Urbanismo sui géneris

por Redacción

 

La fisonomía urbanística de Cancún se cimienta con interesantes modelos horizontales y verticales con importantes valores agregados que dan plusvalía a la oferta inmobiliaria, como el caso de Aqua Residencial

 

Cancún, con menos de 100 años de historia, no es candidata para obtener una denominación de Centro Histórico para el primer cuadro de la ciudad, cuya fisonomía presenta ejemplos de corrientes arquitectónicas tan disímiles, como posmodernista, brutalista, orgánica y archigram, entre otras, dando una apariencia sui géneris al polo turístico más importante de México.

Cancún en sus inicios nació como una ciudad de apoyo con una traza urbanística sui géneris (en una época en la que el modernismo urbano impulsaba proyectos como Ciudad Satélite en la Ciudad de México y la ciudad de Brasilia), muy interesante y adelantada para su época, y con clara intención de permanecer en dimensión y forma por muchos años, pero la realidad la superó. El éxito del destino pronto se vio rebasado y esas trazas urbanísticas de ciudad idílica degeneraron en un híbrido de trazas, una mezcla de plato roto y la clásica cuadrícula, aunque en su idea original suponía un proyecto funcional y exitoso.

Con el crecimiento desbordante llegaron asentamientos en diversas áreas del territorio sin la más elemental infraestructura urbana, dando paso a la necesidad de ordenamiento y la creación de polígonos que dieron una nueva formación urbanística a la ciudad.

A más de 40 años de la creación del proyecto Cancún, y tras creaciones y adecuaciones de trazos urbanísticos, polígonos y proyectos, hay dos zonas que han contribuido significativamente a la imagen urbana en el centro de la ciudad; se trata de proyectos sustentables que le han dado una nueva fisonomía al desarrollo urbano compensando con gran plusvalía. Tan diferentes entre sí, ya que presentan los formatos horizontal (Cumbres, Palmaris, Arbolada y Aqua) y vertical (Puerto Cancún), recae en ellos la responsabilidad de darle a Cancún una nueva cara e interesantes opciones inmobiliarias.

 

ERASE UNA VEZ…

 

Tiziana Roma, Presidenta Identidad Histórica y Cultural de Cancún

Incansable luchadora del legado histórico de Cancún, nos habla, desde su particular óptica, de la imagen urbana de la ciudad.

“Somos una ciudad joven que nació al calor de los años 60s, por lo que no se puede comparar o esperar que sea igual que una ciudad fundada en el Renacimiento. Aquí se honra desde su traza urbana a las Leyes de Reforma, obra del arquitecto Javier Solórzano. La traza urbana corrió a cargo del Banco de México a través de Infratur y Fonatur, y fueron Enrique y Agustín Landa Verdugo quienes ejecutaron el proyecto gracias a su experiencia en incontables obras en México.

“A estos arquitectos se les debe el diseño del Proyecto Cancún, que fue trazado por supermanzanas, cada una concebida como una célula, todas de forma irregular. En el centro de las células, el núcleo, hay siempre un corazón verde, y la zona alrededor fue destinada para casas-habitación. Fuera de la célula se ubicó la zona de comercios, hoteles y las oficinas. Este diseño urbano es una reinterpretación de lo que se conoce como ciudad jardín. Sus creadores plantearon que los habitantes caminarían y vivirían hacia el interior de cada célula: un sistema de andadores que interconectaría la ciudad de manera eficiente. Desde la Supermanzana uno hasta la 34 es parte de este concepto de áreas unidas a través de glorietas y camellones, no había semáforos porque se tenía entendido que el que iba circulando por la glorieta tenía la preferencia… Nunca iba a haber semáforos… hasta 1991. El proyecto en papel era una maravilla, pero se violaron muchos espacios, parques, y aun así Cancún es una ciudad que no se parece a ninguna otra en México.

“En Cancún no contamos con grandes ejemplos de arquitectura, salvo el hotel Camino Real, obra de Ricardo Legorreta, una joya que, por cierto, está a punto de perderse. En el centro no hay arquitectura de autor, pero si sumas en conjunto tenemos el mayor ejemplo de arquitectura de los años 70s, tropicalizada, cancunense, si así se quiere ver, pero era como se edificaba en esos años. La gente se queja que muchos edificios parecen cajas de zapatos, carentes de ornamentos, y efectivamente así se edificaba en esa época, esa es la arquitectura que corresponde y que urbanísticamente hablando nos da identidad.

“Ahora veo que la imagen urbana de Cancún ha cambiado con estos edificios maravillosos, muy altos para mi gusto, y vacíos, pero eso dice que la ciudad va creciendo y que una buena opción es crecer hacia arriba, excepto en el centro, que debería quedarse con una escala baja, aunque ya hay edificios de ocho pisos. Otro aspecto interesante es el de las llamadas comunidades integrales, que han venido a satisfacer las necesidades de quienes vivían en el centro de la ciudad. Este es un proceso por el que pasan todas las ciudades, eventualmente él cobrará su importancia, la burguesía regresará ahí si se dan condiciones óptimas para su desarrollo, como los usos de suelo mixtos, como el llamado “gentrification” en Estados Unidos, que ha revivido zonas olvidadas en ciudades como Los Ángeles y Nueva York, y en México el ejemplo más obvio es La Condesa”.

 

Ricardo Alvarado, Director de Proyectos y Construcción de Grupo Cumbres

Profesional del urbanismo comprometido con poner de manifiesto la relación entre el territorio, la convivencia y la vida cotidiana de quienes lo habitan o han de habitarlo, Ricardo Alvarado utiliza las herramientas del urbanismo orgánico para construir desarrollos catalogados como auténticas comunidades integrales que fomentan el estilo de vida idílico.

