Mercado de piernas

La industria del futbol es una de las que mueve más dinero en el mundo; México no es la excepción, ya que la compra-venta de jugadores y todos los negocios derivados generan millonarias sumas

Si de negocios e inversiones de cientos de millones de pesos se habla, hoy por hoy uno de los más rentables es el futbol, por lo que se le considera el rey de los deportes, que atrae multitudes en todo el mundo, principalmente en los encuentros mundialistas como el que en estos días se disputa en Rusia.

Uno de esos negocios inherentes a este deporte es el llamado ‘mercado de piernas’, que mueve grandes cantidades de dinero y al que México no es ajeno, basta echarle un vistazo a las jugosas transacciones que año con año se llevan a cabo en el famoso draft de la Liga MX, que por tradición se realiza en Cancún.

Si bien al cierre de la presente edición aún no se daba a conocer el monto de las negociaciones realizadas seguramente será similar al de 2017, cuando se movieron 683.3 millones de pesos, cantidad significativamente menor a la del año anterior que arrojó una suma de 954 mdp.

El régimen de transferencia de jugadores es bien conocido por los aficionados a este deporte, que en México, según datos estadísticos, tiene más de 70 millones (más de 50% de la población total) de seguidores; se trata básicamente de la compra-venta de jugadores entre los clubes de la Liga MX, en este caso de cara al Torneo de Apertura 2018. Las grandes transacciones están hechas de antemano; sin embargo, decenas de jugadores sin contrato acuden en busca de poder quedarse en un club para continuar en la actividad profesional.

El futbol, como parte de la cultura del mexicano, se ve en todo el país, en donde millones de niños desde muy temprana edad sueñan con ser jugadores profesionales, aunque muy pocos lo logran; únicamente uno por ciento llega a los clubes y son menos los que pueden ser parte de la selección nacional, y un porcentaje aún menor consigue un contrato para debutar en las ligas europeas.

En Quintana Roo, como en el resto del país, el deporte de las patadas también forma parte de la vida cotidiana. Si bien, en comparación con otros estados del centro y norte, actualmente no se cuenta con un equipo en Primera División, sí han salido futbolistas muy bien cotizados a nivel internacional, entre los más conocidos está Carlos Vela.

Las academias de futbol filiales de clubes de Primera División son un atractivo negocio, no solo en el plan económico sino también como formadores de jugadores, que desde muy pequeños participan en torneos locales y desarrollan la pasión y empeño para lograr su meta: la Liga MX, de donde podrán saltar al ámbito internacional.

En Cancún hay al menos ocho academias de futbol en las que entrenan decenas de niños y jóvenes cuyos gastos son costeados por sus padres, lo cual no siempre resulta fácil ya que la erogación anual oscila entre seis mil y 20 mil pesos, esto independientemente de su formación académica, por lo que no todos los aspirantes tienen la oportunidad de ser parte de estas escuelas.

Sin embargo, talento y empeño hay, por lo que quienes saben de este deporte auguran que pronto serán más quintanarroenses los que estén entre los grandes del futbol.

MÁS ACADEMIAS DE FUTBOL

Desde muy chica tuve pasión por el futbol; en ese entonces no había tantas academias, actualmente ya está más estructurado el futbol en Cancún y en Quintana Roo. Normalmente una academia te cuesta 800 pesos mensuales en promedio, pero hay escuelitas de 500 pesos.

“Aquí el tema es cuando tienes hijos que son competitivos, hay que sumarle viajes; yo desde los 13 años empecé mi carrera competitiva y hacíamos viajes a la Ciudad de México donde estaba la base de la selección, además de ir a los estatales, a los nacionales.

“En promedio un niño realiza un torneo al año. Por ejemplo, un niño de la escuela del Pachuca ha de estar pagando 700 pesos al mes, más un torneo al año que cuesta 10 mil; seguramente estarán en dos o tres torneos y pagan arbitrajes. Hay papás que invierten en clases particulares, lo que te costará unos mil 700 pesos al mes y hasta cuatro mil, dependiendo del entrenador.

“Aquí hay mucho talento, Cancún ha crecido muchísimo. Yo inicié a los siete años, ahorita tengo 37; empecé en la Liga Guillermo Cañedo que mi papá inauguró. En ese tiempo había de 10 a 12 equipos y ahora hay hasta 100 equipos por liga”.

