En escuchar sólo lo que sale de tu corazón

Empléate

David Asencio

dasencio@latitud21.com.mx

Cuando inició esta experiencia, la verdadera pandemia era la incertidumbre, puesto que, al escuchar muchas voces, al observar diversa información (muchas de ellas noticias falsas) se hacía más grande la duda de qué pasaría o cómo enfrentaríamos esta situación nueva para todos.

#QuédateEnCasa fue la instrucción más tangible, pero eso conlleva varias situaciones y muchas de ellas tienen que ver con lo económico, ¿Qué pasará con mi trabajo? ¿Cómo voy a hacer con cuestiones de dinero? ¿Qué vamos a comer? ¿Cómo pagaremos las cuentas? Fueron muchas las dudas que surgieron y también mucha la información que se empezó a dar y que eran fatídicas y catastróficas.

Sin embargo, como todo, indiscutiblemente esta experiencia del Covid-19 nos ha estado dejando grandes enseñanzas y obligadamente nos llevó a replantearnos el camino de vida que estábamos llevando y que muchos no quieren dejar de llevar.

¿Qué nos enseña esta pandemia?
Reconocer que nosotros no controlamos nada y que de un día para otro las cosas pueden cambiar y hay que ponernos en modo disposición, para superar y encontrarle el sentido a la experiencia.
Que hay cosas muy valiosas que estábamos dejando de observar y que las estábamos cambiando por cosas materiales, como la familia, la salud, la vida misma; que caminábamos en un mundo cada día más superfluo y consumista.

Que la salud no es cosa de juego, y que nuestro físico es el vehículo y elemento donde se refleja nuestro espíritu y energía, que cuidarlo es importante para nosotros mismos y para los nuestros, ya que nuestra calidad de vida la elegimos nosotros.
Que muchos gastaban lo que generaban, y que mientras más tenían más gastaban y al final no participamos de una cultura de ahorro o de administración planeada que nos permita estar preparados para contingencias.
Que vivir la vida sin sentido, no es vivir, y que hay que hacer un replanteamiento general y redireccionar el camino y sobre todo determinar nuestras prioridades y reconocer nuestros talentos y oportunidades. “El mejor trabajo que podemos hacer es el que hacemos con nosotros mismos”.

Ya estamos en el proceso de ir reactivando la economía, de salir y ser productivos, pero por favor, seamos responsables y tengamos en cuenta que el virus no se fue, saldremos y estará ahí; que de nosotros depende cuidar de nosotros y de los nuestros. Que la vida vale la pena vivirla.

Muchas felicidades a todo el equipo de Grupo Editorial Latitud 21 por las pláticas empresariales de los nueves. ¡No se las pueden perder! El mundo empresarial en tus manos.

David Asencio
dasencio@latitud21.com.mx

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