jueves, abril 2 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Categoría:

X Columnas

Un nuevo atentado

por Redacción 2 diciembre, 2013

La declaración de quiebra de Mexicana de Aviación no fue una buena señal para la industria aérea nacional. Tampoco para los usuarios. Menos aún las “propuestas” de reforma hacendaria que prevé imponer a la industria aérea el gobierno de Peña Nieto como una de las medidas para engrosar sus finanzas públicas, lo que especialistas traducen como un nuevo duro golpe para el desarrollo turístico del país.

Es simple. México carece de industria carretera y ferroviaria adecuada para su conectividad. El medio aéreo se ha convertido –casi- en el único dinámico instrumento para conseguirlo tanto al interior como al exterior del país, como lo visualizó el gobierno de Miguel Alemán.

Sin embargo, en esta nueva historia de la miscelánea hay dos afectaciones a sopesar en la industria. Por un lado, el gobierno de Peña Nieto cree correcto incorporar un impuesto adicional de 18.71 centavos por cada litro de turbosina, lo que implica un impacto directo de 1.5 en el costo del combustible y una repercusión en el costo operativo de las líneas aéreas… con un solo cargo: al usuario, porque es quien tendría que asumir el incremento tarifario, lo que traería como efecto dominó la inhibición al crecimiento turístico de México. (Un incremento en el precio de boletos reducirá el tráfico de pasajeros, el número de rutas, la inversión en la industria y la generación de fuentes de empleo).

El precio de la turbosina siempre ha sido el gran problema de todas las aerolíneas, aunque es una cuestión que gira de acuerdo al movimiento internacional regido por la oferta y la demanda, y sin miras de que baje… y sí de que se incremente, también por disposición, como es nuestro caso.

Por otro lado, el hecho de hacer a las aerolíneas “obligados solidarios” en el cobro del Impuesto de No Inmigrante (DNI) es otro serio revés a la industria, como afirma nuestro personaje de portada Andrés Conesa, con varios años de vuelo capitaneando Aeroméxico y líder actual de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).

El cobro de esta tributación para el Estado la lleva desde siempre toda línea aérea nacional e internacional a la compra de boletaje por parte del pasajero, y la reintegra a Migración. Sin embargo, con la nueva disposición, de haber una diferencia en el ingreso por el número de pasajeros, las aerolíneas serían responsables de amortiguar el pago.

Y es así, que ante la negativa de las aerolíneas a prestarse a la figura de “obligados solidarios” que habría una nueva afectación (y nuevamente) con cargo… al pasajero. Como si su experiencia no fuera tortuosa ante Aduana y Migración, además tendría que pasar a una nueva ventanilla para su pago de DNI.

El gobierno no cae en cuenta de su responsiva como figura facilitadora para la generación de inversiones, de tráfico aéreo para la captación de divisas, de instrumento para generar puentes domésticos para negocios y placer de sus conciudadanos. El gobierno sigue poniendo parches para tapar los agujeros más expuestos.

El monopolio aeronáutico de México fue empujado por el gobierno a través de subsidios por décadas. Con la apertura de cielos abrió la caja de Pandora a la falta de una legislación aérea seria; no importaban ni contratos ni arrendadores aeroportuarios ni los altos precios que a los propios mexicanos se les cobraba para viajar dentro del territorio nacional. No hubo control aéreo, pero sí concesiones extraordinarias, que a la larga bajaron del cielo a algunas incipientes compañías aéreas que intentaron competir por su derecho de vuelo.

Se ha insistido en el tema. Sin conectividad aérea no hay futuro en el crecimiento turístico -ni económico- de México. Se resta competitividad con respecto de otros importantes actores de la geografía turística internacional, donde cohabitan con éxito diversas líneas aéreas, aeropuertos a corta distancia y donde la carga de turbosina es, por mucho, inferior en EU (entre tres y siete por ciento).

