El potencial del Caribe mexicano para seguir creciendo a la par de un desarrollo sustentable sigue produciendo confianza en los inversionistas, sobre todo de capital extranjero. Pese a la incertidumbre que ha generado la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y el proceso electoral, los corporativos internacionales siguen respaldando nuevos proyectos y afianzando los que ya tienen en suelo quintanarroense.
La confianza en el Caribe mexicano la validan los indicadores del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo, liderada por Darío Flota Ocampo: a marzo de 2018, Quintana Roo llegó a los 101 mil cuartos de hotel. Al cierre de este año se estarían incorporando tres mil habitaciones más.
Las proyecciones de la Secretaría Estatal de Turismo (Sedetur) arrojan que en los próximos 10 años las cadenas internacionales y nacionales estarían construyendo 30 mil cuartos. En el horizonte la Riviera Maya se consolida como uno de los dos principales destinos turísticos.
El crecimiento sin duda tiene experiencias exitosas, como las de la empresa estadounidense Preferred Hotels & Resorts. Su portafolio está integrado por más de 700 hoteles en 85 países, según nos informó en entrevista Lindsey Ueberroth, quien comanda el corporativo que cuenta con más de 50 años de vida. Durante ese tiempo ha desarrollado una plataforma basada en un objetivo: brindar experiencias de viaje auténticas, memorables e inspiradoras.
De su portafolio hay ocho hoteles en Cancún y la Riviera Maya, y muchos otros en ciudades como la de México, Guadalajara y Monterrey, y en destinos de playa como Los Cabos, Puerto Vallarta y Acapulco.
¿Qué hace única a esta marca? Descubra la respuesta en las páginas interiores de este número de julio de Latitud 21, que además destaca el nuevo giro que han dado los hostales en concepto y experiencia para un segmento que crece: el millennial.
Los actuales empresarios han entendido la evolución del antes denominado “turismo mochilero”, y han combinado la comodidad, la tecnología y la experiencia en sus inmuebles. También tienen diferenciales, como los distintivos Pet Friendly y Bicycle Friendly, pues han entendido la filosofía de los jóvenes que viajan con mascotas y prefieren la movilidad no motora.
El fuerte avance de los hostales tiene en la mira a la exclusiva zona hotelera en el caso de Cancún, pero se están consolidando en la Riviera Maya como una opción muy competitiva para las parejas y las familias de la nueva era.
El desarrollo del Caribe mexicano también atrae a compañías internacionales que ven en el mercado doméstico oportunidades de negocios y se adaptan también a la nueva forma de trabajo de los millennials, que ha hecho del coworking una tendencia que se ha expandido por el mundo.
Y poco antes de que iniciara la euforia del Mundial de Futbol de Rusia, en Cancún se realizó el ‘Mercado de piernas’ en la primera semana de junio, el cual nos da cuenta de una industria que mueve millones de dólares y que en México inicia desde las filiales de futbol.


Desde muy chica tuve pasión por el futbol; en ese entonces no había tantas academias, actualmente ya está más estructurado el futbol en Cancún y en Quintana Roo. Normalmente una academia te cuesta 800 pesos mensuales en promedio, pero hay escuelitas de 500 pesos.
En la escuela tenemos niños que inician desde los cuatro años hasta los 17. Según las categorías son los entrenamientos, las cargas de trabajo que se les da; por ejemplo, de cuatro a nueve años entrenan tres veces a la semana, de 10 a 11 años, cuatro veces a la semana, y de 12 a 17 entrenan todos los días.
La academia que dirijo es una filial oficial de Pumas de la UNAM, es una escuela formativa, ya que la Universidad siempre maneja la formación integral, nos toca dar el área de futbol; tenemos niños de cuatro hasta 15 años y también tenemos niñas; contamos con unos 180 niños.
Nuestro hijo Diego Espinosa tiene 16 años y juega actualmente en Tercera División del Inter Playa del Carmen; ya empieza a entrenar para la Segunda División. Inició en el futbol a los tres años y medio en la filial del Club América.


Graduada de la Universidad de Wake Forest, antes de unirse a Preferred Hotels & Resorts fue ejecutiva de cuentas en Ambassadors International, Inc., una empresa global de reuniones e incentivos, y consultora de gestión en Andersen Consulting -ahora Accenture.





