Frente Amplio por México, ejercicio inédito en la política

por NellyG

Uriel Jarquin Gálvez*

 

El proceso electoral 2023-2024 es atípico desde ahora, sin importar los resultados en las urnas en junio de 2024. Se elegirán 3,735 cargos de elección popular: 1 Presidencia de la República, 8 gubernaturas, 128 senadores, 500 diputados federales, 1,062 diputaciones locales, 2019 ayuntamientos, 1 jefatura de Gobierno y 16 alcaldías en la CDMX.

Es atípico por la fuerte crisis que estamos viviendo en el servicio público. Todo lo relacionado con la política es despreciado por la ciudadanía y es sinónimo de corrupción. Por eso, una demanda importante es que los partidos retomen sus principales demandas, y que lo hagan con la mayor diligencia posible.

Ante ello, PRI, PAN y PRD formaron el Frente Amplio por México junto con organizaciones de la sociedad civil. Su misión fundamental es evitar la perpetuidad de Morena y sus aliados en el poder, porque representa la destrucción de las instituciones, el desprecio a la ley, un presidencialismo exacerbado y el desprestigio de los poderes autónomos. Su continuidad llevaría a México por un camino sin retorno.

Por supuesto, la desconfianza de las organizaciones civiles hacia la oposición era igual de grande. Afortunadamente, el Frente Amplio por México ha cumplido su palabra y ha superado las expectativas:

No se adhirieron a los vagos criterios que el INE determinó para las candidaturas presidenciales. Encontraron un sustento legal que les dio la certeza de mantenerse dentro de los parámetros constitucionales.

Este proceso fue abierto a militantes y a cualquier ciudadano que quisiera participar. A diferencia de Morena, donde sólo participaron los seis destapados por AMLO.

Además, Morena no ha permitido contrastar perfiles y experiencia, incluso prohibió debates entre sus aspirantes, pero gasta recursos en espectaculares y eventos con “acarreados”.

Se inscribieron más de 15 aspirantes para participar en los sondeos. Cuatro perfiles pasaron a una segunda etapa: Beatriz Paredes, Xóchitl Gálvez, Santiago Creel y Enrique de la Madrid.

Después, Gálvez ganó los sondeos públicos por teléfono y en viviendas, así que Beatriz Paredes y el PRI decidieron apoyarla. Con esto, el Comité Organizador no se realizará la consulta ciudadana en urnas. Y Gálvez se convirtió en la Coordinadora Nacional de la Construcción del Frente Amplio y llegado los tiempos marcados por la Ley será candidata a la Presidencia de la República.

Independientemente de los resultados de este proceso, lo más importante es el compromiso de generar las condiciones para establecer un gobierno de coalición y un frente legislativo unido que pueda presentar propuestas para rescatar las instituciones y las políticas públicas que han dejado a los ciudadanos desamparados en seguridad, salud y educación.

Este frente es una alianza con los ciudadanos y marca un hito para la política mexicana, ya que no habrá más decisiones políticas sin la participación de la sociedad civil. Debemos reconocer al PRI, PAN y PRD por encontrar en sus diferencias las mejores coincidencias para trabajar en un solo objetivo: restaurar la patria.

Esperemos que este esfuerzo logre ganarse la simpatía de los ciudadanos y que los resultados sean los esperados el próximo año.

 

 

*Politólogo. Secretario técnico de la Comisión de Cultura de la XVII Legislatura del Congreso de Quintana Roo