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Revista Latitud 21
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Cancun

Horario de verano

por NellyG 2 mayo, 2013

Sin duda la necesidad de que Quintana Roo tenga un horario diferente al centro de México redunda particularmente en un punto que no es el ahorro de energía, que finalmente también es importante, el hecho sine qua non es darle a los millones de turistas que nos visitan anualmente una hora más de sol.

Algunos siguen preguntándose qué ganamos con eso. Estarán de acuerdo en que Cancún a pesar de sus múltiples y variadas facetas es un destino de Sol y playa, y resulta que a los turistas lo del sol se los andamos escamoteando. Platicando con expertos en mercadotecnia turística nos han confesado que ninguna campaña publicitaria es tan efectiva o destructiva como la recomendación boca a boca, y ya escucho a estos turistas escamoteados de sol cuando regresan a sus países de origen responder por qué no se quemaron sus pálida piel, “el sol se metía a las 5:00 de la tarde, y en la alberca por la sombra del hotel desde las 3:30”.

 La primera velita

A mí me parecía incomprensible que ningún legislador interviniera para que en el Congreso o el Senado se presentara  la iniciativa para cambiar nuestro huso horario, pero me parece más increíble que una vez que la senadora Ludivina Menchaca la presentó hace poco más de un año, el 23 de abril, y que el Senado la aprobara por 84 votos a favor y cero en contra, no haya un diputado capaz de retomarla en el Congreso, presentarla al pleno y aprobarla para su aplicación.

No tengo idea qué sucede con una ley aprobada por unanimidad, ¡todos los partidos la aprobaron!, algo difícil de pensar. Díganme otra cosa en la que hoy en día estén de acuerdo, y sin embargo está empantanada, congelada.

No supongas

Este es uno de los cuatro acuerdos de Miguel Ruiz, pero como la opacidad de nuestros diputados no nos deja otra opción, tendré que suponer.

El próximo 7 de julio son las elecciones en nuestro estado y supongo que los partidos piensan que una iniciativa de este tipo podría quitarles más votos de los que les daría, así que esperarán que las aguas estén en su nivel para retomarla. No quiero suponer que simplemente a nadie le importa

El Empujón

El pasado 18 de abril en esta ciudad se instaló el comité organizador del Tianguis Turístico de México 2014, para ello estuvo presente la secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu; con su presencia, independiente al tema del Tianguis se platicó sobre algunos otros con personalidades del ámbito empresarial. Hay que recordar que el presidente Enrique Peña Nieto nombró a Claudia Ruiz Massieu enlace en la zona Sureste para el gobierno federal, así que era el momento. Roberto Cintrón, flamante presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, sacó a relucir el tema del nuevo huso horario, del cual la secretaria no estaba muy empapada, pero mostró interés. Cintrón pidió a Cristina Alcayaga, ex presidenta del Consejo Coordinador Empresarial y principal promotora de la iniciativa, que expusiera los motivos.

La explicación no duro más de cinco minutos, lo esencial, y la secretaria preguntó: “¿y qué hay que hacer para que suceda?”. La respuesta, destrabarla en el Congreso. Claudia Ruiz Massieu dijo enfáticamente que no veía que hubiera mucho problema en que esto sucediera pues el mismo presidente Peña Nieto en su visita con motivo del Xl Foro Nacional de Turismo en el mes de febrero hizo un comentario sobre la falta de luz natural a temprana hora. Pareciera que por ahí podría venir el “empujón que hace falta”

Temas del Tianguis

Ya que mencionamos el Tianguis, yo hubiera supuesto que a estas alturas y con el comité organizador instalado, y encabezado por cierto por la secretaria Ruiz Massieu y por el gobernador Roberto Borge, sabríamos con precisión cuál sería la sede del evento turístico más importante de México, que se llevará a cabo el próximo año. Pero  no es así.