AQUA, URBANISMO ORGÁNICO

“El proceso de diseño que hemos venido llevando a cabo en los desarrollos de Grupo Cumbres es partir de las condiciones tanto climáticas como de ubicación que tenemos y fundamentalmente lo que buscamos es generar un sector urbano en el que, en primer término, la calidad del diseño permita llevar a cabo viviendas que ya tienen una ventaja intrínseca porque su orientación está correctamente ubicada. Los beneficios de una orientación correcta en la edificación de viviendas son numerosos y tienen que ver mayormente con el ahorro en el consumo de energía, mayor ventilación y luz natural, gracias a la ubicación de los terrenos en los ejes norte-sur.

“Mi forma de diseñar es muy orgánica, y se ve en los trazos de las calles. Es resultado de una serie de combinaciones en los que intervienen varios factores, principalmente la vegetación nativa; mi punto de partida son los estudios ambientales que muestran cómo está la vegetación, dónde está la mayor concentración y densidad, porque buscamos que siempre haya remates visuales, que siempre haya un escenario natural a la vista; este concepto lo estamos fortaleciendo en nuestro nuevo proyecto, Aqua, donde hemos integrado elementos de éxito de Cumbres y Palmaris para brindar un residencial único, rodeado de áreas verdes, con una ciclopista infinity que permite hacer un circuito continuo siempre con el contacto visual de la naturaleza.

“En Aqua también se incorporó otro elemento que no se había utilizado, una Casa Club o Wellness Center, para atender a la familia con amenidades que puedan disfrutar todos, desde gimnasio, alberca, cancha de usos múltiples y áreas específicas para niños. Con ello atendemos las necesidades de esparcimiento de toda la familia porque consideramos que es importante para la integración familiar y social con los vecinos de tu residencial.

“En Aqua, como en nuestros otros proyectos, fomentamos el concepto de comunidad integral, con acceso a la mayoría de los servicios y con la idea de generar y crear auténticos barrios o sectores residenciales privados, los Gate Community, que en Estados Unidos han tenido tanto éxito porque dan esa idea de seguridad y privacidad, para que en su interior se puedan desarrollar las actividades de la familia de una manera excepcional.

“Como urbanistas, en el aspecto comunitario, nuestro legado es poder generar residenciales donde la gente verdaderamente encuentre no sólo un patrimonio material sino que le tenga cariño, sentido de pertenencia y arraigo, que aquí nos hace mucha falta por las características de la actividad turística del destino. Deseamos poder generar estos espacios donde la gente se desarrolle y tenga los mejores recuerdos… Si logramos eso, es un legado magnífico para la ciudad”.

Rafael Lang, Director Puerto Cancún

La baja densidad que dominaba el paisaje urbano de la ciudad de Cancún fue eclipsada en 2006 con la edificación de torres condominales en Puerto Cancún, proyecto residencial-turístico pensado desde la creación del destino, y que forma parte del Centro Integralmente Planeado concebido por Fonatur en la década de los 70.

Así inició la verticalidad en la arquitectura, dando paso a una nueva fisonomía de cara al futuro, con impresionantes edificaciones ejemplo de vanguardia y tecnología.

URBANISMO DE ALTURA

Rafael Lang, director de Puerto Cancún, habla de los beneficios del modelo vertical que domina el panorama del megaproyecto. “Creo que finalmente en México y en Cancún nos hemos dado cuenta que el modelo de desarrollo de ciudad horizontal que hemos implementado en nuestras urbes es totalmente inverso a disminuir los costos de operar las ciudades, a tener mejor seguridad, a tener medios de transporte eficientes, al medio ambiente, y lo más importante, a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

“Hoy las ciudades tienen que replantear su modelo de crecimiento. Está plenamente demostrado que una persona tiene mejor calidad de vida en ciudades más compactas, que la operación de la ciudad es mucho más eficiente, que el ciudadano realmente disfruta ciudades en las cuales los tiempos de desplazamiento de su casa a su centro de trabajo son menores, o incluso se puede ir en bicicleta o caminando.

“Ejemplos de esto sobran. En Ciudad de México no es casual que luego de un crecimiento horizontal desproporcionado, hoy zonas como La Condesa o La Roma sean tan deseadas, o Manhattan, donde por increíble que parezca se han implementado más de 500 kilómetros de vías ciclistas, y, aún más curioso, es la ciudad con más baja huella de carbono de los Estados Unidos.

“Las personas hoy más que nunca buscan en el lugar donde va a habitar el poder vivir experiencias, conocer gente, convivir. Quizá la definición que más me gusta de una ciudad es la de que es un lugar donde la gente se junta para conectarse entre ellos, ¿no?

“Puerto Cancún desde su conceptualización lo que busca es ser un punto de convivencia con el mar, su plan maestro contempla el desarrollo de una comunidad, principalmente de cancunenses, que puedan disfrutar, trabajar y vivir dentro del proyecto, en continuo contacto con el agua, con las amplias áreas verdes y de conservación del proyecto, mismo que contará con más de 10 kilómetros de colindancia con el agua, algunos de ellos privados, y varios de ellos públicos.

“De igual manera y para completar el conjunto, estaremos desarrollando el centro urbano de Puerto Cancún, que será de uso mixto, con condominios, apartamentos, hotel, zona comercial, cines y una amplia oferta de restaurantes al frente de la marina, lo que será sin duda el lugar donde comulgarán tanto turistas como cancunenses, así como residentes de Puerto Cancún”.

 

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