En estos momentos de turbulencias, habría que reconsiderar posturas, habría que dejar de poner parches y meterse de fondo para revisar temas que por décadas han retrasado la evolución en la aeronáutica nacional. Y en ese sentido, habría que voltear a las políticas aeronáuticas, capítulo Tarifa por Uso de Aeropuerto (TUA), que resulta un gravamen al libre albedrío para los concesionarios cuando no fluyen muchos pasajeros… y siempre en detrimento de éstos.

Que se busquen esquemas para impulsar la conectividad aérea por todo el territorio nacional, que se abogue por la creación de una política aeronáutica de Estado y que se impulse el crecimiento de la infraestructura aeroportuaria en beneficio del turismo, con muchas oportunidades naturales y culturales para los mercados domésticos y mundiales, y como fuente de ingreso para las arcas de México.

[editor]mariana-orea[/editor]

Algunas frases que han marcado mi vida

por Redacción 2 diciembre, 2013

Todos tenemos algunas frases que inspiran nuestra ideología, y hoy quiero compartir aquellas que han marcado mi vida e influido en mi manera de ser y de pensar.

“Lo que haga en vida hará eco en la eternidad”, dijo Maximus Decimus

Meridius, comandante de las tropas romanas (personaje ficticio de la película Gladiador), en la era del emperador romano Marcos Aurelius (personaje real que gobernara el Imperio Romano del año 161 al año 180 de nuestra era), en una escena épica de la película, cuando habla a sus tropas previo a la batalla final contra los bárbaros de la Germania, “what you do in life, echoes in the eternity”. Una frase de apenas nueve palabras que dice mucho, pues representa la máxima aspiración de un ser humano y que es la búsqueda de la inmortalidad a través de sus actos durante la mortalidad.

Y esto me lleva a hablar de otro gran personaje, de quien el pasado 22 de noviembre se recordara los 50 años de su asesinato, John F. Kennedy, el presidente No. 35 de los Estados Unidos de América y quien en su discurso de toma de protesta dijera: “Do not ask what your country can do for you, ask what you can do for your country”. Al igual que Maximus, JFK demostraba con esta frase su filosofía de vida, basada en las acciones propias. “No te preguntes qué hace tu país por ti, pregúntate qué haces tú por tu país”. Ese fue JFK, quien diera su vida por defender los derechos civiles de todos sus compatriotas.

Pero el otro personaje que quiero citar hoy no es un personaje ficticio de Hollywood ni de la lejana historia que leemos en los libros, sino un hombre a quien tuve la oportunidad de conocer y tratar como seguramente muchos de ustedes, Fernando García Zalvidea. Fernando fue un hombre de acciones y reacciones, un hombre de pasiones y emociones, un hombre de su comunidad, al que la vida fuera moldeando hasta convertirlo en lo que llegó a ser. Si tuviera que describirlo en dos palabras, diría que Fernando era un hombre altamente competitivo y extremadamente generoso.

Una combinación simple pero perfecta. Fernando era un hombre competitivo y persistente, tenaz y luchador, que no desmayaba hasta conseguir lo que se proponía. Y esta maravillosa fórmula de competitividad + generosidad que lo distinguía se refleja en una frase que me dijera un día y que hoy entiendo mejor que nunca: “ Eduardo, no importa cuánto des, nunca podrás ganarle en generosidad al Señor y más recibirás de Él”.

Fernando hasta en eso quería competir. Y su obsesión por ganar lo llevó a ser un hombre de extrema generosidad, que en todo momento pensaba en cómo servir y ayudar a los miles de colaboradores que eran parte de sus empresas, así como a su comunidad a través de la Iglesia Católica de la que era parte. Pero en una muestra de humildad, Fernando terminó aceptando su derrota. “Eduardo, no importa cuánto des, nunca podrás ganarle en generosidad al Señor y más recibirás de Él”.

Lo que hiciste en vida Fernando, hoy hace eco en la eternidad. Y tu legado de generosidad habrá de continuar a través de mucha gente que ayudaste y en aquellos en los que has influido con tu ejemplo.