MUJERES FUTBOLISTAS

“También se ha incrementado el deseo de las niñas por jugar futbol. Hay talento; no solo en Cancún sino en todo Quintana Roo hemos tenido niñas intentando estar en equipos profesionales; se van a las filiales, a vivir a Pachuca, Guadalajara y otros lugares.

“Desafortunadamente todavía es difícil como mujer vivir del futbol, apenas después de 20 años hay una liga femenil a nivel nacional de clubes profesionales, pero pagan muy poco; el promedio anda en los cuatro mil pesos mensuales, pero de eso no vives, las jugadores tienen que hacer otras actividades y después van al futbol como un hobbie, no lo alcanzan a practicar completamente en forma profesional pues tienen que trabajar en algo más, porque si no, no te alcanza.

“A mí no me tocó que hubiera liga en México, solo jugaba con la selección nacional; nos otorgaban becas de cuatro mil pesos mensuales, nos daban comida, hospedaje y viáticos; tenía mil pesos a la semana para gastarlos en lo que quisiera, pero era muy poco. Lo que optamos muchas fue invertir en educación, irnos a una buena universidad donde otorgaran becas. En mi caso fui a Estados Unidos a una universidad de prestigio, la UCLA, en donde me pagaban todo, además de mil dólares para mis gastos y la educación, eso hicimos algunas, eso me dio el futbol, ya luego jugué en equipos semiprofesionales allá con mejor sueldo. Hoy en día una mujer gana entre  dos mil 500 y seis mil dólares en la liga profesional. Algunas llegan a ganar hasta unos 30 mil dólares mensuales gracias a los patrocinios, que son muy importantes, pero son pocas las que logran esos salarios.

“En México una jugadora gana actualmente unos 10 mil pesos mensuales; las que están en el ‘top’ (seis o siete en toda la liga) ganan entre 40 mil y 50 mil, contra mínimo 300 mil que recibe un hombre; hay jugadores en la liga varonil que ganan más de 1.5 millones de pesos”.

PICANDO PIEDRA

“El futbol femenil prácticamente está empezando en México. Para que puedas generar ingreso debes vender producto, si no lo expones no vendes, no generas. Ahora los clubes profesionales tienen como obligación contar con un equipo femenil, pero aún lo ven como un gasto, aunque ya llenan estadios. Eso está haciendo que empiece a cambiar la situación, pero no puedes competir con una liga varonil que ya tiene más de 100 años; es un proceso”.

EL NEGOCIO DE LAS PATADAS

“En el futbol se maneja muchísimo dinero, es hoy en día uno de los principales mercados donde se mueven millones de dólares y está en juego mucho. Un futbolista te puede dejar muchísimo dinero, hay promotores atrás, directivos, entrenadores, hay un mundo de negocios. Se trata de comprar jugadores que sean una promesa por poco dinero, y después venderlos; es un negocio bastante atractivo.

“Aquí en Cancún se lleva a cabo el draft, donde vienen a negociar, pero las transacciones grandes se hacen antes, esto es un tema más de marketing, es como una reunión más de directivos, una reunión más social que de transacción de jugadores; las negociaciones importantes no se hacen aquí, ya vienen planeadas y solo se exponen aquí.

“También hay mucha gente que viene a negociar de la Primera A, jugadores que fueron muy buenos y ya después nadie los llama. Se pueden ver aquí muchos que vienen a intentar que algún club los contrate. Eso es lo feo del draft, que hay mucho jugador afuera esperando que le puedan dar trabajo, pero es parte del futbol.

“Así es esto, hay millones de jugadores entrenando pero solo uno por ciento llega a profesional, es muy reducido el tema de los jugadores. Es muy difícil llegar, hay muy pocos espacios profesionales”.

NIVEL COMPETITIVO

“El tema de México en los mundiales es muy complejo; estamos en un proceso en el que el jugador ya no se conforma con quedarse en la liga nacional, que es buena pero ellos aspiran a jugar en Europa donde el nivel competitivo es muy grande; hay una mentalidad nueva de un jugador mexicano que tiene hambre de salir adelante, entonces eso ha ayudado a que el nivel competitivo sea mayor, pero es poco tiempo para lograrlo, porque la vida deportiva es corta.

“Después de ser jugador profesional vienen otras cosas, en mi caso hoy en día soy directora general de un club profesional, es difícil ver todo lo que conlleva. Es difícil llegar a un equipo de Primera División como la mejor directora de algún club, pero no descarto la idea. En mi carrera he roto muchos paradigmas de lo que es el futbol femenil o de lo que una mujer puede llegar a hacer, entonces me ha ido bastante bien y tengo la plena confianza de que por el camino que voy pueda estar en algún equipo profesional, que eso no lo ves hoy en día”.

