones es a la que menos vemos”, realizo la importancia de buscar a todas esas personas que tanto amamos y decirles lo importante que son para nosotros.

Y es que siendo precisamente Latitud 21 una revista para emprendedores, los invito a emprender muchas iniciativas que impacten, no solo en sus negocios, aún más importante, en sus vidas y en la de quienes les rodean. Estas son algunas sugerencias: 1. Sonríe más y enójate menos. 2. Piensa siempre en positivo, es una cuestión de actitud. 3. Ocúpate más del momento y preocúpate menos del pasado y del futuro. 4. Disfruta a los presentes más de lo que extrañas a los ausentes. 5. Habla más y textea menos. 6. Dile a la gente lo importante que son para ti y demuéstraselos prestándoles atención por sobre las redes sociales. 7. Sé generoso con tu familia y con tu comunidad. 8. Sé agradecido con la vida y con Él, que te da todo, pero también con el que te quita algo, pues de ambos aprendes siempre, 9. Respeta las opiniones y sé tolerante, tanto como esperas que la gente respete las tuyas y te tolere.10. Ama incondicionalmente, pues es la mejor manera de poder realizar todo lo anterior.

Pudiéramos decir que el año que inicia, 2017, no es un año especial. No hay elecciones en los Estados Unidos de América ni tampoco habrá elecciones federales en México. No hay Mundial de Futbol ni Olimpiadas, más sin embargo a nosotros nos corresponde hacer del año que inicia un año muy especial, en nuestras relaciones con los seres más especiales. Al final, esto es lo que hará del 2017 uno de los mejores años de nuestra vida, se los aseguro. Enhorabuena y Feliz Año Nuevo.

2017

por Latitud21 Redacción 2 enero, 2017

 

Grupo Editorial Latitud 21 comienza 2017 con una historia de éxito, con una historia de emprendimiento, con una historia empresarial muy peculiar, cuyo nacimiento se da en medio de devastador evento, el huracán Wilma. Sin dudas, un parteaguas para la fundación del grupo del empresario tabasqueño Juan Celso Graniel, y para el Caribe mexicano, en ambos casos, para reinventarse, para renovarse.

Detrás de ese evento, Juan Celso Graniel cocinó una receta que de ningún modo tuvo como ingrediente la resignación. Su visión fue evolutiva, y a fuego lento. Tuvo interés en desarrollar un producto honesto que le derivó en uno de los grupos restauranteros con mayor crecimiento en la zona en los últimos años. De un modesto y pintoresco restaurante de mariscos en Playa del Carmen, Grupo Bovinos cocinó 11 en Quintana Roo, incluyendo dos de tradición que tras deficientes administraciones rescató de la ignominia (Flamingos y El Timón de Cancún).

Sin embargo, la carta de Grupo Bovinos ha ido más allá de la latitud 21. Ha ido a la latitud 25 (Monterrey), a la latitud 17 (Tabasco) y próximamente a la latitud 29 (Texas), con la firma Premium de su portafolio de marcas, Bovino´s, para hablarse de tú por tú con los de símil naturaleza.

Sus inversiones a inyectar en los próximos siete años se cifran alrededor de los casi 40 mdp, pero más allá de cifras Grupo Bovinos tiene una ambiciosa tarea dentro de la aún incipiente industria agropecuaria de Quintana Roo a través de específicos proyectos tendentes a fomentar la sustentabilidad, y desde luego el autoconsumo propio de su cadena de restaurantes. Él, como otros restauranteros y hoteleros, han sumado voluntades para propiciar el desarrollo de otra industria con una posibilidad infinita y como un área de oportunidad. Pues sí, agricultura y turismo están condenados a entenderse y a trabajarse junto con pegado.

Sí, Wilma fue el parteaguas para alzar al vuelo a la visión empresarial de Juan Celso Graniel. Sí, Wilma fue el parteaguas de la industria hotelera de Cancún para renovarse. Sí, Wilma fue el parteaguas para alzar, increíblemente, en horas lo que dejó la fuerza de su devastación. Pero lo que Wilma no ha logrado es ser el parteaguas de las tres instancias de gobierno para renovar un guion de conciencia, de diálogo y de acciones inmediatas para evitar continúe la erosión de las playas del Caribe mexicano. Es un nuevo año, 2017, el Año de Sustentabilidad, lo ha declarado la Organización Mundial del Turismo. Pero sin la sustentabilidad de las playas el Caribe mexicano no tendrá razón de ser, y nuestra historia terminará con “el colorín colorado, el paraíso se habrá acabado”…  Así que un deseo que se debe cumplir en 2017 son acciones concretas, inmediatas, para  ganar lo perdido, para resguardar lo ganado, y entonces tomar del parteaguas Wilma una responsabilidad honesta del paraíso que tanto nos ha regalado… ¿O acaso 11 años, más otros tantos tras Gilberto, no son ya suficiente espera? En ambos eventos ha reinado la coincidencia que sin más contratiempos que el tiempo, las cloacas burocráticas y la nada inyección de recursos financieros siempre han salido a flote. Ciframos esperanzas en 2017… El año de la sustentabilidad, el año del Caribe mexicano. Un compromiso signado por México en el apartado de Acciones Inmediatas dentro de los acuerdos de la COP 13, en materia de restauración a corto plazo, (Diciembre, Cancún, 2016).  Que así sea.

