Garcís, de la cancha a la salud

Con la solidez de seis décadas, la empresa que dirigen José Antonio y Francisco García encontró en la pandemia la oportunidad de innovar, y a los artículos deportivos sumó la producción de mascarillas y caretas de uso quirúrgico e industrial

 

Si bien es cierto que la crisis derivada por la pandemia afectó de manera global al mundo empresarial, al grado que muchos negocios tuvieron que hacer recortes, o en el peor de los casos bajar cortinas, la emergencia sanitaria también sirvió para que personas audaces y visionarias encontraran la manera de innovar o adecuar el giro de sus establecimientos. Es el caso de Garcís, la marca mexicana deportiva por excelencia desde 1961, que encontró en la lucha contra el Covid-19 la oportunidad para ofrecer nuevos productos.

José Antonio García y su hermano Francisco son las mentes detrás de una fructífera sociedad, con una fábrica en la que producen todos los artículos de Garcís, además de que tienen la licencia de la marca americana Perry Ellis, de calzado de vestir.

Con la experiencia que tiene en este negocio y su personalidad inquieta para las ventas, José Antonio reconoce que les ha impactado la crisis por la pandemia, pero que rápidamente encontraron un nuevo rumbo.

“La gente dejó de comprar el zapato de vestir, porque ha estado confinada, guardada en sus casas, no ha tenido la actividad debida como antes, y aunado a que muchas plazas y tiendas han cerrado, se cayó la venta de este calzado, pero en lo que se refiere al tenis y la sandalia, la gente estando en su casa sí los usa, para estar más casual, más cómoda. Pero dentro de las oportunidades de negocio que vimos, teniendo una planta productiva de 450 personas, lo que hicimos fue abocarnos a fabricar mascarillas y cubrebocas”.

Comenta que la incursión en este segmento fue casi natural, porque tenían el 70% de maquinaria para adaptarla; “trajimos otra cantidad de China y Estados Unidos, así que en lugar de correr gente, tuvimos que contratar más, al grado que ahorita Garcís tiene 600 personas trabajando”, destaca.

Señala que están fabricando 100 mil mascarillas diarias, las cuales venden a la Guardia Nacional, Seguro Social, Issste, Marina y Sedena, dependencias que en principio estaban comprando de importación, pero que al darse cuenta que en México se están haciendo, y de muy buena calidad, optaron por adquirirlas a Garcís.

“Tenemos las certificaciones de la STyPS, NOM-Nyce y Cofepris; afortunadamente quedaron sorprendidos en los laboratorios Nyce que una empresa mexicana tuviera mascarillas con una calificación de 99.50 o 99.70, esto quiere decir que si en México se usara la N99, nuestra mascarilla sería eso, más que N95, orgullosamente hecho en México”.

Añadió que para aprovechar la tecnología y sacar un buen producto trajeron técnicos e ingenieros que les dieron el know how y técnicas. “Afortunadamente supimos tomar esa oportunidad que se presentó y reinventarnos; tenemos el cubrebocas y mascarilla con marca Medimask y otra con marca Garcicare, que nos están funcionando muy bien”.

 

 

Producto más allá del Covid-19

 

También están vendiendo a empresas como Lamosa o Cemex, porque el cubrebocas es quirúrgico e industrial; “no es un tipo de producto que se esté comprando sólo por pandemia, sino que en estas compañías manejan polvos y resinas, así que requieren protección. De modo que esta demanda no va a ser nada más por la pandemia, sino una demanda estable. Por eso adaptamos la fábrica, eso es lo que nos tiene ocupados y con mucho trabajo y creciendo en nuestro personal.

Dijo que lejos de despedir colaboradores, han contratado más e incluso perciben mejores ingresos, porque por la alta demanda ganan horas extras.

Explicó que tienen cinco modelos de cubrebocas y mascarillas, todos certificados y más baratos que los productos de importación; “el nuestro anda en un promedio de 50 pesos, y sí hay quienes ofrecen más baratos, pero no de la misma calidad y tecnología”, dijo.

Disminución en demanda

 

Reconoció que en la venta de calzado tienen un 30% menos respecto al año anterior; en el caso del de vestir, compensó un poco que Perry Ellis ha aumentado en 50% la demanda respecto a lo que compraba en 2019, debido a que tiendas departamentales como Palacio de Hierro y Liverpool, que tenían un porcentaje bastante alto de importación de Europa,  ahora están requiriendo el producto aquí porque el flete ha subido hasta cinco veces lo que costaba un contenedor.

En cuanto a tenis y sandalia dijo que “se ha vendido bien, aunque por abajo del 30% de lo acostumbrado”. Sin embargo, reiteró, si tomamos en cuenta que estamos haciendo 100 mil cubrebocas diarios, eso nos ha compensado y no tener que haber liquidado gente y, al contrario, contratar más.

Explicó que de los 600 empleados totales actuales, el 80% está dedicado a mascarillas y el otro 20% haciendo zapatos que distribuyen en sus alrededor de 6 mil puntos de venta con todos los socios comerciales (Dorothy Ganor, Coppel, Suburbia, B Hermanos, 3 Hermanos, etc.).

Todos ellos trabajan en la planta de 7 mil metros cuadrados ubicada en San Francisco del Rincón, Guanajuato, donde está instalada desde 1982; previamente estuvieron en León y la Ciudad de México.

Futbol: gran experiencia

 

Con casi 30 años inmerso en el mundo del futbol mexicano, como dueño y presidente del Atlante y después como presidente de la primera división, para José Antonio García ese es un tema que siempre estará presente. “Fue un bonito ciclo, siempre digo ‘no llores porque terminó, disfruta porque sucedió’, pero la verdad es que uno nunca cierra las puertas por si aparece algo interesante, el futbol es algo que te vuelves adicto, que siempre lo extrañas, la adrenalina, fueron cosas muy bonitas, que se movieron y disfrutaron, también hubo tristezas… vamos a ver qué nos depara el destino, pero por lo pronto estamos metidos con los cubrebocas y mascarillas”.

 

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100 mil

mascarillas diarias están fabricando los trabajadores de Garcís

 

6-7 millones

es el pedido que tienen en promedio con organismos públicos, como Guardia Nacional, Sedena, IMSS e Issste

 

600 empleados

tiene la empresa; contrataron 150 en tiempos de pandemia, por la demanda de protectores de uso quirúrgico e industrial