jueves, julio 9 2026 •  Latitud 21 • Emprendedores y Negocios en el Caribe Mexicano
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo
Revista Latitud 21
Marca:

Nearshoring

El nuevo muro

por NellyG 1 junio, 2026

 

Por: Sergio León Cervantes

X: Oigres14 |Email:  sergioleon@sergioleon.mx |IG: @sergioleoncervantes

 

 

Durante décadas, México creyó que su relación más delicada con Estados Unidos estaba en la frontera. El muro, la migración, los aranceles o el narcotráfico parecían ser el centro de la tensión bilateral. Pero algo cambió. Y probablemente aún no hemos dimensionado su verdadero alcance.

Donald Trump acaba de abrir un nuevo frente: el financiero.

La discusión ya no gira únicamente alrededor de deportaciones o impuestos a las remesas. Hoy el debate empieza a trasladarse hacia el control bancario, la vigilancia financiera y el acceso de millones de migrantes al sistema económico estadounidense. Y eso podría convertirse en uno de los mayores puntos de presión rumbo a la renegociación del T-MEC.

Estados Unidos descubrió algo antes que México: las remesas no son solo dinero. Son poder.

México recibió 64,745 millones de dólares en remesas durante 2024, un nuevo récord histórico. El dato es brutal: equivale aproximadamente al 3.5% del PIB nacional.

Más delicado aún: 96.6% de esas remesas provienen directamente de Estados Unidos. Solamente desde California y Texas salió casi la mitad del dinero enviado a México.

En términos simples: México depende profundamente del dinero generado por sus migrantes en territorio estadounidense.

Y el problema no es menor.

Las remesas ya compiten con el petróleo, el turismo internacional y parte de la inversión extranjera como una de las principales fuentes de divisas del país. Pero además sostienen algo todavía más importante: la estabilidad social.

En México, uno de cada nueve hogares recibe remesas. En regiones del Bajío y Occidente, la proporción sube a uno de cada seis hogares.

En estados como Chiapas, Guerrero, Michoacán o Zacatecas, las remesas representan entre 10% y 14% del PIB estatal.

Es decir: hay estados enteros cuya estabilidad económica depende directamente del dinero enviado desde Estados Unidos.

Y precisamente ahí aparece la vulnerabilidad.

Trump entendió que para presionar a México no necesariamente necesita cerrar la frontera. Le basta con tocar el flujo del dinero.

La nueva estrategia republicana ya no se limita a plantear impuestos a las remesas. Ahora comienza a construirse un modelo mucho más sofisticado: endurecer controles financieros, obligar a bancos a revisar ciudadanía y estatus migratorio, elevar requisitos de identificación y aumentar la trazabilidad de operaciones.

El mensaje es claro: la frontera ya no solamente es física. Ahora también puede ser bancaria, digital y fiscal.

El argumento oficial es seguridad nacional. Washington mezcla cada vez más en una sola narrativa migración, lavado de dinero, narcotráfico, control fronterizo y sistema financiero. Y cuando un tema entra al terreno de seguridad nacional en Estados Unidos, las herramientas de presión se multiplican.

El riesgo para México es enorme.

Un impuesto de apenas 1% sobre remesas podría representar alrededor de 650 millones de dólares menos al año para familias mexicanas. Un escenario de 3.5% implicaría pérdidas cercanas a 2,200 millones de dólares anuales. Y eso sin considerar el efecto psicológico del miedo financiero.

Porque el verdadero riesgo probablemente no está en el impuesto.

Está en el precedente.

Millones de migrantes podrían comenzar a abandonar bancos, utilizar efectivo, recurrir a terceros o migrar hacia mecanismos informales por temor a vigilancia financiera o restricciones migratorias. Paradójicamente, una medida diseñada para controlar operaciones podría terminar fortaleciendo redes clandestinas y debilitando la bancarización.

Y aquí aparece el verdadero trasfondo geopolítico.

La revisión del T-MEC ya no hablará únicamente de comercio. También hablará de migración, seguridad, inversiones chinas, fentanilo, energía, lavado de dinero y control financiero. Todo empieza a conectarse.

México podría llegar debilitado a la negociación más importante de Norteamérica si no entiende rápidamente que este ya no es solo un debate migratorio. Es un reacomodo de poder.

Durante años pensamos que nuestra principal dependencia frente a Estados Unidos era comercial.

Hoy descubrimos que también es financiera, social y migratoria.

Y quizás ahí está la reflexión más dura de todas:

El nuevo muro de Trump podría no construirse con concreto.

Podría construirse con bancos.

¡Hasta el próximo mes con más retos y oportunidades!