“Porque Nos has hecho, Señor, para Ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en Ti”. (San Agustín). Esa es tu mejor recompensa Fernando, tu corazón descansa junto al Señor. Así sea.

[editor]eduardo-albor[/editor]

Dependencia del gasto público I

por Redacción 4 noviembre, 2013

 En los estados de la República en donde los empresarios dependen más del gasto público del gobierno es en donde hay menos crecimiento.

Con el asunto de la aprobación de la Reforma Fiscal, se ha desatado una guerra de dimes y diretes entre empresarios y el gobierno sobre la negativa del pago de más impuesto, el crecimiento del país y las políticas que se están tratando de imponer. Escucho a muchos empresarios y presidentes de las Cámaras empresariales en programas de radio y entrevistas haciendo presagios sobre el freno que tendrá nuestra economía por el aumento de los impuestos debido a esta reforma, pero, curiosamente, al mismo tiempo también, se les escucha decir que es necesario que se ejerza el gasto público de inmediato para poder ayudar al crecimiento; también piden que se definan medidas contracíclicas para revertir la desaceleración.

Además, se pide que se aumente la competitividad, se acelere un programa de compras nacionales, se invierta en investigación y se apoye el desarrollo tecnológico; todo está muy bien, pero cuando hablan de este tipo de peticiones  suena a que todo lo debe de hacer el gobierno y todo está orientado a que se ejerza el presupuesto del gasto público. Los empresarios siempre hablan de que, en la medida en que se ejerza el gasto público, se podrá crecer.

Al revisar las expectativas de crecimiento de América Latina para los próximos años, vemos que el mismo BID, en la pasada reunión de Panamá, considera “probable” que la región baje su expectativa de crecimiento en promedio a tasas anuales del 3.9 por ciento, cuando en los últimos diez años se había mantenido al doble. Además, en esta reunión hace una fuerte recomendación hacia el hecho de que “a pesar de que hay espacio para políticas fiscales anticíclicas, recomienda que los países deberán de controlar sus gastos, ya que el espacio fiscal ha disminuido”. En este mismo documento, recomienda que “el hacer fuertes inversiones en infraestructura, podrá ayudar a mejorar la productividad y acelerar el crecimiento económico de los países”.

En toda Latinoamérica y en especial en México, tenemos una gran dependencia al gasto público. En todo el país los empresarios persiguen la gran bolsa del gasto público, es un problema cultural, todos quieren darle un arañazo a los impuestos. Pero, desafortunadamente, en nuestro país hay casos muy graves.

Revisando el reporte Indicador trimestral de la actividad económica estatal durante el segundo trimestre de 2013 de INEGI, encontramos temas muy significativos: en los 31 estados y el Distrito Federal tenemos que el promedio nacional de crecimiento es de 1.5 por ciento en el periodo; técnicamente, hay 23 estados que crecen, 15 de ellos por arriba de la media nacional. El de mayor crecimiento es Chihuahua, con 5.9, y el del rango mínimo es Nayarit, con 1.6; 8 estados que crecen por debajo de la media nacional, siendo el DF el más alto, con 1.1, y el más bajo, Sinaloa, con 0.2, pero todos crecen;  Campecherompe la tabla y ni crece ni decrecer, se mantiene en 0.0; a partir de ahí, hay 8 estados que decrecen que son Tlaxcala, Guerrero, Chiapas, Colima,Coahuila, Durango, Zacatecas y el que más bajo crecimiento tiene, es Tabasco, el que casi iguala, pero en números negativos, al del mayor crecimiento, con -5.6 por ciento.

A través de consultorías, cursos y conferencias, he tenido la oportunidad de trabajar en muchos de los estados de nuestra República Mexicana y, tratando de encontrar un parámetro entre los estados que crecen y no crecen, en dónde he encontrado mayor dependencia de los mismos empresarios al gasto público del gobierno es, en dónde hay menos crecimiento.

