En la 21 y otras latitudes • Diciembre

por Latitud21 Redacción

Monstruo hotelero

Finalmente se lanzó la bomba y los consejos de administración de Marriott International y Starwood Hotels & Resorts aprobaron por unanimidad un acuerdo definitivo de fusión, que de concretarse dará pie a la conformación de la cadena hotelera más grande del mundo. Marriott International adquirió a su similar Starwood Hotels & Resorts por 12 mil 200 mdd, ganando así terreno a firmas que estaban en la puja, como Hyatt y la china HNA, conglomerado a cargo del 29.5% del capital de NH Hotel Group, entre otras. Aunque parece lejano por la magnitud, el proceso involucra una importante oferta de llaves en el Caribe mexicano. Son siete los inmuebles, con una oferta de mil 827 llaves, los que operan en el destino y están inmersos en la transacción que creará un nuevo monstruo en lo que a alojamiento vacacional se refiere.

Los hoteles involucrados: Marriott Casa Magna Cancún, con 450 llaves; JW Marriott con 449, Marriott Courtyard, 201, y por parte de Starwood el hotel Aloft de 177 habitaciones, Westin Laguna Mar, de 145, The Westin Resort & Spa Cancún con 293 habitaciones y de reciente apertura en el centro de la ciudad Four Points con 112 habitaciones.

La empresa combinada, como se le define, alcanza cifras de proporciones inimaginables, pues suma más de cinco mil 500 hoteles y 1.1 millones de habitaciones distribuidas en más de 100 países alrededor del mundo. Ahora solo habrá que esperar a que los accionistas de ambas firmas accedan para que la transacción se complete a mediados del 2016.

Con todo

El que viene desde hace ya algunos meses con la pila bien puesta es el consorcio español H10, pues además de las aperturas que ya tuvo a lo largo del año, entre ellas en destinos como Cuba, anuncia un nuevo complejo para la Riviera Maya, el Ocean Riviera Paradise, bajo la modalidad de Todo Incluido.

Con base en los planes, el centro de hospedaje implicaría una inversión superior a los 100 mdd y deberá abrir sus puertas en diciembre de 2016. Además, en la inercia de ofrecer valores diferenciados, el resort contará con cuatro distintas subdivisiones de huéspedes. Como preámbulo para ir generando expectativa, la sección Daisy atenderá a familias, y tendrá  habitaciones conectadas, proximidad a la piscina infantil y a las instalaciones de guardería. El área Privilege presentará habitaciones de categorías superiores, con acceso a servicios exclusivos de mayordomo, lounge y alberca, servicios de conserjería y reservas preferenciales en los restaurantes temáticos. La mayoría de las 970 habitaciones del complejo se ubicarán en la sección Edén, diseñada para aquellos que deseen experimentar lo mejor del destino caribeño, y, finalmente, El Beso, una sección exclusiva para adultos, que atenderá a los huéspedes mayores de 18 años.

Aunque todavía falta camino, cabe mencionar que el inmueble se sitúa en primera línea de playa en Playa del Carmen y su diseño preliminar refleja una arquitectura de estilo contemporáneo minimalista, con detalles ricos en madera  y un relajante ambiente tropical, que desde ya se antoja.

 Una resanadita 

La inversión fluye y máxime si se trata de dar una manita de gato a los centros de hospedaje para recibir la temporada turística más importante y desde luego recibir el nuevo año con la mejor vibra. Es el caso de la firma española Riu, que invirtió 32 mdd en la remodelación total de las instalaciones del Riu Playacar.

El prácticamente nuevo hotel, aunque eso sí fiel a la personalidad que le caracteriza desde el 2000, fecha de su apertura, pone a la orden 396 llaves, tres piscinas, un renovado gimnasio y no podía faltar, pues es el nicho de mayor demanda en tierras caribeñas, un centro Wellnes Renova Spa.

Y como bien dicen, renovarse o morir. También en la Isla de las Golondrinas varios hoteles ofrecen desde ya una nueva cara, pero con cambios de imagen y nombre, como es el caso del ahora Coral Princess Golf & Dive Resort, al considerar que esta signatura se adapta mejor a su nueva personalidad como Resort Golf Incluido, ya que en esta nueva aventura los huéspedes tendrán la oportunidad de jugar cada vez que quieran en el campo de golf Cozumel Country Club diseñado por Nicklaus Design Group, que se ubica a cuatro kilómetros de distancia del hotel.

En el mismo tenor está el Park Royal Cozumel, que se convierte en Grand Park Royal Cozumel, con servicios de la más alta calidad y que de acuerdo a la firma cumplirá con las necesidades y deseos de los clientes más exigentes. Algunas de las experiencias se ofrecerán a partir del 20 de diciembre.

Altas expectativas

Las campanas se echaron al vuelo y se espera que al cierre del año al menos 15.7 millones de turistas hayan  visitado el estado de Quintana Roo, cifra nada despreciable, y que una vez más apuntalará el liderazgo de la entidad en esta materia. Sin embargo,  es preciso señalarlo pues es toda una realidad, habrá que estar muy atentos de la dinámica internacional y sus posibles efectos colaterales, que desde ahora y con los recientes ataques terroristas en Francia y amenazas a otros países podrían generar para la industria.

Hay quienes señalan que la situación en Europa beneficiará el flujo de paseantes al Caribe mexicano, junto con la alerta mundial que emitió Estados Unidos para sus connacionales y que al ser nuestro mercado natural, el destino estará en la preferencia de los paseantes.

Pero no hay que perder de vista la otra cara de la moneda, pues esta situación podría genera también un efecto contrario al propiciar que los viajantes prefieran quedarse en sus países y ciudades. Así que solo por si las moscas hay que tenerlo presente pues de sobra sabemos lo sensible que es esta actividad económica.

Afortunadamente, las reservaciones hasta ahora para la temporada decembrina y de fin de año cumplen las expectativas, incluso siguiendo la inercia del periodo enero-octubre en el que ya se reportó un flujo de 12.4 millones de paseantes y una derrama económica de casi siete mil 200 millones de dólares.

Por la expansión

Hay de negocios a negocios y muchos nacen con estrella. Es el caso de Gran Vía, la cadena de zapaterías o boutiques fundada en Guadalajara y cuya trayectoria familiar inició hace 40 años -y desde hace 20 se avoca a reconocidas marcas de importación que al paso del tiempo ha logrado mantenerse con buenos resultados, incluso con presencia en el Caribe mexicano. De hecho, además de contar con tres tiendas en la capital del país, dos tiendas en la zona turística de Cancún y una de reciente apertura en Playa del Carmen, la firma tiene planes para  seguir dejando huella.

Como parte de un plan establecido a cinco años, la firma familiar incluye montar una boutique más en Cancún, con suerte en el aeropuerto internacional del destino o en su caso en algún nuevo centro comercial, y después irse al Sureste. En esa zona suenan como aspirantes las ciudades de Mérida, después Villahermosa y Veracruz, además de seguir el crecimiento de sus marcas en participación con Palacio de Hierro, como proveedores, además de que ya encarrerados le están entrando, en asociación con marcas importantes como Jimmy Chou, a la apertura de tiendas unimarca en la ciudad de México, Cancún, Guadalajara, Playa, así que como bien augura la empresa, vienen años muy favorables para crecer en la zona del Sureste y el resto de la República. Actualmente Gran Vía tiene tiendas con tres marcas: Stuart Weitzman -que es uno de sus asociados-, Magnanni y Salvatore Ferragamo.

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