La temperatura sube

El primer trimestre del año ya se fue, es historia; llegan los días de calor, mucho calor. Este mes, empezamos a sentir con más fuerza las altas temperaturas, mayores cada vez, producto de una serie de factores medioambientales que todos provocamos. Es temporada de incendios y seguramente nuestras selvas y pastizales serán castigadas por incendios forestales, casi siempre causados por la mano del hombre cuya imprudencia arrasa con el hábitat de muchas especies. Seamos más conscientes: si vamos por la carretera, no arrojar botellas de vidrio o colillas de cigarro que pueden ser origen de una chispa que desencadene las llamas. A los campesinos, un llamado a que sus quemas agrícolas sean controladas y, por supuesto, a las autoridades, la petición es que refuercen la vigilancia en zonas donde ya saben que siempre hay cazadores furtivos que en su afán por acorralar fauna silvestre, provocan incendios que luego se salen de control. El llamado es para todos; la responsabilidad es conjunta.

Pero este mes, el estado, como otras ciudades del país, también empezará a sentir la efervescencia de las campañas electorales, de cara a los comicios del 6 de junio. La temperatura política subirá también en el ambiente entre candidatos y seguidores; el llamado es a que sean campañas de propuestas, no de descalificaciones; de análisis entre los electores, no de críticas guiadas por las vísceras. Es justo el tiempo de escuchar y analizar para decidir. Hagamos todos la parte que nos toca; lo que está en juego es mucho; ni más ni menos que el futuro de las ciudades en donde vivimos; nuestro propio futuro.

El protagonista de nuestra portada es Rafael Espino, director general de Amerimed, un grupo especializado en servicios médicos de alta calidad, que continúa apostando a invertir en Quintana Roo, sabedores del gran potencial que representa para locales como para visitantes. Enhorabuena por estos empresarios que siguen sacando la casta para generar fuentes de empleo y hacer que la economía tan gastada por la pandemia, aunque tambaleante unos días más que otros, siga en pie. Que continúen los esfuerzos individuales y colectivos.