- Carta de Director
- Amador Gutiérrez Guigui
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El turismo de convenciones y reuniones en Quintana Roo sigue siendo una oportunidad subestimada en un estado que ha dependido históricamente del modelo de sol y playa. Si bien este último ha sido exitoso, también ha evidenciado sus lÃmites: estacionalidad, vulnerabilidad ante factores externos y alta competencia internacional. En este contexto, el segmento de convenciones no es una opción complementaria, sino una necesidad estratégica para sostener el crecimiento económico en el largo plazo.
A diferencia del turismo tradicional, el visitante de reuniones genera mayor derrama económica, demanda servicios especializados y contribuye a desestacionalizar la actividad turÃstica. No se trata solo de ocupación hotelera, sino de toda una cadena de valor que incluye transporte, gastronomÃa, logÃstica, servicios profesionales y, en muchos casos, estancias prolongadas. Es, en términos claros, un turismo de alto valor agregado que Quintana Roo no ha terminado de capitalizar.
El estado cuenta con ventajas competitivas innegables: conectividad aérea internacional, infraestructura hotelera de primer nivel y posicionamiento global de destinos como Cancún y la Riviera Maya. Sin embargo, estas fortalezas no han sido acompañadas por una polÃtica pública integral que impulse de manera decidida la captación de congresos y eventos internacionales de gran escala.
Hoy persisten obstáculos estructurales que frenan el desarrollo del sector: falta de coordinación entre actores públicos y privados, promoción insuficiente, limitada inversión en infraestructura especializada y ausencia de incentivos claros para atraer eventos. Mientras otros destinos en América Latina avanzan con estrategias agresivas, Quintana Roo sigue operando bajo la lógica de la inercia turÃstica.
El riesgo es evidente: depender únicamente del turismo tradicional en un entorno global cambiante puede comprometer la estabilidad económica del estado. La diversificación ya no es opcional, es urgente, y el turismo de reuniones ofrece una vÃa concreta para lograrla, generando empleo más calificado, mayor competitividad y posicionamiento internacional en el ámbito de negocios y conocimiento. Tal como lo demostró la celebración en Cancún de la 89 Convención Bancaria organizada por la ABM.
Quintana Roo tiene todo para consolidarse como un hub de turismo de reuniones en la región, pero requiere decisión polÃtica, planeación estratégica y visión de largo plazo. No basta con tener infraestructura; es indispensable construir una polÃtica activa de atracción de eventos y fortalecer el ecosistema que los hace posibles. Porque en turismo, como en desarrollo económico, lo que no se impulsa con claridad, simplemente no sucede.
Esta edición es muy especial, porque llevamos 23 años ininterrumpidos dándole al mundo empresarial una opción que lleva la actualidad del mundo empresarial a nuestros lectores.Â
En portada, Cancún vivió un evento de suma importancia con la Convención Bancaria, organizada por la Asociación de Bancos de México, se contó con la presencia de la presidenta de la República y autoridades civiles, pero lo más importante fue la sinergia de los lÃderes financieros en un mismo lugar para decirlo la ruta del paÃs en inversión, créditos, expansiones y más temas de la banca.Â
En otros temas, llevamos un encuentro con Francisco Padilla, fundador de Konfio, quien explica cómo la tecnologÃa está abordando los temas de financiamiento de las pymes nacionales. Â