En algunos seminarios que he participado en esos estados, siempre escucho a los empresarios quejarse de que el gobierno no los ayuda, no ejerce el gasto, no les da dinero, no hace políticas que los ayude; técnicamente quieren que Papá gobierno les resuelva toda su problemática, les de dinero, los apoye, mientras ellos se sientan a esperar a que los clientes les caigan a raudales. El colmo fue una ocasión en donde, después de escuchar estas quejas, platicando sobre este tema con un funcionario público estatal, él me comentaba que el día anterior justo acababa de regresar fondos del presupuesto federal para la aplicación de apoyos empresariales porque las aplicaciones a los fondos habían ido muy bajas o porque las propuestas presentadas no cubrían los requisitos solicitados. Este tipo de problemas no se escuchan con tanta frecuencia en los estados en dónde sí hay crecimiento.

Esta experiencia me enseño que en México tenemos como ciudadanos, tanto trabajadores como empresarios, una cultura extremadamente arraigada de queja, de siempre querer que alguien nos soluciones los problemas (principalmente el gobierno), de echarle la culpa a alguien de nuestros problemas (siempre externo y ajeno a nuestras decisiones), pero principalmente de estar esperando que Papá gobierno nos de dinero para nuestras aventuras empresariales, vía gasto público.

Contrario a esto nos podemos encontrar que existen grandes casos de éxito en nuestro país que, simplemente, combinan un apoyo gubernamental en facilidades para instalación de fábricas, una fuerte inversión y una gran capacitación en el personal para poder remontar el crecimiento.  Los ejemplos los dan los estados que crecen con rangos arriba del 3.0 y que son: Jalisco, con 3.0; Querétaro, con 4.2; Oaxaca, con 4.9; Aguascalientes, con 5.1; Baja California Sur, con 5.5; y, finalmente, Chihuahua, con el indicador más alto en crecimiento que representa el 5.9.

¿Cuál será la verdadera diferencia contra los estados que más decrecen?

Consultor y Analista Político Mail:marco.herrera@grupopublic.com Twitter: www.twitter.com/@Marcovherrera

 

[editor]cuarto-de-huespedes[/editor]

Una provechosa Luna de Miel

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Uno de los retos del actual secretario de Turismo de la Ciudad de México, Miguel Torruco, y quizá el más importante, es lograr que la capital del país deje de ser vista principalmente como un destino para turismo de negocios, para convertirla en un lugar de diversión.

Es decir, convencer a los propios mexicanos y a los extranjeros que piensen en el Distrito Federal como una metrópoli para vacacionar, que sueñen con conocerla y sea tan aspiracional como Buenos Aires, Río de Janeiro, Nueva York o París, por citar sólo algunas de las que siempre todos quieren conocer algún día.

Hacia ahí ha enfilado Torruco sus baterías, y es por esto que la Ciudad de México forma parte de la campaña Live It to Believe It, diseñada por el Consejo de Promoción Turística de México, a cargo de Rodolfo López Negrete.

Esta campaña fue presentada a principios de julio en un evento algo inusual, ya que la ceremonia fue encabezada por el jefe de Gobierno de la ciudad, Miguel Ángel Mancera, y la secretaria de Turismo federal, Claudia Ruiz Massieu, así como por el propio Torruco y López Negrete.

Y digo que fue algo inusual, porque por rivalidades políticas a nivel federal, léase: Vicente Fox, presidente, Vs. Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno, o Felipe Calderón Vs. Marcelo Ebrard, influyeron determinantemente para que no hubiera una buena relación ni colaboración entre los titulares de sus respectivas secretarías de Turismo. Tan sólo hay que recordar cómo después de la terrible crisis provocada por la epidemia de influenza A-H1N1, en 2009, Ebrard tuvo que lanzar su propia campaña de imagen de la capital: “La Ciudad de México está llena de vida”, ya que prácticamente fue ignorada de la de “Vive México”, que desde Los Pinos lanzó el presidente Calderón. Inclusive, en este pleito Ebrard se le adelantó a Calderón y presentó su campaña una semana antes.

