La familia del Grupo Editorial Latitud21 presidida por el Lic. Eduardo Albor, lamenta el sensible fallecimiento de don Nassim Joaquín, un gran impulsor y Protagonista del desarrollo del Caribe Mexicano.



QUIÉN ES NASSIM JOAQUÍN

Nassim Joaquín es el polifacético empresario cuya visión sentó los precedentes para la creación del primer centro turístico del Caribe mexicano, Cozumel, donde ha intervenido en prácticamente todas las áreas económicas: comercio, agricultura, distribución de combustible, pero sobre todo fue pionero en la promoción turística de Quintana Roo.

Se lee en la historia que «durante el postclásico Cozumel fue el principal punto de escala en la larga ruta comercial que iba desde Campeche a Guatemala y a Honduras. Por tanto ahí se concentraban y comerciaban grandes volúmenes de mercancías de todo tipo y los mercaderes de la isla se convirtieron en una clase política y económica muy influyente». Cuestión que con el correr de los años no ha cambiado significativamente, si acaso concentrado en un solo nombre: Nassim Joaquín Ibarra. A él han recurrido presidentes de México, políticos, empresarios de todas procedencias. Su influencia la atribuye humildemente a la popularidad que cobró siendo su hijo el segundo  gobernador constitucional del estado de Quintana Roo, Pedro Joaquín Coldwell (1981-1987), hoy secretario de Energía de México. Pero no. Venía de tiempo atrás, y si no ¿de dónde viene su sobrenombre?: Tatich, «consejero del pueblo».

Él ha intervenido en prácticamente todas las actividades económicas de la isla: comercio, agricultura y en la distribución de combustible. Pero sobre todas éstas sobresale el turismo, al ser el responsable directo de la creación del primer centro turístico del Caribe mexicano, en los años 60, que le llevó a participar en los ramos de la hotelería y la aeronáutica.

QUINTANA ROO, 40 AÑOS ATRÁS

“… En el año de 1974 establezco ya solo el centro comercial Joaquín. Acababa de cumplir los 30; el terreno fue un obsequio de mi suegra a mi esposa, doña Miguelina, hija de madre cozumeleña y papá irlandés, Óscar Coldwell, un empresario de mucho calibre. Nadie como él tenía entonces la situación económica en la isla: barcos, cocales y empresas de otra índole.

“… Todos (mis hermanos) hemos tenido capacidad comercial, pero yo he tenido una cualidad especial. Cuando Cozumel vivía de la industria chiclera, siendo en éste donde se concentraba, procesaba, empacaba y embarcaba toda la producción de Quintana Roo (para la United Fruit Company) se acostumbraba que la Junta Federal de Mejoras Materiales percibiera los impuestos de la exportación chiclera y se la llevara al centro del país. Se creó una administración con intervención de la Aduana y los comerciantes, que propusimos al entonces secretario de Patrimonio que este presupuesto se aplicara al plan urbano para edificar y pavimentar las primeras calles, lo que aceptó». En otras palabras, la negociación de Joaquín Ibarra marcaría esa cualidad especial de la que habla y sostiene hasta hoy día con el mismo o mayor peso.

A diferencia de Cancún, creado a partir de un proyecto integral de destino vacacional, en Cozumel la actividad turística se dio de manera casual y gradual, ofertando el día de hoy cinco mil 200 cuartos, constituyéndose como uno de los principales centros de buceo submarino a nivel mundial y liderando el arribo de cruceros con respecto de toda Latinoamérica. Don Nassim hace el recuento:

«Pusimos el primer hotel turístico, Playa Azul, de 20 cuartos, el primero que concesionó el gobierno del territorio en 1965. Entonces la isla, turísticamente hablando, no era nada conocida. Por la época vino un periodista, el señor Humphrey, del Holiday Magazine, a quien atendí a lo largo de un mes. Él publicó un artículo muy interesante de Cozumel, el cual despertó mucho interés y empezaron a llegar reservaciones, solicitudes. Sin lugar a duda era una revista muy leída.

“Para entonces -y desde 1948- yo era accionista de la compañía aérea Tamsa con otros empresarios de Mérida y Ciudad de México, la cual conectaba a Cozumel con todo el territorio. Pero del hotel compartíamos el arrendamiento en sociedad con el señor Manuel Barbachano, en cuya agencia de viajes en la capital yucateca empezamos a promocionarlo y el hotelito agarró movimiento. No había muchos instrumentos turísticos para darnos abasto con el pasaje que nos enviaban los señores Barbachano, fue el momento en que muchos cozumeleños adaptaron cuartos muy bien y empezaron a generarse hotelitos familiares, pero sobre todo fonditas. El turismo que llegaba en aquella época era fuerte en dinero; iba de saco y corbata a restaurantes, tenía capacidad económica de compra.

