El Plan Maestro del Tren Maya lo asume Steer Davies, en tanto que el análisis del “costo-beneficio” lo hace PwC.

El director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, manifestó que el proyecto de plan maestro para la construcción del Tren Maya será elaborado por la empresa de origen británico Steer Davies; asimismo, se está buscando que Goldman Sachs colabore con la certificación del proyecto.

Además, los estudios costo-beneficio correrán a cargo de PriceWaterhouseCoopers (PwC), y los resultados que lance estarían listos en tres meses.

Entrevistado después de su participación en la clausura del Expo Rail 2019, dijo que esas empresas ayudan y ya trabajan en el armado de las licitaciones, ”para que la parte jurídica, técnica y administrativa esté correctamente hecho”

Informó que las prebases de la licitación serán publicadas en abril próximo y los fallos podrían tenerse aproximadamente a fin del presente año.

“Se lanzarán 10 licitaciones para la construcción del Tren Maya, que operarán la vía a través de contratos mixtos”, indicó.

Deloitte, añadió, organizará los fideicomisos de inversión y bienes raíces, que tendrán como aportación tierra para desarrollar lo que se ha concebido como subcentros urbanos que convergerán con las 17 estaciones del proyecto.

El titular del Fonatur expuso que se está estudiando el posible costo de cada uno de los estudios del proyecto —plan maestro, financiamiento-impacto ambiental, consultas—, “pero puede ser que inviertan 1,000 millones de pesos”.

También dio a conocer que el Tren Maya posiblemente se extenderá unos 30 kilómetros más hacia Seybaplaya, Campeche. Esto se sumaría a los 1,525 kilómetros que ya están contemplados.

Sobre la participación de personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el proyecto, aclaró que están preocupados porque se haga de la mejor forma, aunque ya está el derecho de vía y en donde no hay ferrocarril, como el tramo de Escárcega a Chetumal, ya hubo un trabajo previo. Pero se volverá a hacer y el INAH “irá por delante”, para que en el caso de que haya vestigios se vayan rescatando, aseguró.

“Vamos a trabajar con ellos, igual que con los ambientalistas. Aquí no hay forma de no cumplir la ley”, estableció el funcionario del Fonatur.

Reiteró que el Tren Maya cumplirá con los estudios ambientales y las consultas a las comunidades indígenas, de acuerdo como lo marca la ley, además de que se busca fortalecer la capacidad técnica y científica con universidades y centros tecnológicos para que la obra tenga las mejores condiciones de operación.