Me enteré que José Chapur, de Moon Palace, adelantó negociaciones para que su recinto fuera la sede principal de dicho evento, pero a una gran parte del sector le incomoda pues dada la capacidad que tiene el complejo del Grupo Palace se podrían dar el lujo de albergar a la gran mayoría de los involucrados y acaparar el tianguis.

Esto que comento parecería un atrevimiento de Chapur, pero en verdad sólo comprueba la capacidad que ha desarrollado en su complejo para cualquier tipo de mercado.

Según sabemos el empresario ha ofrecido duplicar su actual capacidad en su centro de convenciones, que es de 10 mil 408 metros cuadrados; la nueva infraestructura estaría a un costado de la actual, como un complemento, en este caso un recinto ferial de 11 mil 800 metros cuadrados, con una inversión de poco más de 10 millones de dólares.

Lo que sí es casi un hecho es que el Tianguis se llevaría a cabo en el mes de mayo y no en marzo como es costumbre, también empezaría en martes, 6 de mayo, y no en domingo como es la costumbre. La razón, no empalmar el evento con otros a nivel internacional, y que no coincida con Semana Santa, puentes vacacionales o días festivos en Estados Unidos.

 

¡Felicidades!

Estamos en mayo, el mes de las madres, a quienes felicito con cariño, muy especialmente a la mía, América, que ha sido un gran ejemplo y una gran “guerrera”. Madre, te amo.

[editor]Arturo-Medina[/editor]

El abaratamiento de los Pueblos Mágicos

por Latitud21 Redacción 2 mayo, 2013

Hace poco más de un año comí con el director en México de una empresa internacional, y, como suele ocurrir en esas reuniones informales, donde todo lo que se dice es off the record, intercambiamos puntos de vista sobre muchos temas de la industria turística, y uno de ellos fue el de los Pueblos Mágicos, que para esas fechas ya comenzaban a proliferar como hongos.

“¿Qué piensas del Programa de Pueblos Mágicos?”, me preguntó, y, en resumen, le contesté que empezaba a haber demasiados, varios de los cuales no parecían cumplir con los requerimientos necesarios para tener esa categoría, por lo que me daba la impresión de que en la Secretaría de Turismo estaban aplicando un criterio político a la hora de seleccionarlos, con el fin de tener contentos a todos los gobernadores. “Eres demasiado amable –me dijo–. Yo más bien creo que lo están prostituyendo”, afirmó contundente y coincidió conmigo en que la entonces secretaria de Turismo, Gloria Guevara, la segunda titular de Sectur en el gobierno de Felipe Calderón, se había alejado de la idea original de este programa, para manejarlo con un criterio político.

Y es que cuando inició, en 2001 con Leticia Navarro como secretaria de Turismo, Pueblos Mágicos fue un programa del gobierno federal que tenía la vara muy alta para que alguna localidad fuera incluida. Así lo indicaba el bajo grado de crecimiento anual que registró durante una década.

Veamos. Huasca de Ocampo, en Hidalgo, fue el primer Pueblo Mágico y en ese año, sexenio de Vicente Fox, sólo hubo otros dos, Real de Catorce, en San Luis Potosí, y Mexcaltitán, en Nayarit, el cual sería expulsado en 2009.

En 2002, para darle impulso, Navarro designó a otros ocho, entre los que se encontraban sitios de indudables atractivos como Taxco, Tepotzotlán, Comala, Pátzcuaro, Dolores Hidalgo e Izamal, por nombrar algunos.

En 2003, a finales de julio Navarro fue relevada en el cargo por Rodolfo Elizondo, y en todo ese año únicamente se agregaron a la lista dos localidades: Tequila y San Cristóbal de las Casas.

En 2004 Elizondo mantuvo estrictas las reglas y sólo añadió otros dos: Real del Monte y Parras de la Fuente.

A esas alturas Pueblos Mágicos era ya un programa muy exitoso en el que todos querían participar, tanto por los beneficios que reciben en equipamiento e infraestructura como en promoción. Así que en 2005 hubo seis más, como Bernal y Álamos.

