Apegos dañinos

por NellyG

¿Por qué nos cuesta tanto dejar a alguien que, aunque sabemos que nos hace daño, seguimos aferrándonos?

La respuesta reside en las heridas de nuestro pasado, en las cicatrices emocionales que nos han marcado desde la infancia.

Cuando llevamos dentro una herida de abandono, es fácil confundir el apego con amor. Nos aferramos a la familiaridad, a la ilusión de seguridad, creyendo que el dolor es una forma de conexión. Pero el verdadero amor no se basa en la dependencia ni en el sufrimiento. El amor auténtico florece en la libertad, el respeto y el crecimiento mutuo.

Desde nuestra necesidad, somos vulnerables ante una muestra de afecto que, muchas veces, tiene un costo muy alto.

Es fundamental reconocer que el apego NO es amor. Amar no significa sacrificar nuestra esencia ni rogar por la atención del otro. El amor genuino es un refugio, no una prisión. Es un espacio donde ambos pueden ser su mejor versión, donde el apoyo y la comprensión son la norma, no la excepción.

Si esa relación en la que estás te hace sentir mínimamente ansioso o ansiosa, si tiene restricciones a tu desarrollo y crecimiento, ¿no crees que es hora de salir de ahí?

Cuando comenzamos el proceso de sanación, comenzamos a romper el ciclo de repetición. Nos damos cuenta de que merecemos relaciones que nos nutran, que nos impulsen a crecer y explorar nuestras verdaderas potencialidades. Sanar es un viaje personal y profundo, un acto de valentía que nos permite desprendernos de lo que ya no nos sirve.

Al principio no será fácil; reconocerte no es nada romántico, ya que vas a ver lo que no has querido ver desde hace mucho. Vas a vivir la experiencia del dolor que tienes guardado, pero prometo que el despertar y sanar será algo mágico para ti.

Así que, si te encuentras atrapado en un lazo que ya no te enriquece, recuerda: liberarte no es un acto de egoísmo, es un regalo que te haces a ti mismo. El verdadero amor espera al otro lado de la sanación, en un espacio donde puedes ser auténtico y completo.

Permítete sanar. Permítete amar de verdad y ten muy claro que la idea de estar con alguien es para compartir, para juntar energías y crecer como individuos, pero sobre todo, para sonreír y sentirse vivos y entusiasmados con la presencia del otro.

David Asencio
Psicólogo X: @davidasencio195 Linkedin: davidasencio195