«Recuerdo que por la época había otro empresario, Chamberlain, quien adaptó en su casa cinco o seis cuartos; ambos partimos a México para promocionar Cozumel con las agencias de viajes. Ya para 1967 Mexicana de Aviación empieza con vuelos definitivos a Cozumel con un avión al que le decíamos «el lechero». Este suceso de comunicación atrajo a importantes cadenas hoteleras, como Presidente y otras más que poco a poco se fueron instalando, lo que definió nuestro destino. Así es que a Mexicana le debemos mucho; fue la que más contribuyó a nuestro desarrollo turístico. Hoy contamos con vuelos de American, US Air, Continental y muchos vuelos charters”.

Don Nassim Joaquín Ibarra cede sus acciones de Tamsa sin costo alguno a Mexicana en los años 60, «con tal de que entrara a Cozumel, y me hice su representante». Una década después interviene en la creación de Aerocozumel con la participación de Fernando Barbachano hijo. «La idea era hacer un puente de comunicación entre Cozumel y Playa del Carmen, así que hicimos una pista; Playa entonces tenía 300 habitantes, pero era un punto que yo veía con mucha perspectiva porque estaba al centro del triángulo: Cancún-Cozumel-Chetumal. Con esta aerolínea llegamos a manejar hasta 890 pasajeros en un día, al principio con un avión Islander para nueve pasajeros, y después con aviones más grandes tipo Trilander, de 18 pasajeros. Liquidé a Barbachano y le compré a Vázquez Raña un avión, DC 3, de 28 pasajeros, de Aerocaribe, y con ésta empecé a crecer: Cancún-Cozumel-Mérida-Tuxtla Gutiérrez. Cuando vendí (Aerocaribe) tenía ya 13 unidades aéreas, era 1988.

Anterior a la empresa aérea Tamsa, data en la bitácora de la región la línea chiapaneca Sarabia (1942), la cual brindó el primer servicio aéreo del Sureste a través del Circuito Ruta del Caribe: Chetumal-Carrillo Puerto-Cozumel-Isla Mujeres.

QUINTANA ROO, A 40 AÑOS

«En Cozumel ha sido muy bueno la llegada de cruceros porque es una de las actividades en la que se sostiene su economía. Tenemos tres muelles que estadísticamente reciben a tres mil personas diarias, más las tripulaciones, con evidente capacidad económica. Vea el malecón: hay 17 joyerías de primer orden, es clara muestra de los beneficios que traen al comercio local. Atracan dos mil 196 cruceros, que al menos en 2002 trajeron a tres millones 296 mil pasajeros (agosto 2014: 589 cruceros, con 1.7 millones de pasajeros). Pero es cierto que no trae los mismos beneficios a la hotelería directamente, por lo que a mí sí me interesa que Cozumel tenga promoción turística constantemente, pues participamos dentro de la industria ya que tenemos un hotel, por ejemplo, que tiene que estar publicitándose, como el resto de los establecimientos hospitalarios -cerca de 60- y el campo de golf que pertenece a una franquicia.

El tema de la promoción, lo de hoy: «Vea usted. Hay países como España y otros que sus gobiernos aportan grandes cantidades para la promoción de sus centros turísticos, cosa que en México ha estado muy limitada. El gobierno debería enfocarse más al respecto ya que es una industria que genera ingresos y empleos. En este periodo (2004)  ha habido dos cambios en la Secretaría de Turismo, cuando ello ocurre entra una política diferente a la otra y pues así no se dan las mejoras. Concluyo que los empresarios de Cancún han hecho un buen papel para posicionar al destino, que ya es conocido en todo el mundo. Pero insisto, necesitamos del respaldo del gobierno. En ese sentido tuvimos anteriormente mucha ayuda de parte de Fonatur, dependencia de la que no sé cuál sea su intervención en el presente”.

QUINTANA ROO, 40 AÑOS A FUTURO

Lejos quedó la bonanza agrícola y frutícola de Cozumel no obstante la bondad de su tierra. ¿Habría la posibilidad de diversificar la economía de Quintana Roo hacia este campo y no sólo dejarla descansar en el turismo? Dice don Nassim: «Yo diría que sí; si los gobiernos pensaran en programas de campo, ganadería y pesca como se debe hacer, sacaríamos más de lo que estamos haciendo ahora. Cozumel tuvo importante producción no solo chiclera, sino de plátano y piña, y de las más sabrosas del mundo por cierto. Pero ya nadie siembra, no existen los estímulos, ni las condiciones. La gente nativa y los que han llegado han optado por esta actividad (turística), y es lógico, la situación económica no es mala».

**Extractos de la entrevista concedida por don Nassim Joaquín a Latitud 21 Año 2 Número 15 Junio 2004.