Esta misma cantidad de nuevos Pueblos Mágicos se repitió en 2006, entre los que se encontraban Bacalar y Todos Santos.

En 2007 el número bajó a cinco y en 2008 no hubo ninguno. Al siguiente año, 2009, nada más se nombró a uno: El Fuerte, Sinaloa, y, por el contrario, tres fueron expulsados del programa por no cumplir con los compromiso adquiridos: Mexcaltitán, Papantla y Tepoztlán; los dos últimos volverían a ser admitidos posteriormente.

Hasta ahí, después de nueve años y dos secretarios de Turismo, 32 localidades habían sido nombradas Pueblos Mágicos.

En marzo de 2010 Gloria Guevara ocupó el lugar de Elizondo y en ese año únicamente se agregaron seis, cantidad que creció a diez durante 2011. Pero algo sucedió en 2012 que a la entonces titular de Sectur le entró una gran fiebre por llenar al país de Pueblos Mágicos, devaluando así el significado de tener esta denominación. De manera que en su último año al frente de Sectur les dio este título a ¡35 localidades!, muchas de ellas con muy dudosos méritos para serlo. En total, Guevara añadió nada menos que 51 nombres a la lista; que actualmente contiene 83 Pueblos Mágicos, muchos de los cuales no tienen nada de magia y sí son una papa caliente para la nueva titular de Sectur, Claudia Ruiz Massieu, porque sin duda tendrá que revisar y depurar el programa, lo cual le costará fricciones con los gobernadores afectados. Ya veremos si se impone el sentido común o el manejo político de evitar problemas.

Hasta el momento, lo que la secretaria ha dicho al respecto es que: “Pueblos Mágicos es un programa exitoso; hay que mantenerlo y, sin duda, hay que revisarlo”. Y le pidió a su subsecretario Carlos Joaquín que lo revise para que le diga “qué mantener, qué apretar y qué modificar”.

 

[editor]Gustavo-Armenta[/editor]

Latitud 21

por Latitud21 Redacción 2 mayo, 2013

“Es un interesante proyecto periodístico al cual me uno por considerar que apunta a conformar una auténtica cultura empresarial. El reto no es fácil, pero no por ello lo considero imposible, como tampoco lo fue la construcción de este destino, que gracias a la visión empresarial de muchos hombres y mujeres hoy trasciende en el ámbito mundial”.  Así lo dije y lo escribí hace 10 años.

No encuentro palabras para hablar a título personal de LATITUD 21. No fue mi proyecto. Tampoco mi ambición. De hecho, no fue su autor intelectual, Fernando Martí, quien me convenció de incursionar en esta aventura periodística, como todo mundo supuso tras ocho años de complicidad. Fue Gabriel Escalante quien me empujó y me orilló a desposarme con esta publicación… sin cláusula de divorcio hasta el momento… e  infinitamente se lo agradezco. También a Fernando, quien estuvo detrás de todo esto.

LATITUD 21 ha tenido una naturaleza camaleónica, producto del dinamismo empresarial, partiendo de que este paraíso inventado, pese a su inmadurez de estado, ha gestado grandes empresas que han rebasado fronteras.

A una década me obligan –apúntese Eduardo Albor como presidente del Consejo-, a hacer una introspección de lo que ha significado este producto editorial, creado con historias de éxito de quienes han sido responsables de la construcción del desarrollo turístico más importante de México.

Cada una, idílica, que nos han llevado a infinidad de negociaciones, que nos han hecho hasta llorar –apúntese Moisés El-Mann-. Su razón de ser no estuvo errada… lo creo y lo sostengo, fue un acierto, y ha trascendido al tiempo.

Al retroceder, recuerdo una retadora vocecita: “Si en seis meses sobrevive tu revista, te doy la entrevista”… Seis y más… Una década sin desfallecer en el intento.

