Parecer para ser

por ahernandez@latitud21.com.mx

Ser o no ser, esa es la cuestión. El monólogo de Sir William Shakespeare en Hamlet inicia con esa frase que desde hace más de 400 años fue escrita y pareciera una de las citas más famosas de la literatura, refiriéndose a la indecisión o duda que un ser humano puede tener en la cabeza para tomar una decisión.

En medio de esta pandemia del nuevo coronavirus el presidente de nuestra república, Andrés Manuel López Obrador, sigue con sus formas y maneras, sólo él sabe y tiene en la mente el objetivo real del por qué gobierna y cómo gobierna, dado que las decisiones que toma llevan afectaciones y beneficios. Ahí es donde entra el ser o no ser. El tomo la decisión o no la tomo. 

Sin embargo, se tiene claro que cualquier decisión que el mandatario federal haga tendrá una consecuencia, y hoy en día nuestro país necesita y le urge tener las mejores decisiones aterrizadas en lo que requiere la nación, tanto en lo político, en lo social y sobre todo en lo económico. 

El empresariado mexicano le sigue pidiendo a gritos, ya son seis meses de pandemia, incentivos y medidas que se solidaricen con el sector productivo, que ayuden la economía y generen empresa. Al final, lo vuelvo a decir: todo es un efecto paraguas. La obligación del gobierno es en parte crear las condiciones favorables para la generación de riqueza en todos sus niveles, que por ende generan empleos y ayudan a la sociedad en su vivir. 

Este mes en Latitud 21 dentro de las pláticas empresariales que llevamos semanalmente el común denominador ha sido la falta de apoyo al sector turismo desde la máxima esfera turística del país: la Secretaría de Turismo federal, y es que si bien es cierto que desde el inicio del gobierno actual el turismo ha pasado de ser muy importante a ser peor que indiferente para las autoridades en su actuar. Que no se le olvide a López Obrador que lo que se genera por el sector turismo en divisas dentro de la economía del país no lo puede suplir tan fácilmente otro sector económico. Se pide a gritos una buena promoción de México, una promoción real, una promoción que inyecte recursos y motive a los turistas a viajar. 

Dejemos la pantomima a un lado, la demagogia y la mentira, tan sólo por un rato de tiempo, Sr. presidente, al turismo le urge promoción de todos: de la iniciativa privada, de los tres órdenes de gobierno y de cada mexicano que luzca y se sienta orgulloso en presumir a su México lindo y querido. Ponga el ejemplo, y regrésele los recursos a la promoción turística.

Y es que en la vida para ser hay que parecer. Esta frase es muy cierta. Si quieres ser un profesional, tienes que parecerlo. 

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