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Revista Latitud 21
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Dependencia del gasto público I

por Redacción 4 noviembre, 2013

 En los estados de la República en donde los empresarios dependen más del gasto público del gobierno es en donde hay menos crecimiento.

Con el asunto de la aprobación de la Reforma Fiscal, se ha desatado una guerra de dimes y diretes entre empresarios y el gobierno sobre la negativa del pago de más impuesto, el crecimiento del país y las políticas que se están tratando de imponer. Escucho a muchos empresarios y presidentes de las Cámaras empresariales en programas de radio y entrevistas haciendo presagios sobre el freno que tendrá nuestra economía por el aumento de los impuestos debido a esta reforma, pero, curiosamente, al mismo tiempo también, se les escucha decir que es necesario que se ejerza el gasto público de inmediato para poder ayudar al crecimiento; también piden que se definan medidas contracíclicas para revertir la desaceleración.

Además, se pide que se aumente la competitividad, se acelere un programa de compras nacionales, se invierta en investigación y se apoye el desarrollo tecnológico; todo está muy bien, pero cuando hablan de este tipo de peticiones  suena a que todo lo debe de hacer el gobierno y todo está orientado a que se ejerza el presupuesto del gasto público. Los empresarios siempre hablan de que, en la medida en que se ejerza el gasto público, se podrá crecer.

Al revisar las expectativas de crecimiento de América Latina para los próximos años, vemos que el mismo BID, en la pasada reunión de Panamá, considera “probable” que la región baje su expectativa de crecimiento en promedio a tasas anuales del 3.9 por ciento, cuando en los últimos diez años se había mantenido al doble. Además, en esta reunión hace una fuerte recomendación hacia el hecho de que “a pesar de que hay espacio para políticas fiscales anticíclicas, recomienda que los países deberán de controlar sus gastos, ya que el espacio fiscal ha disminuido”. En este mismo documento, recomienda que “el hacer fuertes inversiones en infraestructura, podrá ayudar a mejorar la productividad y acelerar el crecimiento económico de los países”.

En toda Latinoamérica y en especial en México, tenemos una gran dependencia al gasto público. En todo el país los empresarios persiguen la gran bolsa del gasto público, es un problema cultural, todos quieren darle un arañazo a los impuestos. Pero, desafortunadamente, en nuestro país hay casos muy graves.

Revisando el reporte Indicador trimestral de la actividad económica estatal durante el segundo trimestre de 2013 de INEGI, encontramos temas muy significativos: en los 31 estados y el Distrito Federal tenemos que el promedio nacional de crecimiento es de 1.5 por ciento en el periodo; técnicamente, hay 23 estados que crecen, 15 de ellos por arriba de la media nacional. El de mayor crecimiento es Chihuahua, con 5.9, y el del rango mínimo es Nayarit, con 1.6; 8 estados que crecen por debajo de la media nacional, siendo el DF el más alto, con 1.1, y el más bajo, Sinaloa, con 0.2, pero todos crecen;  Campecherompe la tabla y ni crece ni decrecer, se mantiene en 0.0; a partir de ahí, hay 8 estados que decrecen que son Tlaxcala, Guerrero, Chiapas, Colima,Coahuila, Durango, Zacatecas y el que más bajo crecimiento tiene, es Tabasco, el que casi iguala, pero en números negativos, al del mayor crecimiento, con -5.6 por ciento.

A través de consultorías, cursos y conferencias, he tenido la oportunidad de trabajar en muchos de los estados de nuestra República Mexicana y, tratando de encontrar un parámetro entre los estados que crecen y no crecen, en dónde he encontrado mayor dependencia de los mismos empresarios al gasto público del gobierno es, en dónde hay menos crecimiento.

En algunos seminarios que he participado en esos estados, siempre escucho a los empresarios quejarse de que el gobierno no los ayuda, no ejerce el gasto, no les da dinero, no hace políticas que los ayude; técnicamente quieren que Papá gobierno les resuelva toda su problemática, les de dinero, los apoye, mientras ellos se sientan a esperar a que los clientes les caigan a raudales. El colmo fue una ocasión en donde, después de escuchar estas quejas, platicando sobre este tema con un funcionario público estatal, él me comentaba que el día anterior justo acababa de regresar fondos del presupuesto federal para la aplicación de apoyos empresariales porque las aplicaciones a los fondos habían ido muy bajas o porque las propuestas presentadas no cubrían los requisitos solicitados. Este tipo de problemas no se escuchan con tanta frecuencia en los estados en dónde sí hay crecimiento.

Esta experiencia me enseño que en México tenemos como ciudadanos, tanto trabajadores como empresarios, una cultura extremadamente arraigada de queja, de siempre querer que alguien nos soluciones los problemas (principalmente el gobierno), de echarle la culpa a alguien de nuestros problemas (siempre externo y ajeno a nuestras decisiones), pero principalmente de estar esperando que Papá gobierno nos de dinero para nuestras aventuras empresariales, vía gasto público.

Contrario a esto nos podemos encontrar que existen grandes casos de éxito en nuestro país que, simplemente, combinan un apoyo gubernamental en facilidades para instalación de fábricas, una fuerte inversión y una gran capacitación en el personal para poder remontar el crecimiento.  Los ejemplos los dan los estados que crecen con rangos arriba del 3.0 y que son: Jalisco, con 3.0; Querétaro, con 4.2; Oaxaca, con 4.9; Aguascalientes, con 5.1; Baja California Sur, con 5.5; y, finalmente, Chihuahua, con el indicador más alto en crecimiento que representa el 5.9.

¿Cuál será la verdadera diferencia contra los estados que más decrecen?

Consultor y Analista Político Mail:marco.herrera@grupopublic.com Twitter: www.twitter.com/@Marcovherrera

 

[editor]cuarto-de-huespedes[/editor]

Una provechosa Luna de Miel

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Uno de los retos del actual secretario de Turismo de la Ciudad de México, Miguel Torruco, y quizá el más importante, es lograr que la capital del país deje de ser vista principalmente como un destino para turismo de negocios, para convertirla en un lugar de diversión.

Es decir, convencer a los propios mexicanos y a los extranjeros que piensen en el Distrito Federal como una metrópoli para vacacionar, que sueñen con conocerla y sea tan aspiracional como Buenos Aires, Río de Janeiro, Nueva York o París, por citar sólo algunas de las que siempre todos quieren conocer algún día.

Hacia ahí ha enfilado Torruco sus baterías, y es por esto que la Ciudad de México forma parte de la campaña Live It to Believe It, diseñada por el Consejo de Promoción Turística de México, a cargo de Rodolfo López Negrete.

Esta campaña fue presentada a principios de julio en un evento algo inusual, ya que la ceremonia fue encabezada por el jefe de Gobierno de la ciudad, Miguel Ángel Mancera, y la secretaria de Turismo federal, Claudia Ruiz Massieu, así como por el propio Torruco y López Negrete.

Y digo que fue algo inusual, porque por rivalidades políticas a nivel federal, léase: Vicente Fox, presidente, Vs. Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno, o Felipe Calderón Vs. Marcelo Ebrard, influyeron determinantemente para que no hubiera una buena relación ni colaboración entre los titulares de sus respectivas secretarías de Turismo. Tan sólo hay que recordar cómo después de la terrible crisis provocada por la epidemia de influenza A-H1N1, en 2009, Ebrard tuvo que lanzar su propia campaña de imagen de la capital: “La Ciudad de México está llena de vida”, ya que prácticamente fue ignorada de la de “Vive México”, que desde Los Pinos lanzó el presidente Calderón. Inclusive, en este pleito Ebrard se le adelantó a Calderón y presentó su campaña una semana antes.

Muchos recuerdan también el choque que se vivió durante meses entre Gloria Guevara, secretaria de Turismo federal, y Alejandro Rojas, titular de Sectur DF, quien incluso llegó a amenazar con pedir la renuncia de la funcionaria ante los magros resultados que estaba obteniendo la industria, culpándola por no haber “podido diseñar un plan estratégico de desarrollo” y simplemente haber continuado “con las erradas políticas públicas en la materia, generando ya un problema grave en esta industria”.