Grandes hombres y mujeres de todas las latitudes nos han confiado sus secretos, sus desavenencias, que han superado con liderazgo para ser pilares de un destino turístico que en términos de divisas representa al país cinco mil millones de dólares; de inversión extranjera 374 millones de dólares, y lo que es más, millones de fuentes de empleo.

LATITUD 21 también ha sido producto de gente comprometida que tampoco ha desfallecido en el intento. Desde su fundación todo el staff ha permanecido intacto para seguirla construyendo. Se oye, se lee y se siente bien.

Me enorgullece haberme dejado seducir por los autores de Latitud 21. Agradezco la confianza de todas mis fuentes, ¡benditas bocas! De los socios comerciales que nos han  financiado. De la eterna paciencia del gran equipo anónimo que nos ha dado forma. De los lectores que nos inyectan ánimo, y de quien ahora conduce los timones por creer y seguir creyendo en esta fascinante aventura llamada LATITUD 21. 

 

[editor]mariana-orea[/editor]

Detrás de toda gran revista hay…

por Redacción 2 mayo, 2013

En muchas ocasiones la vida te pone en situaciones y circunstancias que van más allá de a donde inclusive nuestra imaginación te hubiera llevado. Hace 10 años, cuando llega a mis manos la revista Latitud 21 por primera vez, fue muy satisfactorio ver en la portada a dos de los hombres que más aprecio y admiro en mi vida, don Armando Millet y don Richard Sutton, hombres de gran influencia en mi persona, pilares en mi formación empresarial y a quienes siempre les expreso mi eterna gratitud por las oportunidades que me dieron y las enseñanzas que me compartieron. Y ese primer encuentro con Latitud 21 hace 10 años fue también mi primer encuentro con otro hombre al que respeto como periodista y que también me ha compartido sus enseñanzas y experiencias, don Fernando Martí. La idea de una revista con enfoque empresarial en el Caribe mexicano fue simplemente genial. Lo suficiente como para merecer crédito. Pero la realización y ejecución en el producto Latitud 21 fue aún de mayor mérito.

El día de hoy, diez años después, la vida me pone no sólo como un lector y seguidor de Latitud 21, sino como el Presidente del Consejo y por lo tanto con la oportunidad de ocupar un espacio editorial que me permita expresar mis ideas, aun cuando sea de la manera fresca y casual de un amateur en el periodismo. Muchas cosas han ocurrido en Latitud 21 desde su inicio, muchas cosas han cambiado a lo largo de estos 10 años, desde formatos, diseños, contenidos, dirección ejecutiva, editor, presidente del consejo, accionistas, etc. Pero algunas otras se mantienen intactas, como son el objetivo de la revista, su esencia, su razón de ser y de existir y, por supuesto, su alma. Latitud 21 sigue siendo la revista que aspira a ser la voz informante en la comunidad empresarial del Caribe mexicano, y aún más, un medio que reconoce al empresario y que inspira al emprendedor. Esa es su esencia, su razón de ser y eso no cambia. Pero también, Latitud 21 sigue siendo la revista con un alma que ha hecho posible 120 ediciones consecutivas durante 10 años ininterrumpidos, y esa alma se llama Mariana Orea. Uno de los aciertos más importantes de Fernando fue sin duda sumar a Mariana al proyecto de Latitud 21. Mujer emprendedora, periodista de pensamiento, palabra, obra y comisión, no conozco a nadie con el profesionalismo y la entrega periodística mejor que Mariana. Es por ello que esta carta, esta columna de un escritor amateur, se la dedico a esa mujer, a quien, en nombre de la comunidad empresarial de Cancún, de Quintana Roo y de México le digo: Gracias Mariana. Pudiera concluir diciendo que detrás de toda gran revista hay una gran mujer, pero me siento orgulloso de decir que hoy, al frente de una gran revista hay una gran mujer. Felicidades Latitud 21 por tus primeros 10 años de vida. Vamos ahora por otros 10, Mariana, se pasan rápido.