Sin miedo a la cima porque el éxito ya lo tenemos

 

 

El costo de la incertidumbre

por NellyG 30 abril, 2026

 

 

Mientras el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá entra en revisión, México sigue atrapado en una discusión superficial: aranceles, reglas de origen, migración. Pero la verdadera negociación ocurre en otro nivel, uno más profundo y determinante: la certeza jurídica.

Estados Unidos no está revisando un tratado. Está rediseñando su arquitectura productiva global. El nearshoring no es una tendencia, es una decisión estratégica. Y en ese tablero, México debería ser el principal beneficiario.

Podría estar captando entre US$35,000 y US$50,000 millones adicionales de inversión extranjera directa al año. Hoy apenas se mantiene en niveles de US$36,000–40,000 millones, con un alto componente de reinversión. Es decir: no estamos creciendo, estamos reciclando.

La diferencia entre el potencial y la realidad no es menor. Es estructural.

Hoy, una empresa global —y en particular una empresa estadounidense— ya no toma decisiones únicamente con base en costos, talento o ubicación. Toma decisiones con base en el riesgo. Pero no en abstracto, sino en cómo ese riesgo se manifiesta en México.

Ese riesgo se evalúa en cinco dimensiones concretas: la jurídica, donde la pregunta es si la inversión puede defenderse ante cambios de criterio; la política, donde las reglas pueden modificarse con cada ciclo electoral; la social, donde el entorno puede aceptar o rechazar un proyecto; la ambiental, donde una inversión puede detenerse o encarecerse por regulación o presión; y la operativa-cultural, donde muchas veces no existe alineación entre autoridades, comunidad y empresa.

México sigue siendo competitivo en costo, ubicación y talento. Pero en estas dimensiones, el mensaje que se está enviando es inconsistente.

Reformas al Poder Judicial, ajustes fiscales, cambios en materia aduanera y criterios variables en la aplicación de instrumentos como la Ley de Amparo han generado un entorno donde la ley deja de ser certeza y se convierte en interpretación. Y en inversión, la interpretación es riesgo.

Un aumento de apenas 1% en la percepción de riesgo puede elevar el costo de capital hasta en 150 puntos base. En proyectos de gran escala, eso no es técnico: es la diferencia entre avanzar o retirarse.

Casos recientes en sectores estratégicos —incluyendo turismo e infraestructura— han reforzado esta percepción. No necesariamente por el fondo de las decisiones, sino por la falta de previsibilidad en su ejecución. Hoy, un proyecto en México no termina cuando se autoriza; empieza una etapa de exposición.

Hoy, el inversionista no teme entrar a México. Teme no poder predecir lo que va a pasar después de haber entrado.

Esa es la señal que se está enviando al mundo. Y esa señal no se queda en el sector privado; llega directamente a las mesas de negociación. Porque en la lógica de Estados Unidos, la certeza jurídica no es un discurso: es una condición operativa.

Ahí está el punto crítico: México quiere capturar el nearshoring, pero al mismo tiempo eleva el riesgo percibido de invertir. Esa contradicción debilita su posición justo en el momento en que más debería fortalecerla.

Corregir el rumbo no requiere más promoción, sino decisiones. Implica garantizar reglas claras y consistentes desde el Poder Judicial, la Secretaría de Gobernación y el Congreso; dar estabilidad fiscal y regulatoria desde la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Servicio de Administración Tributaria; construir una política industrial y logística coherente desde la Secretaría de Economía y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes; y profesionalizar la gestión social y ambiental de los proyectos desde la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y los gobiernos locales. Pero, sobre todo, implica alinear el discurso con la realidad: no basta con atraer inversión, hay que garantizar que permanezca.

La diferencia es brutal. Si México corrige estas variables, puede capturar más de US$300,000 millones adicionales en inversión en la próxima década. Si no lo hace, el riesgo no es dejar de crecer, sino volverse irrelevante en la mayor reconfiguración económica de los últimos 30 años.

El nearshoring no se asigna por intención. Se gana por confianza. Y hoy, esa confianza es exactamente lo que está en juego.

¡Hasta el próximo mes con más retos y oportunidades!

Sin miedo a la cima porque el éxito ya lo tenemos.

 

Nearshoring: el norte ya arrancó, ¿y el Caribe?

por NellyG 1 abril, 2026

 

 

Por 01Sergio León Cervantes

 

En los últimos años una palabra se repite en foros empresariales, discursos políticos y análisis económicos: nearshoring. La relocalización de cadenas productivas hacia América del Norte ha colocado a México en el centro de una transformación industrial global.

Los datos son contundentes: México registró 36 mil millones de dólares de inversión extranjera directa en 2023, 36.8 mil millones en 2024 y 40.8 mil millones en 2025, la cifra más alta en su historia reciente. Más relevante aún: las nuevas inversiones crecieron más de 130% entre 2024 y 2025, señal de que empresas globales están apostando por expandir operaciones en el país.

La razón es clara. México se ha consolidado como el principal socio comercial de Estados Unidos, con intercambios que rondan los 870 mil millones de dólares anuales. En un contexto de tensiones geopolíticas con China, cadenas logísticas más cortas y necesidad de seguridad en el suministro, producir cerca del mercado norteamericano dejó de ser una opción estratégica para convertirse en una prioridad corporativa.

Sin embargo, el nearshoring no está beneficiando a todo el país por igual. Los grandes ganadores hasta ahora tienen nombre y apellido: Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Baja California, Querétaro y Guanajuato. Estados que llevan décadas construyendo ecosistemas industriales sólidos. Monterrey, por ejemplo, cuenta con más de 16 millones de metros cuadrados de espacio industrial y más de un millón de metros en construcción. Esa capacidad no se improvisa. Es el resultado de años de inversión en infraestructura, talento técnico, logística y energía.

Y ahí está el verdadero mensaje detrás del nearshoring. No está premiando a los territorios que más hablan del futuro. Está premiando a los que ya construyeron las condiciones para recibirlo.

México enfrenta, además, desafíos estructurales. La falta de capacidad energética en varias regiones, la escasez de espacio industrial disponible, la saturación logística y la falta de talento técnico especializado son obstáculos reales para aprovechar plenamente esta ola de inversión.

Esto ha provocado una nueva división económica en el país. Por un lado, un México industrial, concentrado en el norte y el Bajío, que está capturando la mayor parte de la relocalización global.

Por otro, un México rezagado, principalmente en el sur y el sureste, que observa el fenómeno con expectativa, pero aún sin las condiciones necesarias para participar plenamente.

En ese mapa surge una pregunta incómoda para el Caribe Mexicano.

Quintana Roo es, sin duda, una potencia turística global. Pero el nearshoring no busca playas ni resorts. Busca energía confiable, suelo industrial competitivo, talento técnico, conectividad logística y certeza regulatoria.

Eso no significa que el Caribe esté condenado a quedar fuera; significa que debe encontrar su propio modelo.

El futuro industrial de esta región no está en competir con Monterrey en manufactura pesada, sino en construir una plataforma diferente: manufactura ligera, logística regional hacia el Caribe y Centroamérica, servicios corporativos y tecnológicos, y cadenas productivas vinculadas al comercio internacional.

La reciente creación del Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar de Chetumal abre una ventana interesante. Si logra articular incentivos fiscales, infraestructura logística y talento especializado, podría convertirse en una puerta de entrada para nuevas inversiones orientadas al mercado regional.

Pero conviene decirlo con claridad: Un polo industrial por sí solo no crea un ecosistema productivo. Se construye con energía, infraestructura, educación técnica y estrategia territorial.

El nearshoring es probablemente la oportunidad industrial más importante para México en las últimas tres décadas, pero también es una carrera que ya empezó. Y en esa carrera, el mercado no reparte premios por entusiasmo ni por discurso, los reparte por capacidad.

El norte del país ya arrancó.

La pregunta que queda para el Caribe Mexicano es mucho más incómoda que optimista: ¿Vamos a construir las condiciones para subirnos a esta nueva economía productiva o vamos a seguir viendo pasar, desde la comodidad turística, la oportunidad industrial más importante de nuestra generación?

¡Hasta el próximo mes, con más retos y oportunidades!

Sin miedo a la cima porque el éxito ya lo tenemos.

 

X: Oigres14 |Email:  sergioleon@sergioleon.mx

IG: @sergioleoncervantes

Empresa mexicana de inteligencia artificial recibe premio en San Francisco

por Redacción 3 julio, 2018

 

La asociación Nearshore Americas galardonó recientemente a la empresa mexicana Nearshore Delivery Solutions con el Nexus Illuminate Award, en la categoría de Emprendedor del Año. El premio, de acuerdo con los organizadores, busca honrar el liderazgo y visión sobresaliente en la industria de servicios de nearshoring (un modelo de exportación de servicios tecnológicos).

Para la ceremonia de premiación se dieron cita en el Nasdaq Entrepreneurial Center, en San Francisco, California, algunos de los líderes más influyentes en la industria de la tecnología, en busca de celebrar los logros y la calidad del desempeño de las empresas de nearshoring.

El premio Nearshore Entrepreneur of the Year se otorga a las empresas que trabajan con tecnologías disruptivas y de vanguardia como son inteligencia artificial, big data y cómputo cognitivo.

“Es un gran logro para el equipo y los cuatro años que llevamos desde que empezamos. Al ser una PyME que ha venido duplicando su tamaño cada año es un logro muy importante este reconocimiento internacional”, comentó al respecto Gustavo Parés, director general y fundador de Nearshore Delivery Solutions.

Nearshore Delivery Solutions fue fundada en 2014 por los hermanos Ricardo y Gustavo Parés Arce, y se especializa en colocar talento especializado en cómputo cognitivo en empresas tecnológicas consolidadas del continente. Además, desarrollan soluciones basadas en inteligencia artificial para industrias como la financiera, servicio al cliente, entre otras.

“Gustavo y Ricardo han mostrado una habilidad de mantenerse ágiles en su desarrollo de soluciones tecnológicas, trabajando muy duro para crear una innovación real, tal y como vemos en un rango de soluciones de inteligencia artificial que han construido para clientes globales”, comunicó Nearshore Americas respecto al premio.

Este año, Nearshore Delivery Solutions cobró relevancia por desarrollar un sistema de inteligencia artificial que puede predecir el comportamiento de la bolsa de valores, además del lanzamiento de asistentes financieros virtuales basados en IA para bancos globales, así como un bot conversacional que responde preguntas sobre el Mundial de Fútbol 2018.

“Este premio es un gran orgullo a muchas horas de esfuerzo y construir soluciones nuevas de la mano del equipo. Poder mostrar cómo una PyME familiar mexicana puede competir a nivel internacional es un gran logro”, agregó Gustavo Parés.

Y concluyó: “Esperamos seguir creciendo de manera acelerada con nuestros aliados y clientes. Buscamos que México tenga cada vez más empresas tecnológicas de alto valor agregado, ese es de nuestros principales objetivos.”

Descarga la Edición Julio 2026

Columnas Editoriales

  • Verano en Cancún: oportunidad turística vs. movilidad 

    1 julio, 2026
  • El valor de un pato

    1 julio, 2026
  • El Estruendoso silencio empresarial

    1 julio, 2026
  • El talón de Aquiles 

    1 julio, 2026
  • Bitácora de Viaje LXIX  

    1 julio, 2026
  • De comunistas a burgueses

    1 julio, 2026
  • Desazón empresarial: el peso de invertir en México

    1 julio, 2026
  • El futuro del sur de Quintana Roo

    1 julio, 2026
  • Reingeniería del entorno social

    1 julio, 2026
  • El Distrito Financiero: una oportunidad para transformar a Cancún

    1 julio, 2026
  • Evolución en México del sistema penitenciario

    1 julio, 2026
  • El costo de rebotar

    1 julio, 2026
  • Nihilismo Corporativo

    1 julio, 2026
  • El talón de Aquiles

    1 julio, 2026
  • Quintana Roo mundialista y el Puente Nichupté  

    2 junio, 2026
  • La economía del día a día

    2 junio, 2026

Revista Proyecto Brújula

AGENDA

  • 2-4 de junio • Exphotel

    2 junio, 2026
  • 2-5 de junio • K’íiwik: Feria Turística del Mundo Maya

    2 junio, 2026
  • 7-10 de junio • Mexico Open Qualifier

    2 junio, 2026
  • 8-11 de junio • Fiexpo Latin America

    2 junio, 2026
  • 11 de junio-19 julio• México de mis Sabores

    2 junio, 2026

El Molcajete

  • Turismo deportivo

    1 septiembre, 2025
  • EL sargazo se puede utilizar y obtener múltiples beneficios

    1 agosto, 2025
  • La variedad de marcas aéreas a Cancún es una constante.

    1 julio, 2025

Infografía

  • Experiencia que enamora al viajero 

    1 septiembre, 2025
  • Cuando la salud vacía tu cartera

    1 agosto, 2025
  • ¿Crédito o familia? Dilema financiero de los mexicanos

    1 julio, 2025
  • Facebook
  • Twitter
  • Instagram
  • Youtube

@2020 - Todos los derechos reservados. Diseñado por Latitud 21

Revista Latitud 21
  • Inicio
  • Secciones
    • Agenda
    • Emprendedores
    • Encuentros
    • En la 21 y otras latitudes
    • Foro Empresarial
    • Infografia
    • Libro Ecología y Espiritualidad
    • Lifestyle
    • Meridiano 87
    • Playa del Carmen
    • Portada
    • Responsabilidad social
    • Sube y Baja
    • Tech 2.1
  • Columnas de Opinión
  • Caribe Mexicano
    • Quintana Roo
    • Cancún
    • Playa del Carmen
  • Deporte y Salud
  • Ediciones Anteriores
  • Contacto
  • Otras Revistas del Grupo