Muchos recuerdan también el choque que se vivió durante meses entre Gloria Guevara, secretaria de Turismo federal, y Alejandro Rojas, titular de Sectur DF, quien incluso llegó a amenazar con pedir la renuncia de la funcionaria ante los magros resultados que estaba obteniendo la industria, culpándola por no haber “podido diseñar un plan estratégico de desarrollo” y simplemente haber continuado “con las erradas políticas públicas en la materia, generando ya un problema grave en esta industria”.

Un año antes, Guevara se inventó una gira por Japón para evitar estar en la inauguración de la primera edición de la Feria Internacional de Turismo de las Américas (Fita), pero por presiones de un grupo de empresarios, desde la casa presidencial recibió la orden de regresarse de inmediato para encabezar la clausura, a la cual llegó muy cansada pero sonriente. Ella, que provenía del sector privado, aprendió así cómo es que en política a veces hay que tragar sapos.

Pero, más allá de las anécdotas, todas estas historias no favorecían a nadie y en cambio sí dañaban a la industria turística.

Por eso da gusto ver hoy que tales rivalidades no existen entre el presidente Enrique Peña Nieto y Mancera, lo que permite que Ruiz Massieu y Torruco puedan trabajar de una manera coordinada.

Durante la presentación de Live It to Believe It, Torruco sostuvo que “la Ciudad de México tiene una posición consolidada en el segmento de negocios, así como una gran área de oportunidad para el turismo cultural y recreativo que estamos impulsando, ya que contamos con más de 600 hoteles de todas las categorías, 49,300 habitaciones, 175 museos, más de mil 500 restaurantes y cuatro espléndidos recintos feriales para grupos, convenciones y exposiciones.

“Nuestro reto ha sido aprovechar la magnífica oferta turística, capacidad instalada e infraestructura cultural y de servicios con las que contamos, para incrementar la llegada de turistas nacionales y mejorar la ocupación hotelera durante los fines de semana. Los resultados del primer cuatrimestre así lo manifiestan: 6.4% de incremento en turismo, 7.3% más en ocupación hotelera y 10.5% más en el gasto.

“Lo anterior nos permite aseverar que cerraremos el 2013 con 12.5 millones de turistas, el 80% nacional y el 20% extranjero, con una derrama de 4,270 millones de dólares.

“Ahora ha llegado el momento de enfocarnos en una estrategia internacional, que nos permita posicionar a la Ciudad de México a nivel mundial como un destino cosmopolita, innovador e incluyente”.

Este avance que ya se registra es el gran objetivo de la Ciudad de México, a menos de un año de haber arrancado la administración de Mancera; debió haberse dado desde hace años, pero las pugnas políticas lo impidieron. Esperemos que la Luna de Miel entre el gobierno federal y el capitalino se mantenga, para que por fin la Ciudad de México sea vista turísticamente como lo que es: una gran metrópoli para vacacionar.

[editor]Gustavo-Armenta[/editor]

Promoviendo nuestros destinos en línea

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Las campañas de correo electrónico, mercadotecnia de contenidos, redes sociales, –y un sinfín de medios que ahora existen gracias a Internet,– deberían ser utilizadas por los fideicomisos de promoción turística como armas inigualables para fortalecer su presencia en la red, pues permiten entrar de forma personalizada en mercados importantes ya existentes y abrir nuevos mercados. ¡Por primera vez podemos promovernos directamente con los consumidores de forma global!

Antes del auge de Internet era casi imposible –y fuera de cualquier presupuesto– comunicarnos directamente con el público. Estábamos limitados al B2B para promovernos. Buscábamos contacto con intermediarios, que a su vez tenían relación con otros intermediarios, y finalmente con el consumidor. Establecimos acercamientos con tour operadores, líneas aéreas, agencias de viajes, casas de incentivos y otros, a través de eventos como Travel Mart, Fitur, Tianguis, y las ferias de Brasil, Berlín, Buenos Aires y Rusia. Sólo nos dirigíamos al público a través de campañas de publicidad muy costosas en televisión y prensa en nuestros mercados más importantes.

