Protegen espacios públicos

Al suspender las obras de Gran Solaris en Playa Delfines, asegura Mara Lezama que el desarrollo turístico en el destino tiene que ser en orden y con el cumplimiento de las leyes para no afectar al medio ambiente

Después de varios días de mucha polémica y principalmente de protestas de grupos ambientalistas en Cancún, la presidenta municipal de Benito Juárez, Mara Lezama, dio a conocer la decisión de su gobierno de suspender las actividades de construcción del proyecto hotelero Gran Solaris Cancún, ubicado en el kilómetro 19.1 de la zona hotelera, a un costado de un terreno del Fonatur que colinda con la muy conocida y visitada Playa Delfines.

Explicó que la decisión se tomó después de meses de análisis e investigaciones por parte de expertos en la materia y en cumplimiento de los mandatos legales medioambientales que rigen este tipo de construcciones.

Con ello, ratifica su disposición y la de su gobierno, para que se cumpla de manera puntual con los compromisos adquiridos con los cancunenses desde el principio de su mandato, con el fin de proteger el medio ambiente.

Revisión a detalle del expediente

Siendo el del Gran Solaris Cancún un caso que antecede a la actual administración, dijo que se tuvo el cuidado de revisar a detalle toda la documentación y los permisos otorgados, para tener la certeza jurídica en cuanto al cumplimiento de reglamentaciones y normas correspondientes, y así adoptar una decisión plenamente sustentada.

Hay que recordar que la obra obtuvo el aval municipal y federal desde 2017, pero desde entonces empezaron las protestas en contra. Sobre todo, por ser una zona de anidación de tortugas y por ser casi de las últimas ventanas al mar que quedan en la zona hotelera.

A principios del mes pasado volvió a estar en el centro de la polémica de activistas, debido a la construcción de su barda perimetral en plena contingencia por Covid-19, sin ser ésta una actividad esencial.

Asimismo, el secretario de Ecología y Desarrollo Urbano municipal, Armando Lara De Nigris, detalló que la suspensión CIYv/17/2020 se debió a inconsistencias en la licencia de construcción otorgada por el anterior alcalde, Remberto Estrada.

“Se realizó sin tomar en cuenta la vigencia de ciertos documentos que forman parte del expediente administrativo, los cuales estaban vencidos al momento de emisión de la licencia, contraviniendo lo dispuesto por el artículo 56, fracción 1, del Reglamento de Construcción para el Municipio de Benito Juárez”, afirmó.

Inversiones sí, pero bajo la ley

Mara Lezama aprovechó la ocasión para reiterar que toda inversión es bienvenida siempre que empresarios, inversionistas y desarrolladores cumplan con el marco legal vigente en el cuidado ambiental. 

“La pandemia que sufrimos nos muestran que nunca serán demasiados los esfuerzos que podamos hacer al respecto. Pueden estar seguros de que por nuestra parte respetaremos y haremos respetar la ley”, agregó.

Ratificó a todos los cancunenses su compromiso en favor de la preservación y disfrute de todos los espacios y playas públicas con que se cuenta. 

“No permitiremos ninguna privatización. Son espacios para hoy y para el futuro, es nuestro legado”, enfatizó.

Incluso, la alcaldesa agregó que para que esto no vuelva a pasar se trabaja para presentar al Gobierno Federal una petición para que playa Delfines sea declarada Patrimonio de la Humanidad.

Citó que las razones son varias, desde que esta zona es un espacio de anidación de tortugas y su mar da albergue a los arrecifes, hasta por “la belleza inigualable del Caribe mexicano y por una vista que le ha dado la vuelta al mundo”.

A revisión varios proyectos

El ayuntamiento de Benito Juárez está sometiendo a revisión los permisos otorgados a otros complejos que se construyen en la zona hotelera de Cancún, los cuales suman alrededor de 6,000 habitaciones.

Armando Lara Denigris explicó que los procedimientos iniciaron hace unos meses para revisar expedientes, no sólo de hoteles, sino de centros comerciales, condominios, que fueron otorgados durante la anterior administración.

La revisión se realiza junto con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), que ha manifestado su rechazo a seguir sobredensificando la zona hotelera.

Grand Island y el RIU Riviera Cancún, son otros dos proyectos autorizados en esta administración, que también han enfrentado rechazo no sólo de activistas, sino de otros empresarios e incluso de Fonatur.