FORMACIÓN TEMPRANA

En la escuela tenemos niños que inician desde los cuatro años hasta los 17. Según las categorías son los entrenamientos, las cargas de trabajo que se les da; por ejemplo, de cuatro a nueve años entrenan tres veces a la semana, de 10 a 11 años, cuatro veces a la semana, y de 12 a 17 entrenan todos los días.

Actualmente tenemos en la escuela alrededor de 300 niños.

“En cuanto al costo: de inscripción anual son mil 900 pesos, que incluye tres uniformes, el seguro con cobertura de hasta 25 mil pesos; después son pagos mensuales de 800, que incluye los arbitrajes de todos los partidos que jueguen. Los uniformes de entrenamiento, que son dos, se cobran aparte, que son 750 pesos. No incluye zapatos.

“Son muy pocos los niños que logran llegar a Primera División, no necesariamente son los mejores técnicamente sino los más disciplinados, los que más se cuidan. Yo fui jugador de Primera División, tuve compañeros que eran extraordinarios jugadores y por algo no llegaron.

“Aquí en la escuela, a partir de los 15 años, los chicos que tienen aptitudes son becados para irlos formando y llevarlos de la mano al primer equipo; tenemos varios becados.

“Cuando el equipo estaba en Primera División -ahora estamos en Liga de Ascenso- había las categorías que te exige la Federación, que son Sub 15, Sub 17 y Sub 20, Liga de Ascenso y Primera División; la formación es diferente, ahí un chico de Sub 17 está jugando un nivel de alta competitividad. Sí llegaron varios en ese tiempo a Primera División, yo fui uno de ellos, estaba en la Sub 20, jugué en el primer equipo y tuve a varios compañeros que siguen activos.

“En Quintana Roo hay una gran calidad en el futbol, yo empecé a jugar aquí en la Liga Guillermo Cañedo a los cinco años y tengo muchos contemporáneos que ya van a debutar en niveles profesionales. Han salido grandes jugadores del estado, como ejemplo Carlos Vela, Daniel Arreola, Miguel Sabá, Zipo Nápoles y Ernesto ‘el Charol’ Reyes, que es de la comunidad maya de Noc Bec”.

VENTA DE JUGADORES

“Un club lo que busca es rentabilidad en el campo, siempre va por los jugadores con el mejor ritmo; a veces puede ser complicado que le digan ‘te vas con tal o cual equipo’, pero para los jugadores lo más importante es tener equipo, minutos de juego, porque cuando pierdes un torneo y estás parado por no llegar a un arreglo con un equipo es perder prácticamente un año de vida dentro del futbol, pierdes muchísimo.

“Si hablamos de dinero, en Liga de Ascenso los sueldos sí son altos, unos 300 mil pesos mensuales, son montos fuertes. Para una Liga de Ascenso sí es complicado poder llegar a esos montos porque tienes entradas de Liga de Ascenso o Segunda División, no tienes los patrocinadores que se necesitan para solventar estos gastos, sí tienes que tener un flujo importante y es ahí donde se atoran un poquito las cosas, pero con el Atlante hemos salido bien.

En Segunda División los salarios están entre 15 mil y 19 mil pesos, pero son chavos.

“La vida activa en el futbol no pasa de 10 años si bien te fue. En un alto nivel competitivo puedes llegar a jugar hasta los 34 o 35 años de edad. Los jugadores que llegan a esa edad es porque se cuidaron mucho, fueron muy disciplinados”.

PATROCINIOS, NECESARIOS

“Algo que ayuda mucho a un club son los patrocinios, que significan hasta 70% de su entrada, por lo menos para nosotros, además de la taquilla, ventas en el estadio, y a todo eso se le suma si vendiste jugadores en el draft.

“Son muchos gastos para un equipo de futbol: tienes el mantenimiento del estadio, del campo, que es una carga importante, tu cuerpo de jugadores, cuerpo técnico, administrativos, mercadotecnia; es un ‘monstruo’.

“De mantenimiento son unos 250 mil mensuales; en servicios junto con el campo serían unos 600 mil. Todos los gastos del estadio van por parte del equipo. Cada juego, ya sea local o de visitante, nos cuesta entre 250 mil y 350 mil pesos, dependiendo adonde vayas, es un gasto fuerte”.