[editor]eduardo-albor[/editor]

¿Condenado a morir?

por Latitud21 Redacción 2 mayo, 2013

A punto de iniciar la temporada de huracanes 2013, el Fideicomiso de Recuperación de Playas no ha sesionado, carece de dinero y proyectos concretos para el mantenimiento del principal activo de Cancún

Desde una perspectiva internacional, el segmento de sol y playa sigue liderando el mercado turístico, y en ese sentido el destino líder en el país, el Caribe mexicano, ha sido uno de los más benéficos para México, contribuyendo a captar cinco mil millones de dólares en divisas.

Sin embargo, a los ojos de autoridades federales, estatales y municipales, así como de la iniciativa privada, se le resta importancia, pues su soporte y principal activo de este paraíso inventado parece condenado a morir a falta de esfuerzos conjuntos.

A 25 años del huracán Gilberto, el primer importante referente en la pérdida de arenales, y a ocho años de Wilma, el acabóse y que dio pie a la primera iniciativa formal para echar a andar el programa de recuperación de playas, el tema no ha logrado tener la fuerza para cimbrar con urgencia en la conciencia de constituir un programa permanente para no sucumbir ante las fuerzas naturales y perder competitividad. La temporada de huracanes está por iniciar, y aún no se ha establecido el proyecto que podrá remediar la calamidad natural.

Ya lo decía Ernesto Fernández Hurtado, el autor intelectual del primer Centro Turístico Integralmente Planeado: “Cancún tiene una influencia muy benéfica sobre los mexicanos y sobre los extranjeros. Demostró, primero, que los mexicanos pueden crear centros turísticos de primer nivel. Segundo, que aun ante adversidades como los ciclones y demás tiene una fuerza propia que se ha sostenido. Así que demostró que los mexicanos podemos crear, pero ahora debemos demostrar que los mexicanos sabemos proteger…Todo requiere de un esfuerzo conjunto. El gobierno federal ha estado actuando a través de aportaciones muy fuertes para por lo menos reponer parcialmente el cambio que está ocurriendo en las playas de Cancún, pero también los hoteleros y el gobierno del estado están actuando. Si la pregunta es qué debe hacerse, a mi juicio lo que sea posible para conservar las playas y en corto plazo”.
Y lo vaticinó Antonio Enríquez Savignac, a quien se considera el padre de Cancún, cuando Wilma: “Me preocupa que las decisiones, sobre todo en el tema de recuperación de playas, puedan empantanarse en el cómo y en el quién. Cómo se hace, quién lo hace y quién lo paga. Si empezamos con esas discusiones, se nos fue el momento político… Los hoteleros también tienen que estar dispuestos a poner su parte… Tienen que asumir que las playas son un gasto de operación. Cancún sin playas no es más que una colección de edificios que no tienen mucho atractivo. Cancún sin playas, no tiene ni presente ni futuro”.

ALERTA ROJA

Tras el embate del huracán Wilma en 2005, el gobierno federal repuso dos millones 735 mil metros cúbicos de arena, entre Punta Cancún y Punta Nizuc, a lo largo de 11.6 km, a un costo de 235 mdp. Para llevar a cabo el proyecto se creó un Comité Técnico como figura jurídica, y se instituyó el Fideicomiso para la Recuperación, Preservación y Mantenimiento de las playas de Cancún como figura financiera, ambos integrados por los tres órdenes de gobierno y la iniciativa privada, y presididos entonces por el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo. En 2006 el gobierno federal cedió la estafeta al gobierno estatal, por lo que desde esa fecha quien preside el organismo es el gobernador en turno.

El actual gobernador Roberto Borge instaló el comité en junio de 2011, teniendo como testigo a la entonces secretaria federal de Turismo, Gloria Guevara Manzo. En esta sesión se destacó la necesidad de lineamientos para fondear un programa de mantenimiento de playas como prevención ante posibles fenómenos hidrometeorológicos.

Sin embargo, tal como la calma que precede a un huracán, el tema de la recuperación de playas se estancó desde el último trimestre de 2012 ante la suspensión de las reuniones bimestrales convocadas por el Fideicomiso para la Recuperación, Preservación y Mantenimiento de las playas de Cancún, pese a la inminente pérdida de arenales.

A un mes del inicio de la temporada de huracanes no se ha concretado una sesión ordinaria  del Fideicomiso a pesar de los riesgos.

El tema requiere de atención inmediata, dice Francisco Córdova, ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial. “Tiene muchos meses que no se convoca, en este caso le corresponde a quien se desempeña como el secretario de Infraestructura y Transporte (Sintra), porque quedaron muchos temas pendientes; es preocupante que en esta época no estemos atentos.

“Durante mi gestión platiqué con algunos miembros, los invité a que me respaldaran a convocar y puedo decir que este tema es ya una preocupación del actual presidente del CCE y del presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún. Sabemos que el tema aquí es que no hay dinero, es una situación que se sabe, y preocupante. El gobierno del estado carece de recursos; aunque hay una reserva en caso de una pequeña contingencia, desconocemos el monto”.

A días de ceder la estafeta a Roberto Cintrón, el ex presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún por dos periodos, Rodrigo de la Peña, dejó sobre la mesa la solicitud para que el fideicomiso se reactive y se estudie la propuesta de contratar un seguro para las playas con una coaseguradora  que se encargaría de restituir los metros cúbicos de arena protegidos, “pero no hubo recursos en ese entonces, pese a que nosotros (hoteleros) estamos cumpliendo con nuestras aportaciones a través del  pago de la Zona Federal Marítimo Terrestre”, explica.

Conscientes de la situación actual, desde el área de Planeación y Desarrollo Turístico de la Secretaría Estatal de Turismo, el subsecretario Raúl Andrade  defiende que, pese a que la última sesión del fideicomiso ocurrió a finales del año pasado, se mantiene activo el monitoreo de arenales. Mientras, se buscan alternativas de financiamiento a través de la federación en caso de contingencia. “Las sesiones no se han podido concretar  porque el personal de la nueva administración federal aún se está acomodando”. (Alejandra Moncisbays)

 

[editor]Reportaje[/editor]

 

 

 

 

 

 

 

 

Detrás del mito

por Latitud21 Redacción 2 mayo, 2013

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Surgidos para satisfacer la demanda turística, los delfinarios del Caribe mexicano se han configurado como ejemplo de la preservación de la especie en su hábitat natural

 

En una década el Caribe mexicano ha logrado constituirse como líder dentro de la industria del nado con delfines en el mundo, con una particularidad: en la mayoría los mamíferos permanecen dentro de su hábitat natural en instalaciones que permiten su conservación y reproducción cumpliendo con altos estándares internacionales.

En México, el Caribe mexicano concentra 15 delfinarios, el mayor número de estos centros en el país y en el mundo, por lo que esta región además de ofertar experiencias ha evolucionado en instalaciones, servicios y la conservación de esta especie a través de programas de reproducción, los más exitosos de México.

 Los pioneros en Mexico

Aunque no hay archivos históricos, se apunta que los delfinarios empezaron a funcionar en nuestro país a principios de los años 70 como estrategia de marketing de un autoservicio que utilizó dos delfines y dos lobos marinos para atraer clientes. Posteriormente se construyeron las primeras instalaciones en México, siendo la empresa Convivencia Marina (Convimar) la más antigua de todas y la que instaló el acuario Aragón en el zoológico del mismo nombre; a éste siguió un delfinario en el parque Atlantis, ambos ubicados en la Ciudad de México. Más tarde surge el acuario Reino Aventura, hoy Six Flags, donde se mantuvo en condiciones críticas a la famosa orca macho Keiko, que después de haber realizado la película Liberen a Willie fue trasladado al extranjero para ser liberado.

En los delfinarios del país las especies utilizadas son básicamente el delfín nariz de botella (Tursiops trucatus), ya sea del Pacífico o del Atlántico, y los lobos marinos (Zalophus californianus), además de los lobos de la Patagonia, que son importados. Los nariz de botella son animales que pertenecen a grupos sociales muy complejos. En libertad pueden viajar varios kilómetros en un solo día y viven en grupos sociales altamente organizados.

Amenaza a la especie

La captura de las especies utilizadas en los delfinarios se dio en diversos mares del país y en Cuba principalmente; otros especímenes fueron embarcados tras ser recolectados ya sea en las islas Salomón cerca de Australia o en Japón.

De acuerdo con estudios de organizaciones ambientalistas, en las islas Salomón tradicionalmente los habitantes de esa localidad cazan delfines para alimentarse, generar ingresos y también para extraer sus dientes, que se usan en las ceremonias para pedir la mano de una mujer.  Se ha documentado que sus métodos de captura son violentos y estresantes para los ejemplares, tanto que en 2007 el gobierno de las islas Salomón se unió a la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), al ser constantemente cuestionado por la exportación de delfines vivos a acuarios de todo el mundo.

Por su parte Japón es considerado el lugar en donde se utiliza el método más violento y cruel. Cada año, a partir de octubre y por periodos de hasta seis meses, se realiza la “pesca” de delfines llamada drive fisheries, cuyo objetivo es satisfacer la demanda de carne de estos ejemplares y proveer a algunos delfinarios de ejemplares. Durante ésta, delfines, falsas orcas, ballenas piloto y otros pequeños cetáceos son acorralados con varios botes y conducidos con ruidos intensos (a los cuales los delfines son muy sensibles) hacia pequeñas caletas, donde los animales quedan atrapados hasta por tres días.  Después de este periodo los pescadores entran al mar y eligen a los ejemplares más vigorosos y jóvenes para los delfinarios. El resto son degollados uno a uno con cuchillos o arpones hasta desangrarse ya que su carne tiene gran demanda para el mercado japonés.

En el país se conocen dos casos del traslado de estos mamíferos desde Japón, uno en el año 2000 con cuatro delfines, y el otro en agosto del 2005, cuando llegaron otros siete animales a Puerto Vallarta, que posteriormente fueron enviados a Cabo Adventures. El otro caso es el de los 33 delfines  de Islas Salomón  que llegaron en 2003 al delfinario de Atlántida en Punta Nizuc. En nuestro país durante tres décadas se extrajeron delfines de aguas nacionales sin que se tengan  registros fidedignos de  forma, número, ni especies.

Nadando en el Caribe mexicano

De acuerdo con la investigación del argentino Hugo Castello, del Laboratorio de Mamíferos Marinos en Quintana Roo, el ex delfinario Acuarama de Isla Mujeres fue el primero de la zona y perteneció a la empresa Convimar, cuyo vicepresidente era René Solórzano. Llegó a tener en su apogeo un total de ocho delfines y seis lobos marinos; los delfines procedían de la Marine Mammal Foundation. El centro cerró en 1988 a consecuencia del huracán Gilberto, que devastó la isla y causó numerosos daños a la infraestructura.

Delphinus

Pioneros en el tema de delfinarios naturales, Vía Delphi nace en 1990 de la mano de Grupo Xcaret con la autorización de 12 mamíferos con los que se crearon los delfinarios en Xcaret y luego en Xel-Há.

Posteriormente se determinó seguir con la marca Vía Delphi para operar las locaciones existentes en los parques.En 2005 nace la marca Delphinus con la que signan los delfinarios, tanto los que están dentro de los parques Xcaret y Xel-Há como los que se encuentrán fuera de ellos y que se diseñaron para ofrecer el nado con delfines a las personas que no deseaban comprar un boleto de acceso a un parque para disfrutar esta experiencia. De esta forma desarrollaron tres delfinarios independientes a su concepto inicial.

