Medio ambiente sano

Consciencia verde, empresa que inició con la venta de ecopopotes, expande su mercado para ofrecer nuevos productos

Tras incursionar hace tres años en el ámbito de artículos para cuidar el medio ambiente, la empresa Ecopopotes Cancún registra su nuevo nombre: Consciencia verde, al incluir nuevos productos que rápidamente se posicionan en el gusto de la gente que cada vez tiene una visión más clara en lo que a preservar el planeta se refiere.

Claudia Duarte, directora general de Consciencia verde, platica que inició con la venta de los ecopopotes como una opción al uso de popotes desechables que causan una gran contaminación. “Hace tres años no estaba tan difundido el cuidado al medio ambiente. Fue a raíz de un viaje que hice el año pasado a San Miguel de Allende y vi que estaban haciendo la campaña ‘Sin popote por favor’ que me uno a ellos para preguntarles cómo veían mis alternativas, y fueron muy bien aceptadas”.

La emprendedora recuerda que tras subir algunas fotos de los popotes a una página relacionada con temas ambientales empezó el boom. “Es cuando me doy cuenta que específicamente en los popotes la gente ya estaba muy interesada en hacer los cambios y tener una alternativa reutilizable”.

VARIEDAD DE COLORES Y TAMAÑOS

Los ecopopotes están hechos de acero inoxidable, con un acabado especial en las puntas para evitar que tengan filos que lastimen; Consciencia verde no es el fabricante de las piezas, mismas que compran a una empresa de Estados Unidos y distribuyen en México.

Claudia inició el negocio con los popotes clásicos, es decir, los de seis milímetros rectos y curvos; posteriormente, conforme a las necesidades de la gente que pedía popotes para beber smoothies y licuados, “empezamos a meter los de ocho milímetros; después trajimos los de 10 milímetros para tapioca y luego los largos de 24 y 26 centímetros, que son ideales para los vasos grandes en los que sirven los refrescos en el cine”.

Todos los tamaños están disponibles en rectos y curvos, excepto los de 10 milímetros que solo vienen de forma recta; se cuenta con cinco colores: negro, plata, rose gold, arcoíris y dorado. El material está aprobado y certificado por la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés).

NEGOCIO EXITOSO

Acerca de sus inicios, la emprendedora comenta que empezó con el apoyo de su esposo, invirtiendo un capital de tres mil pesos para la primera compra del producto; cuando se une a la campaña ‘Sin popote por favor’ posteó fotos de los popotes que tenía y enseguida recibió muchos pedidos, tantos que “el asunto se me salió de las manos porque me anuncié y no tenía suficiente existencia para atender la demanda”.

Agrega que en el último año han registrado significativos avances, ya que facturan grandes pedidos en hoteles como Mayakoba, Nizuc & Spa, Tres Ríos, Oasis, Breathless y Barceló, entre otros. Al inicio del proyecto de emprendimiento abrieron una tienda, pero por diversas situaciones deciden cerrar, por lo que actualmente sus productos pueden encontrarse en diversos establecimientos y se solicitan también a través de las redes sociales.

Asimismo, constantemente participan como expositores en diversos bazares, además de colaborar en labores de limpieza de playas, en donde obsequian ecopopotes a quienes acuden a apoyar en esa actividad.

Al mes venden aproximadamente tres mil popotes, además de que arman paquetes promocionales para eventos especiales.

La empresa ha crecido y actualmente también se dedica a la venta de otros productos diseñados para preservar el medio ambiente, tales como cubiertos y cepillos dentales de bambú, bolsas herméticas, toallitas desmaquillantes reutilizables elaboradas de algodón de bambú, además de bolsas para el mandado y almacenar verduras, y rodillos de cuarzo para masajear la cara.

De inicio solo eran dos personas en la empresa, actualmente son 10, entre vendedores y personal dedicado a la manufactura de bolsas.

“Mis productos llegan a todo Quintana Roo, así como a la Ciudad de México, Querétaro, Puebla, Mérida, León, Chihuahua, San Miguel de Allende, Hermosillo, Cholula, Houston y Colombia”.

CONSTANCIA

Al pedirle un mensaje para quienes están pensando en emprender un negocio o que empiezan a operarlo, Claudia expresa que cuando se emprende algo lo más importante es la constancia. “Antes de esto tuve otros negocios pero no me fue bien; creo que fue precisamente el no ser constante lo que me llevó al fracaso; lo esencial es no desanimarse, no desesperarse, la constancia es lo que te lleva al éxito, lamentablemente eso no lo entendí en mis proyectos anteriores; sin embargo, ahora estoy enamorada de esto”.

Por último enfatiza que es necesario que todos pongamos nuestro “granito de arena” para cuidar el medio ambiente de alguna manera. “No tiene que ser con los popotes, no a todos les gusta y eso es respetable, pero tratemos siempre de llevar nuestros propios recipientes y bolsas al supermercado y reutilizar empaques. Debemos ser conscientes y honrar al medio ambiente”.