TRABAJO INTEGRAL

La academia que dirijo es una filial oficial de Pumas de la UNAM, es una escuela formativa, ya que la Universidad siempre maneja la formación integral, nos toca dar el área de futbol; tenemos niños de cuatro hasta 15 años y también tenemos niñas; contamos con unos 180 niños.

“Los más pequeñitos pagan 650 pesos al mes por su entrenamiento y su juego de fin de semana; hay un pago aparte que es por inscripción, uniforme de entrenamiento, un seguro contra lesiones y material deportivo por cada ciclo escolar, que son dos mil pesos al año. Los que más pagan son 750 pesos mensuales.

“De esta escuela han salido jóvenes que se colaron hasta la división de ascenso en Pumas Morelos, llegaron a Segunda División, Sub 17; aún no hemos tenido la suerte de que alguien de aquí llegue a Primera División.

“En Cancún hay mucho talento, desgraciadamente estamos retirados del centro del país que es la zona futbolera, los torneos que hay por acá no tienen tanta competitividad como los de allá, que es donde llevan un poco de ventaja para los chicos en cuanto al fogueo”.

DIVERSAS ARISTAS

“El futbol profesional es otra cosa, hay muchos intereses creados, hay patrocinadores, gobiernos involucrados, entonces ya hay mucho negocio; para la venta de jugadores hay promotores, a veces un jugador sí lo vale y lo venden caro y otro no vale tanto pero por las buenas relaciones le gana el lugar a alguien que tiene más cualidades.

“Esto está en el día a día, dependiendo del nivel de profesionalismo, de primera, de segunda; a nivel internacional estamos hablando de palabras mayores, pero en todo el futbol a nivel profesional ya hay de por medio eso, el promotor que te puede acomodar muy bien en un equipo si tiene buenas relaciones; a veces no tienes que ser tan buen jugador para conseguir un mejor lugar.

“En el caso de los chicos de la filial de Pumas, los que ya tienen 15 años de edad cuentan con una mejor formación; a ellos los mandamos a la Ciudad de  México a que hagan pruebas en Pumas de la UNAM, y quienes pasan ese proceso ya se quedan en fuerzas básicas; también hay visorías o vienen a verlos.

“Ahora también están destacando las ligas femeniles, pero no les pagan lo suficiente. Tienen que ganar mejor para que puedan dedicarse a esto de tiempo completo y tengan la oportunidad de figurar”.

PASO A PASO

Nuestro hijo Diego Espinosa tiene 16 años y juega actualmente en Tercera División del Inter Playa del Carmen; ya empieza a entrenar para la Segunda División. Inició en el futbol a los tres años y medio en la filial del Club América.

“A lo largo de estos años ha sido costoso mantenerlo en la escuela de futbol, porque, por ejemplo, en promedio, de inscripción y arbitrajes se pagan unos 12 mil pesos al año, pero además desde los 11 años empezó a viajar y por cada salida eran por lo menos 10 mil pesos; además de esto se pagan visorías con varios clubes. También hay que sumarle uniformes y los zapatos especiales que se requieren, que son caros, pero como es su única afición le compramos lo que pida.

“Sus expectativas son altas, en estos momentos es posicionarse en la Sub 17, hace pruebas con los Tigres. Es difícil porque son muchos los aspirantes, pero él tiene buen nivel y una meta a la que quiere llegar.

“A veces es difícil porque se desanima, pero sabe que no debe bajar la guardia ni permitir que los tropiezos lo venzan. Siempre le decimos que no se desespere, que ya llegará su momento.

“Es un sacrificio grande, pero él tiene mucha pasión por el futbol; no va a fiestas, no sale con amigos porque entrena. El apoyo ahí está, de él depende lo que va a hacer; paralelamente al futbol planea estudiar ingeniería civil”.

SACRIFICIOS REMUNERADOS

“En ocasiones es difícil verlo triste y decepcionado cuando no lo eligen para un club, pero si eso es lo que a él le gusta tiene que seguir intentándolo. Siempre hay una oportunidad, y no todos llegan a la primera, deben de tener mucha paciencia.

“Su sueño es llegar a la Primera División, ser seleccionado nacional y jugar en Europa. De momento su objetivo es mantenerse en el Inter Playa del Carmen, llegar a Segunda; si se mantiene con ese ritmo uno de Primera lo puede ver.

“Como padres lo apoyamos y recomendamos a otros padres que hagan lo mismo, porque el deporte los mantiene alejados de adicciones y de situaciones que puedan ser nocivas en su vida”.