Ahora tenemos a nuestro alcance instrumentos electrónicos increíblemente accesibles para hacer una labor de contacto humano: conversar, informar, participar (lograr “engagement”) y crear demanda en forma directa. Hoy en día contamos con sencillas herramientas para fidelizar a nuestros visitantes. Y tenemos la prueba de que esta labor es efectiva, pues el 90% de los internautas busca algún tipo de información en línea del destino antes y después de hacer su reservación.

El contacto directo con el consumidor nos permite dirigir nuestro público a áreas de importancia para los destinos y promover productos y servicios directamente. Los beneficiarios actuales de la promoción de los destinos son los hoteles, lo cual se entiende ya que el ingreso para promoción de las plazas entra por medio del impuesto al hospedaje. Tenemos mucho qué promover, y los destinos –tan ricos en diferentes tipos de oferta– deberían ser los primeros en informar al consumidor y futuro visitante.

Pero… ¿qué sucede en nuestros destinos del Caribe mexicano? Se hace un trabajo débil teniendo una oportunidad tan grande. Tienen sitio web, pero en general son anticuados. Tenemos redes sociales de los destinos, pero el impulso, la importancia y el presupuesto que se le asigna es débil y casi nulo. En las redes sociales se habla de nuestra región, hay fotos fantásticas y usuarios enamorados.

Pero, ¿están esas conversaciones alineadas con los esfuerzos de promoción? ¿Consideran los responsables de la promoción a las redes sociales como el canal más importante de hoy? ¿Se hacen esfuerzos a la altura de estos increíbles lugares? Lo mismo ocurre en otros canales digitales; hemos constatado que las campañas de e-mail marketing son prácticamente inexistentes o rudimentarias… cuando ya existen sistemas automatizados para hacerlo.

¿Las razones?

Primero, la falta de presupuesto. El presupuesto de nuestros destinos es muy pobre comparado con otros menos importantes que los nuestros. Una OVC en Estados Unidos dedica en promedio el 30% de su presupuesto total al marketing digital (fuente: DMAI: 2012). En Europa este porcentaje sube al 50% (fuente: ECM). En nuestros destinos este presupuesto es de menos del tres por ciento. Y desafortunadamente no se entrega en tiempo y forma.

Segundo, el funcionamiento de las oficinas de promoción no se ha modernizado, pues siguen invirtiendo en las mismas acciones de hace 15 años (antes de Internet). Es un hecho que la publicidad más costosa (Tv, revistas especializadas y prensa escrita) está en descenso, pero nuestros destinos siguen invirtiendo gran parte en estos medios.

Hace 20 años la única forma de tener conversaciones de promoción era visitando a los intermediarios y darnos a conocer en las ferias especializadas, pero con la comunicación de hoy día y las herramientas a nuestra disposición podemos hacer más promoción con menos viajes. Si las oficinas de promoción de nuestros destinos invirtieran en marketing digital tan sólo el 20% del presupuesto actual para viajes y asistencia a ferias, ¡seguramente estaríamos mucho mejor!

Considero que se deben integrar herramientas importantes, como marketing de contenidos y CRM (Customer Relation Marketing) para captar directamente al turista. Se deben aplicar novedades en el marketing digital, como el inbound marketing (consistente en acompañar y dirigir al usuario en su decisión del destino, sus productos y servicios, antes que sólo esperar a que vea nuestra página web). De esta forma, las compañías turísticas de los destinos verían un esfuerzo que –sin duda alguna– nos beneficiaría directamente a quienes vivimos de esta noble industria.

 

[editor]cuarto-de-huespedes[/editor]

Turismo, prioridad nacional

por Latitud21 Redacción 1 noviembre, 2013

 

Al turismo no se le ha tomado en serio, ni en congruencia con los alcances socioeconómicos –comprobados- que ha generado en México. Primero, como instrumento para contrarrestar el déficit comercial en la balanza de pagos, como medio para el ingreso de las casi dos terceras partes de divisas, equivalente al nueve por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y como eje rector en el desarrollo de entidades y en la generación de fuentes de empleo (2.4 millones).