Al respecto Rodrigo Constandse, director general de Vía Delphi, comenta que “para la colecta de los primeros ejemplares hicimos un convenio con el Instituto de Biología de la UNAM para realizar un estudio de poblaciones en la isla Holbox, de donde provinieron nuestros primeros cuatro ejemplares. Entonces colaboramos para informar y capacitar a los pescadores de la zona que usaban a los delfines y otras especies mayores como carnada para la pesca del tiburón. Hicimos la misma labor en Tabasco (1995)  para solicitar la colecta de organismos ante la Secretaría de Recursos Naturales (Semarnat), basados en la abundancia de ejemplares en esa zona y respetando estructuras sociales ya establecidas. También logramos importaciones de delfines de Cuba en 1996 y en 2004, cuando la ley aún lo permitía. Tras dedicar varios meses a la adaptación, desarrollo y entrenamiento de los delfines, fue hasta enero de 1992 que iniciamos los programas interactivos en el parque ecoarqueológico Xcaret con la marca Vía Delphi”.

DOLPHIN DISCOVERY

Un capital inicial de 500 mil dólares fue la inversión del grupo para iniciar operaciones en 1994 de su  primera sede en Isla Mujeres, donde contaban con tres delfines y el apoyo de 12 empleados; su segundo delfinario abre en Puerto Aventuras y el tercero en Cozumel, ambos el mismo año. Actualmente, a 18 años de creada, cuenta con 13 delfinarios.

“En ese tiempo el turista que solicitaba el servicio era poco conocedor de lo que es una experiencia de nado con delfines e inclusive de lo que son estas especies, por lo que sólo buscaban nuestro producto como parte de una actividad o entretenimiento y por vivir una experiencia en sus vacaciones, refiere Lorenzo Cámara, director de operaciones.

De acuerdo con Cámara, en los primeros 10 años, hasta 2003 o 2004, un promedio aproximado de cuatro o cinco delfines por año se importaban de Cuba, directamente del Acuario Nacional, con toda la documentación requerida y al amparo de la Convención Internacional del Tráfico de Especies Silvestres (CITES), de la que México y Cuba son signatarios. Asimismo la reglamentación nacional para la importación de los delfines o mamíferos marinos era realmente muy vaga, ya que la Ley General de Vida Silvestre y su reglamento sólo hacían referencia a que se hiciera conforme al tratado denominado CITES.

DOLPHINARIS

En  1999, Dolphinaris, propiedad de un grupo de empresarios regiomontanos, quienes contaban con experiencia en el negocio turístico en México, vieron en el Caribe mexicano la zona con mayor potencial para el desarrollo de atracciones turísticas de este tipo, por lo que construyen y operan el parque acuático Wet´n Wild, en donde también instalan su primer delfinario con una población de cuatro delfines.

“En aquellos tiempos, como sucedía en todo el destino, el poder adquisitivo del turista era mayor, la gente hacía literalmente “cola” para poder comprar el tan anhelado nado con delfines y en algunas ocasiones se tenía que poner el letrero de “sold out”, no pudiendo atenderlos a todos”,  explica Mauricio Martínez de Alva, director general.

“En torno a la captura debo decir que siempre ha sido necesario obtener permisos para la adquisición de los ejemplares. De igual manera siempre fue complicado la obtención y el traslado de éstos, ya que todo conlleva una logística especializada y detallada. La mayoría de nuestros delfines provienen de aguas de la zona del Golfo de México, con los permisos necesarios y bajo la observación de las autoridades ambientales en todo momento, puesto que fuimos guiados y asesorados por personal externo con capacidad probada y gran experiencia en estas actividades. También se utilizaba el apoyo a pobladores de la zona, a quienes se contrataba como parte del soporte logístico”, expresa.  (Continuará)

 

[editor]Reportaje[/editor]

 

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