Un año antes, Guevara se inventó una gira por Japón para evitar estar en la inauguración de la primera edición de la Feria Internacional de Turismo de las Américas (Fita), pero por presiones de un grupo de empresarios, desde la casa presidencial recibió la orden de regresarse de inmediato para encabezar la clausura, a la cual llegó muy cansada pero sonriente. Ella, que provenía del sector privado, aprendió así cómo es que en política a veces hay que tragar sapos.

Pero, más allá de las anécdotas, todas estas historias no favorecían a nadie y en cambio sí dañaban a la industria turística.

Por eso da gusto ver hoy que tales rivalidades no existen entre el presidente Enrique Peña Nieto y Mancera, lo que permite que Ruiz Massieu y Torruco puedan trabajar de una manera coordinada.

Durante la presentación de Live It to Believe It, Torruco sostuvo que “la Ciudad de México tiene una posición consolidada en el segmento de negocios, así como una gran área de oportunidad para el turismo cultural y recreativo que estamos impulsando, ya que contamos con más de 600 hoteles de todas las categorías, 49,300 habitaciones, 175 museos, más de mil 500 restaurantes y cuatro espléndidos recintos feriales para grupos, convenciones y exposiciones.

“Nuestro reto ha sido aprovechar la magnífica oferta turística, capacidad instalada e infraestructura cultural y de servicios con las que contamos, para incrementar la llegada de turistas nacionales y mejorar la ocupación hotelera durante los fines de semana. Los resultados del primer cuatrimestre así lo manifiestan: 6.4% de incremento en turismo, 7.3% más en ocupación hotelera y 10.5% más en el gasto.

“Lo anterior nos permite aseverar que cerraremos el 2013 con 12.5 millones de turistas, el 80% nacional y el 20% extranjero, con una derrama de 4,270 millones de dólares.

“Ahora ha llegado el momento de enfocarnos en una estrategia internacional, que nos permita posicionar a la Ciudad de México a nivel mundial como un destino cosmopolita, innovador e incluyente”.

Este avance que ya se registra es el gran objetivo de la Ciudad de México, a menos de un año de haber arrancado la administración de Mancera; debió haberse dado desde hace años, pero las pugnas políticas lo impidieron. Esperemos que la Luna de Miel entre el gobierno federal y el capitalino se mantenga, para que por fin la Ciudad de México sea vista turísticamente como lo que es: una gran metrópoli para vacacionar.

[editor]Gustavo-Armenta[/editor]

Promoviendo nuestros destinos en línea

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Las campañas de correo electrónico, mercadotecnia de contenidos, redes sociales, –y un sinfín de medios que ahora existen gracias a Internet,– deberían ser utilizadas por los fideicomisos de promoción turística como armas inigualables para fortalecer su presencia en la red, pues permiten entrar de forma personalizada en mercados importantes ya existentes y abrir nuevos mercados. ¡Por primera vez podemos promovernos directamente con los consumidores de forma global!

Antes del auge de Internet era casi imposible –y fuera de cualquier presupuesto– comunicarnos directamente con el público. Estábamos limitados al B2B para promovernos. Buscábamos contacto con intermediarios, que a su vez tenían relación con otros intermediarios, y finalmente con el consumidor. Establecimos acercamientos con tour operadores, líneas aéreas, agencias de viajes, casas de incentivos y otros, a través de eventos como Travel Mart, Fitur, Tianguis, y las ferias de Brasil, Berlín, Buenos Aires y Rusia. Sólo nos dirigíamos al público a través de campañas de publicidad muy costosas en televisión y prensa en nuestros mercados más importantes.

Ahora tenemos a nuestro alcance instrumentos electrónicos increíblemente accesibles para hacer una labor de contacto humano: conversar, informar, participar (lograr “engagement”) y crear demanda en forma directa. Hoy en día contamos con sencillas herramientas para fidelizar a nuestros visitantes. Y tenemos la prueba de que esta labor es efectiva, pues el 90% de los internautas busca algún tipo de información en línea del destino antes y después de hacer su reservación.

El contacto directo con el consumidor nos permite dirigir nuestro público a áreas de importancia para los destinos y promover productos y servicios directamente. Los beneficiarios actuales de la promoción de los destinos son los hoteles, lo cual se entiende ya que el ingreso para promoción de las plazas entra por medio del impuesto al hospedaje. Tenemos mucho qué promover, y los destinos –tan ricos en diferentes tipos de oferta– deberían ser los primeros en informar al consumidor y futuro visitante.

Pero… ¿qué sucede en nuestros destinos del Caribe mexicano? Se hace un trabajo débil teniendo una oportunidad tan grande. Tienen sitio web, pero en general son anticuados. Tenemos redes sociales de los destinos, pero el impulso, la importancia y el presupuesto que se le asigna es débil y casi nulo. En las redes sociales se habla de nuestra región, hay fotos fantásticas y usuarios enamorados.

Pero, ¿están esas conversaciones alineadas con los esfuerzos de promoción? ¿Consideran los responsables de la promoción a las redes sociales como el canal más importante de hoy? ¿Se hacen esfuerzos a la altura de estos increíbles lugares? Lo mismo ocurre en otros canales digitales; hemos constatado que las campañas de e-mail marketing son prácticamente inexistentes o rudimentarias… cuando ya existen sistemas automatizados para hacerlo.

¿Las razones?

Primero, la falta de presupuesto. El presupuesto de nuestros destinos es muy pobre comparado con otros menos importantes que los nuestros. Una OVC en Estados Unidos dedica en promedio el 30% de su presupuesto total al marketing digital (fuente: DMAI: 2012). En Europa este porcentaje sube al 50% (fuente: ECM). En nuestros destinos este presupuesto es de menos del tres por ciento. Y desafortunadamente no se entrega en tiempo y forma.

Segundo, el funcionamiento de las oficinas de promoción no se ha modernizado, pues siguen invirtiendo en las mismas acciones de hace 15 años (antes de Internet). Es un hecho que la publicidad más costosa (Tv, revistas especializadas y prensa escrita) está en descenso, pero nuestros destinos siguen invirtiendo gran parte en estos medios.

Hace 20 años la única forma de tener conversaciones de promoción era visitando a los intermediarios y darnos a conocer en las ferias especializadas, pero con la comunicación de hoy día y las herramientas a nuestra disposición podemos hacer más promoción con menos viajes. Si las oficinas de promoción de nuestros destinos invirtieran en marketing digital tan sólo el 20% del presupuesto actual para viajes y asistencia a ferias, ¡seguramente estaríamos mucho mejor!

Considero que se deben integrar herramientas importantes, como marketing de contenidos y CRM (Customer Relation Marketing) para captar directamente al turista. Se deben aplicar novedades en el marketing digital, como el inbound marketing (consistente en acompañar y dirigir al usuario en su decisión del destino, sus productos y servicios, antes que sólo esperar a que vea nuestra página web). De esta forma, las compañías turísticas de los destinos verían un esfuerzo que –sin duda alguna– nos beneficiaría directamente a quienes vivimos de esta noble industria.

 

[editor]cuarto-de-huespedes[/editor]

Turismo, prioridad nacional

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Al turismo no se le ha tomado en serio, ni en congruencia con los alcances socioeconómicos –comprobados- que ha generado en México. Primero, como instrumento para contrarrestar el déficit comercial en la balanza de pagos, como medio para el ingreso de las casi dos terceras partes de divisas, equivalente al nueve por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y como eje rector en el desarrollo de entidades y en la generación de fuentes de empleo (2.4 millones).

Y en ese sentido me permito remitirme al caso Cancún. El proyecto Cancún no fue concebido como un proyecto turístico, sino como un proyecto económico que hizo el Banco de México para apoyar el problema de la balanza de pagos que entonces era deficitaria en México. La mejor manera de captar divisas era trayendo turismo, de acuerdo con la recomendación del Banco de México al presidente Gustavo Díaz Ordaz. Y esto ha sido más que evidente. De hecho, Cancún se convirtió en un ejemplo internacional de cómo el turismo puede contribuir a acabar con la pobreza, dar empleo y provocar el desarrollo.

Sin embargo, desde el origen de la Secretaría de Turismo, en 1974, jamás se concretó una política de Estado, una política que trascendiera más allá de un sexenio, como lo han reconocido todos sus titulares. No ha habido un planteamiento serio para conjugar esfuerzos entre los diferentes niveles de gobierno y el sector privado. Ha habido pocos avances en materia de reformas estructurales tendentes a impulsar la industria y a repetir el milagro y el éxito socioeconómico originado por los Centros Integralmente Planeados: Cancún, Los Cabos, Ixtapa, Loreto, Huatulco.

No se ha entendido que la industria turística ha ayudado a amortiguar la desfavorable escena económica en muchos capítulos de la historia de México. Tampoco ha habido partidas presupuestales congruentes con la rentabilidad del sector. Y ahora muchas de las propuestas de la reforma hacendaria anunciadas parecen desalentar aún más a la industria.

Ante este panorama, sin embargo, hay optimismo, pues el tema del turismo como prioridad nacional está anotado en  la agenda del presidente de México, Enrique Peña Nieto. También alentadora ha sido la designación de Claudia Ruiz Massieu como titular de la Sectur: sabe del cabildeo para involucrar a otras secretarías elementales en el juego turístico, y tiene el peso para hablarse al tú por tú con los jugadores económicos. Hoy el turismo está en su cancha para trascender más allá de otro sexenio…

 

[editor]mariana-orea[/editor]

A los amigos no se les espía…

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Esta frase no sale del argot de consejos a mis hijas, ni tampoco la escuché de Esposas Desesperadas, sino fue la respuesta de la canciller alemana Ángela Merkel, cuando el pasado 24 de octubre se le cuestionara respecto de la supuesta intervención que le hiciera la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de los Estados Unidos de America a su teléfono celular.

Claro, con esta frase Ángela Merkel da a entender que los EU son aliados y amigos (por algo es la canciller y jefa de la diplomacia germana) o al menos así lo considera ella. Este país, reyes del espionaje durante la Segunda Guerra Mundial y apenas 68 años después de que en 1945 terminara completamente destruida y derrotada, se erige como la más importante economía de la comunidad europea y objeto de espionaje de su amigo americano.

Pero, ¿cómo se supo todo esto? Por Edward Snowden, este joven americano que ha sacado a la luz mucha información confidencial de la NSA y quien ha sido, el solo, motivo de más jaquecas a la administración del presidente Obama que todos los congresistas republicanos juntos. Hoy, refugiado en Rusia, Edward Snowden es parte de una crisis internacional de credibilidad que enfrenta la nación americana por su simple obsesión de meterse en todas partes y su afán de erigirse en la policía del mundo. A pesar de que Snowden quiso defender los derechos de los mismos civiles americanos al exponer estos y muchos más actos de espionaje y de violaciones a  su privacidad, es el mismo pueblo norteamericano el que lo crucifica ahora por traicionar a su país y a su gobierno.

Bueno, qué hace el gobierno norteamericano con sus conciudadanos, supongo que es un asunto totalmente interno y ajeno a los mexicanos. Bastante tenemos ya para ocuparnos con lo que hace y deja de hacer nuestro gobierno con sus conciudadanos. Pero, qué hace el gobierno norteamericano con sus aliados y vecinos, como lo es México, que también ha sido víctima de actos de espionaje por parte de la NSA, eso sí es algo que nos debería de ocupar y, más aún, de preocupar. Y es que todo parece apuntar a que el presidente mexicano anterior y el presidente actual han sido objeto de intervenciones y de actos de espionaje de los norteamericanos. Una vez más.

Bueno, esta telenovela diplomática está aún lejos de terminar. En tiempos de Nixon le hubiera costado la presidencia a Obama, pero después del 9/11 cualquier acción se justifica por la seguridad nacional en Estados Unidos hoy en día, inclusive la de espiar amigos. Aunque esto no es algo que haga la nación norteamericana, Sra. Merkel. Ellos no espían amigos. Más bien no tienen amigos. Solo aliados. Y cuando les conviene. God bless America.

Reforma fiscal

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

Cuando esté leyendo estas líneas ya en el transcurrir del mes de noviembre, estaremos seguros, salvo un “milagro” si es que existen, que Quintana Roo una vez más solo pasa ante los ojos de la mayoría como una esponja, de la cual exprimen todo lo que absorbe sin devolver ni siquiera la cortesía.

A partir del 1 de enero pagaremos 16% de IVA, perdiendo el régimen de excepción que desde que me acuerdo existe en el estado, y que gracias a ello ha sido más competitivo como destino turístico y ha logrado mantenerlo dentro de límites aceptables en el gasto.

Basta ver las encuestas y los estudios. Uno que realizó la empresa Mercer y que se publicó este mismo año, marca a Los Cabos como la ciudad más cara de México, seguida de Monterrey, y en un muy poco honroso tercer puesto está Cancún.

El estudio abarca 42 localidades de la República Mexicana y mide los costos comparativos de un total de 182 productos y servicios, agrupados en nueve rubros: vivienda, alimentos, transporte, educación, entretenimiento, vestido y calzado, cuidado personal, aparatos y accesorios domésticos, y salud.

Los resultados de esa evaluación colocaron en primer lugar “de altos costos” a Los Cabos, Baja California, con un promedio de 108.66%. En segunda posición aparece Monterrey, Nuevo León, con108.61%; le sigue Cancún, Quintana Roo, con 104.03%.

Está claro que a pesar del IVA diferenciado en ciudades no fronterizas como Cancún y Los Cabos ejercían un balance para no dispararnos a los cuernos de la luna. Si se volviera a hacer este estudio en enero, le aseguro que Monterrey va a ser desplazado, ya que Cancún será cinco por ciento más caro y tendremos la ciudad más costosa de México.

Así es, poco les importó que Quintana Roo sea el que genera el 35% de divisas que por concepto de turismo ingresa al país, y que del IVA que se cobra de esos miles de millones de pesos nos regresen muy poco, casi que lo necesario; no conformes se llevarán cinco por ciento adicional.

Sí, tristemente somos un estado que produce una gran riqueza que otros disfrutan, porque la inversión pública es mínima en relación a lo mucho que genera nuestro estado.

Y en cuanto a la reforma fiscal hablo solo del IVA, porque el resto de estocadas son para todos. El IVA es el único diferenciado y que nos afectará, sí o sí, cinco por ciento en nuestro gasto.

 

Régimen fronterizo

Sin duda hay que aclarar que Quintana Roo tiene vigente lo que conocemos como el “Régimen Fronterizo”, que en realidad es el “Decreto de Región y Franja Fronteriza” que el Presidente de la Republica emite cada cinco o seis años, en el que Quintana Roo puede importar alrededor de dos mil artículos a tasa cero de aranceles, situación que beneficia al grueso de los inversionistas, sobre todo a los que surten de insumos a la industria hotelera.

En ese sentido, en otras entidades para importar cualquiera de estos dos mil artículos deben pagar un arancel que va del 20 al 30 por ciento. Es decir, que esto no tiene nada que ver con la iniciativa de reforma hacendaria aprobada por el Congreso de la Unión, depende exclusivamente del titular del Ejecutivo, y según sabemos antes de que termine el año nos darán luz verde para un periodo más.

Es este beneficio y no el IVA el que hace muy competitivo al segmento de compras en materia turística, en artículos como prendas de vestir de lujo, bolsas, joyas y perfumes. Sin embargo, y aunque seguirán teniendo precios por debajo del resto del país y muy competitivos incluso con Estados Unidos, no se salvarán del IVA al 16%.

 

Ni el de consolación

Para colmo de males, y como para nuestros legisladores todo es importante menos lo importante, hace casi año y medio que en el Senado se aprobó el nuevo huso horario para Quintana Roo y en la Cámara de Diputados todo es más importante que darle el visto bueno a un tema que ha sido cabildeado intensamente por empresarios, autoridades e incluso por algunos de nuestros representantes en la Cámara baja.

Y el tiempo se acabó, concluimos el horario de verano y nadie se acordó, o no fue lo suficientemente importante. La verdad es que era una medida que ayudaría mucho a la parte productiva de nuestro estado y que no hubiera quitado mucho tiempo a los diputados, que como sabemos estaban “muy ocupados” en otros temas “de mayor trascendencia”, como el del IVA.

Lo lógico es que cuando entrara el horario de verano se hicieran los ajustes como el que esperábamos, así que por lo menos tendremos que aguardar un año más, un invierno más con días que terminan a las 5:00 de la tarde y con turistas que vienen tras el intenso sol, que para aprovecharlo tendrán que despertar a las 5:00 de la mañana.

 

[editor]Arturo-Medina[/editor]

 

 

 

 

 

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