Y en ese sentido me permito remitirme al caso Cancún. El proyecto Cancún no fue concebido como un proyecto turístico, sino como un proyecto económico que hizo el Banco de México para apoyar el problema de la balanza de pagos que entonces era deficitaria en México. La mejor manera de captar divisas era trayendo turismo, de acuerdo con la recomendación del Banco de México al presidente Gustavo Díaz Ordaz. Y esto ha sido más que evidente. De hecho, Cancún se convirtió en un ejemplo internacional de cómo el turismo puede contribuir a acabar con la pobreza, dar empleo y provocar el desarrollo.

Sin embargo, desde el origen de la Secretaría de Turismo, en 1974, jamás se concretó una política de Estado, una política que trascendiera más allá de un sexenio, como lo han reconocido todos sus titulares. No ha habido un planteamiento serio para conjugar esfuerzos entre los diferentes niveles de gobierno y el sector privado. Ha habido pocos avances en materia de reformas estructurales tendentes a impulsar la industria y a repetir el milagro y el éxito socioeconómico originado por los Centros Integralmente Planeados: Cancún, Los Cabos, Ixtapa, Loreto, Huatulco.

No se ha entendido que la industria turística ha ayudado a amortiguar la desfavorable escena económica en muchos capítulos de la historia de México. Tampoco ha habido partidas presupuestales congruentes con la rentabilidad del sector. Y ahora muchas de las propuestas de la reforma hacendaria anunciadas parecen desalentar aún más a la industria.

Ante este panorama, sin embargo, hay optimismo, pues el tema del turismo como prioridad nacional está anotado en  la agenda del presidente de México, Enrique Peña Nieto. También alentadora ha sido la designación de Claudia Ruiz Massieu como titular de la Sectur: sabe del cabildeo para involucrar a otras secretarías elementales en el juego turístico, y tiene el peso para hablarse al tú por tú con los jugadores económicos. Hoy el turismo está en su cancha para trascender más allá de otro sexenio…

 

[editor]mariana-orea[/editor]

  • 1
  • …
  • 231
  • 232
  • 233
  • 234
  • 235
  • …
  • 243

Descarga la Edición Abril 2026

Latitud21 Abril 2026

Portada Latitud21 Abril 2026

Columnas Editoriales

  • Turismo de reuniones 

    1 abril, 2026
  • Entre la presión global y la oportunidad local

    1 abril, 2026
  • Un plan para Cuba

    1 abril, 2026
  • Detenciones urgentes

    1 abril, 2026
  • Nearshoring: el norte ya arrancó, ¿y el Caribe?

    1 abril, 2026
  • Bitácora de Viaje LXVI

    1 abril, 2026
  • Se sacude el tablero turístico

    1 abril, 2026
  • El turismo avanza, aunque por inercia

    1 abril, 2026
  • Soberanía nacional y el ‘más si osare’

    1 abril, 2026
  • Geopolítica y turismo

    1 abril, 2026
  • Empléate en trabajar contigo

    1 abril, 2026
  • Liderazgo empresarial

    31 marzo, 2026
  • La cancha del poder

    31 marzo, 2026
  • La empresa familiar

    31 marzo, 2026
  • Perspectivas vacaciónales 

    6 marzo, 2026
  • Inteligencia artificial: aliada estratégica del turismo

    6 marzo, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 27–30 de abril • Tianguis Turístico México 

    1 abril, 2026
  • 23–26 de abril • Tulum Air Show 

    1 abril, 2026
  • 20–24 de abril • Hannover Messe 

    1 abril, 2026
  • 17–19 de abril • Paradise Fit Fest

    1 abril, 2026
  • 15–16 de abril • Forever Wedding Summit

    1 abril, 2026

El Molcajete

  • Turismo deportivo

    1 septiembre, 2025
  • EL sargazo se puede utilizar y obtener múltiples beneficios

    1 agosto, 2025
  • La variedad de marcas aéreas a Cancún es una constante.

    1 julio, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo