Fonatur promueve en Cancún tradición de Día de Muertos y reciclaje

Para promover las tradiciones del Día de Muertos, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) colocó una escenografía especial en la zona hotelera de Cancún.

Esto, con el fin de recuperar la identidad y las tradiciones del país.

La escenografía está realizada con materiales de desechos a nuevos productos o en materia prima para su posterior utilización.

Los materiales reutilizados para la creación de la escenografía son:

  • Postes en desuso
  • Lámparas
  • Madera
  • Cubos de pinturas
  • Postes de señalización chocados
  • Material vegetal del corte de las palmas
  • Decoraciones navideñas
  • Cajas de plástico de archivo
  • Frijol, maíz y arroz
  • Materiales de decoraciones anteriores.

El resultado son bellas catrinas que alargan el ciclo de vida de esos producto, ahorrando materiales y beneficiando al medio ambiente al generar menos residuos.

La muerte ha sido en todas las culturas y a través de la historia, un evento que invita a la reflexión, a rituales, a ceremonias, a la búsqueda de respuestas, que causa temor, admiración e incertidumbre.

Las culturas prehispánicas compartían la creencia de que existe una entidad anímica e inmortal que da conciencia al ser humano y que después de la muerte continúa su camino en el mundo de los muertos, donde sigue necesitando de utensilios, herramientas y alimentos.

¿De dónde viene el Día de Muertos?

Los orígenes de la celebración del Día de Muertos en México, pueden ser trazados hasta la época de los indígenas de Mesoamérica, tales como los Aztecas, Mayas, Purépechas, Nahuas y Totonacas.

Estos rituales que celebran las vidas de los ancestros se realizaron por estas civilizaciones por lo menos durante los últimos 3,000 años.

En la era prehispánica era común la práctica de conservar los cráneos como trofeos y mostrarlos durante los rituales que simbolizaban la muerte y el renacimiento.

El festival que se convirtió en el Día de Muertos cayó en el noveno mes del calendario solar azteca, cerca del inicio de agosto; duraba un mes.

Las festividades eran presididas por el dios Mictecacihuatl, conocido como la “Dama de la muerte” (actualmente “la Catrina”).

Esas fiestas eran dedicadas a la celebración de los niños y las vidas de parientes fallecidos.

Cuando los conquistadores españoles llegaron a América en el siglo XV, ellos estuvieron aterrados por las prácticas paganas de los indígenas.

Y para convertir a los nativos americanos al catolicismo movieron el festival hacia noviembre para que coincidieran con las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas.