Se sacude el tablero turístico

por NellyG

 

Por: Arturo Medina Galindo

 

 

El inicio de este 2026 ha traído consigo una sacudida de realidad. Durante años, la narrativa del sector en México se ha dividido en dos dogmas aparentemente inamovibles: Quintana Roo es el rey del volumen, pero Baja California Sur —con el magnetismo de Los Cabos— es el monarca indiscutible del valor y el gasto elevado. Sin embargo, los datos más recientes del Sustainable Tourism Advanced Research Center (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún han venido a romper el cristal de la autocomplacencia.

La infografía que hoy analizamos, basada en la Encuesta de Viajeros Internacionales de Inegi, no solo es un gráfico de barras; es un golpe sobre la mesa. En enero de 2026, Quintana Roo se coronó como el estado con el mayor gasto medio por turismo no fronterizo, alcanzando la cifra de 1,563.8 dólares.

 

La incomodidad de los números

No es ningún secreto en los círculos de poder del sector que estas cifras han causado escozor. Se rumora con insistencia que en la Secretaría de Turismo de Jalisco la publicación no cayó nada bien. Y es comprensible: Jalisco, que presume la joya de Puerto Vallarta y una conectividad envidiable, se ubicó en la cuarta posición con 1,206.9 dólares. Una cifra respetable, sí, pero que palidece ante la brecha de más de 350 dólares que le sacó el Caribe Mexicano.

Incluso Baja California Sur, que históricamente ha mirado al resto del país desde la cima del «ticket promedio» gracias a sus villas de ultra-lujo, se vio relegado al quinto puesto con 1,202.3 dólares. ¿Cómo es que el destino que vende exclusividad casi por decreto quedó por debajo de la media quintanarroense? La respuesta no es un error de cálculo, sino una evolución estratégica que muchos se negaban a ver.

 

 

El mito del «All-Inclusive» barato

Durante décadas, los detractores de Quintana Roo han etiquetado al estado como una «fábrica de turistas», un modelo basado en llenar cuartos a base de volumen y pulseras de plástico. Lo que estos números de enero demuestran es que esa etiqueta ya caducó.

La sofisticación de la oferta en Tulum, la consolidación de hoteles boutique de gran lujo en la Riviera Maya y la renovación de la oferta gastronómica y de experiencias en Cancún han logrado algo que parecía imposible: mantener el volumen líder del país y, al mismo tiempo, atraer a un perfil de viajero que está dispuesto a dejar una derrama económica superior a la de cualquier otro rincón de México.

Mientras otros estados se han mantenido en su zona de confort, confiando en su «marca» histórica, Quintana Roo ha entendido que el nuevo turista internacional no sólo busca una cama frente al mar, sino un ecosistema de consumo de alto valor, zonas arqueológicas, espectáculos nocturnos, parques temáticos.

 

Realidad vs. percepción

Es importante recalcar que los datos provienen del Inegi, la fuente oficial por excelencia. Y aunque el propio STARC sugiere tomar la información con cautela debido a que es una aproximación por entidad, la tendencia es demasiado marcada para ignorarla.

El éxito de Quintana Roo no es fortuito. Es el resultado de una infraestructura que no deja de crecer y de una resiliencia que, a pesar de los retos logísticos y de seguridad que a veces acaparan los titulares, sigue siendo el imán principal para el capital extranjero.

Para Nayarit y Yucatán, que ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente (1,300.1 y 1,208.4 dólares), el reto es mantener el paso. Yucatán, en particular, demuestra que el turismo cultural y de haciendas puede competir de tú a tú en rentabilidad con los grandes destinos de playa.

 

 

El mercado no tiene favoritos

A los funcionarios y críticos que hoy ven con recelo estas gráficas, habría que recordarles una máxima de los negocios: el mercado es el mejor juez y los números no mienten. Si Jalisco o Baja California Sur desean recuperar el trono del gasto medio, la estrategia no debería ser el cuestionamiento del dato ajeno, sino la reevaluación de su propia oferta.

Hoy, Quintana Roo ha demostrado que se puede ser el líder en cantidad y el líder en calidad. Los 1,563.8 dólares de gasto medio son un mensaje potente al cierre del primer mes del año: el Caribe Mexicano ha dejado de ser sólo «el patio de recreo» del mundo, para convertirse en su principal bóveda de valor turístico. Al final del día, el dinero del mundo está eligiendo el azul turquesa, y contra eso, no hay discurso político que valga.