¡Feliz nuevo año!

 

2017, Año del Turismo Sustentable

por Latitud21 Redacción 1 diciembre, 2016

Ya hemos hablado que en septiembre de 2015 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó la nueva Agenda de Desarrollo al 2030, representada en los Objetivos del Desarrollo Sustentable, un marco para alcanzar bienestar en el mundo en el largo plazo. He de comentarles que ese mismo año, justo un mes después, la misma ONU declaró el año 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, reconociendo la importancia de esta actividad y sobre todo el papel que puede jugar en la conservación y el desarrollo social.

Pero, ¿por qué es importante que el próximo año la ONU y sus miembros (incluyendo México, por supuesto) lo dediquen a la sustentabilidad en el turismo? Bueno, es un reflejo de la necesidad de hacer un turismo más responsable, más justo, más equitativo y con beneficios para todos los sectores de la población.

Y esto no es poca cosa, en especial en un estado como Quintana Roo; las oportunidades que gobierno, pero en especial empresas, tienen el próximo año para cambiar sus prácticas, para avanzar en la sustentabilidad, para consolidar sus programas de responsabilidad social, y en especial para hacer una comunicación efectiva de sus acciones, están a la vuelta de la esquina.

Y no sé si ustedes ya están preparados para ello. ¿Ya tienen información sobre las celebraciones? ¿Ya han sensibilizado a sus colaboradores al respecto? ¿Ya apostaron por tener una certificación que les permita mejorar sus prácticas y medirse con los mejores? ¿Ya participan en programas de inversión e innovación social? ¿Ya tienen pensado cómo comunicar a sus clientes sus acciones en sustentabilidad?

Si es así, felicidades. Seguramente serán empresas que en el 2017 sobresaldrán del resto, y lograrán demostrar que existe un importante compromiso por seguir avanzando en lo económico, siempre de la mano de la conservación y el desarrollo social.

Si no están listos, o si no tenían información de esta importante celebración que durará todo el 2017, tal vez deberían cuestionarse si la gestión de la sustentabilidad  realmente la están llevando a cabo de forma adecuada, y si sus departamentos de medio ambiente o sustentabilidad están siendo realmente estratégicos para la toma de decisiones. Porque tener un departamento que se encargue de resolvernos los temas legales ambientales, y que gestione permisos, no es más que la base de lo que debiera ser un área especializada y del más alto perfil.

Sé que muchas empresas trabajan fuerte por el cumplimiento de las acciones legales y se preocupan por llevar su gestión ambiental en regla, e incluso optar por certificaciones de las autoridades para cumplir estos requisitos; pero les tengo una mala noticia, si eso no lo acompañan de estrategia, si no van más allá de la ley, si no trabajan por su comunidad, si no generan proyectos transformadores, si no compran local o regional, si no buscan alternativas a su energía u otros insumos, y si no comunican, se están quedando muy muy atrás de la tendencia, y de otros que son líderes en el tema.

Y si la tendencia, en especial 2017, viene avanzando hacia un lado, más vale alinearse o de plano nos podemos quedar en el camino y ver cómo los demás aprovechan estas oportunidades y sobresalen.

  • 1
  • …
  • 192
  • 193
  • 194
  • 195
  • 196
  • …
  • 243

Descarga la Edición Abril 2026

Latitud21 Abril 2026

Portada Latitud21 Abril 2026

Columnas Editoriales

  • Turismo de reuniones 

    1 abril, 2026
  • Entre la presión global y la oportunidad local

    1 abril, 2026
  • Un plan para Cuba

    1 abril, 2026
  • Detenciones urgentes

    1 abril, 2026
  • Nearshoring: el norte ya arrancó, ¿y el Caribe?

    1 abril, 2026
  • Bitácora de Viaje LXVI

    1 abril, 2026
  • Se sacude el tablero turístico

    1 abril, 2026
  • El turismo avanza, aunque por inercia

    1 abril, 2026
  • Soberanía nacional y el ‘más si osare’

    1 abril, 2026
  • Geopolítica y turismo

    1 abril, 2026
  • Empléate en trabajar contigo

    1 abril, 2026
  • La cancha del poder

    31 marzo, 2026
  • La empresa familiar

    31 marzo, 2026
  • Perspectivas vacaciónales 

    6 marzo, 2026
  • Inteligencia artificial: aliada estratégica del turismo

    6 marzo, 2026
  • Trabajar de la mano por el sector turístico

    6 marzo, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 27–30 de abril • Tianguis Turístico México 

    1 abril, 2026
  • 23–26 de abril • Tulum Air Show 

    1 abril, 2026
  • 20–24 de abril • Hannover Messe 

    1 abril, 2026
  • 17–19 de abril • Paradise Fit Fest

    1 abril, 2026
  • 15–16 de abril • Forever Wedding Summit

    1 abril, 2026

El Molcajete

  • Turismo deportivo

    1 septiembre, 2025
  • EL sargazo se puede utilizar y obtener múltiples beneficios

    1 agosto, 2025
  • La variedad de marcas aéreas a Cancún es una constante.

    1 julio, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo