Desafíos y necesidades

por ahernandez@latitud21.com.mx
  • Carta del Editor
  • Nelly García
  • ngarcia@latitud21.com.mx

A sólo unos días de que el pueblo de Guerrero sufrió un tremendo embate de la naturaleza por el huracán Otis que tocó tierra en categoría 5, el recuento de los daños sigue y seguramente los estragos durarán por semanas, meses e incluso años, porque muchas personas y empresas lo perdieron todo. Los principales destrozos ocurrieron en Acapulco, pero también otras ciudades fueron terriblemente afectadas, así como en comunidades rurales. Las necesidades son muchas y los reclamos también. Es cierto que un desastre natural no se puede evitar, pero el cómo se afronta antes, durante y después, sí puede hacer una enorme diferencia, y es aquí donde se está notando la falta de voluntad y experiencia para manejar una emergencia como esta. Esperemos que los apoyos fluyan más rápido y que lleguen a quienes les tienen que llegar, que no se tome el asunto con fines electoreros, pero sobre todo, que siente un precedente, que sea una lección relevante para esa entidad y todas las entidades costeras de nuestro país que son susceptibles a ser golpeadas por la furia de los huracanes año con año. Contar con protocolos, gobierno y ciudadanos, y apegarse a ellos, contar con recursos en tiempo y forma y sobre todo actuar rápidamente, es la mejor manera de salir con menos afectaciones de una tragedia como esta. Ante todo, solidaridad con nuestros hermanos guerrerenses.

Estamos en la recta final del año y las perspectivas en el horizonte son medianamente regulares; eso, al menos, es lo que nos dicen los expertos, con base en el panorama nacional e internacional, como David Páramo, analista financiero quien disertó una conferencia en el marco del 20 aniversario de la Amexme Riviera Maya. Lo más rescatable de ese encuentro, independientemente de ver el horizonte con sus desafíos en todos los sentidos, es que aún en el panorama más complejo, se puede invertir, se puede emprender y se puede salir adelante; y ese fue el mensaje, sobre todo a los jóvenes, a que no estén esperanzados a que las condiciones algún día serán las idóneas; no, el presente y el futuro se van construyendo día a día, y las oportunidades, si no las hay, entonces se tienen que crear.  

Sin duda, un gran mensaje y que aplica en todos los sentidos, pero sobre todo que cobra relevancia en la recta final del año; el próximo estará muy agitado en términos políticos y económicos, pero debemos estar preparados para ello, para afrontar los retos, para asumir compromisos y para avanzar, siempre avanzar, aunque sea poquito, pero nunca detenerse..

Nelly García
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