Se anuncian ventajas en plásticos de crédito y débito.

¡Estos serán los nuevos criterios para tarjetas de crédito y débito!

Se anuncian ventajas en plásticos de crédito y débito.
Muy pronto se eliminarán los tratos diferenciados entre tarjetas de crédito y débito.

Hay buenas noticias para los tarjetahabientes que usan tarjetas de crédito y débito. Para el 27 de octubre -en dos meses y seis días-, estarán entrando en vigor nuevas disposiciones del Banco de México, aplicables a emisores de tarjetas bancarias.

A partir de ese día, los clientes podrán utilizar sus plásticos de crédito o débito en terminales puntos de venta, sitios web de compra o en cualquier establecimiento sin trato diferenciado, gracias a que los mecanismos de autenticación se han extendido entre los principales participantes del negocio emisor y de adquirencia.

La nueva regulación homologa el tratamiento que tienen las tarjetas de crédito ante cargos no reconocidos para los usuarios de tarjetas de débito (hasta hoy no cuentan con una protección similar), por lo que cuando los tarjetahabientes de este tipo de plásticos desconozcan algún cargo que no se haya autenticado de forma reforzada, el emisor deberá restituirles los recursos en dos días hábiles.

En caso de que el cliente reporte su tarjeta como robada o extraviada, el emisor tendrá la obligación de cancelarla y restituir los recursos correspondientes a cargos no autenticados realizados en las 48 horas previas a dicha notificación.

Criterios de protección

Los criterios de validación de operaciones para los usuarios de tarjetas serán:

  • Información de conocimiento del usuario (número de identificación personal, NIP, o frase de seguridad)
  • Un elemento en poder del usuario (el microcircuito o chip de la tarjeta o un dispositivo móvil asociado a la operación con tarjeta como un token)
  • un elemento físico característico del usuario (reconocimiento facial, de la huella dactilar y/o de iris o, uso de la voz).

Diferencias entre plásticos

Una tarjeta de crédito permite realizar compras que se pagan a futuro, habitualmente a fin de mes, por lo que se pueden hacer compras sin tener dinero en la  cuenta. Al hacer un pago se contrae una deuda con la entidad financiera, por lo que ésta querrá asegurarse de que el usuario tiene ingresos o capacidad de devolverla antes de concederle otra tarjeta de crédito.

En una tarjeta de débito las compras realizadas se cargan directamente y de manera instantánea en una cuenta, ya sea una libreta de ahorros, una cuenta corriente o incluso una póliza de crédito. Por consiguiente, es imprescindible que tenga saldo (o crédito en la póliza) para poder realizar el pago con esa tarjeta.