Miriam Cortés, Presidenta ejecutiva de Acluvaq

Con más de tres décadas en el Caribe mexicano, y 44 asociados, Acluvaq continúa con su plan de crecimiento de ocho por ciento anual de afiliación de nuevos desarrollos de tiempo compartido


L
a industria de los tiempos compartidos es hoy por hoy una de las que más beneficios deja al sector turístico a nivel global; el Caribe mexicano no es la excepción, al reportar un crecimiento de ocho por ciento anual en el número de desarrollos afiliados a la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo (Acluvaq) durante los últimos tres lustros. En esta modalidad de hospedaje hay 17 mil 450 cuartos en Cancún y 21 mil 329 en la Riviera Maya, lo que representa 49% y 43% respectivamente de la oferta hotelera total, que además generan 65 mil empleos directos, lo que lo convierte en un nicho de mercado muy sólido. 

En encuentro con Latitud 21, Miriam Cortés, presidenta ejecutiva de Acluvaq, destaca la importancia de este sector en la industria turística del Caribe mexicano, a la vez que habla sobre la necesidad de acatar la normativa al respecto, ya que esa es la única manera de cuidar un sector muy noble y de dar certeza jurídica a los clientes que optan por los tiempos compartidos para disfrutar de sus vacaciones.

Latitud 21.- ¿Cuándo inició Acluvaq y con qué fin?

Miriam Cortés.- Nació hace 33 años; iniciaron reuniéndose los desarrolladores de tiempo compartido, sobre todo los mexicanos, empezaron a ver que esto era un negocio muy importante, que generaba un turista diferente, una alternativa para las temporadas bajas; se dieron cuenta que estaba muy bien y el tema fue que ya había desarrollo con comercializadores extranjeros que no cabían en ningún lugar; llegaron a Cancún, un polo turístico que estaba arrancando, empezaron a vender, pero luego se iban sin cumplir. Se pidió a la Cámara de Diputados que este sector se pusiera dentro del marco legal, es decir tener el inmueble para tiempo compartido inscrito en el Registro Público de la Propiedad, y registraron contrato en Profeco. Arrancaron con la filosofía y enorme compromiso de dar exacto cumplimiento a la ley. La segunda causa por la que se asocian es porque la forma de comercializarlos era muy compleja, agresiva, a través de los Opc’s, que ya no hay; nos fuimos ajustando y la comercialización cambió. Actualmente contamos con 44 asociados y 27 salas de venta activas dentro del gremio.

L21.- ¿Qué ventajas tiene el tiempo compartido?

MC.- Las ventajas desde el punto de vista de un desarrollador son: primero, que garantiza su ocupación; segundo, que mantiene sus equilibrios de puntos promedios. Afortunadamente Cancún y Riviera Maya cada vez sufren menos lo que es una temporada baja, pero antes la ocupación llegaba hasta 20%, entonces esto te ayuda a sostener tu planta laboral, a mantener a tus proveedores medianamente tranquilos, a contar con un turismo repetitivo; tercero, como destino te ayuda al flujo de gente, porque está demostrado que nuestro turista es el que más sale a cenar a un restaurante, que más compras hace, más tours, es un turista muy bueno. Me parece que de las ventajas fundamentales es que es tu mejor promotor, ama al destino, se siente parte de él; es el turista más noble y fiel, que además deja una derrama cercana a los mil 400 mdd anuales en el destino.

L21.- ¿Qué promedio de crecimiento tienen en cuanto a desarrollos?

MC.- Llevamos ocho por ciento anual desde hace 15 años; no se trata siempre de construcciones nuevas, cada vez más hotelería convencional convierte una parte de sus inmuebles en tiempo compartido, porque el negocio es muy noble. El mercado es 80% norteamericano, el restante 20% se divide entre nacional, canadiense, inglés y latinoamericano.

L21.- ¿Planes para nuevas afiliaciones?

MC.- Tengo trámites para certificación. Tenemos dos tipos de asociados, los asociados con voz y voto y los afiliados que son los que están haciendo toda la tramitología de ley, que lleva tiempo. Durante esa etapa tienen voz, pero no voto, en ese estatus tenemos cuatro desarrollos; acabamos de certificar 26, esto es que cumplen con todos los requisitos de ley.

L21.- Recientemente surge otra agrupación en este sector…

MC.- Efectivamente, actualmente hay un número interesante de desarrollos  que está con ellos y con nosotros; la primera discursiva de ellos es que no son tiempo compartido, dicen ser un nuevo modelo de negocio. Trataron de afiliarse con nosotros. En este sentido el origen nuestro es el de dar cabal cumplimiento a la ley. Dijeron que son renta vacacional, y luego que un operador intermediario que vendía rentas vacacionales, algo muy raro.

L21.- ¿No cabían en Acluvaq?

MC.- Lo que pasó es que se les pide definir en qué parte de la ley están para ver dónde se les acomoda; al darnos su contrato concluimos que son tiempo compartido, pero se debe hacer la consulta a Profeco; se retiraron un año y regresan solicitando afiliarse como tiempo compartido, pero al revisar los documentos, la afectación del inmueble -que es algo toral para los efectos- tenía algunas cosas incorrectas, les pedimos hacer los cambios y se van nuevamente; después piden un cambio de estatuto para que aceptáramos estos nuevos modelos de negocio. Contestamos que no somos legisladores, pero sí una asociación civil que reconoce que en el turismo hay diferentes gamas que pueden ser viables. Hicimos el cambio de estatuto, en el cual pusimos que debe haber un exacto cumplimiento de la ley. Se llegó a un nuevo acuerdo, se giró este nuevo estatuto y no llegaron a la votación; se nombró fecha y hora y no llegaron, se volvió a citar y no fueron. Ellos ponían que se eliminaran muchas cosas y no podía ser. La siguiente acción es que hicieron su propia asociación con sus propios estatutos.

L21.- En otros temas, ¿cómo les afectan las plataformas de hospedaje?

MC.- Como negocio, de que mi turista se vaya con ellos, no, porque son dos tipos de turistas diferentes, pero sí te afecta en los asientos de avión, porque estos son los mismos; no es lo mismo que te llegue un visitante que se hospeda en un Airbnb a que llegue a un hotel, entonces este que no es mi turista sí me afecta porque ya no me llegó a mí; pero no solo a mí, les pega a todos y eso es lo que no están viendo. Sí ayuda un poco a la economía del centro, eso es muy bueno. Me parece que el Airbnb es bueno, pero no está regulado de manera correcta, es un negocio noble si lo tomas desde su origen, desde la razón por la que nació, como economía colaborativa, pero eso no está pasando ahora, porque construyen grandes edificios con fachada de condominios y que rentan como hotel, eso no es economía colaborativa.

L21.- ¿Hay nuevos proyectos dentro de la asociación?

MC.- Básicamente giran en torno a enfocarnos a hacer lo que nos toca, que es certificar a los que están bien, a ponderar las cosas buenas, a subir las buenas notas, las experiencias buenas, a convencer a los turistas de que hablen bien de Quintana Roo, de los años de vacaciones inolvidables que han tenido en nuestro destino; los turistas que regresan tres y cuatro veces y que no lo cambian por nada, eso es lo que nos toca hacer y por lo que trabajamos todos los días en Acluvaq.

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