La ventaja de la dosificación

“Enfocar el recurso humano de tu empresa a un proyecto que no tienes medido puede llevarte a no completar la tarea en el tiempo previsto”

Asistí a una competencia deportiva de mi hija de 11 años en donde debía correr, luego nadar y correr de vuelta. Quedó en primer lugar, pero no porque fuera la más rápida, sino porque supo dosificar su esfuerzo.  Lo cual me recordó la importancia de planear y observar.

Los deportistas de eventos largos, donde el esfuerzo debe continuar por varias horas, lo primero que aprenden es a cuidar las respuestas de su cuerpo, midiendo su respiración y controlando su velocidad en cada etapa, solamente así pueden terminar la competencia, porque si no, de otra forma terminarán, sí, pero vomitando en el pavimento. 

Esta analogía aplica a todas las diferentes actividades que conforman nuestra vida. Si cuidamos nuestros esfuerzos y los vamos dosificando, la probabilidad de llegar más lejos aumenta.  

Las empresas invierten cantidades de dinero considerables contratando asesores en planeación estratégica, planeación fiscal y todo aquello que les ayude a graduar sus capacidades. Si invierto en una nueva línea de producción, un nuevo producto o un cambio en el servicio y este no tiene el impacto deseado estaré perdiendo tiempo, dinero y recursos humanos valiosos que pude invertir en otra opción mucho más rentable a la larga, es por ello que dosificar los esfuerzos es importante y, sobre todo, necesario. 

Presionar a los equipos de trabajo para otorgar más tiempo, más ideas y más innovación puede ser bueno, pero si no medimos el pulso del equipo es probable que terminemos acotándolo tanto que se olviden de innovar. O simplemente buscando trabajo en otro lado en donde la presión esté realmente enfocada a proyectos realizables, tanto en tiempo como en forma.

Empecemos entendiendo un concepto sobre dosificación. Matemáticamente hablando, tu capacidad, ya sea de inversión, trabajo o tiempo, es limitada, así que no puedes ocuparla toda en una sola cosa o simplemente poner todos esos recursos en un espacio de tiempo inmutable que agote esa capacidad, porque al momento que salga otra oportunidad tus recursos no estarán  disponibles y perderás; a esto último se le conoce como ‘costo de oportunidad’.

Enfocar el recurso humano de tu empresa a un proyecto que no tienes medido puede llevarte a no completar la tarea en el tiempo previsto, lo que se traduce en costos no proyectados y en un equipo altamente frustrado, y ahí radica la importancia de planear y hacerlo bien, ya que los costos de no hacerlo bien desde el principio pueden ser elevados y pueden llevarte a ti y a tu equipo a fracasar. 

Inna German Gomez presidencia@ccedelcaribe.com

Así que debemos entender que la planeación es como una carrera larga, sistemáticamente debemos generar planes, medirlos y aplicar nuestros recursos de forma paulatina. Crear una técnica para observar siempre los latidos que da nuestra empresa, pensar en carreras largas con esfuerzos que vayan aumentando gradualmente y victorias paulatinas. Eso mantendrá a la empresa en la pista por mucho más tiempo y generará un crecimiento ordenado con resultados continuos.